Lunes
4 de enero de 1999
Hoy es el primer lunes de 1999 y aun no se ha aclarado el atentado a
la A.M.I.A. ni el de la Embajada ni el crimen de Cabezas.
Las respuestas no llegan y no sólo eso, esporádicamente
ante hallazgos rimbombantes sentimos que se reitera la burla y la falta
de respeto a la memoria nuestros familiares masacrados en la A.M.I.A.
y hacia nosotros mismos.
No hay explicación alguna para que el juez que instruye esta
causa con exclusividad desde hace 4 años y medio no haya estado
presente en la indagatoria a la sospechosa Mokhtari, quien fuera intensamente
buscada por el propio tribunal. El hollywoodense operativo que se atribuye
la SIDE para traer a la sospechosa desde Europa en el cual se invirtió
parte del millonario presupuesto del que este organismo dispone anualmente,
es un fracaso rotundo porque no hay voluntad política, porque
no hay una acción coordinada entre las necesidades de la justicia,
el mandato de las fuerzas de seguridad que cada uno responde a otros
intereses. Esta causa parece un paciente que sufre de epilepsia, con
grandes y espectaculares ataques que hasta ahora sólo la han
dejado más enferma. El más reciente ataque tiene nombre
y apellido: Nasrim Mokhtari y Wilson Do Santos, que por ahora se suman
a otros ya existentes, la detención de Monjo y su llavero, los
millones de la herencia de Ribelli, el video robado de Cuneo Libarona
, el espectacular allanamiento a Campo de Mayo y la consecuente pista
carapintada, los interrogatorios a Moatamer y al Testigo C, tan sólo
para recordar algunos.
Nosotros creemos que alrededor de todos y cada uno de estos hechos hay
algo, una parte de verdad, es evidente que la intención es no
develar ni siquiera esta reducida opción que tenemos, predomina
la mentira, el encubrimiento y la complicidad.

Lunes
11 de enero de 1999
ANA
MARIA BOBO - Cuentista
Voy a compartir con ustedes un texto que no me pertenece, pero en función
de la causa que nos reúne nos pertenece a todos: "Cada primavera
me propongo escribir un resumen de mis creencias personales, cuando
era más joven aquel resumen era tan extensa como una sentencia
de la Corte Suprema, pero a medida que pasa el tiempo lo voy abreviando
y en esta ultima primavera comprendí que todo lo que tengo que
saber para llevar adelante una vida clara, justa, sencilla está
condensado en lo que aprendí en el jardín de infantes,
no en la cima de la universidad sino en el arenero y es esto: compártelo
todo, no le pegues a la gente, vuelve a poner las cosas donde las encontraste,
lava todo lo que ensucies, pide perdón cuando lastimes a alguien,
permanece siempre atento a lo maravilloso, observa a la semilla germinando
en el vaso por algún motivo la raíz siempre baja y el
tallo sube y nadie sabe cómo ni porqué pero es así,
recuerda que los peces de colores, los hamsters y los ratones blancos
se mueren y nosotros también, por último, aunque seas
mayor, recuerda que siempre antes de cruzar una calle peligrosa es mejor
tomarse de la mano de otro y una vez del otro lado no alejarse tanto.
Imaginen, a riesgo de ser simplista yo les diría que todo está
aquí: el bien, la justicia, la higiene básica, la política,
porque imaginen que clara y sencilla sería la vida de todos nosotros
si nuestros gobiernos por ejemplo se ocuparan de lavar lo que ensucian,
si todos los chicos del mundo pudieran comer galletitas con leche tibia
cada tarde a las 3, qué clara, sencilla sería nuestra
vida si nuestros gobiernos pudieran de tanto en tanto al menos, pedirnos
perdón cuando lastiman a alguien".
RICARDO
FORSTER - Filósofo
Las palabras son como los seres humanos, nacen, necesitan del amor del
cuidado necesitan de cada uno de nosotros, cuando las olvidamos, cuando
las maltratamos las palabras humilladas también marchan hacia
la muerte. En la Argentina, palabras maravillosas han sido olvidadas
y maltratadas y junto con nuestros hermanos y hermanas también
han sido en muchos casos asesinadas.
La palabra justicia es una palabra esencial sin la cual no podríamos
mirarnos a los ojos como seres humanos y sin embargo ha sido mancillada,
olvidada, pero como nos pertenece también a cada uno de nosotros
no puede ser asesinada mientras al menos una persona sea capaz de defenderla.
La palabra memoria también ha sido mancillada, olvidada, en un
país que ha olvidado sistemáticamente y a lo largo de
los años y sin embargo la palabra memoria también nos
pertenece, está en nuestra sangre, está en nuestra tradición,
en nuestros sueños, está en el pasado y estará
en el futuro si alguien en esta plaza y en otras plazas sigue recordando.

Lunes
18 de enero de 1999
Hoy
se cumplen 4 años y medio del atentado a la A.M.I.A.. 1664 días
en busca de respuestas que todavía no llegan, 236 semanas de
permanencia en esta plaza exigiendo justicia. Y es casi increíble
pensar que nadie tiene las respuestas a las tres preguntas mágicas:
¿cómo, quiénes, porqué? Después de
tanto tiempo suena hasta ingenuo pensar que nadie lo sabe, lo que sí
sabemos es que el tribunal aun no tiene para ofrecernos una respuesta
que nos satisfaga. Lamentablemente quienes hayan planificado y ejecutado
tamaña masacre cumplieron sus objetivos: mataron, no los encontraron,
sembraron terror y nos partieron de algún modo para siempre.
Nunca, nunca más podremos ser aquellos, aquellos que fuimos antes
del 18 de julio. Aprendimos demasiadas cosas en estos años, aprendimos
que no alcanza con llorar a los muertos sino que debemos mantener la
memoria. Aprendimos a tener paciencia, a no callarnos y ejercer nuestros
derechos, a salir a la calle y a no escondernos, a gritarle al gobierno
que nos debe algo y que no puede seguir haciéndose el distraído,
que los números no siempre quieren decir trabajo, miles de fojas,
hasta presos y vergonzosos shows en el nombre de nuestros muertos.
1664, 236 semanas, 4 años y medio es tanto tiempo sin ellos,
sin aquellos que amamos, por eso estamos acá en esta plaza, porque
también logramos cosas, tenemos solidaridad y apoyo, porque desde
el primer día transitamos el único camino que creemos
correcto: el camino que nos lleve a la verdad, el camino que nos acerque
a un futuro mejor, el camino de la dignidad y de la memoria y de la
perseverancia y de la constancia y de la justicia.
