Lunes 20 de julio de 1998

DANIEL DAS NEVES - Unión de Trabajadores de Prensa de Buenos Aires (U.T.P.B.A.)
Han pasado 210 lunes. Ha pasado una semana desde que Memoria Activa, en este mismo lugar, iniciara la semana de la memoria. Uno tiene la sensación de que todo está dicho, que es muy difícil encontrar palabras distintas para reclamos y exigencias similares. Uno tiene la sensación de que encuentra silencios cómplices; encuentra en esos silencios, ya ni siquiera la necesidad de disimular, durante esta semana, que no se tenía nada para decir desde el poder político. Pero esos silencios no son quietismo político, son silencios políticos; mientras se opera políticamente en otro sentido: se opera para ocultar, para distraer, para encubrir. ¿Qué es lo que hay que encubrir? Lo que todos sabemos. Hay que encubrir lo que apareció en la escena de este país desde hace 210 lunes, 18 meses, 22 años, que son los años, los meses y los días de la lucha. Hay que encubrir todo lo que fue denunciado durante 22 años, durante 210 lunes, durante 18 meses. La justicia, la policía, el poder político; todo esto hay que encubrir. Para la U.T.P.B.A. es una satisfacción enorme estar en este espacio de lucha. En este espacio de lucha que no es solamente, como algunos pretenden, un mero espacio testimonial; como tampoco lo son los espacios que se generan a partir de las Madres de Plaza de Mayo, a partir de todos los que venimos reclamando por el esclarecimiento del asesinato de José Luis Cabezas y de Mario Bonino, a partir de todos los que venimos reclamando en contra de la impunidad.

LAURA BONAPARTE - Madres de Plaza de Mayo. Línea Fundadora
Yo quería tranquilizarlos a todos. Es cierto. El ministro Corach y el jefe de la Policía Federal me fracturaron el brazo. Pero como a todos los argentinos que luchamos por la justicia no me quebrarán jamás. Quiero aclarar una cosa, porque seguramente ustedes escucharán párrafos repetitivos en mis discursos. Para entender como psicoanalista los extremos a los que puede llegar el ser humano, la extrema crueldad y el extremo heroísmo y bondad, mi Biblia ha sido la historia del Ghetto de Varsovia. Por eso ustedes escucharán en mis discursos muchas frases que hace muchos años fueron repetidas por los que defendieron la dignidad, no sólo de un pueblo, sino del género humano; mostrando aquel extremo que nos cuesta tanto sacar a relucir, que es la heroicidad para poder vivir en un mundo injusto todos los días.
Hace cuatro años se produce un atentado más a la seguridad de todo el pueblo argentino, a través del ataque a la A.M.I.A. Asistimos al horror de nuevas muertes de ciudadanas y ciudadanos argentinos. La ciudad de Buenos Aires ha sido sacudida por este nuevo crimen. Salidos del estupor que nos causa recordar la increíble maldad, la cobardía, empezamos a pensar en quiénes podrían ser los autores; y descubrimos atónitos que los responsables están vinculados a diferentes personajes del poder policial, militar y político. Ellos mismos se denuncian con su silencio, con el ocultamiento de datos que se investigan, que son verdades irrefutables, pero que ellos callan. Como durante la aniquilación del Guettho de Varsovia el mundo guardó silencio. Ahora lo hace el gobierno nacional, y el gobierno de la Provincia de Buenos Aires. Es incomprensible que no lo sepan. Y guardan silencio. Hay silencio en la jefatura policial y en las filas del ejército. Los cómplices civiles guardan silencio. Y este silencio es horripilante.


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Lunes 27 de julio de 1998

JAVIER FAJN. En nombre de la juventud judía.
Olvido es herramienta. Herramienta que nos permite dejar de registrar hechos poco relevantes. Pero olvido también es arma. Arma de irresponsables conscientes, de cómplices por omisión, de refugiados de la mentira. Arma de aquellos que teniendo cargo no se hacen cargo. Arma de pactadores del silencio.
Memoria es herramienta. Herramienta que nos permite registrar la más bella poesía, la más suave de las canciones, el más cálido de los abrazos. Herramienta que nos trae la sonrisa más perfecta y el más fuerte de los llantos. Pero memoria también es arma. Arma de los buscadores de la verdad y la justicia. Arma de los que reclamamos a partir de la acción, y no de la promesa. Arma de quienes vibramos ante el más mínimo atisbo de verdad.

SYLVINA WALGER - Periodista
Estoy aquí una vez más entre aquellos que, como escribiera Primo Levi, han hecho de la memoria un deber. Deber que consiste no solamente en transmitir lo ocurrido, sino en luchar contra el miedo a no ser escuchados y en combatir con perseverancia la tentación del olvido. Después de haber escuchado en la televisión, hace menos de15 días, al diputado Soria, integrante de la Comisión de Investigación de la A.M.I.A., indignarse contra los que nos oponíamos a la re reelección, y defenderla con argumentos propios de un cínico consumado, no me quedaron dudas de hasta qué punto es imposible, al menos con este gobierno, que los culpables de la tragedia puedan alguna vez ser castigados.

 


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Lunes 3 de agosto de 1998

MANUELA FINGUERET - Escritora.
Se vistieron de legión cívica y con el brazo derecho en alto salieron a apalear judíos. Años más tarde, con Hitler a la cabeza y Rosas en el corazón, se denominaron Guardia restauradora nacionalista o Tacuara, y pintaron "haga patria, mate un judío" en las paredes de Buenos Aires, mientras asesinaban a Alterman, y grababan cruces svásticas en los techos de Graciela Sirota. Fueron cómplices de Onganía en "la noche de los bastones largos". Profanaron tumbas. Publicaron todo tipo de libelo nazi. En un país que ocultó a Eichmann. A Priebke, y protege a Ibrahim Al Ibrahim y a Al Kassar, entre otros tantos, los nazis vernáculos, amparados en el poder de turno, se convirtieron de antisemitas en antisionistas, y a ayudaron a concretar la destrucción de la embajada de Israel.
Sin embargo sintieron que aún no habían llegado al corazón mismo de los judíos, y decidieron redoblar la apuesta, amparados por una impunidad que pasó de la desaparición forzada de personas al soñado exterminio colectivo.
La A.M.I.A. fue un punto culminante de este proceso que aún no escribió su próximo capítulo.

ALEJANDRO KLADNIEW - Director Ejecutivo de la Sociedad Hebraica Argentina.
Lo dijeron sin ponerse colorados: "En cuanto a la seguridad argentina en los últimos años hemos vivido un estado de amplia seguridad". Hugo Franco, subsecretario de seguridad, Ministerio del Interior, 18 de julio del 94. "La Argentina viene trabajando desde hace tiempo, desde el atentado a la embajada, en coordinación con la estructura de seguridad más avanzada del mundo". Miguel Ángel Toma, diputado justicialista, 19 de julio del 94. "Pido perdón por este lamentable episodio y me comprometo a redoblar los esfuerzos para esclarecer este lamentable ataque". Carlos Menem, Presidente, 20 de julio del 94. "Los actores intelectuales y materiales se van a llevar una desagradable sorpresa. Creemos que los Servicios de inteligencia van a obtener resultados positivos en no mucho más tiempo a partir de ahora". Carlos Menem, 22 de julio del 94. "Los periodistas se van a caer de espaldas con la información aportada por Moatamer". Juan José Galeano, juez a cargo de la causa A.M.I.A., 1994. "Tenemos la mejor policía del mundo". Eduardo Duhalde, gobernador de la Provincia de Buenos Aires, 1997.
"El futuro pertenece sólo a aquellos que saben recordar". Simone Weil, sobreviviente del Holocausto, ex presidente del Parlamento Europeo.


