Angel Grushka - ICUF
Amigas/os, compañeras/os, entrañables compinches de Memoria
Activa:Desde siempre estoy muy agradecido a Memoria Activa, por muchas razones
convincentes:
Primera y principal: Es el espacio moral y político que sintetiza
una aspiración de largo batallar, la integración de lo judeoargentino,
esa condición distintiva pero no antagónica, que nos compromete
de forma indisoluble con lo nacional y lo específico signados por
comunes valores históricos, culturales, éticos.
Memoria Activa, sin confusión alguna, es argentina, es judía,
es humana, es de argentinos, es de judíos, es de humanos. Subrayando:
es de los humanistas. Por eso estuvimos, estamos y seguiremos estando aquí,
en esta plaza, en esta convocatoria, en esta lucha (salvo forzosas e indeseables
ausencias).
Segunda y no menor importante razón: Memoria Activa levanta sin tíbuteos
una bandera con los colores del arco iris y con lemas tan universales, que
uno no se explica cómo es que no están todos los que deben
estar, para sostenerla, para expandirla, para multiplicarla. Mucho menos
nos explicamos cómo es que frente a tanta evidencia de la criminalidad
política que está tras los viles atentados de la Embajada
de Israel y a la AMIA, a la sombra de la maldita impunidad que nos abarca
a todos los argentinos, todavía hay quién exhibe por omisión
u comisión sus actitudes descalificatorias del coherente, consistente,
movilizante accionar de los luchadores que alberga Memoria Activa. Por esto
estamos y estaremos con Memoria Activa.
Tercera razón ya de orden particular: la que deriva de una pertenencia
que no podemos ni debemos mimetizar. Hemos sido educados en el accionar
judeoargentino progresista, solidario, humanista, libertario, popular. Lo
cual es en algún sentido un privilegio (para uno mismo) aunque no
da absolutamente ningún privilegio, más bien, múltiples
compromisos que modestamente tratamos de cumplir. Desde hace 337 semanas,
de éste estar aquí es insoslayable, e inevitable. Este compromiso
continuará hasta que sepamos los PORQUÉ, PARA QUÉ y
PARA QUIENES SE PLANIFICÓ, SE EJECUTÓ, SE ENMARAÑÓ.
SE CUBRIÓ DE IMPUNIDAD LA MASACRE DE LA AMIA.
Hay más razones particulares e institucionales, pero no nos cabe
aquí cerrar este introito con un reconocimiento desde el corazón
y desde el pensamiento a la ejemplar conducta insoborrnable, indeclinable,
consciente y eficiente de los familiares - los que están y los desde
su ausencia ineluctable nos dicen presente - protagonistas indispensables
e indispensablemente acompañados por la sociedad, de este gesto,
más que ello, esta determinación irrevocable de lograr VERDAD
y JUSTICIA, pese a quién le pese, le duela a quién le duela.
La presencia de hoy, primer día y primer LUNES del año 2001,
del Siglo XXI, del Tercer MILENIO, de ustedes militantes de la "JUSTICIA,
JUSTICIA PERSEGUIRÁS" y de uno mismo comilitante, se asocia
a la tradición -sana y útil aunque discutible - del balance
y del augurio anual. Es así porque la naturaleza de la especie humana,
por instinto o por coincidencia (preferimos lo último) vive y supervive
por la capacidad de fijarse metas, de mirar el horizonte, y conforme a su
evolución, de generar utopías que al decir del gran Eduardo
Galeano, "son como el horizonte, que se alejan con cada paso que avanzamos,
que son inalcanzables y entonces, ¿para que sirven la utopías?.
Para seguir caminando...".
En esto estamos, con ESPERANZA en mayúsculas, esperanza que construimos
cotidianamente, esforzadamente, con la visión clara honrando las
oscuridades circundantes. Enfrentando al sistema y a los factores de poder
que no nos representan, más aún, que nos traicionan. Convocando
a confluir a todos los que de un modo u otro son tan sufrientes como nosotros:
los pobres, los excluidos, los perseguidos, los victimizados, los desaparecidos,
los apropiados, los olvidados, los torturados. A los que con lucidez colaboran
en dispersar las tinieblas: los intelectuales, los artistas, los escritores,
los poetas, los científicos, los trabajadores, los dirigentes populares,
los recuperados de la Shoa, los rabinos, los sacerdotes, las Madres y las
Abuelas, los defensores de derechos humanos, los jóvenes, los estudiantes,
los adolescentes, los niños, las mujeres u los hombres de a pie...
Para lograr JUNTOS un país mejor, una sociedad justa, un bienestar
común, compartidos, digno. Para que la injusticia, para que la falta
de justicia, para que la negación de justicia, no se enseñoree
sobre este pueblo estoico, tal vez algo amasando con falsas ilusiones, pero
que más temprano que tarde, se acorazará con rebeldía
y romperá con la opresión del modelo "made in" el
centro del frígido capital financiero globalizado alrededor de un
solo agujero negro donde precipitándose una velocidad neutrónica
los sudores, las lágrimas y las sangres de miles de millones de simples
seres que allá lejos en los tiempos supieron erguirse sobre sus pies.
De esto se trata al pensar en los agujeros de esta mañana de lunes:
OJALÁ SEPAMOS ERGUIRNOS FIRMES SOBRE NUESTROS PIES, SOBRE NUESTRAS
CONVICCIONES, SOBNE NUESTRAS DETERMINACIONES.
Al revisar el debe y haber, los costos y los beneficios de un azaroso año
2000, el último del mitológico y así mismo azaroso
Siglo XX, no podemos menos que alarmarnos nos sentirnos impotentes que es
lo que quieren los otros. La alarma es para que redoblemos, multipliquemos,
potenciemos nuestra resistencia, la legión de resistentes.
