Lunes
20 de julio de 1998
DANIEL DAS NEVES - Unión de Trabajadores de Prensa de Buenos
Aires (U.T.P.B.A.)
Han pasado 210 lunes. Ha pasado una semana desde que Memoria Activa,
en este mismo lugar, iniciara la semana de la memoria. Uno tiene la
sensación de que todo está dicho, que es muy difícil
encontrar palabras distintas para reclamos y exigencias similares. Uno
tiene la sensación de que encuentra silencios cómplices;
encuentra en esos silencios, ya ni siquiera la necesidad de disimular,
durante esta semana, que no se tenía nada para decir desde el
poder político. Pero esos silencios no son quietismo político,
son silencios políticos; mientras se opera políticamente
en otro sentido: se opera para ocultar, para distraer, para encubrir.
¿Qué es lo que hay que encubrir? Lo que todos sabemos.
Hay que encubrir lo que apareció en la escena de este país
desde hace 210 lunes, 18 meses, 22 años, que son los años,
los meses y los días de la lucha. Hay que encubrir todo lo que
fue denunciado durante 22 años, durante 210 lunes, durante 18
meses. La justicia, la policía, el poder político; todo
esto hay que encubrir. Para la U.T.P.B.A. es una satisfacción
enorme estar en este espacio de lucha. En este espacio de lucha que
no es solamente, como algunos pretenden, un mero espacio testimonial;
como tampoco lo son los espacios que se generan a partir de las Madres
de Plaza de Mayo, a partir de todos los que venimos reclamando por el
esclarecimiento del asesinato de José Luis Cabezas y de Mario
Bonino, a partir de todos los que venimos reclamando en contra de la
impunidad.
LAURA BONAPARTE - Madres de Plaza de Mayo. Línea Fundadora
Yo quería tranquilizarlos a todos. Es cierto. El ministro Corach
y el jefe de la Policía Federal me fracturaron el brazo. Pero
como a todos los argentinos que luchamos por la justicia no me quebrarán
jamás. Quiero aclarar una cosa, porque seguramente ustedes escucharán
párrafos repetitivos en mis discursos. Para entender como psicoanalista
los extremos a los que puede llegar el ser humano, la extrema crueldad
y el extremo heroísmo y bondad, mi Biblia ha sido la historia
del Ghetto de Varsovia. Por eso ustedes escucharán en mis discursos
muchas frases que hace muchos años fueron repetidas por los que
defendieron la dignidad, no sólo de un pueblo, sino del género
humano; mostrando aquel extremo que nos cuesta tanto sacar a relucir,
que es la heroicidad para poder vivir en un mundo injusto todos los
días.
Hace cuatro años se produce un atentado más a la seguridad
de todo el pueblo argentino, a través del ataque a la A.M.I.A.
Asistimos al horror de nuevas muertes de ciudadanas y ciudadanos argentinos.
La ciudad de Buenos Aires ha sido sacudida por este nuevo crimen. Salidos
del estupor que nos causa recordar la increíble maldad, la cobardía,
empezamos a pensar en quiénes podrían ser los autores;
y descubrimos atónitos que los responsables están vinculados
a diferentes personajes del poder policial, militar y político.
Ellos mismos se denuncian con su silencio, con el ocultamiento de datos
que se investigan, que son verdades irrefutables, pero que ellos callan.
Como durante la aniquilación del Guettho de Varsovia el mundo
guardó silencio. Ahora lo hace el gobierno nacional, y el gobierno
de la Provincia de Buenos Aires. Es incomprensible que no lo sepan.
Y guardan silencio. Hay silencio en la jefatura policial y en las filas
del ejército. Los cómplices civiles guardan silencio.
Y este silencio es horripilante.

Lunes
27 de julio de 1998
JAVIER
FAJN. En nombre de la juventud judía.
Olvido es herramienta. Herramienta que nos permite dejar de registrar
hechos poco relevantes. Pero olvido también es arma. Arma de
irresponsables conscientes, de cómplices por omisión,
de refugiados de la mentira. Arma de aquellos que teniendo cargo no
se hacen cargo. Arma de pactadores del silencio.
Memoria es herramienta. Herramienta que nos permite registrar la más
bella poesía, la más suave de las canciones, el más
cálido de los abrazos. Herramienta que nos trae la sonrisa más
perfecta y el más fuerte de los llantos. Pero memoria también
es arma. Arma de los buscadores de la verdad y la justicia. Arma de
los que reclamamos a partir de la acción, y no de la promesa.
Arma de quienes vibramos ante el más mínimo atisbo de
verdad.
SYLVINA
WALGER - Periodista
Estoy aquí una vez más entre aquellos que, como escribiera
Primo Levi, han hecho de la memoria un deber. Deber que consiste no
solamente en transmitir lo ocurrido, sino en luchar contra el miedo
a no ser escuchados y en combatir con perseverancia la tentación
del olvido. Después de haber escuchado en la televisión,
hace menos de15 días, al diputado Soria, integrante de la Comisión
de Investigación de la A.M.I.A., indignarse contra los que nos
oponíamos a la re reelección, y defenderla con argumentos
propios de un cínico consumado, no me quedaron dudas de hasta
qué punto es imposible, al menos con este gobierno, que los culpables
de la tragedia puedan alguna vez ser castigados.

Lunes
3 de agosto de 1998
MANUELA
FINGUERET - Escritora.
Se vistieron de legión cívica y con el brazo derecho en
alto salieron a apalear judíos. Años más tarde,
con Hitler a la cabeza y Rosas en el corazón, se denominaron
Guardia restauradora nacionalista o Tacuara, y pintaron "haga patria,
mate un judío" en las paredes de Buenos Aires, mientras
asesinaban a Alterman, y grababan cruces svásticas en los techos
de Graciela Sirota. Fueron cómplices de Onganía en "la
noche de los bastones largos". Profanaron tumbas. Publicaron todo
tipo de libelo nazi. En un país que ocultó a Eichmann.
A Priebke, y protege a Ibrahim Al Ibrahim y a Al Kassar, entre otros
tantos, los nazis vernáculos, amparados en el poder de turno,
se convirtieron de antisemitas en antisionistas, y a ayudaron a concretar
la destrucción de la embajada de Israel.
Sin embargo sintieron que aún no habían llegado al corazón
mismo de los judíos, y decidieron redoblar la apuesta, amparados
por una impunidad que pasó de la desaparición forzada
de personas al soñado exterminio colectivo.
La A.M.I.A. fue un punto culminante de este proceso que aún no
escribió su próximo capítulo.
ALEJANDRO
KLADNIEW - Director Ejecutivo de la Sociedad Hebraica Argentina.
Lo dijeron sin ponerse colorados: "En cuanto a la seguridad argentina
en los últimos años hemos vivido un estado de amplia seguridad".
Hugo Franco, subsecretario de seguridad, Ministerio del Interior, 18
de julio del 94. "La Argentina viene trabajando desde hace tiempo,
desde el atentado a la embajada, en coordinación con la estructura
de seguridad más avanzada del mundo". Miguel Ángel
Toma, diputado justicialista, 19 de julio del 94. "Pido perdón
por este lamentable episodio y me comprometo a redoblar los esfuerzos
para esclarecer este lamentable ataque". Carlos Menem, Presidente,
20 de julio del 94. "Los actores intelectuales y materiales se
van a llevar una desagradable sorpresa. Creemos que los Servicios de
inteligencia van a obtener resultados positivos en no mucho más
tiempo a partir de ahora". Carlos Menem, 22 de julio del 94. "Los
periodistas se van a caer de espaldas con la información aportada
por Moatamer". Juan José Galeano, juez a cargo de la causa
A.M.I.A., 1994. "Tenemos la mejor policía del mundo".
Eduardo Duhalde, gobernador de la Provincia de Buenos Aires, 1997.
"El futuro pertenece sólo a aquellos que saben recordar".
Simone Weil, sobreviviente del Holocausto, ex presidente del Parlamento
Europeo.
Lunes
3 de agosto de 1998
Hoy, 212 semanas después de la bomba que explotó en la
A.M.I.A., nos detenemos una vez más ante una causa judicial carente
de vida. Entre otras cosas, porque su alimento, que teóricamente
debería estar provisto por una investigación seria, comprometida
y confiable, dista mucho de estar en buenas condiciones. A fojas 29787
del expediente principal, el juez Galeano contestó 48 pedidos
de medidas procesales que fueron presentados durante los meses de agosto,
noviembre y diciembre de 1997, y enero, febrero, marzo y abril de 1998
por nuestro abogado, el Dr. Zuppi. La respuesta llegó un poco
tarde, recién el 6 de mayo de este año. De las 48 solicitudes,
31 fueron tenidas en cuenta por el juez. Estas incluyen citaciones a
26 testigos, a los pilotos de los helicópteros, a los comisarios
a cargo de las seccionales 5° y 7° de la Policía Federal
al momento del atentado, y a dueños o encargados de talleres
existentes en las vecindades del domicilio de Telleldín. Incluyen
también tres allanamientos, así como el estudio de las
grafías de los remitos y facturas de la empresa Santa Rita. Todo
esto, cuatro años después.
Entonces tal vez no estemos tan alejados de la realidad cada vez que
denunciamos una investigación prácticamente inexistente.
Nos mortifica profundamente ver cómo los damnificados del terrorismo
de Estado practicado veinte años atrás, encuentran eco
a sus reclamos en jueces de países europeos porque aquí,
en nuestro país, el estado de derecho vigente en una democracia
que se precia de ser real y no virtual, todavía no resuelve impulsar
la búsqueda de la verdad de hechos nacionales e internacionales
de antes y de ahora. No estamos solos en nuestro reclamo. Nos conmueve
profundamente la resolución de 149 legisladores del Congreso
norteamericano, quienes el 20 de julio pasado, en referencia a los atentados
contra la embajada de Israel y la A.M.I.A., sostuvieron textualmente
que "la ausencia de una justicia firme y activa para los terroristas
que llevaron a cabo estos ataques, se mantiene como una parodia tan
deplorable como los ataques mismos". En cambio nos avergüenza
profundamente que el 15 de julio pasado, el diputado Soria, presidente
de la Comisión Bicameral de Seguimiento de las investigaciones
de los atentados, nos preguntara a nosotros, los familiares de las víctimas,
si estaríamos conformes con una sanción a los funcionarios
responsables de la obstrucción de la investigación, aun
cuando no se encontrara a los ejecutores materiales del homicidio. A
semejante barbaridad, que el diputado dijo sin ponerse colorado, le
contestamos que no estamos ni estaremos conformes. Para los funcionarios
responsables de la obstrucción de la investigación, queremos
que caiga sobre ellos todo el peso de la ley. Para los responsables
materiales e ideológicos queremos exactamente lo mismo.
Además, activamos la memoria del diputado Soria. Existe una denuncia
judicial realizada por A.M.I.A. y D.A.I.A. y refrendada por prestigiosos
juristas, preanunciada en esta plaza el 7 de julio del año pasado,
en la que figuran los nombres de varios obstructores de la investigación.
El diputado Soria le solicitó a la secretaria de la Comisión
que le trajera dicha presentación que dormía en su caja
fuerte desde septiembre de 1997.
Estamos convencidos de que cada aporte, por pequeño que sea,
ayuda, moviliza y mantiene instalado el recuerdo de lo que ocurrió
y no debe ocurrir nunca más.
Días atrás, y con relación al papel que distintos
sectores de la sociedad ocuparon en la época de la dictadura
militar, Martín Granovsky escribió: "Sólo
una minoría pensó y actuó de otra manera. La integraban
las víctimas, los familiares de las víctimas, pocos periodistas,
algunos políticos, los organismos de derechos humanos, algunos
religiosos, y una pequeña franja de tipos decentes y altruistas
que no necesitan de la política ni de la ideología para
ubicarse en el lado correcto de la vida". Estas palabras siguen
vigentes hoy para todos nosotros, para quienes recordamos con dolor,
y exigimos, enfrentando el cinismo y la crueldad del poder político
de turno, que pretende seguir hundiéndonos en la madre de todos
sus principios: la impunidad.