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Lunes 3 de agosto de 1998

Hoy, 212 semanas después de la bomba que explotó en la A.M.I.A., nos detenemos una vez más ante una causa judicial carente de vida. Entre otras cosas, porque su alimento, que teóricamente debería estar provisto por una investigación seria, comprometida y confiable, dista mucho de estar en buenas condiciones. A fojas 29787 del expediente principal, el juez Galeano contestó 48 pedidos de medidas procesales que fueron presentados durante los meses de agosto, noviembre y diciembre de 1997, y enero, febrero, marzo y abril de 1998 por nuestro abogado, el Dr. Zuppi. La respuesta llegó un poco tarde, recién el 6 de mayo de este año. De las 48 solicitudes, 31 fueron tenidas en cuenta por el juez. Estas incluyen citaciones a 26 testigos, a los pilotos de los helicópteros, a los comisarios a cargo de las seccionales 5° y 7° de la Policía Federal al momento del atentado, y a dueños o encargados de talleres existentes en las vecindades del domicilio de Telleldín. Incluyen también tres allanamientos, así como el estudio de las grafías de los remitos y facturas de la empresa Santa Rita. Todo esto, cuatro años después.
Entonces tal vez no estemos tan alejados de la realidad cada vez que denunciamos una investigación prácticamente inexistente. Nos mortifica profundamente ver cómo los damnificados del terrorismo de Estado practicado veinte años atrás, encuentran eco a sus reclamos en jueces de países europeos porque aquí, en nuestro país, el estado de derecho vigente en una democracia que se precia de ser real y no virtual, todavía no resuelve impulsar la búsqueda de la verdad de hechos nacionales e internacionales de antes y de ahora. No estamos solos en nuestro reclamo. Nos conmueve profundamente la resolución de 149 legisladores del Congreso norteamericano, quienes el 20 de julio pasado, en referencia a los atentados contra la embajada de Israel y la A.M.I.A., sostuvieron textualmente que "la ausencia de una justicia firme y activa para los terroristas que llevaron a cabo estos ataques, se mantiene como una parodia tan deplorable como los ataques mismos". En cambio nos avergüenza profundamente que el 15 de julio pasado, el diputado Soria, presidente de la Comisión Bicameral de Seguimiento de las investigaciones de los atentados, nos preguntara a nosotros, los familiares de las víctimas, si estaríamos conformes con una sanción a los funcionarios responsables de la obstrucción de la investigación, aun cuando no se encontrara a los ejecutores materiales del homicidio. A semejante barbaridad, que el diputado dijo sin ponerse colorado, le contestamos que no estamos ni estaremos conformes. Para los funcionarios responsables de la obstrucción de la investigación, queremos que caiga sobre ellos todo el peso de la ley. Para los responsables materiales e ideológicos queremos exactamente lo mismo.
Además, activamos la memoria del diputado Soria. Existe una denuncia judicial realizada por A.M.I.A. y D.A.I.A. y refrendada por prestigiosos juristas, preanunciada en esta plaza el 7 de julio del año pasado, en la que figuran los nombres de varios obstructores de la investigación. El diputado Soria le solicitó a la secretaria de la Comisión que le trajera dicha presentación que dormía en su caja fuerte desde septiembre de 1997.
Estamos convencidos de que cada aporte, por pequeño que sea, ayuda, moviliza y mantiene instalado el recuerdo de lo que ocurrió y no debe ocurrir nunca más.
Días atrás, y con relación al papel que distintos sectores de la sociedad ocuparon en la época de la dictadura militar, Martín Granovsky escribió: "Sólo una minoría pensó y actuó de otra manera. La integraban las víctimas, los familiares de las víctimas, pocos periodistas, algunos políticos, los organismos de derechos humanos, algunos religiosos, y una pequeña franja de tipos decentes y altruistas que no necesitan de la política ni de la ideología para ubicarse en el lado correcto de la vida". Estas palabras siguen vigentes hoy para todos nosotros, para quienes recordamos con dolor, y exigimos, enfrentando el cinismo y la crueldad del poder político de turno, que pretende seguir hundiéndonos en la madre de todos sus principios: la impunidad.


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Lunes 10 de agosto de 1998

JORGE BACQUÉ - Presidente del Colegio de Abogados de la Capital Federal.
Quiero contarles que quiso la casualidad que quien les habla se encontrara el 17 de marzo del 92 a cien metros de Arroyo 910, y que se apresurara a acercarse al lugar de la explosión, ignorando de qué se trataba, impulsado por el hecho de que uno de sus mejores amigos, cuyo domicilio resultó destruido, vivía en la misma cuadra de la embajada de Israel. Llegó antes que la primera ambulancia. El espectáculo que encontró era terrorífico: cuerpos destrozados, paredes caídas, desolación y espanto. Quien les habla nunca podrá borrar de su recuerdo aquel día, que le produjo un sentimiento mezcla de dolor y de repulsa, y un irracional deseo de venganza.
Poco más de dos años después un episodio similar se produjo en la sede de la A.M.I.A. y aumentó, si fuera posible, su indignación.
PATRICIO SAMED - Representante del Departamento de juventud de la O.H.A. Macabi. Uno de los organizadores del acto de los jóvenes.
El sábado 18 me levanté temprano, con una urgencia, una necesidad: paradójicamente la de escribir algo, palabras que hoy quiero leerles.
Frases. Frases mentirosas. Frases desatadas. Frases doloridas y frases dolorosas. Frases lejanas. Frases irónicas. Frases encubridoras. Frases de la mente y frases lamentables. Frases hipócritas. Frases impunes. Frases sucias. Frases olvidadas e inolvidables frases. Frases resignadas. Frases esperanzadas. Frases que son gritos y frases que son llanto. Frases cómplices, frases complicadas. Frases de consuelo y frases desconsoladas. Frases reversibles. Frases reservadas. Frases mal nacidas y frases mal paridas. Frases esforzadas. Frases gastadas. Desvergonzadas y avergonzantes frases. Frases medidas. Frases negadas. Frases negociadas. Frases de apuro. Frases valientes. Frases locales e internacionales. Frases frías, húmedas, ásperas, oscuras. Envenenadas frases. Frases aplaudidas. Frases repudiadas y frases de repudio. Frases hechas. Frases que son poesía. Frases sabidas y frases sabias. Frases apasionadas. Frases con eco. Frases como dagas. Frases fingidas. Frases fallidas. Frases quebradas y frases que muestran quiebres. Frases que fueron y las que vendrán. Cuatro años de frases.
Con la noche encontré un poco de alivio. No importaban las frases tanto como estar juntos. No fue un acto. Fue un abrazo que nos dimos los que aún estamos vivos en la calle Pasteur.

MARCELO POLAKOF - Director de la Comunidad Jerusalén.
En la Biblia, en el libro de los proverbios del rey Salomón, dice en su capítulo trece: "La esperanza que se demora enferma al corazón". Enorme sabiduría comprimida en tan pocas palabras. Es que a condición de que no se la prolongue demasiado, de que no se desmesure su expectación, la esperanza es buena. De hecho además es un síntoma de cambio, una sedienta pasión por un futuro más prometedor. Porque el que no espera, y no por ello desespera, es como si aceptara pasivamente la situación en la que se halla, sin pretender modificación o avance alguno. Sin embargo la esperanza, como la memoria, es activa; y la espera, con la esperanza, vive simultáneamente en dos épocas: aquella que ya acontece y se va atravesando, y la que está por venir. Por eso no existe esperanza desinteresada. Pero cuando como dice la Biblia la esperanza se demora, enferma al corazón. Y a más de seis años de la embajada, y a más de cuatro de la A.M.I.A., quienes estamos aquí, lunes tras lunes, es evidente que tenemos el corazón enfermo.

SERGIO KIERNAN - Periodista.
Ya pasaron cuatro años desde el día en que el terrorismo destruyó la A.M.I.A., y de una manera u otra rompió las vidas de todos los que estamos aquí. Es que nuestro país no es el mismo después del atentado. Nuestras miserias, nuestras corrupciones, nuestra dejadez a la hora de hacer bien las cosas, ya no son gratuitas. Ya no son aquellas responsabilidades adolescentes que parecía que alguien algún día iba a arreglar.
No tener seguridad, no haber reformado y limpiado algunos sectores del Estado, no habernos puesto realmente serios con esos argentinos que usan uniforme, no haber redefinido la palabra seguridad para que nos cubra y nos sirva a todos, nos terminó costando vidas. Si no lo hacemos de ahora en más puede seguir costándonos más vidas todavía.
Nosotros somos ciudadanos de este país, Argentina. Este país es nuestra carga. Y es nuestro deber hacer que este rincón del mundo que es nuestro mejore. Que Argentina no vuelva a ser blanco de estos profetas armados implica que nuestro Estado entienda de una buena vez que no tiene que cuidar más de la doctrina de seguridad nacional, ni de la seguridad de algún guerrero sucio, ni de la seguridad de los cómplices ni de los filonazis que trabajan para el Estado. Lo que tiene que entender este gobierno, y en general el Estado argentino, es que tiene que cuidar nuestra seguridad, nuestra soberanía. Estas no son abstracciones, los blancos somos nosotros, nuestras familias.