Siempre creí que nada se aprende de la crueldad y de la muerte,
y que sus muertes y todas las muertes violentas siempre son en vano,
sólo nos aportan dolor, ni inteligencia ni voluntad ni sabiduría,
sólo dolor. Dejar a padres sin hijos y a hijos sin padres siempre
es en vano. Ellos murieron en la A.M.I.A., demasiada muerte y demasiados
muertos para poder soportarlos, por eso hoy lo único que podemos
hacer es renovar nuestro compromiso para que se sepa la verdad, para
que se castigue a los culpables y para que ojalá nunca más
vuelva a pasar.
Lunes
25 de enero de 1999
En un día como hoy, hace dos años atrás, los argentinos
amanecíamos con la noticia de que el reportero gráfico
José Luis Cabezas había sido asesinado. Al igual que hace
237 semanas, aquel 18 de julio, los argentinos amanecíamos con
el ruido de la bomba que cobrara la vida de nuestros familiares, otra
vez el estupor, el desconcierto ante tanta barbarie y la inseguridad
y el temor ante tanta impunidad.
Qué clase de democracia estamos viviendo, los hombres elegidos
y por ende responsables de administrar justicia no hicieron absolutamente
nada ante el asesinato de Mario Bonino y después ocurrió
el asesinato de José Luis. La Corte Suprema, máximo organismo
de la justicia en nuestro país, no hizo absolutamente nada ante
el atentado a la Embajada y después ocurrió la masacre
de la A.M.I.A.. Y después ocurrió la impunidad del después,
la injusticia de la justicia, expedientes judiciales que acumularon
fojas que no arrojan respuestas, jueces que responden a las presiones
del poder político y organismos de seguridad que siempre aparecen
involucrados y no precisamente para encontrar a los culpables. Por todo
este abuso, por toda esta inmoralidad y por toda esta falta de respeto
a la vida es que estamos acá, de pie, erguidos, con la firme
convicción de que se podrá llegar a la verdad, con la
solidaridad de tantos y de tantas lágrimas, de tanta muerte igual,
de tanta muerte en vano. Y seguimos de pie porque los hijos de José
Luis y de Bonino y los nuestros merecen una democracia donde la justicia
sea un pilar, donde la vida sea respetada y donde todos tengamos por
respuesta la verdad. Los argentinos que elegimos salir a la calle a
exigir justicia sabemos fehacientemente qué clase de democracia
queremos: queremos a los asesinos entre rejas, una justicia independiente
que no acomode supuestas verdades a las circunstancias y a las conveniencias
de los políticos de turno, por esto responsabilizamos al gobierno
menemista por todos los crímenes ocurridos bajo su mandato y
de la impunidad posterior que cubre y encubre tanta muerte. No nos olvidamos
de Cabezas ni de Bonino, ni de los muertos en la Embajada y en la A.M.I.A.,
ni de las víctimas del gatillo fácil, ni de María
Soledad, ni de los muertos y desaparecidos y niños robados de
última dictadura militar. Este ejercicio permanente de nuestra
memoria es la única garantía de un presente digno y de
un futuro que merezca la pena ser vivido.

Lunes
1 de febrero de 1999
Parece mentira que hayan transcurrido más de 2500 días
del atentado a la Embajada de Israel y todavía no hay culpables.
Parece mentira que hace 238 semanas estemos aquí en la Plaza
de la Memoria, frente al Palacio de la Injusticia y no sepamos quiénes
mataron a nuestros familiares en la A.M.I.A..
Parece mentira que el gobierno siga insistiendo en misma obra teatral
montada supuestamente para develar la conexión internacional
de los atentados, y que la obra siga en cartel.
Parece mentira que ni los propios funcionarios de gobierno puedan sostener
la historia oficial que ellos mismos armaron con relación al
terrorismo internacional. Quizás porque alguien haya hablado
y haya dado la pista del terrorismo nacional y autóctono, ese
que no se puede ni debe investigar porque es el que comparte secretos
con el poder que sabía que el atentado iba a ocurrir.
Parece mentira, que recién hoy, 238 semanas después fuentes
del juzgado de Galeano explicaran, con relación a Wilson Do Santos,
que el punto central es cómo consiguió la información
sobre los dos hechos y con qué grupos estuvo relacionado.
Parece mentira que esa sea la explicación del millón porque
podría no ser de aplicación exclusiva para la investigación
de Wilson Do Santos.
Todo parece mentira, lo que no parece ni es mentira es nuestra cada
vez más fuerte necesidad de verdad y justicia que se ha transformado
en un clamor permanente. Este clamor permanente sigue creciendo junto
con otras voces que siguen pronunciándose e instalándose
en nuestra sociedad, con el único objetivo de arrancarle a los
impunes de siempre la verdad que nos deben.

Lunes
8 de febrero de 1999
Mientras
el Presidente de la D.A.I.A., Rogelio Cichowolski, le solicita a Corach
que se profundicen otras líneas de investigación y el
abogado de la A.M.I.A., Luis Dobniesky, le contesta por escrito directamente
a Cayuela, el defensor de Ribelli, con relación a la excarcelación
del ex policía, MEMORIA ACTIVA una vez más quiere manifestar
su profunda preocupación ante la posibilidad del cierre de la
instrucción de la causa A.M.I.A..
Todo indica que éste pareciera ser el objetivo del juzgado para
este próximo 18 de julio, como todos sabemos los aniversarios
que para nosotros tienen una connotación de dolor y recuerdo
más intenso que los demás días del año,
para los hombres de Galeano y para el gobierno tienen sabor a momento
de noticia rimbombante.
En un escueto raconto la situación podría ser la siguiente:
En relación con la pista internacional seguimos con los avatares
de Do Santos y la iraní, sin tener al menos hasta ahora ninguna
novedad concreta. Así como tampoco existen novedades de Moatamer
o del Testigo C, con lo cual el juzgado diría que esto es lo
que ha podido hacer con relación a esta pista y Menem le echará
la responsabilidad a Irán. De los diplomáticos iraníes
que se fueron y otras pistas aportadas por esta querella y que figuran
en el expediente, mejor ni hablar.
Con relación a la pista local la causa que investigaba la posible
intervención carapintada hace rato fue derivada para que se investiguen
los ilícitos no vinculados a la causa A.M.I.A..
Ahora le toca el turno a la causa Brigadas y a Telleldín. La
eventual elevación a juicio de estas causas podría llegar
antes del quinto aniversario de la masacre de nuestros familiares con
muchas preguntas y sospechas pendientes. ¿Porqué no la
reconstrucción del crimen en el cual asesinaron a 86 personas?.
¿Porqué no investigar seriamente las custodias inexistentes
de los intocables de la Policía Federal del Ministro Corach?,
¿porqué no procesaron a Ana María Boragni, a Eduardo
Telleldín y al resto de los miembros de la banda con toda la
evidencia que tienen para hacerlo?. ¿Porqué no avanzar
con la empresa de volquetes y la provisión del explosivo?. ¿Porqué
no profundizar el principio y denunciar a quienes no colaboran en el
esclarecimiento de los hechos?.
La única respuesta razonable es porque no quieren llegar a la
verdad.