Lunes
10 de agosto de 1998
JORGE BACQUÉ - Presidente del Colegio de Abogados de la Capital
Federal.
Quiero contarles que quiso la casualidad que quien les habla se encontrara
el 17 de marzo del 92 a cien metros de Arroyo 910, y que se apresurara
a acercarse al lugar de la explosión, ignorando de qué
se trataba, impulsado por el hecho de que uno de sus mejores amigos,
cuyo domicilio resultó destruido, vivía en la misma cuadra
de la embajada de Israel. Llegó antes que la primera ambulancia.
El espectáculo que encontró era terrorífico: cuerpos
destrozados, paredes caídas, desolación y espanto. Quien
les habla nunca podrá borrar de su recuerdo aquel día,
que le produjo un sentimiento mezcla de dolor y de repulsa, y un irracional
deseo de venganza.
Poco más de dos años después un episodio similar
se produjo en la sede de la A.M.I.A. y aumentó, si fuera posible,
su indignación.
PATRICIO SAMED - Representante del Departamento de juventud de la O.H.A.
Macabi. Uno de los organizadores del acto de los jóvenes.
El sábado 18 me levanté temprano, con una urgencia, una
necesidad: paradójicamente la de escribir algo, palabras que
hoy quiero leerles.
Frases. Frases mentirosas. Frases desatadas. Frases doloridas y frases
dolorosas. Frases lejanas. Frases irónicas. Frases encubridoras.
Frases de la mente y frases lamentables. Frases hipócritas. Frases
impunes. Frases sucias. Frases olvidadas e inolvidables frases. Frases
resignadas. Frases esperanzadas. Frases que son gritos y frases que
son llanto. Frases cómplices, frases complicadas. Frases de consuelo
y frases desconsoladas. Frases reversibles. Frases reservadas. Frases
mal nacidas y frases mal paridas. Frases esforzadas. Frases gastadas.
Desvergonzadas y avergonzantes frases. Frases medidas. Frases negadas.
Frases negociadas. Frases de apuro. Frases valientes. Frases locales
e internacionales. Frases frías, húmedas, ásperas,
oscuras. Envenenadas frases. Frases aplaudidas. Frases repudiadas y
frases de repudio. Frases hechas. Frases que son poesía. Frases
sabidas y frases sabias. Frases apasionadas. Frases con eco. Frases
como dagas. Frases fingidas. Frases fallidas. Frases quebradas y frases
que muestran quiebres. Frases que fueron y las que vendrán. Cuatro
años de frases.
Con la noche encontré un poco de alivio. No importaban las frases
tanto como estar juntos. No fue un acto. Fue un abrazo que nos dimos
los que aún estamos vivos en la calle Pasteur.
MARCELO
POLAKOF - Director de la Comunidad Jerusalén.
En la Biblia, en el libro de los proverbios del rey Salomón,
dice en su capítulo trece: "La esperanza que se demora enferma
al corazón". Enorme sabiduría comprimida en tan pocas
palabras. Es que a condición de que no se la prolongue demasiado,
de que no se desmesure su expectación, la esperanza es buena.
De hecho además es un síntoma de cambio, una sedienta
pasión por un futuro más prometedor. Porque el que no
espera, y no por ello desespera, es como si aceptara pasivamente la
situación en la que se halla, sin pretender modificación
o avance alguno. Sin embargo la esperanza, como la memoria, es activa;
y la espera, con la esperanza, vive simultáneamente en dos épocas:
aquella que ya acontece y se va atravesando, y la que está por
venir. Por eso no existe esperanza desinteresada. Pero cuando como dice
la Biblia la esperanza se demora, enferma al corazón. Y a más
de seis años de la embajada, y a más de cuatro de la A.M.I.A.,
quienes estamos aquí, lunes tras lunes, es evidente que tenemos
el corazón enfermo.
SERGIO
KIERNAN - Periodista.
Ya pasaron cuatro años desde el día en que el terrorismo
destruyó la A.M.I.A., y de una manera u otra rompió las
vidas de todos los que estamos aquí. Es que nuestro país
no es el mismo después del atentado. Nuestras miserias, nuestras
corrupciones, nuestra dejadez a la hora de hacer bien las cosas, ya
no son gratuitas. Ya no son aquellas responsabilidades adolescentes
que parecía que alguien algún día iba a arreglar.
No tener seguridad, no haber reformado y limpiado algunos sectores del
Estado, no habernos puesto realmente serios con esos argentinos que
usan uniforme, no haber redefinido la palabra seguridad para que nos
cubra y nos sirva a todos, nos terminó costando vidas. Si no
lo hacemos de ahora en más puede seguir costándonos más
vidas todavía.
Nosotros somos ciudadanos de este país, Argentina. Este país
es nuestra carga. Y es nuestro deber hacer que este rincón del
mundo que es nuestro mejore. Que Argentina no vuelva a ser blanco de
estos profetas armados implica que nuestro Estado entienda de una buena
vez que no tiene que cuidar más de la doctrina de seguridad nacional,
ni de la seguridad de algún guerrero sucio, ni de la seguridad
de los cómplices ni de los filonazis que trabajan para el Estado.
Lo que tiene que entender este gobierno, y en general el Estado argentino,
es que tiene que cuidar nuestra seguridad, nuestra soberanía.
Estas no son abstracciones, los blancos somos nosotros, nuestras familias.