 


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Lunes 10 de agosto de 1998

A 213 semanas de ocurrido el atentado contra la A.M.I.A., nos seguimos preguntando lastimosamente lo mismo: quiénes, cómo y por qué.
Lo terrible es que a 213 semanas las respuestas no son contundentes, por lo tanto los "posible o seguramente" que seguimos escuchando no nos conforman.
Vinieron a la Argentina la semana pasada tres expertos en terrorismo internacional de diferentes países. Ellos concluyeron": Un tercer atentado en Argentina es posible. Se han hecho esfuerzos en la investigación, pero fundamentalmente durante este último año. De todas maneras ha pasado demasiado tiempo y eso hace que Argentina sea un escenario atractivo para otro ataque. La triple frontera sigue siendo vulnerable, las fronteras del país son débiles; no hay una legislación adecuada ni una estructura centralizada de inteligencia y seguridad que permita responder a los peligros. Por eso puede haber otro atentado del mismo grupo o tal vez de otro".
A su vez, un grupo de diez expertos de F.B.I. que vino en el mes de mayo de este año, elaboró un trabajo de auditoría sobre la investigación del atentado. Concluyó que Moshen Rabbani fue uno de los organizadores del ataque. Destacó la participación de Carlos Telleldín y del ex comisario Ribelli. Los expertos sostuvieron que difícilmente se llegue a hallar a los autores materiales del ataque. A lo sumo se podría obtener una condena de los integrantes de la conexión local, y quizás varias órdenes de captura internacional contra ex funcionarios iraníes. Le asignaron importancia al seguimiento de la pista carapintada y al brasileño Wilson Do Santos, al que se dejó escapar al igual que a Rabbani.
Para ustedes, los asiduos y persistentes participantes de MEMORIA ACTIVA, nada de esto es novedoso. Lo venimos denunciando hace 213 semanas.


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Lunes 24 de agosto de 1998

En julio de 1993, cuando estalló en los medios de prensa la noticia de que la gobernación había ordenado realizar espionaje ideológico sobre los estudiantes, el comisario general Pedro Klodzcyk apareció en todas las pantallas de televisión del país afirmando: "Yo no soy el responsable de pedir esos informes a las escuelas. El gobernador no tiene que ver con esto". Tres años después, en julio de 1996, el gobernador Duhalde afirmaba que Klodzcyk era el mejor jefe de policía que había tenido la Provincia de Buenos Aires.
Favor con favor se paga y se sigue pagando. El tema es que en esa corriente continua de encubrimientos mutuos mataron a nuestros 86 familiares hace 215 semanas.
Los casi cinco años de gestión de Klodzcyk, durante los cuales demostró lealtad incondicional al amante del sillón presidencial, no fueron suficientes para conocer a sus colaboradores directos, especialmente a quien designó como jefe de la División Sustracción de Automotores, Juan José Ribelli. Sin embargo, pudo establecer "un malentendido sentimiento de solidaridad" con quien está hoy procesado y preso por el crimen de la calle Pasteur, y que además goza desde hace dos años de privilegiadas condiciones de detención.
Lo cierto es que no se entiende cómo Klodzcyk niega una estrecha relación con Ribelli, cuando en febrero de 1996 se rasgó las vestiduras en defensa de otro subordinado, e imputado en nuestra causa, el oficial Mario Bareiro, durante una reunión que mantuvo con el mismo juez Galeano. Hoy Klodzcyk sostiene que Bareiro "tenía que saber algo más".
La cadena de encubrimientos es bidireccional: se cubre a Duhalde, a Bareiro, a Ribelli y a todo aquel que necesite de una mano generosa provista por quien hoy sigue siendo un hombre fuerte de la mafia policial bonaerense, ministro de Seguridad León Arslanián mediante.
Entretanto, el juez Corazza, titular del juzgado N° 3 de La Plata, tiene una causa que debería investigar las maniobras de encubrimiento de la entrega de Ribelli, causa en la cual hemos solicitado en dos oportunidades la comparencia del ex jefe policial Klodzcyk. Todos ustedes ya conocen la negativa del juez Corazza a nuestra solicitud, aun cuando ya se sabe que esa es la única causa en la que puede quedar demostrada la responsabilidad de Klodzcyk en esta pasmosa trama de encubrimientos.
Las cortinas de humo se siguen propagando cuando hay fiscales que en lugar de dar informes serios y actualizados de una investigación comprometida con la búsqueda de la verdad, piden una ley contra el crimen organizado.
Las cortinas de humo se siguen propagando cuando después de más de seis años, por fin se establece la existencia de un coche bomba en la voladura de la embajada de Israel, y quizás ya muchos olvidaron que la propia Corte Suprema avaló la hipótesis de que "con un grado de certeza de 9999 sobre 10000. La carga explosiva se situó dentro del predio de la embajada". En medio de todos estos escarceos, mataron veintiséis, veintisiete, veintinueve personas, quién sabe. Da igual.
Por más cortinas de humo que intenten propagar, por más intentos que realicen para callar nuestras voces, seguiremos denunciando, recordando y reclamando justicia. No hay ni habrá cortina de humo alguna que pueda desdibujar nuestro único objetivo: el juicio y castigo a todos los asesinos de nuestros familiares.

 


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Lunes 31 de agosto de 1998

Hoy, al cabo de 216 semanas de permanencia en esta plaza, MEMORIA ACTIVA repudia públicamente la represión desatada por miembros de la Policía Federal al mando del comisario Aragona, sobre familiares y amigos de las víctimas, quienes se hicieron presentes en el domicilio del ministro Corach, a mil quinientos días del crimen de la calle Pasteur.
Emulando a Duhalde y su maldita policía, el secretario de Seguridad, Miguel Ángel Toma, sostuvo: "Tengo la más íntima convicción de que la Policía Federal actuó sin ninguna extralimitación".
MEMORIA ACTIVA tiene la más íntima convicción de que las fuerzas de seguridad de nuestro país no sólo operan para destruir el camino hacia la verdad porque han sido parte activa de la comisión misma del atentado, sino que además se dedican a reprimir a damnificados directos; quedando en evidencia, una vez más, el tan argentino mundo del revés.
Pero no seamos ingenuos. MEMORIA ACTIVA también tiene la más íntima convicción de que a los familiares de las víctimas no nos cabe ningún otro papel que el de exigir el total esclarecimiento de los atentados y el juicio y castigo a todos los culpables.
Dos semanas atrás hicimos pública una reunión con el juez Galeano en la cual nos pidió que reclamásemos ante el Congreso Nacional la sanción de leyes que podrían ser de utilidad para proseguir la investigación. Un juez comprometido con un trabajo serio es quien tiene la responsabilidad de reclamar y denunciar públicamente los obstáculos y deficiencias que encuentra para llegar a buen término con su trabajo. Pero no nos engañemos. Esta utopía es de las inalcanzables de verdad. Como demostración de estas limitaciones, alcanzan y sobran las palabras del fiscal José Barbaccia en la reunión que la Comisión Bicameral realizó el 25 de agosto. El diputado Soria, presidente de la Comisión, le preguntó al fiscal: "¿Por qué el juez no citó a declarar a Emilio Morello?" El fiscal no respondió. El diputado Soria insistió: "¿Ustedes no lo pidieron?" "No", sostuvo el fiscal, " nosotros somos respetuosos de los tiempos del juzgado. Si pasa más tiempo, lo vamos a pedir".
Para ese entonces, seguramente, los relojes de arena del juzgado habrán de contener la arena de todos los desiertos del planeta.
Pareciera que para algunas personas este muestrario de barbaridades no alcanzan para demostrar toda la ineficiencia, la ineptitud y el encubrimiento de los cuales el gobierno nacional es el único culpable.
Un número puesto para ocupar el sillón presidencial comunitario sostuvo públicamente que la querella de MEMORIA ACTIVA obstaculiza. Es cierto.
La querella de MEMORIA ACTIVA obstaculiza. Obstaculiza la inacción, el desenfrenado interés del gobierno menemista por no llegar a la verdad de los hechos. Obstaculiza el desmedido esfuerzo del gobierno menemista en que no se avance y profundice seriamente la conexión local del atentado.
Merece la pena citar palabras del Premio Nobel de la Paz, Ellie Wiessel, quien nos acompañara en una oportunidad en esta plaza, y en nuestro acto del tercer aniversario del atentado, realizado en Nueva York: "Permitan que, como testigo judío que soy, les dé un pequeño consejo a las fuerzas del siglo XXI. Toda la cultura debe ser ética. Y la ética implica una actitud humana hacia el prójimo, hacia el atrapado por la esperanza y hacia la víctima de la injusticia. Como guía y orientación, defiendan el derecho a recordar que tiene toda persona. La memoria nunca ha afectado a tantos en esta tierra, y en cualquier otra parte".
Sería bueno que quienes, últimamente, se han dedicado a declamar la ética en lugar de practicarla con humildad, intentaran interpretar las palabras de Ellie Wiessel.