Hay ¿quién lo duda?, un plan de dominación en marcha.
Qué como tal, para su ejecución, recorre a la hipocresía
y a la política del temor: si no hacemos bien los deberes (de la
dominación) nos caemos al abismo, nadie será generoso con
sus dineros, nos ahogarán con los intereses... y pueden estallar
los conflictos sociales... bueno, no, conflictos sociales no existen...
los fabrican los extremistas de siempre... estamos mejor que nunca... ¿acaso
no reconocen la transparencia, la honestidad de la función pública,
la idoneidad y moral de los jueces, la coherencia de los dirigentes, los
objetivos de la carta de los argentinos que ustedes votaron? No hagan caso
a los índices, están mal hechos. No se angustien, futuros
ancianos, con menos plata a fin de mes vivirán mejor. Los pobres
recibirán todo lo que necesiten (para seguir siendo pobres) si los
presupuestos lo permiten... y así de seguido.
Y al mismo tiempo y con la misma crueldad se les advierte, desde un ministerio
que se asignó a un susodicho "progre", a nuestras queridísimas
Diana y Laura: No jodan chicas con la rebeldía de Memoria Activa,
miren que van a conseguir que los que están presos salgan en libertad...
y se cierra la causa. (¡Cómo sino supiéramos que esa
es la estrategia oficial para acabar con este justo y contundente reclamo
de Juicio y Castigo a los culpables de la masacre del 18 de julio de 1994!).
Miren, chicas, todo lo que hemos hecho: una task force (¿ustedes
se enteraron?) para averiguar lo que Menem no quiso; dictamos la Ley del
arrepentido (con el solícito apoyo de "progres" conversos);
respondimos a la CIDH: "vengan... no, mejor venga uno solo...";
trajimos al inefable taxiboy Dos Santos (¿a quién se le pudo
ocurrir el patronímico?) para que diga porqué mintió,
(no para que revele esa verdad que él dijo conocer) y la Comisión
de Seguimiento de la causa AMIA? ... ¡¿qué?!
Paren, chicas y muchachos de Memoria Activa. Somos el poder (como el casi
olvidado He-man) ¿No vieron que los tontos huelguistas de hambre
al final cedieron? Querían libertad y sólo se la prometimos
para cuando podamos... lentamente podrán llegar a gozarla... somos
el poder...
Y hoy, primero de enero del 2001 ¿esperan ustedes que les auguremos
un Nuevo Año, de un Nuevo Siglo, de un Nuevo Milenio, Mejor?...
Aquí nos vienen a la memoria algunos pensamientos que sólo
los poetas que viven y están cerca de sus pueblos pueden extraer
de sus alforjas de genio y creatividad:
"La primavera es inexorable.
La primavera es insurreccional.
Creemos en los cambios.
Practicamos los cambios.
Veremos florecer los cambios."
Es verdad!
Pero sólo si todos nosotros lo queremos y nos disponemos a ser protagonistas
de la construcción del futuro, empezando por un presente de decisión,
de concientización, de coraje...
Hay un menú recomendado para estas horas de anhelos compartidos:
POLENTA!... MUCHA POLENTA!!! Para luchar, para convencer, para movilizar,
para que no nos amedrenten, para que no nos roben la voluntad de ser buenos
ciudadanos para practicar el bien para esa inmensa humanidad que sólo
¡sólo! Pide, exige, clama. PAZ, JUSTICIA, TRABAJO, SOLIDARIDAD,
IGUALDAD, PAN, AMOR y LIBERTAD!
Muy buen año, amigos
y compañeros entrañables.
A GUT IOR! SHANA TOVA!
Y una apelación con mucho de angustia ¡Sean Sensatos, lúcidos,
ecuánimes, dirigentes israelíes y palestinos! ¡A cada
cual lo suyo inalienable!
Dos pueblos, dos estados, conviviendo en paz justa y duradera.
Shalom, salam!
Diana W. de Malamud - Memoria
Activa
Hoy lunes 1 de enero de 2001,
después de 337 semanas de permanencia ininterrumpida en esta Plaza,
Memoria Activa dice presente.
Hoy, el primer lunes de un año que se inicia decimos con dolor, con
el mismo dolor que ha marcado nuestros días desde hace 6 años
y medio; y decimos con bronca y enojo, la misma bronca y enojo que han marcado
nuestras vidas desde hace 6 años y medio: que la causa AMIA no ha
avanzado ni siquiera un centímetro.
Este año que pasó, un año que podría llamarse
de prueba debido al nuevo gobierno de De La Rua, nos dejó una sensación
de frustración y no estuvimos exentos del sentimiento de casi todos
los argentinos de la tan usada palabra que marcó el año 2000
en toda la gente que fue la DESESPERANZA.
Desesperanza que para nosotros nació hace 6 años y medio,
cuando el atentado a la AMIA empezaba a poner sobre el tapete a la maldita
policía de Duhalde, al gobierno de Menem, Corach, Ruckauf y Anzorregui,
que entre otras cosas consintieron la impunidad del atentado más
atroz cometido en democracia en la historia argentina.
Podríamos evaluar qué cambios hubieron con este nuevo gobierno
y qué cosas nos pasaron a Memoria Activa:
- Con bombos y platillos crearon una nueva fuerza de investigación,
la task force.
La misma fue formada por una mayoría de personas que ya venían
participando en la no investigación de la causa AMIA, y por otros,
que aún hoy, un año después no tienen la menor idea
(o no están interesados en tenerla) de qué es la causa AMIA
y que se puede hacer con ella.