El juzgado a cargo del juez Galeano que tuvo durante casi 5 años
como única tarea el esclarecimiento de la masacre de nuestros
familiares pareciera estar transitando el mismo camino que transitara
la Corte Suprema a mediados de julio de 1994, el cierre de la causa
de la Embajada con las consecuencias que todos conocemos.
Hoy 239 semanas después, los familiares de las víctimas,
advertimos que todavía queda trabajo por hacer y advertimos que
son más que evidentes los esfuerzos del gobierno menemista por
cerrar aquellas causas como la de José Luis Cabezas, que siguen
generando preocupación en la gente porque aún no han sido
esclarecidas.
Hoy 239 semanas después, seguimos estando presentes y nuestros
esfuerzos están concentrados en que esta impunidad jurídica
y política no avance. Este es nuestro compromiso de justicia
y memoria.
Lunes
1 de marzo de 1999
A
casi 56 meses de la masacre de nuestros familiares en la calle Pasteur,
nuestra capacidad de asombro no se agota ante tanta impunidad reinante
en una causa judicial, que muy lejos está de develar la verdad.
Nuestro dolor se profundizó una vez más cuando leímos
el fallo que produjera el juez Galeano con relación a la situación
procesal de Mokhtari.
A casi 56 meses de la masacre de nuestros familiares en la calle Pasteur,
el juez Galeano concluye que "el plexo probatorio reunido demuestra
un alineamiento ideológico entre la República Islámica
de Irán y el Hezbollah. La prueba reunida también da cuenta,
por lo menos al momento de producirse el atentado a la A.M.I.A., que
existiría una subordinación por parte del Hezbollah a
las decisiones que tomaran determinadas autoridades iraníes".
A esta impresionante conclusión pareciera arribar el juez después
de casi 56 meses como producto de la lectura y análisis de los
cables que enviaran embajadas argentinas en países de Oriente
Medio desde el 1 de enero hasta fines de 1994, de los testimonios colectados
en el curso de la investigación, de informes de inteligencia
locales y extranjeros y de los testimonios obtenidos de sus múltiples
viajes al exterior.
Todo esto después de casi 56 meses, sólo para llegar a
la conclusión de la participación del Hezbollah en el
atentado a la sede de la A.M.I.A..
En este sentido, merece la pena proponer una línea de razonamiento
complementaria con relación a otro sospechoso internacional.
En ese mismo fallo, Galeano analiza las contradicciones entre Mokhtari
y Dos Santos y los dichos de numerosos testigos. Parecería quedar
demostrado que Dos Santos tenía pleno conocimiento de los movimientos
de Mokhthri. Con relación a distintos lugares que fueron visitados
por la iraní, Galeano opina lo siguiente: "En sus testimonios,
Dos Santos hace una descripción fiel de los citados comercios,
ya que refiere haber estado en el lugar. Sin embargo, Mokhtari niega
que la haya acompañado cuando fue a esos sitios, y los restantes
niegan terminantemente que Dos Santos haya ido". El juez se pregunta:
cuál es el motivo de negar algo de estas características?
Por el momento lo ignoro, pero la profundización de las investigaciones
tenderán a develarlo."
Después de conocer a través del fallo mencionado que Dos
Santos era y/o sigue siendo alguien que obtiene fácilmente visas
para ingresar a distintos países, que hacía circular gente
a través de la Triple Frontera, que fue rigurosamente vigilado
y custodiado por los servicios brasileños, tanto cuando preanunció
el atentado como cuando fue finalmente encontrado en Brasil, no será
hora de preguntarse si Dos Santos no la habría estado vigilando
a Mokhtari, si Dos Santos no es un agente orgánico o inorgánico
de los servicios brasileños, y fue por eso que sabía que
se iba a producir entre los meses de junio y julio de 1994 en un edificio
en refacción, un atentado terrorista contra intereses israelitas
en la Argentina?
En el día de hoy, nuestros abogados, los Dres. Zuppi y Jacoby,
han elaborado un escrito para presentar ante el juez en el cual se solicita
la suspensión de los plazos judiciales hasta tanto se incorpore
a la causa principal las actuaciones correspondientes a las fojas que
se mencionan en dicho fallo, ya que dicha información no figura
en el expediente principal de la causa y, por tanto no es de conocimiento
de esta querella. En este calamitoso estado de cosas, no es posible
evaluar ni los hechos ni las acciones judiciales que protagonizan Mokhtari
y Dos Santos.
Lo único que podemos evaluar es que Galeano levantó la
apuesta respecto de lo que no dijo la Corte Suprema con relación
al atentado a la Embajada de Israel. En cualquiera de las dos causas,
queda demostrada la flagrante ineficiencia y complicidad del Poder Judicial
respecto a la no determinación ni de la conexión internacional
ni de la conexión nacional.
Para ahondar aún más nuestra indignación, vale
la pena destacar el silencio de radio de la Comisión Bicameral,
así como de todos y cada uno de los políticos que en más
de una oportunidad han desfilado por esta plaza para manifestar un compromiso
que nunca existió ni existe, pero que les es necesario pronunciar
en épocas pre-electorales.
Exigimos públicamente que asuman ese compromiso y lo practiquen,
porque de lo contrario habrá que concluir que la falta de voluntad
política para esclarecer los atentados es generalizada y que
sólo nuestra presencia, nuestra denuncia y nuestra presión
harán que algún día surja la verdad, al igual que
en otros tantos casos de impunidad de nuestro país que contaron
con el apoyo incondicional y permanente de miles y miles de argentinos
que eligieron el difícil camino de la lucha para lograr el único
objetivo: verdad y justicia.

Lunes
1 de marzo de 1999
RUBEN
SAFERSTEIN - Rabino
Esta noche el pueblo judío celebrará la festividad de
Purim, basada en el libro bíblico de Esther cuya historia transcurre
en el Siglo V a.c.
Cuál es el sentido de hablar de Purim en este marco de Memoria
Activa, que alegría se puede expresar hoy cuando a lo largo de
tantos años a partir de la bomba en la Embajada de Israel, y
otros tantos de la bomba de la A.M.I.A., poco se ha podido conseguir
en cuanto al esclarecimiento de los hechos, la búsqueda y la
condena a los responsables.
Este no es un marco de diversión, sino de reclamo y memoria.
Por ello es pertinente hablar de Purim, porque Purim conmemora un episodio
que pudo haber sido trágico y aunque finalmente se logró
evitar, estamos obligados a recordar lo que quiso hacer Amán,
descendiente del pueblo de Amalec, considerado el enemigo arquetípico
de los judíos. Y dice el libro de Deuteronomio: .."recuerda
lo que te hizo Amalec cuando estabas de camino de vuestra salida de
Egipto, como vino a tu encuentro en el camino y te atacó por
la espalda, a todos los que iban agotados en tu retaguardia".