 


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Lunes 31 de agosto de 1998

BENJAMÍN GUZ - Detenido durante el incidente frente al domicilio del Dr. Corach, el 26 de agosto de 1998.
Estimados familiares y amigos. Necesito manifestar públicamente que he sido agredido física y moralmente en mi buena fe, en momentos en los que participaba de la entrega de un documento peticionando un accionar más efectivo. Acorde a influencias del ministro del Interior de la Nación (principal responsable del Ministerio del Interior de que a más de cuatro años no sepamos nada claro respecto de los responsables directos, financieros e intelectuales de la mayor tragedia que nos tocó sobrevivir a los ciudadanos argentinos de ascendencia judía, católica o de cualquier otra grey), yo espero una respuesta cierta y respetuosa.

JAVIER MARGULIS - Director de teatro.
Hoy quiero simplemente compartir con ustedes la manera en que recuerdo esa mañana de julio y esos dos momentos. Estaba a punto de salir para el ensayo a 50 cuadras del lugar, y escuché un sonido que me enlazó misteriosamente con ese algo, quién sabía qué, que sucedía a 50 cuadras. 50 cuadras de sordina no habían podido silenciar el estremecimiento del cielo que miré por la ventana, y el golpe me hizo caminar sin rumbo y enloquecido por mi propia casa a 50 cuadras. Acababa de suceder algo y no sabía qué fue ni cómo explicar que aún sin saberlo me sentía emparentado a través de un ruido con un dolor en algún costado de la existencia a 50 cuadras. Tampoco supe si fue la tierra, la queja de un animal o un alarido humano lo que me conmovió con la brutal opacidad de su sonido ni por qué pensé en mis hijos. Desde mi ventana veía los pájaros lanzados a volar enloquecidos en el momento en que un rayo y un trueno opaco cayeron en la habitación de al lado a 50 cuadras. Y en la habitación de al lado nada, o peor que nada, un demasiado silencio, demasiado quietos los libros en la biblioteca, muda la historia y las novelas de amor calladas. Quisiera poder describir ese sonido porque en ese sonido estaba impreso el dolor que hoy con su recuerdo me sigue conmoviendo. Había sido atravesado por el silencio de las voces calladas prematuramente. Quiero decirles que mientras no haya justicia y castigo a los responsables de la masacre el tiempo para mí no habrá pasado, el atentado acaba de suceder y la misma tragedia recién habrá acabado de ocurrir la semana que viene, y la próxima, y así será hasta que llegue el día. Mientras tanto la tierra seguirá temblando y nosotros clamando justicia.

EDUARDO ALIVERTI - Periodista.
Hace alrededor de dos años fui invitado a participar en esta tribuna, y lo hice con el mismo dolor y el mismo gusto que hoy. Y hace algunos días, cuando recibí la invitación para participar por segunda vez, repasé el texto de hace dos años. Y corroboré que, lamentablemente, no tendría por qué cambiar ni una línea, ni una sola inflexión vocal, ni una alusión, ni una sola direccionalidad de lo que dije aquella vez.
Quiero decir, por más que sea imprescindible que nos sigamos juntando, que nos sigamos reconociendo en víctimas directas o indirectas del horror, la impunidad la tienen asegurada.
No se puede aspirar a que este gobierno delicuencial y esta su Justicia, transiten por otro camino. La venda que la justicia tiene en los ojos no la podemos tener nosotros, para suponer que se puede avanzar en la investigación en el marco de un poder como este. En el que, por ejemplo, recién hoy, luego de cuatro años, el juzgado manda a peritar la supuesta cantidad de explosivo habiente en el supuesto motor de la cada vez más supuestísima Trafic empleada en el atentado contra la A.M.I.A.
Hay que volver a enamorarse de la política, volver a la militancia. Volver a entender que no hay salvación si no es con todos. Y eso se llama política, por más que esté devaluada por la caterva de corruptos que nos gobiernan.
Volver a ser muchos. La suma de los pocos les sirve a los juzgados y a los coraches.
No sé si es la única respuesta. Pero es aquella respuesta de la que estoy seguro. Y en todo caso, es la única respuesta que tengo.

MARIO WAINFELD - Periodista.
La semana pasada, un grupo de personas interrumpió el orden del ministro Corach. El ministro tiene una curiosa costumbre: sale a la mañana y habla con los periodistas. Habla en su peculiar concepción de la democracia. Habla como quiere, cuando quiere, donde quiere. Fija los temas, se calla, se va.
Y alguien le fue a perturbar el orden del ministro Corach, su curiosa concepción del orden. El orden desde donde él es dueño de las palabras y de los silencios. Y le fue a pedir algo horroroso para su noción del orden, que es que cumpliera su deber. El ministro no podía soportar eso y actuó en consecuencia.
Y a su modo, actuó siguiendo una larga tradición del poder en Argentina: el de ser autor, cómplice o encubridor de determinados crímenes, el de trabajar básicamente con el silencio.
Y quienes fueron a pedir y quienes estamos acá, trabajamos en otro registro, en otro carril, en otra vereda: trabajamos buscando la luz, la verdad, la palabra.
Estamos en una plaza y fue en otra plaza donde, frente a otros hombres del poder, un grupo mínimo de mujeres empezó a caminar reclamando algo muy parecido a lo que se está pidiendo ahora: que los crímenes se esclarecieran, que los asesinos fueran descubiertos, que los cuerpos profanados y mutilados pudieran al fin descansar en paz.
Y la pelea por la libertad es, en última instancia, una lucha entre la verdad y el silencio. Apuestan a que las cosas no se sepan, que no se digan, que los velos no sean movidos, que las verdades sean ocultadas y de ese modo preservar un orden de privilegios, de maldad, de ruindad.
Estamos acá estamos para perturbar su orden. Para eso hemos venido. Ojalá perturbemos más y sigamos perturbando su orden.

SHMUEL ESTENGEMBERG - Presidente de la Asamblea Rabínica Latinoamericana.
La semana pasada y las últimas semanas, ¿qué es lo que preocupó a todos los medios de difusión de América Latina y del mundo entero? La devaluación de las bolsas, de las bolsas de valores. ¿Quién sabe cuánto fue aquí en Argentina? Y en cuatro años, ¿cuánto se devaluó la bolsa de valores éticos y morales de una sociedad que permite que no se llegue a escuchar el grito de la sangre de todos aquéllos que impunemente fueron borrados de la faz de la tierra por la intolerancia? ¿Dónde están ahora los paradigmas de la sociedad argentina? ¿Cuál es el paradigma de la existencia humana ligados a la santidad individual y colectiva? Que han sido devaluados, peor, han sido minados, y más aún peor, se contaminan con el silencio y la indiferencia que nos empujan a una zozobra, a la zozobra de una sociedad humana en la que no se ejerce verazmente la aplicación de la justicia. ¿Qué dirá la historia cuando se la enseñen a nuestros hijos dentro de algunos años? ¿Qué dirán sobre estos días? ¿Qué dirán sobre estos cuatro años, sobre estos seis años?



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Lunes 14 de septiembre de 1998

YACOB AAGAM. Autor de la escultura en homenaje a las víctimas de la A.M.I.A.
Vine hoy aquí ante ustedes para expresarles mis sentimientos y mi estima hacia ustedes, a pesar del gran dolor y la desilusión. Lo que ustedes están reclamando es en realidad una demanda de toda persona amante de la imagen del creador, es una demanda de todo el mundo. Con sus demandas ustedes están honrando la memoria de las víctimas, y están reclamando en nombre de toda la sociedad humana. Porque si no se exige justicia ellos van a seguir atentando aquí y en otros lugares. Toda persona moralmente responsable debe estar junto a ustedes. Ustedes están acompañados por toda la humanidad amante de la verdad, la justicia y la libertad, del honor de las personas y de la vida.

RICARDO FEIERSTEIN. Escritor.
El dolor adulto es asociativo. Se encadena a otros dolores y produce circuitos que permiten desatarse y zafar de la inmovilidad. Como soñadores activos cubrimos voluntariamente con las reglas del lenguaje las heridas de lo real. La manera reflexiva de enfrentar el mal es comunicarse con los otros y con uno mismo. Protagonizar una vigilia constante para evitar se disuelva en el olvido aquello que el terrorismo brutal quiso borrar de la vida cotidiana. Señala Milan Kundera que la lucha de los hombres contra el poder es la lucha de la memoria contra el olvido. Para que alguien pueda proyectarse en un futuro debe tener disponibles los recuerdos, sino la construcción se hace sobre un vacío que se llena con fragmentos pero sin basamento. El pasado es el andamio necesario para que la condición humana que cada uno construye para sí no esté todo el tiempo tambaleándose sobre la arena movediza del sinsentido. La transmisión está basada en la memoria individual y colectiva, donde la experiencia puede recuperarse para no repetir ni forzar la repetición en las próximas generaciones. Hoy la memoria no es el albergue de la utopía sino el lugar donde el hombre edifica su dignidad y su sentido, el único sitio donde puede fundarse una identidad propia.