Sabemos muy bien que no es suficiente la voluntad de algunos cuando no existe
una decisión política clara de cambiar las cosas. Un claro
ejemplo es el desconocimiento que sobre esta causa mostró tener la
Viciministra del Interior, Nilda Garre, a cargo de la coordinación
de las fuerzas involucradas en el tema AMIA, en la entrevista sostenida
con Memoria Activa el mes pasado.
- Nos reunimos con el Ministro del Interior Storani y con el entonces Ministro
de Justicia Gil Lavedra. Nunca nadie en estos años de lucha nos había
apretado de esta manera para que nos calláramos la boca.
Y como ocurrió en los últimos tiempos el argumento falaz utilizado
es siempre el mismo: hablar y denunciar las falencias y encubrimientos en
la investigación es otorgarles a los policías involucrados
la llave hacia la libertad.
Como siempre nadie se hace cargo de sus responsabilidades, cuando es claro
que la llave la tienen los que gobiernan, los que están para que
se haga justicia, los que están para investigar, los que están
para legislar.
-También nos sorprendimos con la aparición del arrepentido,
ex prosecretario del juzgado de Galeano Claudio Lipshcitz, del riñón
mismo de la no investigación que vino con sus dichos a poner de manifiesto
que no estábamos tan locos, empiezan a salir a la superficie toda
una aceitada cadena de complicidades que empieza con la activa participación
de la SIDE en el conocimiento previo respecto del atentado a la AMIA, el
juez
Santamarina de Lomas de Zamora llevando una causa paralela, hasta todas
las maniobras de encubrimiento y anomalías desde adentro del juzgado
de Galeano, con la plena anuencia de los abogados de las instituciones de
la comunidad judía.
Dichos que podrían demostrar con pruebas en un futuro, qué
sucedió realmente aquel 18 de julio y porque tanta necesidad de esconder
la verdad y acabar con esta causa para siempre.
Queremos saber quièn en este paìs va a investigar a la SIDE
y su conocimiento previo del atentado, que piensa hacer al respecto su máximo
responsable el Dr. Becerra.
-Por otro lado venimos dando vueltas alrededor de un juicio oral que probablemente
de comienzo a mediados de este año, después de que el Tribunal
Oral Federal, lleve a cabo una instrucción suplementaria y haga parte
de las cosas que debieron hacerse años atrás. Un juicio oral
que sólo juzgará una pequeña parte de responsabilidades
en la masacre que se llevó la vida de 86 personas y que con el tiempo
muchos hablan de ella con una liviandad sorprendente.
Un juicio oral que desde ya carece de la importancia desmedida que muchos
quieren darle con el objetivo fundamental de cerrar con este juicio para
siempre la causa AMIA.
-Por otro lado Memoria Activa estuvo presente en la audiencia que se llevó
a cabo en Washington ante la Comisión Interamericana de Derechos
Humanos de la OEA, y en la cual se resolvió la designación
de un observador internacional para garantizar la transparencia en el juicio
oral y para que accediendo a toda la causa AMIA la Comisión pueda
tener una visión más completa de todas las irregularidades
cometidas hasta la fecha y que son el motivo de nuestra denuncia contra
el Estado Argentino.
También en el 2000 nos honraron con
el galardón "MEMORIAL DE LA PAZ Y LA SOLIDARIDAD ENTRE LOS
PUEBLOS" otorgado a MEMORIA ACTIVA por el premio Nobel de la paz,
Dr. Adolfo Pérez Esquivel, en reconocimiento a su compromiso solidario
junto a los pueblos en la construcción de la paz como fruto de
la justicia.
Estas son algunas de las cosas que a modo de síntesis podemos decir
del año que se fue.
También en el 2000 fuimos honrados con la presencia de cientos
de personas que brindaron su testimonio en esta plaza y por supuesto,
como siempre, nos retroalimentamos de todos los que venimos lunes a lunes,
de todos los que trabajamos con esfuerzo y en grupo, con la solidaridad
de todos los que apoyan esta lucha, de todos los organismos de derechos
humanos y personas que compartieron con nosotros su palabra el 17 de julio
en este mismo lugar.
El 2001 nos encuentra aquí, con el compromiso que día a
día elegimos tener, el compromiso de seguir buscando justicia para
nuestros muertos, justicia para nuestros hijos, justicia para nosotros.
Nos encuentra en la búsqueda de un país mejor, un país
con memoria, un país que podremos construir sobre la base de una
justicia para todos, de educación para todos y trabajo para todos,
que nos podrá dar la democracia y libertad que muchos buscamos.
No les otorgaremos a los que ostentan el poder la satisfacción
de bajar los brazos y callarnos la boca, porque desde esta plaza seguiremos
en el 2001 luchando porque de una vez por todas se haga justicia. 
LUNES
8 DE ENERO DE 2001
Víctor Fischman
- traductor.
Abro los ojos y estoy aquí,
con ustedes.
Los cierro y recuerdo el recuerdo de ustedes que tengo allí, del
otro lado del océano, a menudo y no sorprendentemente, los lunes.
Vivo en el extranjero.
Un privilegio, en muchos sentidos.
Un inmenso dolor, en muchos otros. Dolor de ausencia y de separación
que intento capear con visitas frecuentes al país y en particular
a esta plaza, a esta hora, los lunes. Me
unen así a esta patria el amor y el espanto.