Mucha gente se pregunta: ¿cuál es el sentido de recordar
algo negativo y marginal que ocurriera 3000 años atrás,
así como tantos otros se preguntarán y molestarán
porque Memoria Activa no ceja en su reclamo de justicia desde hace 242
semanas.
En Purim, así como en los carnavales los chicos se ponen caretas,
nosotros les pedimos a los tribunales que se saquen la careta que intenta
mostrar que se hace y se avanza en la investigación.
HECTOR
RUIZ NUÑEZ - Periodista
Se me ocurrió solamente decirles que sigo la investigación,
especialmente del caso A.M.I.A. desde el primer momento.
Cuando se cumplió el primer aniversario escribí un artículo
que titulé "Los lobos investigan quién mató
a los corderos". Antes de lo de Ribelli. Y les puedo decir hoy,
4 años y medio después, con muchísimo dolor y siguiendo
paso a paso la causa que si se mantiene esta estructura de investigación,
con las personas que la dirigen, no vamos a tener a los culpables.
Y entonces pensé, qué se puede hacer, que sea funcional
a lo que se busca, que sea funcional al "Justicia, Justicia perseguirás...";
no solamente decirles de las resoluciones que son un disparate, un dibujo
judicial. No sólo decir que no les tenemos confianza, sino comenzar
una lista, porque a esos si los conocemos, que no supieron o no quisieron
investigar. Me gustaría que vengan algún lunes a rogar
que los disculpemos.

Lunes
15 de marzo de 1999
Han transcurrido 7 años de la voladura de la Embajada de Israel
y 244 semanas de la masacre de la A.M.I.A. y seguimos sin respuestas.
No se han encontrado, ni juzgado ni condenado a los asesinos de nuestros
familiares en los dos atentados antijudíos ocurridos bajo el
gobierno de Menem, que se cobraron más de un centenar de vidas,
heridos y destrucción.
Han transcurrido 7 largos y dolorosos años desde la voladura
de la Embajada de Israel, y la Corte de Injusticia de la Nación,
que demostró acabadamente su papel incondicional como defensora
de la impunidad de los asesinos, se propone cerrar la causa.
El historial de la Corte es verdaderamente siniestro.
Durante los dos primeros años, el responsable de la investigación
fue uno de los mentores de la teoría de la implosión,
Horacio Bisordi, que hoy, como integrante de la Cámara de Casación,
intervino directamente en la libertad de los tres skinheads nazis que
habían sido condenados por lesiones graves y violación
a la Ley Antidiscriminatoria.
Después 6 años de inacción y complicidad absolutos
y con el único fin de sacarse el tema de encima al igual que
ahora, el brazo político del menemismo en la justicia afirmó
que la bomba había explotado en el interior del edificio. Por
ende, que se las arreglen los judíos o el Estado de Israel para
saber que pasó y quiénes fueron.
Después de más de 4 años de ocurrida la masacre
de la Embajada, comenzó a funcionar en el Congreso Nacional una
Comisión de Seguimiento de las investigaciones de los dos atentados.
Inmediatamente, la Corte levantó su dedo acusador y señaló
que el seguimiento de las investigaciones de los atentados no era atribución
de dicha comisión. La misma se pronunció dos años
más tarde diciendo que "la Corte Suprema es responsable
del fracaso de la investigación del atentado contra la Embajada
de Israel". Sin embargo, el presidente de dicha Comisión,
el diputado Carlos Soria se encargó personalmente de frenar todos
los intentos de iniciar el juicio político a la Corte.
Es evidente que no estamos hablando de un tema jurídico. Estamos
hablando de un tema eminentemente político, al igual que lo que
le cabe a la investigación que dice llevar adelante el juez Galeano.
Hemos comentado en esta plaza más de una vez cuál es la
intencionalidad del juzgado de Galeano: cerrar la causa A.M.I.A. y transitar
el mismo camino que empezó a transitar la Corte hace rato. Terminar
con estas investigaciones vacías e inconsistentes, culpabilizar
a Irán y/o a Hezbollah, y cerrar un capítulo por el cual
"no se puede seguir pagando costos políticos indefinidamente"
tal como afirmara tiempo atrás un miembro de la Corte. La prueba
más reciente es la liberación de los malditos policías
de Duhalde, apenas días antes de elevar la causa Brigadas a juicio
oral. Este es el inicio. Después vendrán Ribelli y compañía,
Telleldín y así, en los respectivos juicios, los funcionarios
judiciales acompañados de los abogados instructores de la causa,
apuestan a que surgirá la verdad. En este país siempre
se apuesta. La apuesta de que no iba a volver a suceder, de que fue
un error, un accidente, un arsenal, se volvió a llevar muchas
más vidas más el 18 de julio de 1994.
A nadie le importan las víctimas. Tanto es así que ni
siquiera hoy, después de 7 años, se conoce el número
real de víctimas del atentado: 22, 26, 29, quién sabe.
A nadie le importó que semejante crimen volviera a ocurrir. Y
finalmente ocurrió.
A nadie le importa la seguridad de las personas, ni de las fronteras.
A nadie, a ningún partido político le importan estas muertes
impunes. Tienen beleidades de ingenieros políticos, de arquitectos
de una supuesta gobernabilidad, y miran permanentemente a otro lado
cuando se trata de defender a rajatabla los derechos de la gente, el
derecho a la verdad y a la vida, y tantos otros que son continuamente
violados por algunos e ignorados por otros en esta castigada democracia.
Estamos hartos de promesas incumplidas, de ilusiones que se esfuman
cada vez que nos inventan rompecabezas que dicen haber resuelto en un
70%. Esto no es un juego.
Ya no quedan más dudas: la conexión de los atentados es
el Estado Argentino, que a través de sus funcionarios judiciales
y políticos, policías y servicios, y otros ad lateres
circunstanciales, han articulado la manera de encubrir a los culpables.
Sólo todos nosotros, con nuestra presencia cada lunes, con nuestros
esfuerzos de todos los días, con horas quitadas al sueño
que permitieron que hoy tuviéramos el primer boletín de
Memoria Activa, y con la certeza del objetivo de verdad y justicia que
venimos exigiendo desde hace 244 semanas, somos la única garantía
de que algún día se sepa la verdad.

Lunes
29 de marzo de 1999
En
el año 1992, la Policía Federal bajo las órdenes
de Passero, le entregó al Ministro del Interior José Luis
Manzano un primer informe que no sólo sostiene que el atentado
contra la Embajada de Israel fue producto de una implosión, sino
que además ocurrió por el estallido de un arsenal existente
dentro de la delegación diplomática. Además de
acusar a los israelíes de esconder víctimas, sugiere la
existencia de un plan judío para colonizar el sur del país.