Lunes
10 de agosto de 1998
A
213 semanas de ocurrido el atentado contra la A.M.I.A., nos seguimos
preguntando lastimosamente lo mismo: quiénes, cómo y por
qué.
Lo terrible es que a 213 semanas las respuestas no son contundentes,
por lo tanto los "posible o seguramente" que seguimos escuchando
no nos conforman.
Vinieron a la Argentina la semana pasada tres expertos en terrorismo
internacional de diferentes países. Ellos concluyeron":
Un tercer atentado en Argentina es posible. Se han hecho esfuerzos en
la investigación, pero fundamentalmente durante este último
año. De todas maneras ha pasado demasiado tiempo y eso hace que
Argentina sea un escenario atractivo para otro ataque. La triple frontera
sigue siendo vulnerable, las fronteras del país son débiles;
no hay una legislación adecuada ni una estructura centralizada
de inteligencia y seguridad que permita responder a los peligros. Por
eso puede haber otro atentado del mismo grupo o tal vez de otro".
A su vez, un grupo de diez expertos de F.B.I. que vino en el mes de
mayo de este año, elaboró un trabajo de auditoría
sobre la investigación del atentado. Concluyó que Moshen
Rabbani fue uno de los organizadores del ataque. Destacó la participación
de Carlos Telleldín y del ex comisario Ribelli. Los expertos
sostuvieron que difícilmente se llegue a hallar a los autores
materiales del ataque. A lo sumo se podría obtener una condena
de los integrantes de la conexión local, y quizás varias
órdenes de captura internacional contra ex funcionarios iraníes.
Le asignaron importancia al seguimiento de la pista carapintada y al
brasileño Wilson Do Santos, al que se dejó escapar al
igual que a Rabbani.
Para ustedes, los asiduos y persistentes participantes de MEMORIA ACTIVA,
nada de esto es novedoso. Lo venimos denunciando hace 213 semanas.
Lunes
24 de agosto de 1998
En
julio de 1993, cuando estalló en los medios de prensa la noticia
de que la gobernación había ordenado realizar espionaje
ideológico sobre los estudiantes, el comisario general Pedro
Klodzcyk apareció en todas las pantallas de televisión
del país afirmando: "Yo no soy el responsable de pedir esos
informes a las escuelas. El gobernador no tiene que ver con esto".
Tres años después, en julio de 1996, el gobernador Duhalde
afirmaba que Klodzcyk era el mejor jefe de policía que había
tenido la Provincia de Buenos Aires.
Favor con favor se paga y se sigue pagando. El tema es que en esa corriente
continua de encubrimientos mutuos mataron a nuestros 86 familiares hace
215 semanas.
Los casi cinco años de gestión de Klodzcyk, durante los
cuales demostró lealtad incondicional al amante del sillón
presidencial, no fueron suficientes para conocer a sus colaboradores
directos, especialmente a quien designó como jefe de la División
Sustracción de Automotores, Juan José Ribelli. Sin embargo,
pudo establecer "un malentendido sentimiento de solidaridad"
con quien está hoy procesado y preso por el crimen de la calle
Pasteur, y que además goza desde hace dos años de privilegiadas
condiciones de detención.
Lo cierto es que no se entiende cómo Klodzcyk niega una estrecha
relación con Ribelli, cuando en febrero de 1996 se rasgó
las vestiduras en defensa de otro subordinado, e imputado en nuestra
causa, el oficial Mario Bareiro, durante una reunión que mantuvo
con el mismo juez Galeano. Hoy Klodzcyk sostiene que Bareiro "tenía
que saber algo más".
La cadena de encubrimientos es bidireccional: se cubre a Duhalde, a
Bareiro, a Ribelli y a todo aquel que necesite de una mano generosa
provista por quien hoy sigue siendo un hombre fuerte de la mafia policial
bonaerense, ministro de Seguridad León Arslanián mediante.
Entretanto, el juez Corazza, titular del juzgado N° 3 de La Plata,
tiene una causa que debería investigar las maniobras de encubrimiento
de la entrega de Ribelli, causa en la cual hemos solicitado en dos oportunidades
la comparencia del ex jefe policial Klodzcyk. Todos ustedes ya conocen
la negativa del juez Corazza a nuestra solicitud, aun cuando ya se sabe
que esa es la única causa en la que puede quedar demostrada la
responsabilidad de Klodzcyk en esta pasmosa trama de encubrimientos.
Las cortinas de humo se siguen propagando cuando hay fiscales que en
lugar de dar informes serios y actualizados de una investigación
comprometida con la búsqueda de la verdad, piden una ley contra
el crimen organizado.
Las cortinas de humo se siguen propagando cuando después de más
de seis años, por fin se establece la existencia de un coche
bomba en la voladura de la embajada de Israel, y quizás ya muchos
olvidaron que la propia Corte Suprema avaló la hipótesis
de que "con un grado de certeza de 9999 sobre 10000. La carga explosiva
se situó dentro del predio de la embajada". En medio de
todos estos escarceos, mataron veintiséis, veintisiete, veintinueve
personas, quién sabe. Da igual.
Por más cortinas de humo que intenten propagar, por más
intentos que realicen para callar nuestras voces, seguiremos denunciando,
recordando y reclamando justicia. No hay ni habrá cortina de
humo alguna que pueda desdibujar nuestro único objetivo: el juicio
y castigo a todos los asesinos de nuestros familiares.

Lunes
31 de agosto de 1998
Hoy,
al cabo de 216 semanas de permanencia en esta plaza, MEMORIA ACTIVA
repudia públicamente la represión desatada por miembros
de la Policía Federal al mando del comisario Aragona, sobre familiares
y amigos de las víctimas, quienes se hicieron presentes en el
domicilio del ministro Corach, a mil quinientos días del crimen
de la calle Pasteur.
Emulando a Duhalde y su maldita policía, el secretario de Seguridad,
Miguel Ángel Toma, sostuvo: "Tengo la más íntima
convicción de que la Policía Federal actuó sin
ninguna extralimitación".
MEMORIA ACTIVA tiene la más íntima convicción de
que las fuerzas de seguridad de nuestro país no sólo operan
para destruir el camino hacia la verdad porque han sido parte activa
de la comisión misma del atentado, sino que además se
dedican a reprimir a damnificados directos; quedando en evidencia, una
vez más, el tan argentino mundo del revés.
Pero no seamos ingenuos. MEMORIA ACTIVA también tiene la más
íntima convicción de que a los familiares de las víctimas
no nos cabe ningún otro papel que el de exigir el total esclarecimiento
de los atentados y el juicio y castigo a todos los culpables.
Dos semanas atrás hicimos pública una reunión con
el juez Galeano en la cual nos pidió que reclamásemos
ante el Congreso Nacional la sanción de leyes que podrían
ser de utilidad para proseguir la investigación. Un juez comprometido
con un trabajo serio es quien tiene la responsabilidad de reclamar y
denunciar públicamente los obstáculos y deficiencias que
encuentra para llegar a buen término con su trabajo. Pero no
nos engañemos. Esta utopía es de las inalcanzables de
verdad. Como demostración de estas limitaciones, alcanzan y sobran
las palabras del fiscal José Barbaccia en la reunión que
la Comisión Bicameral realizó el 25 de agosto. El diputado
Soria, presidente de la Comisión, le preguntó al fiscal:
"¿Por qué el juez no citó a declarar a Emilio
Morello?" El fiscal no respondió. El diputado Soria insistió:
"¿Ustedes no lo pidieron?" "No", sostuvo
el fiscal, " nosotros somos respetuosos de los tiempos del juzgado.
Si pasa más tiempo, lo vamos a pedir".
Para ese entonces, seguramente, los relojes de arena del juzgado habrán
de contener la arena de todos los desiertos del planeta.
Pareciera que para algunas personas este muestrario de barbaridades
no alcanzan para demostrar toda la ineficiencia, la ineptitud y el encubrimiento
de los cuales el gobierno nacional es el único culpable.
Un número puesto para ocupar el sillón presidencial comunitario
sostuvo públicamente que la querella de MEMORIA ACTIVA obstaculiza.
Es cierto.
La querella de MEMORIA ACTIVA obstaculiza. Obstaculiza la inacción,
el desenfrenado interés del gobierno menemista por no llegar
a la verdad de los hechos. Obstaculiza el desmedido esfuerzo del gobierno
menemista en que no se avance y profundice seriamente la conexión
local del atentado.
Merece la pena citar palabras del Premio Nobel de la Paz, Ellie Wiessel,
quien nos acompañara en una oportunidad en esta plaza, y en nuestro
acto del tercer aniversario del atentado, realizado en Nueva York: "Permitan
que, como testigo judío que soy, les dé un pequeño
consejo a las fuerzas del siglo XXI. Toda la cultura debe ser ética.
Y la ética implica una actitud humana hacia el prójimo,
hacia el atrapado por la esperanza y hacia la víctima de la injusticia.
Como guía y orientación, defiendan el derecho a recordar
que tiene toda persona. La memoria nunca ha afectado a tantos en esta
tierra, y en cualquier otra parte".
Sería bueno que quienes, últimamente, se han dedicado
a declamar la ética en lugar de practicarla con humildad, intentaran
interpretar las palabras de Ellie Wiessel.