El amor, y la lista no es exhaustiva, por supuesto, de haber nacido aquí,
de haberme criado en Floresta, de haber dado sexto libre en el Colegio
Roca, aquí enfrente (y permítanme este rodeo por la escuela
primaria, como lo hizo Ricardo Talesnik aquí, hace dos lunes) como
forma eminentemente argentina de intentar recuperar una época de
inocencia, del "antes", inevitablemente idealizado, demasiado
idealizado precisamente por lo que vino después. Cómo
olvidar, precisamente, Memoria Activa, el espanto, que no comenzó
en el 76 y no terminó en el 83, pero que se llevó en esos
años a tantos seres queridos y a tantas ilusiones con un horror
que ingenuamente imaginábamos imposible aquí. Vino
después la democracia con sus imperfecciones, y las desilusiones.
No todos comen con la democracia, pero siguió la impunidad, siguieron
los crímenes, no se hizo justicia.
Vinieron espantosos, los atentados del 92 y del 94 contra la Embajada
de Israel y contra la AMIA. Y no se hizo justicia. Vivo
en el extranjero.
Desde allí no se tiene una percepción ni más lúcida
ni menos lúcida, por supuesto de lo que aquí pasa. Se tiene,
eso sí, una óptica diferencia a la que no pueden dejar de
llamarle la atención muchas cosas.
No pueden dejar de llamarle la atención, por ejemplo, que se haya
hablado aquí de víctimas inocentes en contraposición
a las que no lo serían, por ser culpables por antonomasia, por
ser judíos.
Y cómo no van a despertar el eco esas barbaridades de otras barbaridades
del otro lado del océano, por ejemplo, cuando un Primer Ministro
Francés habló, al referirse a un atentado contra la sinagoga
de la calle Copérnico, en París, de bombas que apuntaban
a judíos reunidos en la sinagoga y que mató a peatones "inocentes".
Como no interrogarse a ese respecto, acerca de automatismos nada inocentes
del lenguaje que sitúan siempre a los judíos en el lugar
del culpable.
O también, como no interrogarse hoy, acerca de automatismos nada
inocentes que sitúan siempre en la prensa de aquí y en la
prensa de allí, a Israel, como culpable, haga lo que haga, en la
paz, en la guerra, en la ni paz ni guerra.
Como no interrogarse, aquí, cuando hace tres lunes, por ejemplo,
un jubilado distribuía volantes de reivindicaciones con las que
no se puede no estar de acuerdo, donde se reclamaba por los desaparecidos
durante la dictadura, por Cabezas, por los derechos mínimos de
los jubilados e, inocentemente, había un olvido, una omisión:
ni una palabra acerca de los atentados contra la Embajada de Israel, contra
la AMIA. Hermanos: hace unos días
me contaron la anécdota de un pibe de seis años que fue
a Plaza de Mayo y dijo después que había visto al Cabildo,
que había visto a la Plaza, pero que no había vista a la
Patria.
Yo le diría al pibe, que la Patria está aquí, con
ustedes, portadores de dignidad a los que les deseo lo que Fernando Savater,
su portavoz, le desea a la organización "basta ya", en
España. O sea dejar de existir por tener éxito en sus exigencias.
Cierro los ojos y en el emocionado recuerdo
del discurso de Laura Ginsberg, tengo confianza en que seguirán
haciendo, en que seguiremos haciendo lo necesario para que así
sea.
Gracias. 
Horacio Rafart - Director
de teatro.
Cuando nuestro pueblo amaneció
de la oscura noche de la dictadura, creímos (o creí) que
la palabra "democracia", era un pilar, un eje que nos sostendría,
que nos permitiría avanzar, crecer, ser una nación, con
un estado fuerte y una población feliz.
Creímos que no volveríamos a caer en desencuentros, que
sanarían las heridas, que habría justicia. Que el famoso
"Nunca más" sería nuestro reaseguro, nuestro futuro
sin tormentas. Creí que nuestros hijos tendrían garantizado
un porvenir.
Pero creo que me equivoqué.
Hoy, lunes 8 de enero, todos
nosotros tendríamos que estar disfrutando de Silvana, de Agustín,
de Andrea, de Verónica, de Carla y de todos los demás.
Pero estamos acá.
Y no solo lo lamento por ellos y sus familias, sino por mí. Por
nuestros hijos.
"Papá, que es
la democracia?"
"Papá, que es la justicia?"
"Papá, que es la dignidad?"
"Papá, que es la solidaridad?"
Dudo en responder. Estoy muy
dolorido.
Qué voy a responder?
Que esta democracia es solo para unos pocos?
Que la justicia no es justa?
Yo no conocí a ninguno
de la AMIA.
Solo supe de sus historias después de la tragedia.
Yo no soy judío.
Yo no milito en ningún partido.
No milito en ningún organismo.
No tengo ningún familiar o amigo o conocido afectado por la bomba.
Y creo que estos son los motivos por los que estoy presente hoy aquí.
Quisiera dirigir estas pocas
palabras a las personas que están en las mismas condiciones que
yo.
¿Cómo podemos seguir apostando en una mesa de juegos tan
sucia?
¿Acaso dudan que el horror de otra mañana pueda alcanzarlos?
¿Creemos que esto solo le pasa a los otros?
¿Qué vamos a esperar?
¿Mañana estar aquí pidiendo por nuestros hijos, hermanos
o espesos?
En este país mataron
comunistas, peronistas y socialistas.
En este país mataron judíos, católicos y protestantes.
En este país mataron obreros y sindicalistas.
En este país mataron intelectuales, estudiantes y docentes.
En este país mataron hombres, mujeres, niños.
En este país mataron periodistas, choferes y artistas.
En este país mataron jóvenes y ancianos.
En este país nos están
matando a todos.
Usted señor, usted señora, en que rubro se encuentra?
Cuándo le toca su turno?
Juntémonos. Aprendamos
del dolor de nuestros hermanos. Tengamos memoria. Exijamos justicia. Seamos
constantes. No olvidemos.