Una vez entregado el documento al ministro Manzano, el propio Passero
adujo que el mismo era apócrifo y que un servicio de inteligencia
había falsificado hasta el papel membretado. Passero se lavó
las manos, y siguió siendo el titular de la Federal, hasta que
en julio de 1994 ocurrió la masacre de nuestros familiares y
amigos en la calle Pasteur. Passero fue el primer y único renunciante
inmediato después de la voladura de la A.M.I.A., ya que el entonces
Ministro del Interior Carlos Ruckauf, casi al borde de las lágrimas
y sin sonrisa a la vista, pedía que no le endilgaran la responsabilidad
sobre el crimen, ya que tenía aspiraciones vicepresidenciales
para el año 1995. La responsabilidad de Passero tampoco se investigó.
En el año 1998, más de un funcionario del Estado Argentino
se vanagloriaba de que un grupo de elite de la SIDE había encontrado
en Europa a la tan buscada Nasrim Mokhtari y la había traído
a la Argentina para que fuera procesada como partícipe de, al
menos, la voladura de la Embajada de Israel. El tiempo transcurrió
invariablemente. Aquella investigación que nunca hizo la Corte
Suprema arrojaba sus primeros frutos y, en una pulseada insólita,
Galeano decidió tomar el toro por las astas y traer a la iraní
a la investigación del atentado a la sede de la A.M.I.A.. Una
vez más Galeano puso de manifiesto el estado patético
de la investigación: dictó la falta de mérito de
la iraní citando fojas de un expediente que no era precisamente
ninguno de los expedientes conocidos por los abogados de nuestra querella.
El resultado de esta farsa oficial se conoció ayer por los diarios:
absolutamente nadie se hace responsable del fracaso de la investigación
sobre Mokthari. Al igual que Passero, Hugo Anzorreguy que se ocupa de
dar trabajo inorgánico a torturadores y asesinos, también
se lavó las manos cuando la misma SIDE fuera artífice
de encontrar a Mokhtari en Europa, así como también de
informar que Mokhtari había muerto en un enfrentamiento con policías
en Mar del Plata. Por este flagrante hecho, nadie pidió la renuncia
de Anzorreguy.
Este raconto no es caprichoso. Una vez más resulta evidente que
la conexión de los atentados es el Estado Argentino. La embrionaria
línea de investigación Mokhtari/Dos Santos se vio abortada
no sólo por la complicidad del aparato estatal local, sino también
por la del vecino brasileño, que protegió a capa y espada
a su contacto inorgánico, que fuera descubierto en Brasil simultáneamente
al operativo Mokhtari.
Un dato más: el preaviso del atentado a la A.M.I.A. no sólo
lo hizo Dos Santos. El 18 de mayo de 1994 un miembro de los servicios
de inteligencia preso en la cárcel de Junín le dirigía
una carta al Juez Federal Literas. En la misma se informaba acerca de
una reunión secreta de un grupo operativo realizada en San Pablo,
Brasil, de la cual habían participado ciudadanos de origen árabe,
para que efectúen relevamientos de inteligencia en objetivos
judíos en Argentina, y formen un equipo para operaciones especiales
en Argentina y Brasil. Se pudo saber que el blanco preferido era la
D.A.I.A.. Este hecho, que tampoco fue tenido en cuenta para impedir
otra masacre, lo denunciamos en esta plaza el 12 de mayo de 1997. Independientemente
de que esta información fuera investigada o no, hoy adquiere
otra dimensión: la posible complicidad del estado brasileño,
que al igual que el argentino, encubre y protege a sus inorgánicos
de turno.
Hoy son Mokhtari, Dos Santos y algunos ex-integrantes de la policía
asesina de Duhalde; mañana seguirán con Ribelli y Telleldín,
en una fuerte intentona por terminar de cualquier manera y a cualquier
precio con esta causa, que integra la innumerable lista de causas que
continúan sin esclarecerse y perturba sensiblemente la imagen
de la Argentina en el exterior.
De ello da cuenta el informe anual de Derechos Humanos del Depto de
Estado Norteamericano, que condena a la Argentina por la "policía
corrupta y violenta, la Justicia ineficiente y complaciente y los asesinatos
extrajudiciales". Nuestras voces se siguen propagando aquí
y en el exterior, quizás no con la rapidez que todos hubiéramos
deseado. Pero nuestro esfuerzo es el único camino que debemos
seguir transitando para que se encuentre, se juzgue y se castigue a
todos los asesinos de nuestros familiares.

Lunes
5 de abril de 1999
VICTOR
DE GENARO - Secretario General de la Central de Trabajadores Argentinos
(CTA)
Quiero compartir un sentimiento de agradecimiento y de compromiso esperanzador.
No es fácil que a partir de un hecho inexplicable, irracional
se transforma en nuestras vidas hasta convertirse en algo permanente.
Días que marcan que nada será igual, que uno tiene que
convivir con el dolor, con la bronca, que uno tiene que decidir todos
los días si se va o se queda, que tiene que ser capaz de enfrentar
el dolor por los que no están, la injusticia por los que no están,
pero fundamentalmente construir una realidad diferente, que homenajee
a esos que no están hoy con nosotros. Son ustedes Memoria Activa
cotidiana, como los miércoles los jubilados, la de los Morales
en Catamarca, o de la hermana Marta Pelloni, la de los docentes en la
carpa o la de las Madres y Abuelas los jueves, son los que marcan esa
cotidianeidad que construye. Que construye justicia.
NORA
TEICHMULLER - Directora Fundación Memoria del Holocausto
Este año, yo acompañaba a mi hijo de 6 años, que
escuchó el relato que además de evocar la epopeya de liberación,
plantea como requisito indispensable la vigencia de la justicia y para
ello impone la Ley, la Torá. A la libertad se accede sin excepción
bajo el imperio de la justicia y la ley. Y le contarás a tu hijo,
implica nuestro compromiso en resguardar la herencia, en ser memoria
y trasmitirla. Y le contaré a mi hijo que también en mi
generación hubieron quienes perseverantemente eligieron el camino
de la justicia a través del imperio y la aplicación de
la ley.
GUILLERMO
SACCOMANNO - Escritor
Me pregunto acerca de la eficacia de la escritura para cambiar la realidad.
Para qué sirve escribir cuando se trata de otra cuestión:
garantizar la vida.
Poco antes de venir a esta Plaza de la Injusticia la primera vez y también
ahora pensé en Kafka. Quizá se trata del escritor contemporáneo
que mejor reflejó la maquinaria del crimen colectivo, supo reflejar
en sus visiones lo que hoy padecemos en esta Argentina. Acá estamos
frente al castillo. Acá estamos frente a una enorme construcción
que encierra lo que pedimos y no nos será tal vez jamás
concedido: una razón, la justicia. Pero, ¿qué podemos
esperar? Y entonces ¿cuál es el valor de las palabras,
la escritura?.