Lunes
31 de agosto de 1998
BENJAMÍN GUZ - Detenido durante el incidente frente al domicilio
del Dr. Corach, el 26 de agosto de 1998.
Estimados familiares y amigos. Necesito manifestar públicamente
que he sido agredido física y moralmente en mi buena fe, en momentos
en los que participaba de la entrega de un documento peticionando un
accionar más efectivo. Acorde a influencias del ministro del
Interior de la Nación (principal responsable del Ministerio del
Interior de que a más de cuatro años no sepamos nada claro
respecto de los responsables directos, financieros e intelectuales de
la mayor tragedia que nos tocó sobrevivir a los ciudadanos argentinos
de ascendencia judía, católica o de cualquier otra grey),
yo espero una respuesta cierta y respetuosa.
JAVIER
MARGULIS - Director de teatro.
Hoy quiero simplemente compartir con ustedes la manera en que recuerdo
esa mañana de julio y esos dos momentos. Estaba a punto de salir
para el ensayo a 50 cuadras del lugar, y escuché un sonido que
me enlazó misteriosamente con ese algo, quién sabía
qué, que sucedía a 50 cuadras. 50 cuadras de sordina no
habían podido silenciar el estremecimiento del cielo que miré
por la ventana, y el golpe me hizo caminar sin rumbo y enloquecido por
mi propia casa a 50 cuadras. Acababa de suceder algo y no sabía
qué fue ni cómo explicar que aún sin saberlo me
sentía emparentado a través de un ruido con un dolor en
algún costado de la existencia a 50 cuadras. Tampoco supe si
fue la tierra, la queja de un animal o un alarido humano lo que me conmovió
con la brutal opacidad de su sonido ni por qué pensé en
mis hijos. Desde mi ventana veía los pájaros lanzados
a volar enloquecidos en el momento en que un rayo y un trueno opaco
cayeron en la habitación de al lado a 50 cuadras. Y en la habitación
de al lado nada, o peor que nada, un demasiado silencio, demasiado quietos
los libros en la biblioteca, muda la historia y las novelas de amor
calladas. Quisiera poder describir ese sonido porque en ese sonido estaba
impreso el dolor que hoy con su recuerdo me sigue conmoviendo. Había
sido atravesado por el silencio de las voces calladas prematuramente.
Quiero decirles que mientras no haya justicia y castigo a los responsables
de la masacre el tiempo para mí no habrá pasado, el atentado
acaba de suceder y la misma tragedia recién habrá acabado
de ocurrir la semana que viene, y la próxima, y así será
hasta que llegue el día. Mientras tanto la tierra seguirá
temblando y nosotros clamando justicia.
EDUARDO
ALIVERTI - Periodista.
Hace alrededor de dos años fui invitado a participar en esta
tribuna, y lo hice con el mismo dolor y el mismo gusto que hoy. Y hace
algunos días, cuando recibí la invitación para
participar por segunda vez, repasé el texto de hace dos años.
Y corroboré que, lamentablemente, no tendría por qué
cambiar ni una línea, ni una sola inflexión vocal, ni
una alusión, ni una sola direccionalidad de lo que dije aquella
vez.
Quiero decir, por más que sea imprescindible que nos sigamos
juntando, que nos sigamos reconociendo en víctimas directas o
indirectas del horror, la impunidad la tienen asegurada.
No se puede aspirar a que este gobierno delicuencial y esta su Justicia,
transiten por otro camino. La venda que la justicia tiene en los ojos
no la podemos tener nosotros, para suponer que se puede avanzar en la
investigación en el marco de un poder como este. En el que, por
ejemplo, recién hoy, luego de cuatro años, el juzgado
manda a peritar la supuesta cantidad de explosivo habiente en el supuesto
motor de la cada vez más supuestísima Trafic empleada
en el atentado contra la A.M.I.A.
Hay que volver a enamorarse de la política, volver a la militancia.
Volver a entender que no hay salvación si no es con todos. Y
eso se llama política, por más que esté devaluada
por la caterva de corruptos que nos gobiernan.
Volver a ser muchos. La suma de los pocos les sirve a los juzgados y
a los coraches.
No sé si es la única respuesta. Pero es aquella respuesta
de la que estoy seguro. Y en todo caso, es la única respuesta
que tengo.
MARIO
WAINFELD - Periodista.
La semana pasada, un grupo de personas interrumpió el orden del
ministro Corach. El ministro tiene una curiosa costumbre: sale a la
mañana y habla con los periodistas. Habla en su peculiar concepción
de la democracia. Habla como quiere, cuando quiere, donde quiere. Fija
los temas, se calla, se va.
Y alguien le fue a perturbar el orden del ministro Corach, su curiosa
concepción del orden. El orden desde donde él es dueño
de las palabras y de los silencios. Y le fue a pedir algo horroroso
para su noción del orden, que es que cumpliera su deber. El ministro
no podía soportar eso y actuó en consecuencia.
Y a su modo, actuó siguiendo una larga tradición del poder
en Argentina: el de ser autor, cómplice o encubridor de determinados
crímenes, el de trabajar básicamente con el silencio.
Y quienes fueron a pedir y quienes estamos acá, trabajamos en
otro registro, en otro carril, en otra vereda: trabajamos buscando la
luz, la verdad, la palabra.
Estamos en una plaza y fue en otra plaza donde, frente a otros hombres
del poder, un grupo mínimo de mujeres empezó a caminar
reclamando algo muy parecido a lo que se está pidiendo ahora:
que los crímenes se esclarecieran, que los asesinos fueran descubiertos,
que los cuerpos profanados y mutilados pudieran al fin descansar en
paz.
Y la pelea por la libertad es, en última instancia, una lucha
entre la verdad y el silencio. Apuestan a que las cosas no se sepan,
que no se digan, que los velos no sean movidos, que las verdades sean
ocultadas y de ese modo preservar un orden de privilegios, de maldad,
de ruindad.
Estamos acá estamos para perturbar su orden. Para eso hemos venido.
Ojalá perturbemos más y sigamos perturbando su orden.
SHMUEL
ESTENGEMBERG - Presidente de la Asamblea Rabínica Latinoamericana.
La semana pasada y las últimas semanas, ¿qué es
lo que preocupó a todos los medios de difusión de América
Latina y del mundo entero? La devaluación de las bolsas, de las
bolsas de valores. ¿Quién sabe cuánto fue aquí
en Argentina? Y en cuatro años, ¿cuánto se devaluó
la bolsa de valores éticos y morales de una sociedad que permite
que no se llegue a escuchar el grito de la sangre de todos aquéllos
que impunemente fueron borrados de la faz de la tierra por la intolerancia?
¿Dónde están ahora los paradigmas de la sociedad
argentina? ¿Cuál es el paradigma de la existencia humana
ligados a la santidad individual y colectiva? Que han sido devaluados,
peor, han sido minados, y más aún peor, se contaminan
con el silencio y la indiferencia que nos empujan a una zozobra, a la
zozobra de una sociedad humana en la que no se ejerce verazmente la
aplicación de la justicia. ¿Qué dirá la
historia cuando se la enseñen a nuestros hijos dentro de algunos
años? ¿Qué dirán sobre estos días?
¿Qué dirán sobre estos cuatro años, sobre
estos seis años?

Lunes
14 de septiembre de 1998
YACOB
AAGAM. Autor de la escultura en homenaje a las víctimas de la
A.M.I.A.
Vine hoy aquí ante ustedes para expresarles mis sentimientos
y mi estima hacia ustedes, a pesar del gran dolor y la desilusión.
Lo que ustedes están reclamando es en realidad una demanda de
toda persona amante de la imagen del creador, es una demanda de todo
el mundo. Con sus demandas ustedes están honrando la memoria
de las víctimas, y están reclamando en nombre de toda
la sociedad humana. Porque si no se exige justicia ellos van a seguir
atentando aquí y en otros lugares. Toda persona moralmente responsable
debe estar junto a ustedes. Ustedes están acompañados
por toda la humanidad amante de la verdad, la justicia y la libertad,
del honor de las personas y de la vida.
RICARDO
FEIERSTEIN. Escritor.
El dolor adulto es asociativo. Se encadena a otros dolores y produce
circuitos que permiten desatarse y zafar de la inmovilidad. Como soñadores
activos cubrimos voluntariamente con las reglas del lenguaje las heridas
de lo real. La manera reflexiva de enfrentar el mal es comunicarse con
los otros y con uno mismo. Protagonizar una vigilia constante para evitar
se disuelva en el olvido aquello que el terrorismo brutal quiso borrar
de la vida cotidiana. Señala Milan Kundera que la lucha de los
hombres contra el poder es la lucha de la memoria contra el olvido.
Para que alguien pueda proyectarse en un futuro debe tener disponibles
los recuerdos, sino la construcción se hace sobre un vacío
que se llena con fragmentos pero sin basamento. El pasado es el andamio
necesario para que la condición humana que cada uno construye
para sí no esté todo el tiempo tambaleándose sobre
la arena movediza del sinsentido. La transmisión está
basada en la memoria individual y colectiva, donde la experiencia puede
recuperarse para no repetir ni forzar la repetición en las próximas
generaciones. Hoy la memoria no es el albergue de la utopía sino
el lugar donde el hombre edifica su dignidad y su sentido, el único
sitio donde puede fundarse una identidad propia.