 


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Lunes 28 de septiembre de 1998

El viernes 25 de septiembre leíamos en un matutino: "...durante todo el proceso judicial han existido notorias y públicas injerencias políticas, que llegaron a frenar o distraer las investigaciones, o utilizarlas como moneda de cambio en negociaciones entre el Gobernador y el Presidente".
Esta afirmación forma parte de un documento elaborado por A.R.G.R.A., parte querellante en la causa que debería profundizar el juez Macchi, por el asesinato del reportero gráfico José Luis Cabezas, ocurrido hace ya 20 meses.
Esta misma afirmación podríamos perfectamente hacerla extensiva al asesinato de nuestros familiares.
Las complicidades, la falta de una labor seria de investigación y el encubrimiento son moneda corriente en una causa que lleva más de 4 años de instrucción y todavía no ha dado con los culpables.
A lo largo de esta última semana los familiares de MEMORIA ACTIVA hemos recibido numerosos llamados telefónicos por parte de la prensa en relación con un supuesto pedido de audiencia con el embajador de Brasil para protestar porque ese país no entrega al testigo clave Wilson Do Santos.
En primer lugar, MEMORIA ACTIVA no pidió ningún tipo de audiencia. En segundo lugar, en diciembre de 1996 denunciamos en esta misma plaza la presencia de Wilson Do Santos en el consulado argentino en Milán, y la inacción y la soberbia de la ex cónsul Norma Fassano, la protegida del ministro Di Tella, con relación a los dichos de Do Santos.
Para recordar los hechos, Wilson Do Santos era un taxi boy que a principios de julio de 1994 se acercó al consulado argentino en Milán y dijo que tenía información sobre un atentado terrorista que se perpetraría en Buenos Aires. Previamente había concurrido con la misma información al consulado de Brasil y al de Israel. Inmediatamente después del atentado, el 20 de julio de 1994, regresó al consulado argentino para dar cuentas de su conocimiento, a priori, del plan de ataque. Posteriormente Do Santos declara ante el juzgado de Galeano y ante el P.O.C. Para ese entonces la justicia no lo consideraba un testigo confiable. Ahora se ha transformado en un testigo estrella, arduamente buscado en Brasil.
No es posible que a 220 semanas los familiares nos encontremos sometidos a los avatares de cuestiones diplomáticas o de facturas políticas, que no sólo no arrojan ninguna luz al esclarecimiento de la causa, sino que además abonan la teoría oficial de que la responsabilidad siempre la tiene otro o está en otra parte.
Mientras Corach dice y se desdice, al mejor estilo menemista, la justicia brasileña tardó 6 y 9 meses en contestar exhortos, sin considerar la envergadura del crimen cometido hace 50 meses.
Ellos ya fumaron la pipa de la paz, porque sus intereses nada tiene que ver con los nuestros. A nosotros nos siguen faltando el respeto, al igual que a la memoria de las 86 víctimas.
No nos importa repetir una y mil veces lo mismo, porque la verdad es nuestro compromiso. Seguimos abrigando la esperanza de poder contarles, a través de este micrófono, los avances de la causa; pero hoy suena a utopía. Estamos convencidos de que sin justicia no podrá haber un futuro digno para nosotros y para nuestros hijos.


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Lunes 12 de octubre de 1998

El 14 de diciembre de 1997 el juez Galeano estrenó otro grupo de elite que iba a colaborar con la investigación que debería esclarecer la masacre de nuestros familiares: el CAT o Comisión de Asesoramiento Técnico, al mando del comisario retirado Carlos García, quien fuera activo partícipe de las internas de la policía más corrupta del mundo.
El CAT no fue otra cosa que más de lo mismo: aportaron testigos mentirosos, ninguna prueba contundente, dilaciones, hasta que finalmente el juez Galeano, recién 8 meses después, decidió liberarse del CAT.
Lo más increíble de este promisorio equipo de investigación era Luis Kesseler, profanador de ciento once tumbas judías del cementerio de Berazategui en el año 1991. Luis Kesseler representa exactamente lo mismo que el comisario Salguero cuando fue responsabilizado por encubrir la profanación del cementerio de La Tablada y el juez interviniente no consideró oportuno instruir una causa. También es comparable al ex- policía estrella, Juan José Ribelli, quien apareció como colaborador de Salguero allanando Campo de Mayo y poco tiempo después arreglaba su entrega con los muchachos de la bonaerense, hecho que motivó la instrucción de una causa que timonea el juez Corazza y que está camino al naufragio porque el magistrado no se anima a citar a declarar al ex comisario Klodzcyk.
Mientras tanto, el máximo responsable de esta impresionante vergüenza nacional, el gobernador Duhalde, afirmó que el CAT se constituyó por pedido del juez Galeano y que no se conocían los antecedentes de las personas que lo conformaban.
El gobernador Duhalde está para cosas más trascendentes que para saber qué pasó con la vida de 86 argentinos. Está ocupado con su acto del 17 de octubre en el cual pronunciará un discurso pseudo izquierdoso con el cual pretenderá endulzar los oídos de muchos argentinos que están hartos de tanta promesa incumplida.
En un artículo publicado ayer en Página 12 en relación con que la investigación del crimen de la A.M.I.A. no figura en la agenda de la Alianza opositora, los políticos prácticamente coincidieron en que la solución pasa por una profunda y decisiva reforma de los servicios de inteligencia.
Daniel Horacio Goverchesky
MEMORIA ACTIVA piensa que si este va a ser el único foco de atención, el futuro va a ser similar al de la reforma de la policía bonaerense: hoy, a más de cuatro años del atentado, siguen proliferando grupos antisemitas que obstruyen la investigación y no son denunciados enérgicamente por el juez.
Tiene que haber muchos focos de atención. El principal es conocer la causa y fiscalizar la labor de un juez que no ha sido fiscalizado nunca por nadie, y que cuenta con el apoyo incondicional de todos los demás poderes en una tarea que, a más de cuatro años, ha sido absolutamente inconducente.
Después de 222 semanas de permanencia en esta plaza, tenemos una certeza. No nos van a vender ninguna historia oficial.
Los fiscales somos nosotros y el objetivo no se modifica: la búsqueda de la verdad.


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Lunes 19 de octubre de 1998


MARTHA ROSENBERG- Psicoanalista. Miembro de la Multisectorial.
Es porque existen en nuestra ciudad grupos como ustedes, decimos en la Multisectorial que "todos somos defensores".
El gobierno de la Ciudad tiene la responsabilidad de garantizar la vigencia de la democracia participativa y de los derechos que proclama la Constitución, entre los que figura la designación de una Defensoría del Pueblo autónoma e independiente para el control democrático de los actos u omisiones del poder.
Cuando el poder político busca a cualquier costo garantizarse su propia "estabilidad", es incapaz de asegurar la provisión de justicia.
Es bueno que no haya intocables para la justicia.
Hoy, cuando parecía imposible que Pinochet fuera alcanzado por la ley en su país, podemos celebrar su detención por orden del juez Garzón, aunque sigamos lamentando su impunidad (y la de nuestros militares genocidas) para los gobiernos chileno y argentino.
Creo que los candidatos y candidatas de las diferentes fuerzas políticas para las próximas elecciones deberían explicitar antes de las internas cómo se comprometen a encarar desde el gobierno -en caso de ser elegidos/as- esta deuda de justicia con todos los que vamos a elegir gobierno, por el no esclarecimiento del atentado a la A.M.I.A.

MARCELO SAIN - Sociólogo. Asesor del FREPASO.
Todo indica que si el Estado hubiera contado con un sistema de seguridad eficiente y dinámico, el atentando contra el edifico de la A.M.I.A. hubiera podido ser prevenido o, al menos, dicho sistema hubiera podido funcionar como instancia disuasoria para los mandantes y autores del hecho, esto es, hubiera obstaculizado el planeamiento y la puesta en práctica del mismo.
Al contrario de ello, en nuestro país, la evidente ineficacia del sistema de seguridad facilitó el accionar de los responsables del atentado, lo que fue apuntalado cuando, a lo largo de la etapa de instrucción del sumario, se cometieron numerosas irregularidades que demoraron la investigación, implicaron la desaparición de elementos de prueba que podrían haber resultado claves para la pesquisa y hasta cercenaron la posibilidad de prosecución de pistas que podrían haber sido importantes para el esclarecimiento del caso o para la identificación de los responsables.
Es en este contexto que la impericia y la falta de orientación en materia de seguridad se convierten rápidamente en complicidad.
En este sentido es fundamental desandar la compleja red de complicidades y encubrimientos detrás de los cuales durante las últimas 223 semanas se han amparado los protagonistas y encubridores de tan grave atentado. Y ello requiere de nuevas condiciones políticas, de un nuevo clima político y, en su contexto, de un gobierno que entienda que frente a este hecho, el único resarcimiento posible es el conocimiento de la verdad y la cárcel de sus autores, encubridores y cómplices.