Si el menemismo se rió
de nosotros favoreciendo la impunidad, redoblemos la apuesta y exijamos
a este gobierno de la Alianza, justicia.
Si Duhalde y su excelente
policía implicada se rió de nosotros, exijamos al sonriente
Gobernador de la Pcia. de Bs. As., justicia.
Queremos saber quien fue.
Queremos saber quién colaboró.
Queremos saber quién financió.
Queremos saber quién encubrió.
No queremos un tercer atentado y después poner cara de circunstancia.
Señores de la justicia,
no miren a otro lado. Seguiremos estando aquí hasta que dejen de
hacerse los estúpidos. Porque la estupidez es cómplice y
la complicidad es asesina, y yo quiero un país limpio de esta basura.
" Quizás desde
las heridas inscrutadas debajo de la piel vuelva a resucitar la ternura,
tal vez desde los brazos muertos, mutilados, se alce algún día
el perdón.
La vida continúa a pesar de tanta inocencia enterrada.
Pero va a llegar el día en que se congregue un ejército
de sombras y salga a exigir cuentas a la historia.
Padre nuestro que estás
en el juzgado,
que te vistes, te calzas, nos ignoras,
Tienes hijos, los quieres, los comprendes,
Tiene madre, la cuida, la comprende,
Que percibes tu paga y te la gastas,
Despreocupas de nosotros, nos ignoras.
Padre nuestro que estás
en el juzgado,
Por las noches te duermes, no nos piensas,
Nuestras noches de dolor no se terminan,
Nos morimos al suelo, nos mordemos,
Escarbamos escombros con los puños,
Con las manos unidas, con las uñas.
Padre nuestro que estás
en el juzgado,
Que celebras, que disfrutas, que proyectas,
Que te sientes feliz que nunca estamos,
En tu amor, en tu fulgor y en tu sonrisa.
Baja al mundo real, danos tu mano,
Ponte un poco la ropa, la desdicha,
No nos niegues la calma de justicia,
Con la augusta inoperancia de tu firma.
Padre nuestro que estás
en el juzgado,
Que no estás, que no estuviste, así no sea.
Basta de impunidad.
Diana Wang
No se puede pelear todas las batallas
ni protestar por todas las
injusticias. Lo que sí se puede es, al pelear por una, por la
que uno siente próxima, no olvidar establecer la necesaria conexión
que hay con otras cosas.
Vivimos un momento particular de la historia de la humanidad sobreviviendo
a la caída de varios muros.
En la Shoá, quizás el principio de este fin, la caída
del gueto de
Varsovia, de los otros guetos, la construcción de las fábricas
de la muerte y junto con ello, la noción aterradora de que ya
no queda nada, que no hay crueldad ni iniquidad que los humanos no puedan
hacer y además justificar. Cayó el muro de la vergüenza.
El muro de Berlín, símbolo último de la última
de las fracasadas utopías sociales que alentaban cierta esperanza
en los desposeídos y alejados de toda posibilidad e igualdad.
Con ello, la caída de las ilusiones, ya nada se puede esperar,
es el mundo del capitalismo globalizado, del sálvese quién
pueda, del matar o morir, del éxito a cambio de cualquier cosa.
El único Dios venerado es el santo inversor al que no hay que
enojar ni preocupar.
Cayó el muro de la esperanza.
Con la vergüenza y la esperanza se nos cayó el sueño
del progreso y la racionalidad, y sucumbimos a la tecnología,
al pragmatismo y al inhumano todo vale. Nos van vaciando los ideales
en este nuevo mundo de incluidos y excluidos. Los excluidos no tienen
lugar ni en los planes ni en las estadísticas. Son los nuevos
desaparecidos. En este mundo de novedades
desgraciadamente no tan nuevas, junto a los neo-nazis y a los neo-liberales,
tenemos a los neo-desaparecidos.
¿Qué hace uno como ser humano, como argentino, como judío
o, como en mi caso, como hija de sobrevivientes de la Shoá? ¿Qué
hace con la responsabilidad que uno tiene? ¿Cómo pensar,
cómo responder a todo esto, cómo incluirse? Los sobrevivientes
de la Shoá me han enseñado y me hanhecho pensar mucho
en la conducta de los testigos, los no-judíos de los
territorios ocupados, los que se jugaron y salvaron gente, los que fueron
indiferentes, los que no se atrevieron a hacer nada, los que se fueron
dejando llevar por los hechos hasta verse envueltos, muchas veces sin
quererlo, en un camino sin retorno. Me han enseñado que debemos
anteceder la reflexión a nuestra conducta, que no podemos darnos
el lujo de actuar sin pensar, porque cada uno de nosotros es responsable
por toda la sociedad.
Pero uno empieza a pensar recién cuando siente el agua al cuello.
Mientras el agua va subiendo, uno se inventa estrategias para seguir
a flote, necesita un tiempo hasta darse cuenta de que está por
no hacer pié. A veces pasan cosas que cruzan una frontera, una
especie de cachetazo que lo despierta a uno del letargo de la comodidad
y la inercia. El ataque a la
AMIA fue una de esas cosas y, lo que está sucediendo después,
la impunidad continuada, nos sume en el desaliento, la perplejidad y
el desencanto. El ataque a la AMIA y la posterior impunidad, urdidas
sobre el punto final y la obediencia debida y seguidos por el asesinato
de Cabezas, y tantos otros hechos encarpetados, hizo caer el otro muro:
Cayó el muro de la justicia.
Cayó para todos los argentinos. Este intrincado enredo de vergonzosas
maniobras para que nada se sepa, para que nada se investigue, revela
un estado de cosas, una especie de radiografía brutal de nuestra
realidad.