Lunes
28 de septiembre de 1998
El
viernes 25 de septiembre leíamos en un matutino: "...durante
todo el proceso judicial han existido notorias y públicas injerencias
políticas, que llegaron a frenar o distraer las investigaciones,
o utilizarlas como moneda de cambio en negociaciones entre el Gobernador
y el Presidente".
Esta afirmación forma parte de un documento elaborado por A.R.G.R.A.,
parte querellante en la causa que debería profundizar el juez
Macchi, por el asesinato del reportero gráfico José Luis
Cabezas, ocurrido hace ya 20 meses.
Esta misma afirmación podríamos perfectamente hacerla
extensiva al asesinato de nuestros familiares.
Las complicidades, la falta de una labor seria de investigación
y el encubrimiento son moneda corriente en una causa que lleva más
de 4 años de instrucción y todavía no ha dado con
los culpables.
A lo largo de esta última semana los familiares de MEMORIA ACTIVA
hemos recibido numerosos llamados telefónicos por parte de la
prensa en relación con un supuesto pedido de audiencia con el
embajador de Brasil para protestar porque ese país no entrega
al testigo clave Wilson Do Santos.
En primer lugar, MEMORIA ACTIVA no pidió ningún tipo de
audiencia. En segundo lugar, en diciembre de 1996 denunciamos en esta
misma plaza la presencia de Wilson Do Santos en el consulado argentino
en Milán, y la inacción y la soberbia de la ex cónsul
Norma Fassano, la protegida del ministro Di Tella, con relación
a los dichos de Do Santos.
Para recordar los hechos, Wilson Do Santos era un taxi boy que a principios
de julio de 1994 se acercó al consulado argentino en Milán
y dijo que tenía información sobre un atentado terrorista
que se perpetraría en Buenos Aires. Previamente había
concurrido con la misma información al consulado de Brasil y
al de Israel. Inmediatamente después del atentado, el 20 de julio
de 1994, regresó al consulado argentino para dar cuentas de su
conocimiento, a priori, del plan de ataque. Posteriormente Do Santos
declara ante el juzgado de Galeano y ante el P.O.C. Para ese entonces
la justicia no lo consideraba un testigo confiable. Ahora se ha transformado
en un testigo estrella, arduamente buscado en Brasil.
No es posible que a 220 semanas los familiares nos encontremos sometidos
a los avatares de cuestiones diplomáticas o de facturas políticas,
que no sólo no arrojan ninguna luz al esclarecimiento de la causa,
sino que además abonan la teoría oficial de que la responsabilidad
siempre la tiene otro o está en otra parte.
Mientras Corach dice y se desdice, al mejor estilo menemista, la justicia
brasileña tardó 6 y 9 meses en contestar exhortos, sin
considerar la envergadura del crimen cometido hace 50 meses.
Ellos ya fumaron la pipa de la paz, porque sus intereses nada tiene
que ver con los nuestros. A nosotros nos siguen faltando el respeto,
al igual que a la memoria de las 86 víctimas.
No nos importa repetir una y mil veces lo mismo, porque la verdad es
nuestro compromiso. Seguimos abrigando la esperanza de poder contarles,
a través de este micrófono, los avances de la causa; pero
hoy suena a utopía. Estamos convencidos de que sin justicia no
podrá haber un futuro digno para nosotros y para nuestros hijos.

Lunes
12 de octubre de 1998
El
14 de diciembre de 1997 el juez Galeano estrenó otro grupo de
elite que iba a colaborar con la investigación que debería
esclarecer la masacre de nuestros familiares: el CAT o Comisión
de Asesoramiento Técnico, al mando del comisario retirado Carlos
García, quien fuera activo partícipe de las internas de
la policía más corrupta del mundo.
El CAT no fue otra cosa que más de lo mismo: aportaron testigos
mentirosos, ninguna prueba contundente, dilaciones, hasta que finalmente
el juez Galeano, recién 8 meses después, decidió
liberarse del CAT.
Lo más increíble de este promisorio equipo de investigación
era Luis Kesseler, profanador de ciento once tumbas judías del
cementerio de Berazategui en el año 1991. Luis Kesseler representa
exactamente lo mismo que el comisario Salguero cuando fue responsabilizado
por encubrir la profanación del cementerio de La Tablada y el
juez interviniente no consideró oportuno instruir una causa.
También es comparable al ex- policía estrella, Juan José
Ribelli, quien apareció como colaborador de Salguero allanando
Campo de Mayo y poco tiempo después arreglaba su entrega con
los muchachos de la bonaerense, hecho que motivó la instrucción
de una causa que timonea el juez Corazza y que está camino al
naufragio porque el magistrado no se anima a citar a declarar al ex
comisario Klodzcyk.
Mientras tanto, el máximo responsable de esta impresionante vergüenza
nacional, el gobernador Duhalde, afirmó que el CAT se constituyó
por pedido del juez Galeano y que no se conocían los antecedentes
de las personas que lo conformaban.
El gobernador Duhalde está para cosas más trascendentes
que para saber qué pasó con la vida de 86 argentinos.
Está ocupado con su acto del 17 de octubre en el cual pronunciará
un discurso pseudo izquierdoso con el cual pretenderá endulzar
los oídos de muchos argentinos que están hartos de tanta
promesa incumplida.
En un artículo publicado ayer en Página 12 en relación
con que la investigación del crimen de la A.M.I.A. no figura
en la agenda de la Alianza opositora, los políticos prácticamente
coincidieron en que la solución pasa por una profunda y decisiva
reforma de los servicios de inteligencia.
Daniel Horacio Goverchesky
MEMORIA ACTIVA piensa que si este va a ser el único foco de atención,
el futuro va a ser similar al de la reforma de la policía bonaerense:
hoy, a más de cuatro años del atentado, siguen proliferando
grupos antisemitas que obstruyen la investigación y no son denunciados
enérgicamente por el juez.
Tiene que haber muchos focos de atención. El principal es conocer
la causa y fiscalizar la labor de un juez que no ha sido fiscalizado
nunca por nadie, y que cuenta con el apoyo incondicional de todos los
demás poderes en una tarea que, a más de cuatro años,
ha sido absolutamente inconducente.
Después de 222 semanas de permanencia en esta plaza, tenemos
una certeza. No nos van a vender ninguna historia oficial.
Los fiscales somos nosotros y el objetivo no se modifica: la búsqueda
de la verdad.

Lunes
19 de octubre de 1998
MARTHA ROSENBERG- Psicoanalista. Miembro de la Multisectorial.
Es porque existen en nuestra ciudad grupos como ustedes, decimos en
la Multisectorial que "todos somos defensores".
El gobierno de la Ciudad tiene la responsabilidad de garantizar la vigencia
de la democracia participativa y de los derechos que proclama la Constitución,
entre los que figura la designación de una Defensoría
del Pueblo autónoma e independiente para el control democrático
de los actos u omisiones del poder.
Cuando el poder político busca a cualquier costo garantizarse
su propia "estabilidad", es incapaz de asegurar la provisión
de justicia.
Es bueno que no haya intocables para la justicia.
Hoy, cuando parecía imposible que Pinochet fuera alcanzado por
la ley en su país, podemos celebrar su detención por orden
del juez Garzón, aunque sigamos lamentando su impunidad (y la
de nuestros militares genocidas) para los gobiernos chileno y argentino.
Creo que los candidatos y candidatas de las diferentes fuerzas políticas
para las próximas elecciones deberían explicitar antes
de las internas cómo se comprometen a encarar desde el gobierno
-en caso de ser elegidos/as- esta deuda de justicia con todos los que
vamos a elegir gobierno, por el no esclarecimiento del atentado a la
A.M.I.A.
MARCELO SAIN - Sociólogo. Asesor del FREPASO.
Todo indica que si el Estado hubiera contado con un sistema de seguridad
eficiente y dinámico, el atentando contra el edifico de la A.M.I.A.
hubiera podido ser prevenido o, al menos, dicho sistema hubiera podido
funcionar como instancia disuasoria para los mandantes y autores del
hecho, esto es, hubiera obstaculizado el planeamiento y la puesta en
práctica del mismo.
Al contrario de ello, en nuestro país, la evidente ineficacia
del sistema de seguridad facilitó el accionar de los responsables
del atentado, lo que fue apuntalado cuando, a lo largo de la etapa de
instrucción del sumario, se cometieron numerosas irregularidades
que demoraron la investigación, implicaron la desaparición
de elementos de prueba que podrían haber resultado claves para
la pesquisa y hasta cercenaron la posibilidad de prosecución
de pistas que podrían haber sido importantes para el esclarecimiento
del caso o para la identificación de los responsables.
Es en este contexto que la impericia y la falta de orientación
en materia de seguridad se convierten rápidamente en complicidad.
En este sentido es fundamental desandar la compleja red de complicidades
y encubrimientos detrás de los cuales durante las últimas
223 semanas se han amparado los protagonistas y encubridores de tan
grave atentado. Y ello requiere de nuevas condiciones políticas,
de un nuevo clima político y, en su contexto, de un gobierno
que entienda que frente a este hecho, el único resarcimiento
posible es el conocimiento de la verdad y la cárcel de sus autores,
encubridores y cómplices.
BERNARDO
KONONOVICH - Psicoanalista.
La vida psíquica discurre como un juego entre el olvidar y el
recordar. Olvidando intentamos anular o atenuar, al menos, los efectos
del dolor psíquico.
Pero a medida que olvidamos, vamos dejando en nuestra subjetividad zonas
de amnesia, lagunas mudas de significación, que como los cráteres,
alguna vez recibieron un impacto pero hoy son sólo agujeros vacíos.
Sin embargo, el olvido es, a su manera, un olvido activo, trabaja en
silencio, merodea amenazante, envía sus señales perturbando
nuestra existencia
La memoria activada es una memoria dispuesta a trabajar, a abordar el
recuerdo desde todos los ángulos posibles y encontrar nuevos
sentidos y poder finalmente iniciar el proceso de la elaboración.
Es lo opuesto a la memoria rencorosa que motoriza el recuerdo para congelarlo,
dominarlo en el ámbito del odio y la venganza, eternizando de
esta manera la posición de víctima ensamblada eternamente
con el victimario.
La memoria activada es la única que puede pasar de la dimensión
individual a la dimensión colectiva, ya que existe la dimensión
colectiva del recuerdo, del olvido y de la elaboración. La conmemoración,
el homenaje, la celebración, el acto de protesta y, por supuesto,
la exigencia colectiva de justicia a través de dispositivos civiles
y no violentos como Memoria Activa, serían ejemplos de esa memoria
colectiva.
El olvido en la dimensión de lo social conduce a la defección,
al abandono de la lucha, al borramiento del nombre y a la resignación
ante la injusticia. Produce la ruptura de las redes solidarias, destruye
las tramas sociales estableciendo en la sociedad el descreimiento y
el escepticismo.