BERNARDO KONONOVICH - Psicoanalista.
La vida psíquica discurre como un juego entre el olvidar y el recordar. Olvidando intentamos anular o atenuar, al menos, los efectos del dolor psíquico.
Pero a medida que olvidamos, vamos dejando en nuestra subjetividad zonas de amnesia, lagunas mudas de significación, que como los cráteres, alguna vez recibieron un impacto pero hoy son sólo agujeros vacíos.
Sin embargo, el olvido es, a su manera, un olvido activo, trabaja en silencio, merodea amenazante, envía sus señales perturbando nuestra existencia
La memoria activada es una memoria dispuesta a trabajar, a abordar el recuerdo desde todos los ángulos posibles y encontrar nuevos sentidos y poder finalmente iniciar el proceso de la elaboración.
Es lo opuesto a la memoria rencorosa que motoriza el recuerdo para congelarlo, dominarlo en el ámbito del odio y la venganza, eternizando de esta manera la posición de víctima ensamblada eternamente con el victimario.
La memoria activada es la única que puede pasar de la dimensión individual a la dimensión colectiva, ya que existe la dimensión colectiva del recuerdo, del olvido y de la elaboración. La conmemoración, el homenaje, la celebración, el acto de protesta y, por supuesto, la exigencia colectiva de justicia a través de dispositivos civiles y no violentos como Memoria Activa, serían ejemplos de esa memoria colectiva.
El olvido en la dimensión de lo social conduce a la defección, al abandono de la lucha, al borramiento del nombre y a la resignación ante la injusticia. Produce la ruptura de las redes solidarias, destruye las tramas sociales estableciendo en la sociedad el descreimiento y el escepticismo.


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Lunes 26 de octubre de 1998

Con la pluma brillante que siempre lo ha caracterizado, Eduardo Galeano escribió acerca de cómo se desprestigia la justicia por estas latitudes: "las dictaduras militares, que en años recientes nos ensuciaron de mugre y miedo, han dejado a la democracia una doble hipoteca. Los gobiernos civiles han aceptado, sin chistar, esa herencia maldita: el pago de sus deudas y el olvido de sus crímenes. Ahora todos trabajamos para pagar los intereses y vivimos en estado de amnesia".
Desde hace 224 semanas estamos parados en esta plaza para vencer esa amnesia y para reclamar la justicia que nos siguen negando.
Nadie en su sano juicio puede afirmar que no hemos tenido una exagerada paciencia. Le hemos brindado al juez de la causa A.M.I.A, Juan José Galeano, no sólo horas de paciente espera sino que además hemos desperdiciado nuestra confianza.
El denodado cuidado que se le proporcionó al indiscutido primer eslabón de la cadena de responsabilidades en la comisión del crimen de la calle Pasteur, Carlos Telleldín, pareciera llegar a su fin.
Esta situación era insostenible: con los delincuentes no se negocia, a los delincuentes se los procesa, juzga y castiga, echando mano únicamente de la abrumadora evidencia que obra en el expediente desde hace más de cuatro años, y de todos los instrumentos que las leyes vigentes proveen.
Esta querella pidió el procesamiento de Carlos Telleldín, su mujer y su hermano, hace mucho tiempo. El juez no nos contestó.
Finalmente el Juez sostiene que Carlos Telleldín fue cómplice del atentado y estaría trabajando en una resolución para procesarlo como partícipe del mismo.
Es tiempo de ir más allá. La semana pasada, los familiares de las víctimas nucleados en MEMORIA ACTIVA presentamos un escrito solicitando la RECONSTRUCCIÓN DEL ATENTADO.
Desde esta plaza le pedimos al Juez que arbitre todos los recursos necesarios para convocar, a través de todos los medios de difusión, la presencia de aquellos testigos que hubieran estado antes y después de la explosión, y que nunca fueran citados a declarar.
También solicitamos la difusión seria de la adormilada línea telefónica que tiene habilitada el juzgado desde hace años, para recibir información sobre los hechos, y que ya ni figura en las guías telefónicas de Telecom.
Todo este esfuerzo, que implica tanto dolor, tiempo y dinero, lo hacemos nosotros, los damnificados directos, ya que quienes debieran actuar en nuestro nombre, los Fiscales de la causa, optan por "respetar los tiempos del juez" y son respaldados por el Procurador Gral. De la Nación, Nicolás Becerra, quien nos manifestó por escrito tener "plena confianza hacia los mencionados magistrados del Ministerio Público Fiscal".
La impunidad, al igual que la corrupción, es estructural. Lo doloroso es que nadie se hace cargo de denunciarla con mayúscula, sin pactos.
Eduardo Galeano escribió acerca de los cursos que se dictan en la Facultad de Impunidades: "desde su casa matriz, y a través de muchas sucursales, la Facultad de Impunidades nos induce a desquerernos y a descreernos. Sus profesores nos invitan a olvidar el pasado para que no seamos capaces de recordar el futuro". Somos muchos los argentinos damnificados de crímenes aún impunes que seguiremos siendo malos alumnos. Desafiaremos a los profesores de esa Facultad hasta que algún día termine la impunidad.


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Lunes 2 de noviembre de 1998

En un rapto de lucidez sin precedentes, el secretario Miguel Angel Toma arribó a una conclusión más que interesante: "No voy a decir que la Federal es la mejor policía del mundo".
Esta observación proviene del titular de la Secretaría de Seguridad Interior, la cual fuera creada inmediatamente después de la masacre de nuestros familiares en la calle Pasteur, y que hoy, 225 semanas después, tenemos profundas dudas acerca de su utilidad para proteger a los ciudadanos, así como también tenemos dudas acerca de las impresionantes opiniones del secretario Toma.
Cabe recordar que la Policía Federal depende funcionalmente de la Secretaría de Seguridad y orgánicamente del Ministerio del Interior y que, en más de una oportunidad, la querella de los familiares nucleados en MEMORIA ACTIVA planteó ante el juez Galeano, una serie de inquietudes acerca del papel desempeñado por la Federal en la custodia de la sede de la A.M.I.A.
En la primera presentación realizada ante el Tribunal hace más de un año, nuestro abogado, el Dr. Zuppi, solicitaba el secuestro de los registros de las comisarías involucradas en la custodia de la A.M.I.A., la 5ta. y la 7ma., para permitir acreditar en forma fehaciente los turnos y atribuciones de custodias la semana previa al atentado.
El Tribunal NO hizo lugar al pedido del Dr. Zuppi y optó por solicitar por oficio que la Federal informara los turnos e identidades de los custodios asignados.
El resultado era previsible: el informe policial se contradice seriamente con las declaraciones de los propios policías asignados a la custodia.
El Sargento 1ero. de la Comisaría 5ta., Héctor Vargas, declara haber cumplido custodia ante la A.M.I.A., por única vez, el 13 de julio de 1994.
El informe policial le atribuye custodias los días 0, 10 y 14 de julio al mismo sargento.
El Sargento Daniel Lento de la Comisaría 7ma. declara haber cumplido tareas de custodia los días 13 y 14 de julio de 6 a 12 has., en el informe policial ni siquiera figura el nombre de dicho sargento. A ello se suma que Lento cumplió las guardias con el cabo 1ero. Grassi de la Comisaría 5ta. los días 13 y 14 de julio de 6 a 12 hs.
El informe policial dice que el 13 de julio de 6 a 12 hs., la custodia policial la cumplió Miguel Angel Díaz de la Seccional 5ta.
A raíz de estas flagrantes contradicciones, la querella de MEMORIA ACTIVA, la que obstaculiza según algunos caídos en desgracia, solicitó medidas al juez: 37 pedidos de medidas procesales que reiteran la investigación de la Policía Federal, la investigación de integrantes de la banda de Telleldín, e incluyen la citación de numerosos testigos, cuyos testimonios podrían resultar de interés.
Resta esperar la respuesta del juez Galeano, que finalmente resolvió procesar a dos miembros del POC por las obstrucciones que cometieron en la etapa preliminar de la investigación de la voladura de la A.M.I.A. Merece la pena recordar que la etapa preliminar de la investigación ocurrió hace 50 meses, y que el encubrimiento del POC era entonces tan evidente como las irregularidades de la Federal que hace demasiado tiempo la querella que obstaculiza viene denunciando.
La policía de Corach y de Toma no es muy diferente a la de Duhalde, fundamentalmente en lo que tiene que ver con la omisión y el encubrimiento en la masacre de nuestros 86 familiares.
Es por eso que hoy, más que nunca, nos humilla y nos provoca una profunda indignación el hecho que el patrón de los asesinos de nuestros familiares, el gobernador Duhalde, haya osado profanar la memoria de nuestros familiares, así como también nuestro incesante dolor, plantando árboles en un parque de Israel construido en homenaje a las víctimas de la A.M.I.A.
Así como, finalmente, llegó el día en que los indultados del gobierno menemista pueden ser investigados por genocidio por jueces competentes en el exterior, tal vez algún día se encuentre culpables a aquellos funcionarios del gobierno menemista que por acción u omisión, encubrimiento o complicidad, son responsables del homicidio de nuestros seres queridos.
Para ello harán falta jueces y fiscales que sean competentes, y que se animen sin necesidad de acomodarse a nuevos tiempos probándose la toga del gobierno de turno.