La justicia que exige Kafka no es distinta de la que pide acá
todos los lunes. Tampoco hace falta demasiado sentido común para
advertir que la impunidad es un rasgo que se perpetúa en estos
tiempos. En un país donde la impunidad es una característica
cotidiana, es duro pensar una mañana mejor para nuestros descendientes.
Entonces me digo que no es casual que me acuerde de Kafka. Si para algo
sirve la literatura, es para iluminar la realidad. Les propongo que,
durante unos segundos, observen este palacio llamado de justicia. Y
piensen en "El castillo".

Lunes
12 de abril de 1999
Hoy
lunes 12 de abril, semana 248 de permanencia en esta plaza, decimos
presente.
Año 1999, casi 5 años del brutal atentado contra la sede
de la A.M.I.A.. Casi 5 años de ausencias.
Ausencia de nuestros familiares, ausencias para siempre.
Ausencia de verdad. Ausencia de justicia.
Ante tanta ausencia, nosotros volvemos a decir presente.
CAUSA A.M.I.A.: el día jueves 6 de abril, uno de los imputados
como partícipe necesario del atentado, Carlos Alberto Telleldín
(alias el enano), se hizo presente ante los jueces de la Cámara
Federal: Horacio Cattani, Martín Irurzun y Horacio Vigliani.
Ante ellos defendió los términos de su apelación,
para quedar desvinculado de la comisión del atentado.
Para hacer un poco de historia recordemos que cuando el Juez Galeano
dejó prescribir la única causa que vinculaba a Telleldín
con el atentado, en la que estaba procesado por el encubrimiento de
la venta de la Trafic que explotó en la A.M.I.A., nuestra querella
apeló ante esta misma Cámara esta decisión.
La respuesta de la Cámara fue contundente: no sólo no
debía quedar desprocesado como encubridor, sino que además
instó al juez Galeano a procesarlo como partícipe necesario.
O sea, la Cámara consideró que sin la participación
de Carlos Alberto Telleldín, este atentado tal como ocurrió
no podría haberse efectuado.
LOS HECHOS: a las 9:53 del 18 de julio de 1994, una poderosa carga explosiva
ubicada dentro de una camioneta Renault Trafic, voló el edificio
de la A.M.I.A.. 86 muertos, cientos de heridos y damnificados.
El motor de la camioneta, fue encontrado entre los escombros el lunes
25 de julio a las 19:05 hs.
El último poseedor del mismo era Carlos Alberto Telleldín.
Este vehículo fue armado especialmente para soportar una carga
superior a la normal.
En este armado participó no sólo Telleldín sino
también su mujer y todos los miembros de su banda.
Dos años después de mentiras reiteradas, Telleldín
declara que entregó esta camioneta a miembros de la Policía
de la Provincia de Buenos Aires.
Existen testigos que declararon que Telleldín sabía que
su camioneta había volado la A.M.I.A. antes de la aparición
del motor.
Las pruebas que existen son inobjetables, esto lo vamos a seguir repitiendo
una y mil veces para seguir presionando en la profundización
de esta línea de investigación, que debe extenderse al
procesamiento como partícipes necesarios de todos y cada uno
de los sospechados que tuvieron que ver con el vehículo.
Nosotros más que nadie queremos la verdad y nosotros, los familiares
menos que nadie aceptaremos chivos expiatorios, como algunos se hacen
llamar.
NUEVOS PEDIDOS:
LA HISTORIA: le solicitamos al Juez Galeano que incorpore de una buena
vez todos los cientos de anexos y legajos que corren por cuerda separada
y que llenan las paredes del juzgado, cual información fantasma,
siempre ultrasecreta, que por supuesto esta querella desconoce casi
en su totalidad.
Después de casi 5 años la argumentación que nos
da el juzgado es que peligran, de ser incorporados a la causa principal,
otras líneas de investigación.
La respuesta del juez no nos resulta para nada satisfactoria, consideramos
que la causa A.M.I.A. es sólo una y por esta razón presentamos
un recurso de queja ante la Cámara para que la misma resuelva
la incorporación de dichos anexos.
No queremos que la investigación de la masacre de nuestros familiares,
que aún permanece impune, tenga el mismo fin que la del crimen
de la Embajada. No vamos a permitir que este estado encubridor bastardee
la memoria de los desaparecidos en la última dictadura militar,
cuando él es el único responsable de la impunidad del
crimen de nuestros familiares.

Lunes
19 de abril de 1999
Ayer, 18 de abril de 1999, se cumplieron 57 meses de la masacre de nuestros
familiares en la calle Pasteur y, hoy se cumplen 249 semanas de permanencia
en esta plaza exigiendo justicia.
La situación de la causa que debiera investigar el atentado a
la sede de la A.M.I.A. instruida por el juez Galeano, no se ha modificado:
la Cámara Federal debe resolver la ampliación del procesamiento
de Telleldín y, además, nuestro recurso de queja presentado
para que el juez incorpore, de una buena vez, todos los anexos que no
figuran en el expediente principal, y que, sin embargo, son usados cuando
la necesidad jurídica y política lo requiere, con resultados
nulos, como es de público conocimiento.
En este contexto, la falta de voluntad política para esclarecer
el homicidio múltiple de nuestros familiares se condice con el
exceso de voluntad política para encubrir y hacernos creer que
estamos en condiciones ideales para llegar al juicio oral y público
de algunos de los imputados en el atentado a la A.M.I.A..
Mientras tanto, los Menem, Duhalde, Ruckauf y Corach, encaramados en
trifulcas electorales, pretenden reciclarse indefinidamente en el poder
cuando son los verdaderos responsables de semejante criminalidad.
Ellos han sostenido y sostienen esta impunidad estructural que los ampara
y les sigue otorgando poder.
Inmediatamente después de la voladura de la A.M.I.A., ellos han
sido los artífices de estructurar la Supersecretaría de
Seguridad a cargo del brigadier Antonietti, con la supuesta función
de proteger a los argentinos, y que hoy se ve traducida en la hospitalidad
brindada al ex Gral. Lino Oviedo, gracias a los buenos oficios del propio
Antonietti.
Ellos han sido los artífices de convalidar una Secretaría
de Inteligencia a cargo de Hugo Anzorreguy, que debía poner todos
los recursos humanos disponibles al servicio de la investigación
del atentado. El resultado final fue obstrucción y encubrimiento
jamás denunciado por el juez Galeano, quien hoy es quizá
el hombre de mayor confianza de Anzorreguy en el fuero federal.
Ellos han sido los artífices del borre de Passero y del intento
deliberado de sacar a Piotti y a Klodzcyk de escena en nombre de depurar
lo indepurable.
Ellos han sido artífices de negociar con Rico la impunidad de
Morello,
Ellos han sido artífices de una Comisión Bicameral, cuyo
trabajo principal fue el de brindar soporte social al juez, porque está
claro: dónde se ha visto que un juez trabajara tanto para lograr
tan poco.