Lunes
26 de octubre de 1998
Con
la pluma brillante que siempre lo ha caracterizado, Eduardo Galeano
escribió acerca de cómo se desprestigia la justicia por
estas latitudes: "las dictaduras militares, que en años
recientes nos ensuciaron de mugre y miedo, han dejado a la democracia
una doble hipoteca. Los gobiernos civiles han aceptado, sin chistar,
esa herencia maldita: el pago de sus deudas y el olvido de sus crímenes.
Ahora todos trabajamos para pagar los intereses y vivimos en estado
de amnesia".
Desde hace 224 semanas estamos parados en esta plaza para vencer esa
amnesia y para reclamar la justicia que nos siguen negando.
Nadie en su sano juicio puede afirmar que no hemos tenido una exagerada
paciencia. Le hemos brindado al juez de la causa A.M.I.A, Juan José
Galeano, no sólo horas de paciente espera sino que además
hemos desperdiciado nuestra confianza.
El denodado cuidado que se le proporcionó al indiscutido primer
eslabón de la cadena de responsabilidades en la comisión
del crimen de la calle Pasteur, Carlos Telleldín, pareciera llegar
a su fin.
Esta situación era insostenible: con los delincuentes no se negocia,
a los delincuentes se los procesa, juzga y castiga, echando mano únicamente
de la abrumadora evidencia que obra en el expediente desde hace más
de cuatro años, y de todos los instrumentos que las leyes vigentes
proveen.
Esta querella pidió el procesamiento de Carlos Telleldín,
su mujer y su hermano, hace mucho tiempo. El juez no nos contestó.
Finalmente el Juez sostiene que Carlos Telleldín fue cómplice
del atentado y estaría trabajando en una resolución para
procesarlo como partícipe del mismo.
Es tiempo de ir más allá. La semana pasada, los familiares
de las víctimas nucleados en MEMORIA ACTIVA presentamos un escrito
solicitando la RECONSTRUCCIÓN DEL ATENTADO.
Desde esta plaza le pedimos al Juez que arbitre todos los recursos necesarios
para convocar, a través de todos los medios de difusión,
la presencia de aquellos testigos que hubieran estado antes y después
de la explosión, y que nunca fueran citados a declarar.
También solicitamos la difusión seria de la adormilada
línea telefónica que tiene habilitada el juzgado desde
hace años, para recibir información sobre los hechos,
y que ya ni figura en las guías telefónicas de Telecom.
Todo este esfuerzo, que implica tanto dolor, tiempo y dinero, lo hacemos
nosotros, los damnificados directos, ya que quienes debieran actuar
en nuestro nombre, los Fiscales de la causa, optan por "respetar
los tiempos del juez" y son respaldados por el Procurador Gral.
De la Nación, Nicolás Becerra, quien nos manifestó
por escrito tener "plena confianza hacia los mencionados magistrados
del Ministerio Público Fiscal".
La impunidad, al igual que la corrupción, es estructural. Lo
doloroso es que nadie se hace cargo de denunciarla con mayúscula,
sin pactos.
Eduardo Galeano escribió acerca de los cursos que se dictan en
la Facultad de Impunidades: "desde su casa matriz, y a través
de muchas sucursales, la Facultad de Impunidades nos induce a desquerernos
y a descreernos. Sus profesores nos invitan a olvidar el pasado para
que no seamos capaces de recordar el futuro". Somos muchos los
argentinos damnificados de crímenes aún impunes que seguiremos
siendo malos alumnos. Desafiaremos a los profesores de esa Facultad
hasta que algún día termine la impunidad.

Lunes
2 de noviembre de 1998
En
un rapto de lucidez sin precedentes, el secretario Miguel Angel Toma
arribó a una conclusión más que interesante: "No
voy a decir que la Federal es la mejor policía del mundo".
Esta observación proviene del titular de la Secretaría
de Seguridad Interior, la cual fuera creada inmediatamente después
de la masacre de nuestros familiares en la calle Pasteur, y que hoy,
225 semanas después, tenemos profundas dudas acerca de su utilidad
para proteger a los ciudadanos, así como también tenemos
dudas acerca de las impresionantes opiniones del secretario Toma.
Cabe recordar que la Policía Federal depende funcionalmente de
la Secretaría de Seguridad y orgánicamente del Ministerio
del Interior y que, en más de una oportunidad, la querella de
los familiares nucleados en MEMORIA ACTIVA planteó ante el juez
Galeano, una serie de inquietudes acerca del papel desempeñado
por la Federal en la custodia de la sede de la A.M.I.A.
En la primera presentación realizada ante el Tribunal hace más
de un año, nuestro abogado, el Dr. Zuppi, solicitaba el secuestro
de los registros de las comisarías involucradas en la custodia
de la A.M.I.A., la 5ta. y la 7ma., para permitir acreditar en forma
fehaciente los turnos y atribuciones de custodias la semana previa al
atentado.
El Tribunal NO hizo lugar al pedido del Dr. Zuppi y optó por
solicitar por oficio que la Federal informara los turnos e identidades
de los custodios asignados.
El resultado era previsible: el informe policial se contradice seriamente
con las declaraciones de los propios policías asignados a la
custodia.
El Sargento 1ero. de la Comisaría 5ta., Héctor Vargas,
declara haber cumplido custodia ante la A.M.I.A., por única vez,
el 13 de julio de 1994.
El informe policial le atribuye custodias los días 0, 10 y 14
de julio al mismo sargento.
El Sargento Daniel Lento de la Comisaría 7ma. declara haber cumplido
tareas de custodia los días 13 y 14 de julio de 6 a 12 has.,
en el informe policial ni siquiera figura el nombre de dicho sargento.
A ello se suma que Lento cumplió las guardias con el cabo 1ero.
Grassi de la Comisaría 5ta. los días 13 y 14 de julio
de 6 a 12 hs.
El informe policial dice que el 13 de julio de 6 a 12 hs., la custodia
policial la cumplió Miguel Angel Díaz de la Seccional
5ta.
A raíz de estas flagrantes contradicciones, la querella de MEMORIA
ACTIVA, la que obstaculiza según algunos caídos en desgracia,
solicitó medidas al juez: 37 pedidos de medidas procesales que
reiteran la investigación de la Policía Federal, la investigación
de integrantes de la banda de Telleldín, e incluyen la citación
de numerosos testigos, cuyos testimonios podrían resultar de
interés.
Resta esperar la respuesta del juez Galeano, que finalmente resolvió
procesar a dos miembros del POC por las obstrucciones que cometieron
en la etapa preliminar de la investigación de la voladura de
la A.M.I.A. Merece la pena recordar que la etapa preliminar de la investigación
ocurrió hace 50 meses, y que el encubrimiento del POC era entonces
tan evidente como las irregularidades de la Federal que hace demasiado
tiempo la querella que obstaculiza viene denunciando.
La policía de Corach y de Toma no es muy diferente a la de Duhalde,
fundamentalmente en lo que tiene que ver con la omisión y el
encubrimiento en la masacre de nuestros 86 familiares.
Es por eso que hoy, más que nunca, nos humilla y nos provoca
una profunda indignación el hecho que el patrón de los
asesinos de nuestros familiares, el gobernador Duhalde, haya osado profanar
la memoria de nuestros familiares, así como también nuestro
incesante dolor, plantando árboles en un parque de Israel construido
en homenaje a las víctimas de la A.M.I.A.
Así como, finalmente, llegó el día en que los indultados
del gobierno menemista pueden ser investigados por genocidio por jueces
competentes en el exterior, tal vez algún día se encuentre
culpables a aquellos funcionarios del gobierno menemista que por acción
u omisión, encubrimiento o complicidad, son responsables del
homicidio de nuestros seres queridos.
Para ello harán falta jueces y fiscales que sean competentes,
y que se animen sin necesidad de acomodarse a nuevos tiempos probándose
la toga del gobierno de turno.