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Lunes 9 de noviembre de 1998

El lunes 2 de noviembre, el juez Galeano resolvió ampliar el procesamiento de Carlos Telleldín por encontrarlo responsable como partícipe necesario de los delitos de homicidio calificado, lesiones leves, graves y gravísimas y daño cometidos en forma reiterada (86 muertos y 109 heridos) en virtud de la participación que le cupo con relación al atentado a la sede de la A.M.I.A., acaecido el 18 de julio de 1994.
Es la primera vez en 226 semanas de permanencia en esta plaza que podemos decir que el juez Galeano ha decidido, mediante esta resolución, empezar por el principio: empezar por el primer eslabón, empezar por el último tenedor del motor que fuera encontrado entre los escombros de la calle Pasteur.
Esta querella supone que este nuevo auto de procesamiento de Carlos Telleldín parecería ser la respuesta a nuestro pedido de procesar a Carlos Telleldín como partícipe necesario, formulado oportunamente ante el Tribunal, aún cuando formalmente nunca tuvimos una respuesta.
Al mismo tiempo, nos cuesta creer que el juez que por fin ha tomado tal decisión sea el mismo juez que a principios de este año consideró que había prescrito la causa por encubrimiento en la cual estaba procesado Carlos Telleldín, a riesgo de que la única conexión con el crimen de la calle Pasteur quedara totalmente desvinculado de esta investigación.
De la lectura del auto de procesamiento se desprende que la participación de Carlos Telleldín resulta indiscutible, pero, al mismo tiempo, no se entiende por qué se restringe la responsabilidad únicamente a Carlos Telleldín. En dicho escrito, Galeano realiza una mención acerca de "las declaraciones que presenten gran semejanza y que pertenezcan a varios deponentes; ello nos podría evidenciar acuerdo y premeditación entre quienes las realicen, un concierto previo que permitiría suponer una intención preestablecida de desviar la investigación en tal o cual sentido favorable a sus intereses", es decir dar una explicación a la entrega de la camioneta y que parezca creíble y casual.
El párrafo que da lugar a esta apreciación es aquél en que Galeano dice que "otro elemento a tener en cuenta para valorar los dichos de Telleldín es que tanto él como Boragni y Pérez fueron cambiando sus declaraciones, ajustándolas unas con otras".
En ese caso, por qué sólo procesa a Telleldín, cuando su concubina, Ana María Boragni, aparece mencionada en al menos 3 oportunidades a lo largo del escrito, al igual que Hugo Pérez, Ariel Niztcaner y Claudio Cotoras?
La connivencia de Carlos Telleldín con su concubina y el resto de la banda, acaso no habla de una intención preestablecida de desviar la investigación?
Después del juicio a Carlos Telleldín, que al cabo de un sostenido y reiterado reclamo de justicia finalmente va a ocurrir, habrá que esperar otros 52 meses para que procese al resto de los sospechados?
Qué hay de nuevo ahora en la investigación que no existiera hace 3 años, o hace 2 años, o hace un año, para procesar recién ahora a Carlos Telleldín por partícipe necesario?
Qué clase de protección tienen?
Qué clase de protección tendrán quienes son el 2do. o el 3er. eslabón en la cadena de la responsabilidad criminal en la voladura de la A.M.I.A.?
Qué clase de pactos habrán existido por los cuales se habría estipulado con una precisión de relojería, los tiempos de entrar en acción de un tribunal que trabajó con dedicación exclusiva en esta causa?
Las hipótesis son innumerables.
De todos modos, los familiares de las víctimas nucleados en MEMORIA ACTIVA consideramos que este procesamiento contribuye de manera indiscutible a la búsqueda de la verdad.
Sin embargo, y tal como dice el refrán, una de cal y otra de arena.
El 27 de octubre nuestros abogados recibieron una cédula de notificación judicial en la cual, con relación a nuestra última presentación solicitando medidas, se menciona que "el formato de los márgenes del escrito presentado hace dificultosa su lectura para las partes" y solicita que se acompañe otra copia.
Pareciera ser que por un problema de márgenes, el juez no pudo leer nuestro pedido de medidas y tal vez realmente se trate de un problema de márgenes.
Un problema de márgenes para quienes estamos al margen porque buscamos la verdad denodadamente.
Un problema de márgenes para quienes manejan ese margen de acuerdo a las circunstancias y a las presiones políticas del momento.
Un problema de márgenes para quienes aún no se han dado cuenta de que el margen de la impunidad con la que actúan se va reduciendo día a día, con mucho esfuerzo y la solidaridad de todos los que hemos resuelto no vivir al margen, sino ser los hacedores de un pedacito de la historia.


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Lunes 23 de noviembre de 1998

"Nada, absolutamente nada hizo el Ministro de Relaciones Exteriores con el aviso previo del brasileño Wilson Dos Santos, quien anticipó el atentado ante la cónsul argentina en Milán a principios de julio de 1994".
Esta fue una de las innumerables denuncias que los familiares de las víctimas de la masacre de la A.M.I.A. pronunciamos en la calle Pasteur 3 años después del atentado, cuando abríamos los ojos y nos sorprendía la impunidad anterior, la que había permitido que arrebataran la vida de nuestros familiares, y la impunidad posterior, la de una investigación inconducente y condicionada a los permisos que otorgaba y otorga el poder político, para dirigirla en una dirección preestablecida.
En aquellos tiempos, Wilson Dos Santos no era un testigo creíble, como alguna vez tampoco lo fuera Moatamer, o quizás también el famoso Testigo C.
En aquellos tiempos, tan poco creíble era Wilson Dos Santos que los fiscales de la causa ni siquiera se molestaron en indagar que había ocurrido con la mano mutilada de alguien que andaba pronosticando atentados por el mundo.
En estos tiempos, Wilson Dos Santos se ha transformado en un testigo estrella: fue buscado en los confines del Brasil por la Brigada Antiterrorista de Palacios, quejosa de contar con poca colaboración del país vecino. El ministro Corach hizo lo suyo: le arrancó a las autoridades brasileñas el compromiso de encontrar a Wilson dondequiera que estuviera.
En estos tiempos, todo cierra: el escurridizo Dos Santos, que seguramente reavivará con su testimonio la pista internacional defendida a capa y espada por la D.A.I.A., fue encontrado precisamente pocos días antes de que diera comienzo la Segunda Conferencia Interamericana de Lucha Contra el Terrorismo, de la cual Corach es el anfitrión.
En estos tiempos pre-electorales, el Ministro está haciendo bien su trabajo: despeja el camino para que el Señor Presidente y los hombres de su gobierno puedan llegar impolutos al final del mandato y así zafar de la responsabilidad que les cabe por no haber prevenido la voladura de la A.M.I.A., y por haber encubierto y protegido a los asesinos de nuestros familiares.
En aquellos tiempos, también existía un promisorio cuerpo de elite comandado por el Comisario Vicat, encargado de colaborar con el trabajo investigativo del Juez Galeano.
En estos tiempos, Vicat, se habría dedicado a juntar fuertes sumas de dinero para investigar a jueces y organizaciones políticas.
"No tengo la más remota idea de lo que hacía el Comisario Luis Vicat" aseguró el gobernador Duhalde. Seguramente tampoco la tenía cuando lo adscribió a la investigación de la masacre de la A.M.I.A..
Para llegar a la verdad que desde hace 228 semanas venimos exigiendo desde esta plaza, no hace falta la sanción de leyes especiales, ni hace falta arrancar compromisos a ministros mentirosos, ni es necesario abrumarnos y esperanzarnos con pistas demasiado antiguas que deberían haberse atendido en el tiempo y espacio adecuados.
Para llegar a la verdad, y fundamentalmente a la verdad de la conexión local para alguna vez también descubrir la conexión internacional, hay que volver al principio.
Todavía no hemos tenido respuesta del juzgado acerca de nuestro pedido de la reconstrucción del atentado en la calle Pasteur y no se nos ha hecho lugar al pedido de allanamiento de las comisarías 5ta. y 7ma. responsables de la custodia del edificio de la A.M.I.A..
No obstante, seguimos insistiendo. Hoy presentaremos ante el juzgado del Dr. Galeano una reiteración del pedido de procesamiento de A.M. Boragni, quien sabe exactamente lo mismo que Carlos Telleldín y aún así Galeano decidió mantener en libertad desde hace más de 4 años.
En aquellos tiempos y en estos tiempos, los familiares de las víctimas decíamos y decimos que la masacre de nuestros familiares fue un crimen político y, por ende, sólo podrá resolverse con la decisión política de realizar una investigación seria para llegar a la verdad.
Sigamos manteniendo nuestros ojos bien abiertos para que esto, de una vez por todas, ocurra.