¿Cómo salir del desaliento, el desencanto y la perplejidad?
Hans Küng (en "Proyecto de una ética mundial"),
perplejo como muchos de nosotros ante ciertas conductas que se observan
de modo cada vez más general, se pregunta:
- ¿por qué no mentir, engañar, robar o matar, cuando
ello resulta ventajoso y muchas veces no hay que temer se descubiertos
o castigados?
- ¿por qué debería un político resistir
a la corrupción si tiene garantizada la discreción de
sus corruptores y la indiferencia de la gente?
- ¿por qué un comerciante o un banco o un grupo de inversores
tendría que poner límite a sus ganancias cuando se proclama
públicamente sin la mínima vergüenza moral la avaricia
o el slogan "enriquécete"?
- ¿por qué no ha de poder un pueblo, un grupo humano si
dispone de los medios necesarios, odiar, molestar o en determinados
casos, exiliar o liquidar a una minoría de distintas costumbres,
de distinta fe , o extranjera?
Son buenas preguntas para desarrollar una materia de civilidad y
convivencia en las escuelas y universidades, en los partidos políticos
y en las reuniones de directorio de los Bancos y Emporios económicos.
Pero sigue Hans Küng con preguntas aún más inquietantes:
- ¿por qué tiene el hombre que ser amable, tolerante y
altruista en vez de desconsiderado y brutal?
- ¿por qué debería un empresario o un banco, si
nadie lo controla,
comportarse de modo plenamente correcto, o un funcionario sindical o
un
político, incluso en detrimento de su carrera, actuar no sólo
en favor de su organización sino en beneficio del bienestar general?
- ¿por qué la tolerancia, el respeto, el aprecio de un
pueblo para con otro, de una religión para con otra?
- ¿por qué debe el hombre -individuo, grupo, nación-
comportarse de un modo humano, verdaderamente humano? ¿por qué
tal comportamiento debe ser incondicional? ¿por qué nos
afecta a todos?
Son preguntas sobre la ética. La ética es la reflexión
que sustenta
nuestra conducta, cada vez que hacemos algo, lo hacemos parados en algún
razonamiento que justifica lo que hacemos. No nos asustemos de la palabra,
ética es algo que tenemos todos y que ejercitamos cada vez que
tomamos una decisión. Tal vez sea una ética irreflexiva
y que pueda ser cambiada si la sometemos al juicio y a la razón,
a la humanidad y a la inteligencia.
Lamentablemente muchas de las decisiones parecen tomarse sin reflexión,
sin juicio, sin razón, sin humanidad y sin inteligencia.
Algo hay que no está bien en este mundo y que permite que la
maldad sea justificada. Algo hay que no está bien.
Todas las grandes religiones -cito otra vez a Küng- (los tres monoteísmos,
budismos, shintoísmo, hinduísmo, etc) coinciden en cinco
grandes preceptos aplicables en todos los ámbitos, también
en la economía y la política:
1) no matar, 2) no mentir, 3) no robar, 4) no cometer actos deshonestos,
5) honrar a los padres y amar a los hijos.
¿Qué ha pasado con estas simples nociones?
Aunque parezcan cosas sencillas, parecen haberse devaluado. En un contexto
de caída de sentidos y valores no es fácil pensar y acatar
estos simples principios. Pero hay gente que sí está formada,
que sí ha reflexionado, que encima pontifica y enuncia, siempre
para los demás, claro, lo que hay que hacer, escribe libros,
hace discursos, gana elecciones, decide por nosotros.
Muchos miembros de la clase política, gobernantes, jueces y empresarios
se comportan como si las leyes universales a ellos no les compitieran,
ellos sí pueden mentir, robar, corromper, ser corrompidos, defraudar
a los demás.
Ése es el modelo que ofrecen a una mayoría aletargada
cuyo contacto más reflexivo con el mundo es a través de
la televisión con un mensaje de "compre, compre, compre,
si no puede comprar, no nos interesa, no existe".
Desencanto, perplejidad, desaliento.
Me siento ahogada, intoxicada por la inmundicia de algunos, por los
que destruyen día a día lo que hace que sigamos mereciendo
el nombre de humanos.
Hoy ni siquiera ya da lo mismo ser derecho que traidor, para algunos,
es mejor ser traidor: lo eligen, lo sostiene, lo justifican, lo valoran.
Este despliegue de maldad insolente me cachetea la cara todos los días,
tengo las mejillas en carne viva de tanto golpe. En este mundo en el
que todo es igual, en el que nada es mejor, en el que cualquiera es
un señor y el que no afana es un gil está la Plaza de
la Memoria como un anticambalache que
abre una pequeña rendija por donde entra el aire puro y se renueva
la esperanza.
Acá decimos cada lunes que no es verdad que a nadie importa si
naciste honrao: a mí sí me importa, a cada uno de ustedes
les importa, a otra gente también le importa. Sobre esto se sustenta
hoy nuestra esperanza.
LUNES
15 DE ENERO DE 2001
Carlos Susevich - Familiar
de víctima de la Embajada de Israel.
Dentro de 48 horas, se cumplirán
106 meses del atentado a la Embajada de Israel, y en las próximas
72 horas cumple 78 meses la destrucción en un atentado de la sede
de AMIA-DAIA.
Ambos atentados dejaron la secuela de 115 víctimas fatales y más
de 450 heridos.
Todo está como era
entonces, las promesas de este nuevo gobierno a quien, los familiares
le extendimos un cheque de confianza en blanco, hasta le fecha que no
pudo, no supo o no quiso cumplir con la formal palabra de extremar su
celo para ordenar de una vez por todas, una investigación seria
para arribar a un total esclarecimiento de estos dos criminales hechos.