Lunes
9 de noviembre de 1998
El
lunes 2 de noviembre, el juez Galeano resolvió ampliar el procesamiento
de Carlos Telleldín por encontrarlo responsable como partícipe
necesario de los delitos de homicidio calificado, lesiones leves, graves
y gravísimas y daño cometidos en forma reiterada (86 muertos
y 109 heridos) en virtud de la participación que le cupo con
relación al atentado a la sede de la A.M.I.A., acaecido el 18
de julio de 1994.
Es la primera vez en 226 semanas de permanencia en esta plaza que podemos
decir que el juez Galeano ha decidido, mediante esta resolución,
empezar por el principio: empezar por el primer eslabón, empezar
por el último tenedor del motor que fuera encontrado entre los
escombros de la calle Pasteur.
Esta querella supone que este nuevo auto de procesamiento de Carlos
Telleldín parecería ser la respuesta a nuestro pedido
de procesar a Carlos Telleldín como partícipe necesario,
formulado oportunamente ante el Tribunal, aún cuando formalmente
nunca tuvimos una respuesta.
Al mismo tiempo, nos cuesta creer que el juez que por fin ha tomado
tal decisión sea el mismo juez que a principios de este año
consideró que había prescrito la causa por encubrimiento
en la cual estaba procesado Carlos Telleldín, a riesgo de que
la única conexión con el crimen de la calle Pasteur quedara
totalmente desvinculado de esta investigación.
De la lectura del auto de procesamiento se desprende que la participación
de Carlos Telleldín resulta indiscutible, pero, al mismo tiempo,
no se entiende por qué se restringe la responsabilidad únicamente
a Carlos Telleldín. En dicho escrito, Galeano realiza una mención
acerca de "las declaraciones que presenten gran semejanza y que
pertenezcan a varios deponentes; ello nos podría evidenciar acuerdo
y premeditación entre quienes las realicen, un concierto previo
que permitiría suponer una intención preestablecida de
desviar la investigación en tal o cual sentido favorable a sus
intereses", es decir dar una explicación a la entrega de
la camioneta y que parezca creíble y casual.
El párrafo que da lugar a esta apreciación es aquél
en que Galeano dice que "otro elemento a tener en cuenta para valorar
los dichos de Telleldín es que tanto él como Boragni y
Pérez fueron cambiando sus declaraciones, ajustándolas
unas con otras".
En ese caso, por qué sólo procesa a Telleldín,
cuando su concubina, Ana María Boragni, aparece mencionada en
al menos 3 oportunidades a lo largo del escrito, al igual que Hugo Pérez,
Ariel Niztcaner y Claudio Cotoras?
La connivencia de Carlos Telleldín con su concubina y el resto
de la banda, acaso no habla de una intención preestablecida de
desviar la investigación?
Después del juicio a Carlos Telleldín, que al cabo de
un sostenido y reiterado reclamo de justicia finalmente va a ocurrir,
habrá que esperar otros 52 meses para que procese al resto de
los sospechados?
Qué hay de nuevo ahora en la investigación que no existiera
hace 3 años, o hace 2 años, o hace un año, para
procesar recién ahora a Carlos Telleldín por partícipe
necesario?
Qué clase de protección tienen?
Qué clase de protección tendrán quienes son el
2do. o el 3er. eslabón en la cadena de la responsabilidad criminal
en la voladura de la A.M.I.A.?
Qué clase de pactos habrán existido por los cuales se
habría estipulado con una precisión de relojería,
los tiempos de entrar en acción de un tribunal que trabajó
con dedicación exclusiva en esta causa?
Las hipótesis son innumerables.
De todos modos, los familiares de las víctimas nucleados en MEMORIA
ACTIVA consideramos que este procesamiento contribuye de manera indiscutible
a la búsqueda de la verdad.
Sin embargo, y tal como dice el refrán, una de cal y otra de
arena.
El 27 de octubre nuestros abogados recibieron una cédula de notificación
judicial en la cual, con relación a nuestra última presentación
solicitando medidas, se menciona que "el formato de los márgenes
del escrito presentado hace dificultosa su lectura para las partes"
y solicita que se acompañe otra copia.
Pareciera ser que por un problema de márgenes, el juez no pudo
leer nuestro pedido de medidas y tal vez realmente se trate de un problema
de márgenes.
Un problema de márgenes para quienes estamos al margen porque
buscamos la verdad denodadamente.
Un problema de márgenes para quienes manejan ese margen de acuerdo
a las circunstancias y a las presiones políticas del momento.
Un problema de márgenes para quienes aún no se han dado
cuenta de que el margen de la impunidad con la que actúan se
va reduciendo día a día, con mucho esfuerzo y la solidaridad
de todos los que hemos resuelto no vivir al margen, sino ser los hacedores
de un pedacito de la historia.

Lunes
23 de noviembre de 1998
"Nada,
absolutamente nada hizo el Ministro de Relaciones Exteriores con el
aviso previo del brasileño Wilson Dos Santos, quien anticipó
el atentado ante la cónsul argentina en Milán a principios
de julio de 1994".
Esta fue una de las innumerables denuncias que los familiares de las
víctimas de la masacre de la A.M.I.A. pronunciamos en la calle
Pasteur 3 años después del atentado, cuando abríamos
los ojos y nos sorprendía la impunidad anterior, la que había
permitido que arrebataran la vida de nuestros familiares, y la impunidad
posterior, la de una investigación inconducente y condicionada
a los permisos que otorgaba y otorga el poder político, para
dirigirla en una dirección preestablecida.
En aquellos tiempos, Wilson Dos Santos no era un testigo creíble,
como alguna vez tampoco lo fuera Moatamer, o quizás también
el famoso Testigo C.
En aquellos tiempos, tan poco creíble era Wilson Dos Santos que
los fiscales de la causa ni siquiera se molestaron en indagar que había
ocurrido con la mano mutilada de alguien que andaba pronosticando atentados
por el mundo.
En estos tiempos, Wilson Dos Santos se ha transformado en un testigo
estrella: fue buscado en los confines del Brasil por la Brigada Antiterrorista
de Palacios, quejosa de contar con poca colaboración del país
vecino. El ministro Corach hizo lo suyo: le arrancó a las autoridades
brasileñas el compromiso de encontrar a Wilson dondequiera que
estuviera.
En estos tiempos, todo cierra: el escurridizo Dos Santos, que seguramente
reavivará con su testimonio la pista internacional defendida
a capa y espada por la D.A.I.A., fue encontrado precisamente pocos días
antes de que diera comienzo la Segunda Conferencia Interamericana de
Lucha Contra el Terrorismo, de la cual Corach es el anfitrión.
En estos tiempos pre-electorales, el Ministro está haciendo bien
su trabajo: despeja el camino para que el Señor Presidente y
los hombres de su gobierno puedan llegar impolutos al final del mandato
y así zafar de la responsabilidad que les cabe por no haber prevenido
la voladura de la A.M.I.A., y por haber encubierto y protegido a los
asesinos de nuestros familiares.
En aquellos tiempos, también existía un promisorio cuerpo
de elite comandado por el Comisario Vicat, encargado de colaborar con
el trabajo investigativo del Juez Galeano.
En estos tiempos, Vicat, se habría dedicado a juntar fuertes
sumas de dinero para investigar a jueces y organizaciones políticas.
"No tengo la más remota idea de lo que hacía el Comisario
Luis Vicat" aseguró el gobernador Duhalde. Seguramente tampoco
la tenía cuando lo adscribió a la investigación
de la masacre de la A.M.I.A..
Para llegar a la verdad que desde hace 228 semanas venimos exigiendo
desde esta plaza, no hace falta la sanción de leyes especiales,
ni hace falta arrancar compromisos a ministros mentirosos, ni es necesario
abrumarnos y esperanzarnos con pistas demasiado antiguas que deberían
haberse atendido en el tiempo y espacio adecuados.
Para llegar a la verdad, y fundamentalmente a la verdad de la conexión
local para alguna vez también descubrir la conexión internacional,
hay que volver al principio.
Todavía no hemos tenido respuesta del juzgado acerca de nuestro
pedido de la reconstrucción del atentado en la calle Pasteur
y no se nos ha hecho lugar al pedido de allanamiento de las comisarías
5ta. y 7ma. responsables de la custodia del edificio de la A.M.I.A..
No obstante, seguimos insistiendo. Hoy presentaremos ante el juzgado
del Dr. Galeano una reiteración del pedido de procesamiento de
A.M. Boragni, quien sabe exactamente lo mismo que Carlos Telleldín
y aún así Galeano decidió mantener en libertad
desde hace más de 4 años.
En aquellos tiempos y en estos tiempos, los familiares de las víctimas
decíamos y decimos que la masacre de nuestros familiares fue
un crimen político y, por ende, sólo podrá resolverse
con la decisión política de realizar una investigación
seria para llegar a la verdad.
Sigamos manteniendo nuestros ojos bien abiertos para que esto, de una
vez por todas, ocurra.