De este modo, ellos y algunos obsecuentes de turno que quedaron pegados
cual estampillas, pretenden convencernos de que el juicio oral y público
contra Telleldín y los malditos policías va a parir la
verdad desnuda, cuando nosotros sabemos que esto no es suficiente, porque
todos los asesinos aún no están siquiera procesados.
Presionar, resistir, denunciar, ejercitar la memoria y solidarizarnos
con todos los damnificados de la impunidad menemista son los verbos
que nosotros aprendimos a conjugar y que nos van a permitir, tarde o
temprano, llegar a la verdad.

Lunes
26 de abril de 1999
UKI
GOÑI - Periodista
Creo que me han invitado porque yo he sido autor de este libro sobre
Perón y el nazismo, que en realidad es sobre el Estado Argentino
y el nazismo y hay una historia ahí que les quiero relatar: en
1960 cuando fue secuestrado por un comando israelí Adolf Eichmann,
un grupo de jóvenes peronistas se acercaron en motocicletas para
ofrecer ayuda para encontrarlo en esos primeros días, con los
hijos de Eichmann recorrieron comisarías, hospitales buscando
al padre. Al poco tiempo este grupo se dio cuenta de lo que ocurría,
entonces allí, en la casa de Eichmann uno de estos jóvenes
argentinos propuso secuestrar al Embajador de Israel y torturarlo hasta
que dijera dónde estaba oculto Eichmann. Pero después
el jefe de este grupo de la juventud peronista tuvo una mejor idea y
propuso directamente dinamitar la Embajada de Israel. Afortunadamente
había allí un amigo de Eichmann que convenció a
estos jóvenes de no cometer tal barbaridad, como sabemos Eichmann
fue llevado a Israel y fue juzgado, condenado y ejecutado en 1962. Treinta
años más tarde, cuando ese joven peronista andaba en esa
motocicleta tendría alrededor de 48 años la Embajada de
Israel voló finalmente por los aires, bajo un gobierno peronista.
Dos años más tarde voló la A.M.I.A.. Lo que más
me sorprende de este relato no es que los hijos de Eichmann buscaran
a su padre, ni la violenta propuesta de este muchacho de la juventud
peronista en su motocicleta, lo que me sorprende es que esta historia
es conocida desde 1966, cuando fue relatada por un propio hijo de Eichmann
y publicada en la primer página de La Nación, de La Razón
y del Buenos Aires Herald, y en estos 33 años ningún periodista,
ningún fiscal, ningún juez, ningún abogado han
seguido esta pista ni han querido averiguar la identidad de estas personas.
EDUARDO
KIMEL -Escritor y docente
Hace 10 días me condenaron a un año de prisión
en suspenso y a pagarle 20.000 dólares de indemnización
aun juez, actual camarista, que cumplió sus funciones durante
los 7 años de dictadura. Hace una semana en la U.T.P.B.A. realizamos
una conferencia para denunciar este aberrante fallo, a la que concurriendo
los sacerdotes palotinos, víctimas de del horrendo crimen ocurrido
en 1976. Uno de ellos habló en la conferencia de prensa, diciendo
que "se comprometió a no olvidar, a mantener la memoria
activa y que yo había sido un enviado para denunciar el hecho
y lo atribuyó a la providencia divina...no me extraño
que Kimel hiciera eso porque pertenece a un pueblo que ha hecho de la
memoria y de la justicia una actividad permanente. Kimel como MEMORIA
ACTIVA todos los lunes se encargó de develar la injusticia".
La misma justicia que me acaba de condenar, que no investigó
un solo crimen ocurrido hasta el 83, es la que me condena por cometer
el terrible delito de enunciar la verdad. Es la misma justicia que está
negando la investigación profunda del asesinato producido hace
casi 5 años en el edificio de la A.M.I.A.. Esta justicia es injusticia,
y es incapaz de encontrar a los asesinos de la A.M.I.A. Queremos justicia
y no vamos a parar hasta encontrar la verdad.

Lunes
3 de mayo de 1999
LITA
STANTIC - Cineasta
Fue una mañana de julio de 1994. Yo estaba en mi casa y me enteré
que había explotado una bomba en la A.M.I.A.. Al comienzo por
la televisión se empezó a decir que había más
de 100 desaparecidos, tuve la sensación de que se volvía
a vivir el horror, pero estos desaparecidos empezaron a tener nombre
y apellido, a medida que pasaban las horas y los días.
Esa misma tarde uno de las víctimas tomó para mi una cara,
un recuerdo, había muerto un compañero de trabajo, Germán,
y para mí desde ese momento son decenas de chicos como Germán
y de adultos como Germán que murieron de la manera más
cruel, más injusta, más siniestra, pero también
a medida que pasaron los meses y los años, una voz que fue la
voz de MEMORIA ACTIVA, un espacio en una plaza, era la voz que nos decía
"todos somos MEMORIA ACTIVA" y que explicaba no sólo
con valentía sino con una claridad absoluta, que en este crimen
horrendo no sólo criminales sino cómplices y encubridores
que están en el poder, así se llamen policías,
así se llamen jueces o poder ejecutivo.

Lunes
10 de mayo de 1999
Hoy
se cumplen 252 semanas de la masacre de nuestros familiares en la A.M.I.A.,
y hoy podemos, nuevamente, decir que este esfuerzo de compromiso, resistencia
y reclamo de justicia de MEMORIA ACTIVA dio por segunda vez algún
fruto.
La Sala I de la Cámara Federal respondió favorablemente
a nuestro recurso de queja, y ordenó al juez Galeano que realice
"una completa certificación actuarial que detalle minuciosamente
la totalidad de los legajos formados como resultado de las distintas
hipótesis de investigación y cualquier otra documentación
o información de la que pueda disponer". Oportunamente hemos
denunciado que la totalidad de dichos legajos ha sido y es desconocida
e inaccesible para los abogados patrocinantes de esta querella. Asimismo,
la Cámara ordenó al juez Galeano que reencarcele a seis
ex policías bonaerenses vinculados a la causa A.M.I.A., que habían
sido puestos en libertad hace más de un mes atrás.
Sin entrar en detalles acerca de aspectos puramente jurídicos,
es interesante destacar que la Cámara se manifiesta diciendo:
"No debe entonces, oscurecerse aún más la instrucción,
creándose un laberinto difícil de transitar en el cual
las actuaciones principales se complementen en legajos, sin sistematización
ni orden y en desconocimiento de las partes".
No debe oscurecerse aún más la investigación. No
debe oscurecerse aún más la investigación.
Por primera vez en 252 semanas de permanencia en esta plaza, alguien
en el Poder Judicial de la Nación reconoce públicamente
que esta instrucción es oscura, situación que los familiares
nucleados en MEMORIA ACTIVA venimos denunciando sistemáticamente
como lo que es: un intento deliberado del gobierno de Menem para jamás
encontrar a los responsables del homicidio múltiple de nuestros
familiares en la calle Pasteur.