A esta altura del tiempo transcurrido,
sin solución el haber fijado el juicio oral para los próximos
meses, a los presuntos autores de estos crímenes, algunos de ellos
detenidos, no nos proporciona seguridad objetiva alguna, ya que evaluando
el panorama político imperante, tenemos todo el derecho de pensar
en una nueva operación de dilación o distracción,
a ejecutarse para calmar nuestras exigencias de Justicia.
Nos da derecho de pensar así,
la observación que hacemos sobre esta Justicia Argentina, salvo
honrosas excepciones que son pocas, a la que vemos desprestigiada, envilecida
y afectada por bochornosos hechos de corruptela, encubrimiento y complicidad
evidente con gravísimos delitos de envergadura.
La inacción de la Justicia
es de tal magnitud que, los graves hechos de crímenes masivos como
los de los dos organismos, la Embajada y la AMIA y los graves hechos de
corrupción duermen el sueño de los justos, en los despachos
de los señores jueces, esperando que transcurran los términos
legales y puedan proceder a declarar su prescripción.
¿Con qué jueces
contamos para esperar verdadera Justicia? ¿Con los que absuelven
a sospechosos legisladores de una de las Cámaras, posiblemente
incursos en delitos de corrupción, dictando un fallo prácticamente
absolutorio, por falta de mérito, a cambio de evitar su juzgamiento
por mal desempeño, en una operatoria presuntamente pergueñada
por algún alto funcionario con mucho poder? ¿O con políticos
que, en furtivos, secretos y en lejanos lugares se reúnen para
pergueñar pactos de compromisos electorales siempre de espaldas
a la ciudadanía?
¿Cuál es la
actividad específica que desarrolla el Consejo de la Magistratura,
o las comisiones que evalúan la actividad que desarrollan los jueces?
¿Qué protagonismo importante, puede exhibir la Comisión
Bicameral de seguimiento para la investigación de los atentados?
¿Dónde está el resultante de su trabajo? ¿O
no han hecho nada?
¿Y ahora que nos quieren
hacer creer? ¿Qué con la extradición del brasileño
Dos Santos, que será solo acusado de falso testimonio, sin poder
ser indagado por su posible involucramiento en alguno o los dos atentados,
se aclarará algo? No con esta justicia, en la que están
trastocados los valores morales.
Un ejemplo de verdadera justicia,
lo ha dado en Méjico un preclaro y valeroso Juez, al ordenar la
extradición a España de un acusado de torturas y desapariciones,
un exmarino argentino incurso en delitos de lesa humanidad contra ciudadanos
españoles, ese es administrar Justicia.
Estas son lagunas de las torpes
frases que hemos escuchado de boca de los mandatarios máximos en
los últimos 25 años:
Proceso de reorganización nacional. De trágico recuerdo,
fueron 30.000 los muertos y desaparecidos.
Con la democracia se come, se cura y se educa; Abriremos las persianas
de las fábricas a patadas; Felices pascuas, la casa está
en orden.
En democracia nadie se curó, pocos comieron, y cada vez hubo menos
educación. No se abrió a patadas ninguna persiana de ninguna
fábrica, pero si se cerraron muchas más. Y la casa terminó
en un completo desorden.
Síganme, que no los voy a defraudar. Y pobres siempre hubo.
Fue así que nos defraudaron totalmente. Se multiplicaron mucho
más los pobres.
Tengo las manos limpias. Se acabó la fiesta para pocos.
No hay duda que con decisión y voluntad política, se podrían
haber tenido las manos limpias. Y sobre el final de la fiesta para pocos,
evidentemente cambiaron los protagonistas y los actores, pero la fiesta
sigue para otros pocos.
Mi exhortación final:
A los señores jueces,
tienen ante ustedes la posibilidad de reivindicar ante nosotros, familiares
y los ojos del mundo entero la honorabilidad de la justicia argentina
ante delitos gravísimos, cometidos contra pacíficos ciudadanos,
los dos atentados, hagan honor a su investidura, no queremos presos políticos
ni culpables prefabricados, queremos ver procesados y castigados a los
verdaderos autores de estos dos graves crímenes, contra una pacífica
comunidad, que espera verdadera justicia.
A los señores legisladores,
no sigan contribuyendo a que toda la sociedad descrea de los políticos,
asuman su responsabilidad de legislar con honestidad las leyes que convaliden
seguridad futura, para los hijos de todos los inmolados sin justificación
alguna y de todos los ciudadanos de este país, y para que nunca
más vuelva a ocurrir lo que aquí pasó, es lo único
que nos queda por recuperar, ya que a nuestros seres queridos, asesinados
nunca los podremos volver a ver.
Y a los señores miembros
del gobierno, de todos los estamentos, los exhortamos a ponerse de pié
y a cumplir con las promesas que hicieron cuando asumieron el poder, de
combatir la corrupción, de condenar y procesar a todos los autores
de hechos ilícitos, de fuerzas de seguridad y de funcionarios públicos,
porque de no ser así, algún día, la Patria, el pueblo,
Dios (si existe) y nosotros los familiares, se lo demandaremos.
Solo queremos Justicia veraz y justa, porque
Nunca olvidaremos
Nunca claudicaremos.
Y nunca perdonaremos ni a los asesinos, ni a los que los prohijaron y
encubrieron.
Nadia Lipsyzc - Estudiante
Vivimos en una ciudad de corrupción,
un lugar en el que vivir es correr riesgos. Pero no solo los riesgos que
trae la vida, sino riesgo a que un maniático decida acabar con
tu vida, que te roben, que te tomen de rehén solo por estar en
algún lugar.