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Lunes 21 de diciembre de 1998

DIANA DOWEK - Pintora
No venimos a hacer el recuento de crímenes, venimos a denunciar la impunidad a los mismos criminales en distintos contextos y con ropajes democráticos. Aquí obediencia debida, punto final, indulto, se puede hablar de mentes enfermas o solamente de maldad o es más perverso, como ser un plan sistemático para someter, aterrorizar, humillar a los pueblos blancos, negros, judíos, rojos, amarillos, indios, pobres. Impunidad es la bomba a la A.M.I.A. sin culpables, es garantizar la libertad a los genocidas, es crear desánimo y desesperación en las víctimas. Pero hoy no venimos a llorar, hoy se cortan rutas, hoy se gritan verdades, hoy se desenmascaran hipócritas, se señalan traidores, hoy se escrachan asesinos. Hoy, mañana luchamos, lucharemos por justicia popular para que todo cambie.

EMILIA MAZER - Actriz
Es difícil estar acá con palabras propias. Ante la masacre humana creo que no hay palabras y cuando el dolor es reciente los artistas nos quedamos sin palabras. Elegí palabras de otro, de Gandhi que hago mías: "he observado que las peores destrucciones jamás logran que la vida desaparezca por completo, por consiguiente debe haber una ley superior a la de la destrucción. Para solucionar numerosos problemas toda mi vida he recurrido a este medio elemental esto no significa que haya resuelto todas mis dificultades, lo único que he conseguido es sencillamente que la ley del amor es más eficaz que la voz de la violencia".
Me sumo a ustedes porque creo que hay que resistir de alguna manera a esta manera actual de esclerosar la memoria y puedo decir que creo en la justicia, en principio porque creo en Dios, y creo que la verdad es Dios, en la verdad creen hasta los ateos, lo importante es tener fe, y la fe mueve montañas ojalá mueva las montañas de expedientes.

ALEJANDRO DOLINA - Escritor
Este siglo que termina ha acrisolado algunas ideas cuyas consecuencias han sido espantosas, consiste en una visión paranoica de la historia según la cual todos nuestros males provienen de algún grupo; estas ideas con diferentes matices han deambulado por todo el siglo y han producido las masacres más espantosas de la historia.
El motivo de mi presencia aquí es agradecerles la pertinacia, el valor y el coraje de luchar por una justicia que merecemos todos.

EVA GIBERTI - Psicoanalista
Quiero decirles que no es justo que tengamos que estar aquí, no es justo el desamparo frente a la impunidad que se acrecienta días tras día; pero si es necesario. Reclamo tiene que ver con que es necesario que todos los lunes estemos acá, esta repetición está implícita en la palabra reclamo, el clamor necesario por algo que dejó de ser justo y porque está quebrada la promesa de la justicia en lo que tiene que ver con la A.M.I.A que nos involucra a todos. La otra palabra es verdad, aquí hay una verdad que circula entre todos pero que no está representada, una cosa es que sepamos que hay una verdad y otra cosa es que esa verdad tenga una representación en la voz y en los papeles de la justicia y por eso hace falta que estemos aquí.

 


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Lunes 28 de diciembre de 1998

Llegamos a la última semana del año 1998, para nosotros la semana 233 de permanencia en esta plaza.
Llegamos a la última semana del año 1998 y aún no sabemos quiénes son los asesinos de nuestros familiares masacrados en la calle Pasteur hace casi 4 años y medio.
Llegamos a la última semana del año 1998 y el balance se torna imperativo, casi inevitable. Balance que para nosotros es sinónimo de reflexión que venimos ejercitando sistemáticamente todos los lunes a la hora del atentado, y que nos coloca indefectiblemente en la senda de la denuncia.
A lo largo de 1998 hemos denunciado los esfuerzos de Galeano para liberar a Carlos Telleldín a través de la prescripción de la única causa que lo vinculaba al atentado: el encubrimiento de la venta de la Trafic. Nuestra apelación atendida en sus términos por la Cámara Federal determinó que la misma revocara la decisión del juez forzándolo a resolver el procesamiento de Telleldín como partícipe del atentado a la sede de la A.M.I.A..
Hoy, a fines de 1998, seguimos insistiendo en que el punto de partida del esclarecimiento del homicidio múltiple de nuestros familiares es la conexión local, y por eso seguimos pidiendo el procesamiento de Ana María Boragni.
A lo largo de 1998, hemos denunciado el debate miserable y procaz protagonizado por la Honorable Corte de Injusticia, acerca de si la bomba estuvo dentro o fuera de la sede de la Embajada de Israel hacía 6 años atrás.
Hoy, a fines de 1998, esta misma Corte deja en libertad a la iraní sospechada de haber participado en la voladura de la Embajada porque han sido totalmente ineptos para rodearla con los argumentos que suele brindar una investigación seria y consistente que nunca jamás se llevó a cabo.
A lo largo de 1998, hemos denunciado con profunda indignación el desempeño de los fiscales de la causa, autodefinidos como respetuosos de los tiempos del juez. Resultó bochornoso escucharlos ante la Comisión Bicameral recitando datos y vinculaciones archiconocidas desde hace años, sin aportar ningún elemento nuevo para el esclarecimiento de esta causa.
Hoy, a fines de 1998, la Comisión Bicameral, que ya había elaborado un informe del cual se desprendía el juicio político a la Corte Suprema, elabora un segundo informe en el cual no se hacen críticas a la labor del juez Galeano, ni a los fiscales Mullen y Barbaccia y, por si esto fuera poco, reivindican la voluntad política del gobierno para esclarecer los atentados.
A lo largo de 1998 hemos denunciado una investigación inconsistente y pobre, hemos denunciado un esfuerzo titánico para circunscribirla únicamente a la arena del terrorismo internacional por parte de Beraja y Corach, hemos denunciado a las fuerzas de seguridad y a los servicios de inteligencia responsables de la obstaculización de las investigaciones, como instrumentos del gobierno menemista para nunca llegar a la verdad de los hechos.
Un informe de la organización de derechos humanos norteamericana, Freedom House, indicó que la Argentina estuvo a punto de ser incluida en la lista de los países "parcialmente libres", donde los ciudadanos gozan de algunos derechos civiles pero soportan gobiernos que son corruptos o que tienen poco respeto por la ley. Freedom House señaló que el "estilo autoritario de Menem y la manipulación de la justicia ha resultado en la erosión de la separación de poderes en el país y del imperio de la ley". Afortunadamente, no estamos tan solos.
Semanas atrás, haciendo una semblanza del recientemente fallecido fundador del CELS, Emilio Mignone, Luis Bruschtein escribió: "Pocas fuerzas son comparables a la del dolor. El dolor puede ser una fuerza que arremete a ciegas, puede ser suicida y arbitraria, puede enloquecer o puede ser un cáncer que destruye silenciosamente en un rincón como la tristeza…… Pero cuando el dolor pudo ser templado por la razón y la inteligencia, cuando esa fuerza demoledora tanto para el que la carga como para el que la provocó puso ser moldeada, empeñosamente cincelada a fuego y martillo, ese animal interior desbocado se convirtió en una fuerza más poderosa todavía".
Esta fuerza más poderosa todavía nos mantiene aquí, lunes tras lunes, todos los lunes que sean necesarios. El legítimo ejercicio de la memoria que sostiene nuestro reclamo de justicia es lo más preciado que tenemos para continuar enfrentando sin dobleces ni claudicaciones la impunidad que sigue teniendo cautiva la verdad del crimen de nuestros familiares.


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