Sin embargo, la resolución de la Cámara no es suficiente,
y debemos ir por más, por todo aquello que falta para poder llegar
a un juicio donde surja la verdad.
La Cámara debe pronunciarse con relación a la situación
de Telleldín. Desde esta plaza, una vez más, nosotros
exigimos que se agoten todas las instancias de investigación
que rodean la participación de Telleldín en la voladura
de la A.M.I.A., hecho que incluye el procesamiento de Ana Boragni que
sabía exactamente lo mismo que su marido actualmente procesado
y preso como partícipe del atentado y, además, de todos
los integrantes de su banda duplicadora de vehículos.
No queremos elevaciones a juicio apresuradas.
No estamos ansiosos para que todo se resuelva rápidamente y a
cualquier precio.

Lunes
17 de mayo de 1999
"La elevación de la causa a la etapa de juicio que se avizora
no debe sin embargo, a juicio de esta Cámara- truncar la investigación
en curso, ya que aún permanecen en la penumbra los tramos más
relevantes de la materialización del atentado y los restantes
autores y partícipes. En tal dirección, este Tribunal
considera que deberá continuarse y profundizarse la investigación,
particularmente respecto de puntos sobre los que todavía reina
la incertidumbre".
Así se pronunciaba la Cámara Federal el día 11
de mayo pasado con relación a la ampliación del procesamiento
de Telleldín, agregando, además, que "sería
conveniente volver sobre algunas de las pruebas propuestas en la causa
y que no fueran llevadas a cabo".
Específicamente, la Cámara consideró que "una
reconstrucción del hecho puede dar lugar a una más completa
apreciación de lo ocurrido", que "deberá analizarse
minuciosamente todo lo relativo a las custodias, móviles y demás
personal policial que se desempeñara en el lugar y en las zonas
aledañas", que "deberá tenerse en cuenta el
aspecto relativo a las comunicaciones previas y posteriores entre el
personal policial, así como las variaciones entre las custodias
en las fechas cercanas al hecho", así como también
sostuvo que "deberá insistirse en lo relativo al tránsito
concomitante y anterior de helicópteros por la zona".
Por tercera vez, la Cámara se pronuncia favorablemente con relación
a algunas de las medidas solicitadas al juez Galeano por la querella
de los familiares nucleados en MEMORIA ACTIVA, querella que, según
el pensamiento de Rogelio Cichowolski, no hacía otra cosa que
"obstruir la investigación", y según el propio
de Carlos Menem, no era más que "un grupo político
opositor".
No obstante, esta querella seguirá insistiendo una y todas las
veces que sea necesario, en el procesamiento de Ana Boragni y los secuaces
de la banda, sobre quienes la Cámara no se pronunció en
su reciente resolución, así como en todas aquellas pistas
que no se hayan profundizado y que son vitales para el esclarecimiento
del homicidio múltiple de nuestros familiares, ocurrido hace
ya 253 semanas.
LUNES
24 DE MAYO DE 1999
La convocatoria de prensa en este lunes número 255 de permanencia
ininterrumpida en esta plaza, exigiendo verdad y justicia por el esclarecimiento
del atentado perpetrado contra la sede de la A.M.I.A. el 18 de julio
de 1994, en el que asesinaron a nuestros 86 familiares, tiene por objeto
manifestar la posición de la querella de MEMORIA ACTIVA, ante
los últimos acontecimientos.
El día 18 de mayo, la Cámara Federal notificó formalmente
el procesamiento de Carlos Telleldín y ordenó al juez
"no dejar trunca la investigación en curso, pues permanecen
en la penumbra los tramos más relevantes de la materialización
del atentado y los restantes autores y partícipes".
Sin respetar los plazos legales para que el proveído de la Cámara
quede firme, el juez Galeano nos notificó el día 20 de
mayo, en resumidas cuentas, el cierre de la instrucción de la
causa A.M.I.A..
Más allá de la formalidad de los plazos, esta resolución
arbitraria desconoce que se encuentran medidas pendientes ordenadas
por la Cámara que son de carácter investigativo sustancial.
Las que mencionamos a continuación son sólo algunas de
las innumerables y precisas medidas ordenadas:
la reconstrucción de la masacre de la A.M.I.A.;
el llamado a testigos y a personal policial que aún no hayan
declarado;
el derrotero de la Trafic antes de la explosión;
la investigación de custodias, móviles y demás
personal policial que se desempeñara en el lugar, y en las zonas
aledañas en la fecha del atentado y con anterioridad al mismo;
la investigación del personal policial a cargo de la vigilancia
de la zona de la playa de estacionamiento Jet Parking, donde presumiblemente
estuvo estacionada la Trafic el fin de semana previo al atentado;
la investigación de las comunicaciones previas y posteriores
entre el personal policial, las órdenes existentes, las grabaciones
magnetofónicas de dichas órdenes efectuadas por el Comando
Radioeléctrico, y las variaciones entre las custodias en las
fechas cercanas al hecho;
la investigación del tránsito concomitante y anterior
de helicópteros por la zona;
la investigación de todas las irregularidades del P.O.C., responsable
de la investigación en los momentos iniciales.
Todas estas medidas del más elemental sentido común, imprescindibles
para llevar adelante cualquier investigación seria, ya habían
sido solicitadas por esta querella y negadas por el Tribunal.
Estamos convencidos de que este conjunto de medidas y todas aquellas
que puedan surgir de la realización de las mismas, deben llevarse
a cabo antes de la elevación a juicio oral. De lo contrario,
será una mera formalidad, será como si se impartiera justicia,
como si se investigara, como si se hiciera todo lo posible, como si
se llegara hasta las últimas consecuencias, como si así
se alcanzara toda la verdad. En definitiva, el punto final para convalidar
una investigación pobre e impunemente inconclusa.
Es por ello que esta querella exige la nulidad del cierre de la instrucción,
hasta tanto no se realicen todas las medidas que sean necesarias.
Este accionar congruente con nuestra búsqueda de verdad ha sido
blanco de arteras acusaciones que nos hacen aparecer como obstructores
del juicio oral. Nadie que no tenga compromisos con el poder político
de este país puede suponer que estamos en contra del juicio oral,
cuando nosotros hemos sido los únicos impulsores de esta investigación,
denunciando sistemáticamente los montajes político-judiciales
en esta causa.
Pero, de qué clase de juicio oral estamos hablando, cuando después
de 5 años las pruebas elementales no se han hecho?
De qué clase de juicio oral estamos hablando, cuando después
de 5 años sólo se lo imputa a Telleldín como partícipe
del crimen de la A.M.I.A., cuando se encuentra debidamente acreditada
la responsabilidad penal que les corresponde a otros integrantes de
su banda y a su concubina Ana Boragni?
De qué clase de investigación estamos hablando, cuando