Lunes
21 de diciembre de 1998
DIANA
DOWEK - Pintora
No venimos a hacer el recuento de crímenes, venimos a denunciar
la impunidad a los mismos criminales en distintos contextos y con ropajes
democráticos. Aquí obediencia debida, punto final, indulto,
se puede hablar de mentes enfermas o solamente de maldad o es más
perverso, como ser un plan sistemático para someter, aterrorizar,
humillar a los pueblos blancos, negros, judíos, rojos, amarillos,
indios, pobres. Impunidad es la bomba a la A.M.I.A. sin culpables, es
garantizar la libertad a los genocidas, es crear desánimo y desesperación
en las víctimas. Pero hoy no venimos a llorar, hoy se cortan
rutas, hoy se gritan verdades, hoy se desenmascaran hipócritas,
se señalan traidores, hoy se escrachan asesinos. Hoy, mañana
luchamos, lucharemos por justicia popular para que todo cambie.
EMILIA
MAZER - Actriz
Es difícil estar acá con palabras propias. Ante la masacre
humana creo que no hay palabras y cuando el dolor es reciente los artistas
nos quedamos sin palabras. Elegí palabras de otro, de Gandhi
que hago mías: "he observado que las peores destrucciones
jamás logran que la vida desaparezca por completo, por consiguiente
debe haber una ley superior a la de la destrucción. Para solucionar
numerosos problemas toda mi vida he recurrido a este medio elemental
esto no significa que haya resuelto todas mis dificultades, lo único
que he conseguido es sencillamente que la ley del amor es más
eficaz que la voz de la violencia".
Me sumo a ustedes porque creo que hay que resistir de alguna manera
a esta manera actual de esclerosar la memoria y puedo decir que creo
en la justicia, en principio porque creo en Dios, y creo que la verdad
es Dios, en la verdad creen hasta los ateos, lo importante es tener
fe, y la fe mueve montañas ojalá mueva las montañas
de expedientes.
ALEJANDRO
DOLINA - Escritor
Este siglo que termina ha acrisolado algunas ideas cuyas consecuencias
han sido espantosas, consiste en una visión paranoica de la historia
según la cual todos nuestros males provienen de algún
grupo; estas ideas con diferentes matices han deambulado por todo el
siglo y han producido las masacres más espantosas de la historia.
El motivo de mi presencia aquí es agradecerles la pertinacia,
el valor y el coraje de luchar por una justicia que merecemos todos.
EVA
GIBERTI - Psicoanalista
Quiero decirles que no es justo que tengamos que estar aquí,
no es justo el desamparo frente a la impunidad que se acrecienta días
tras día; pero si es necesario. Reclamo tiene que ver con que
es necesario que todos los lunes estemos acá, esta repetición
está implícita en la palabra reclamo, el clamor necesario
por algo que dejó de ser justo y porque está quebrada
la promesa de la justicia en lo que tiene que ver con la A.M.I.A que
nos involucra a todos. La otra palabra es verdad, aquí hay una
verdad que circula entre todos pero que no está representada,
una cosa es que sepamos que hay una verdad y otra cosa es que esa verdad
tenga una representación en la voz y en los papeles de la justicia
y por eso hace falta que estemos aquí.

Lunes
28 de diciembre de 1998
Llegamos
a la última semana del año 1998, para nosotros la semana
233 de permanencia en esta plaza.
Llegamos a la última semana del año 1998 y aún
no sabemos quiénes son los asesinos de nuestros familiares masacrados
en la calle Pasteur hace casi 4 años y medio.
Llegamos a la última semana del año 1998 y el balance
se torna imperativo, casi inevitable. Balance que para nosotros es sinónimo
de reflexión que venimos ejercitando sistemáticamente
todos los lunes a la hora del atentado, y que nos coloca indefectiblemente
en la senda de la denuncia.
A lo largo de 1998 hemos denunciado los esfuerzos de Galeano para liberar
a Carlos Telleldín a través de la prescripción
de la única causa que lo vinculaba al atentado: el encubrimiento
de la venta de la Trafic. Nuestra apelación atendida en sus términos
por la Cámara Federal determinó que la misma revocara
la decisión del juez forzándolo a resolver el procesamiento
de Telleldín como partícipe del atentado a la sede de
la A.M.I.A..
Hoy, a fines de 1998, seguimos insistiendo en que el punto de partida
del esclarecimiento del homicidio múltiple de nuestros familiares
es la conexión local, y por eso seguimos pidiendo el procesamiento
de Ana María Boragni.
A lo largo de 1998, hemos denunciado el debate miserable y procaz protagonizado
por la Honorable Corte de Injusticia, acerca de si la bomba estuvo dentro
o fuera de la sede de la Embajada de Israel hacía 6 años
atrás.
Hoy, a fines de 1998, esta misma Corte deja en libertad a la iraní
sospechada de haber participado en la voladura de la Embajada porque
han sido totalmente ineptos para rodearla con los argumentos que suele
brindar una investigación seria y consistente que nunca jamás
se llevó a cabo.
A lo largo de 1998, hemos denunciado con profunda indignación
el desempeño de los fiscales de la causa, autodefinidos como
respetuosos de los tiempos del juez. Resultó bochornoso escucharlos
ante la Comisión Bicameral recitando datos y vinculaciones archiconocidas
desde hace años, sin aportar ningún elemento nuevo para
el esclarecimiento de esta causa.
Hoy, a fines de 1998, la Comisión Bicameral, que ya había
elaborado un informe del cual se desprendía el juicio político
a la Corte Suprema, elabora un segundo informe en el cual no se hacen
críticas a la labor del juez Galeano, ni a los fiscales Mullen
y Barbaccia y, por si esto fuera poco, reivindican la voluntad política
del gobierno para esclarecer los atentados.
A lo largo de 1998 hemos denunciado una investigación inconsistente
y pobre, hemos denunciado un esfuerzo titánico para circunscribirla
únicamente a la arena del terrorismo internacional por parte
de Beraja y Corach, hemos denunciado a las fuerzas de seguridad y a
los servicios de inteligencia responsables de la obstaculización
de las investigaciones, como instrumentos del gobierno menemista para
nunca llegar a la verdad de los hechos.
Un informe de la organización de derechos humanos norteamericana,
Freedom House, indicó que la Argentina estuvo a punto de ser
incluida en la lista de los países "parcialmente libres",
donde los ciudadanos gozan de algunos derechos civiles pero soportan
gobiernos que son corruptos o que tienen poco respeto por la ley. Freedom
House señaló que el "estilo autoritario de Menem
y la manipulación de la justicia ha resultado en la erosión
de la separación de poderes en el país y del imperio de
la ley". Afortunadamente, no estamos tan solos.
Semanas atrás, haciendo una semblanza del recientemente fallecido
fundador del CELS, Emilio Mignone, Luis Bruschtein escribió:
"Pocas fuerzas son comparables a la del dolor. El dolor puede ser
una fuerza que arremete a ciegas, puede ser suicida y arbitraria, puede
enloquecer o puede ser un cáncer que destruye silenciosamente
en un rincón como la tristeza
Pero cuando el dolor
pudo ser templado por la razón y la inteligencia, cuando esa
fuerza demoledora tanto para el que la carga como para el que la provocó
puso ser moldeada, empeñosamente cincelada a fuego y martillo,
ese animal interior desbocado se convirtió en una fuerza más
poderosa todavía".
Esta fuerza más poderosa todavía nos mantiene aquí,
lunes tras lunes, todos los lunes que sean necesarios. El legítimo
ejercicio de la memoria que sostiene nuestro reclamo de justicia es
lo más preciado que tenemos para continuar enfrentando sin dobleces
ni claudicaciones la impunidad que sigue teniendo cautiva la verdad
del crimen de nuestros familiares.

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