Una sociedad donde la solución
a todos sus males esta más lejana que el Sol de Plutón,
que lo único cercano que tiene es el aumento de los problemas.
Hace ya mas de un año
depositamos nuestra confianza en el Dr. Fernando De la Rua, quien prometió
y sigue prometiendo que todos los males se van a acabar, sin embargo,
el mismo tuvo más problemas en un año que el ex presidente,
Dr. Carlos Saúl Menem, en sus diez años de presidencia.
Bueno, no tantos, pero bastantes, suficientes y más también.
Hubo este año más
paros de lo normal, sigue habiendo maestros sin paga, el impuestazo, sube
el boleto de colectivo, baja el boleto de colectivo, el blindaje, entre
otros. El vice que renuncia, los senadores que aceptan coimas, y otros
miles que se asemejan.
Millones de argentinos que
se van a vivir a Miami, porque ahí seguro tienen futuro, porque
dejan de creer en la Argentina, dejan de creer que se puede salir adelante.
Que futuro nos espera a los chicos en una sociedad así? Y que hacer
si mis padres deciden que me vaya a vivir afuera? Yo sigo creyendo en
mi país, desde mi lugar no puedo hacer mas que esto, creer y hacerlo
saber. Una vez dije que la esperanza es lo último que se pierde,
yo todavía no la perdí. Hay algo que me hace no perderla,
no es De la Rua, no son las noticias, es simplemente el deseo de que tanto
yo como mis amigos, los que me rodean, mi familia, los que quiero, salgamos
adelante. Con el simple hecho de querer eso todavía la llama de
la esperanza sigue viva en mi.
Memoria Activa es parte de
mi esperanza. Memoria Activa, las Madres, las Abuelas, HIJOS y toda aquella
asociación que sólo exige justicia, una justicia que se
nos debe a todos, como judíos, cristianos o musulmanes, como jóvenes
o adultos, como alumnos o trabajadores, pero más que todo como
argentinos.
Yo tengo la esperanza que gracias a Memoria
Activa, el mal nombrado "Palacio de Justicia" encuentre a
quien lo hizo, a quien encubrió para así, quien por culpa
de ellos ya no está, pueda descansar en paz de una vez. 
LUNES
22 DE ENERO DE 2001
Susana Matus
- Psicoanalista
Cuando me invitaron
a participar de Memoria Activa sentí una gran emoción
y un gran compromiso.
Me pregunté entonces, ¿cómo podría
yo dar testimonio? ¿De qué manera podría
aportar para sostener esta "memoria activa"?
Recordé que la cultura china sostiene la necesidad
de pensar dos tipos de legalidades: una vertical, aquella
que está representada por alguien que define lo que
se puede y lo que no se puede desde fuera del grupo, y otra
horizontal que corresponde a las normas que surgen como autorregulación
del propio grupo.
Ambas son importantes, pero hay momentos en que predomina
una sobre otra.
Esta última está relacionada dentro de lo familiar
con el vínculo entre hermanos; y en el ámbito
de lo social encontramos como ejemplo de ello a los grupos
de pares.
Pensé entonces: ¿por cuál legalidad estaría
atravesada Memoria Activa?
Desde ya por la ley trascendente que sostiene su pertenencia
a una cultura y a una sociedad.
Pero también por esta legalidad horizontal que surgió
del propio grupo y que buscó no solo crear redes solidarias
frente al dolor y el desamparo, sino también construir
un Foro desde el cual la palabra Justicia siguiera siempre
vigente.
Creo que Memoria Activa frente a los atentados a la Embajada
de Israel y a la AMIA, constituye, como las Madres de Plaza
de Mayo frente a la tragedia de los desaparecidos, una metáfora
de esta posibilidad de darse una legalidad que los pueblos
y los pequeños grupos tienen.
Una legalidad que está en la base de la solidaridad
con el semejante.
Una legalidad que puede luchar contra la corrupción
porque surge del compromiso del propio grupo.
Una legalidad que prioriza lo vincular sobre la individualidad.
Una legalidad que acompaña el fluir de los vínculos
de las situaciones.
Una legalidad que motoriza la creatividad.
Una legalidad que permite construir un proyecto.
Una legalidad que desde un presente, redefine un pasado y
alienta un futuro.
Creo que mientras
exista "Memoria Activa", la justicia, la ley, la
solidaridad estarán presente.
Gracias por permitirme
participar y a través de este testimonio, poder sentirme
parte de esta Memoria Activa.
Laura Ginsberg
Vivimos tiempos de
blindajes.
Un año de gestión delaruista fue mas que suficiente
para blindar a fuego las expectativas de millones de argentinos
que creyeron haber votado por la justicia, la educación,
el trabajo la salud.
Un año de gestión delaruista alcanzo y sobro para
incumplir todas y cada una de sus promesas haciendo honores a
las practicas de 10 años de Menemismo.
Vivimos tiempos de
blindajes.
No solo blindajes económicos, sino también de blindajes
políticos. Aquellos que siguen garantizando la impunidad
de los funcionarios de estado y de los negocios entre estados.
La investigación
de la masacre de nuestros familiares en la calle Pasteur también
es un blindaje delaruista.
Para garantizar este blindaje, comenzaron con la ley del arrepentido,
sancionada por muchos de los legisladores que también votaron
las leyes de punto final y obediencia debida.
Luego siguieron con la acelerada elevación a juicio oral
de Galeano, controvertida por la Cámara Federal que termino
retrocediendo sobre sus propios dictámenes .
En el terreno político, los Gilabedra, Storani, Becerra
y Garre, colaboraron con el blindaje amenazándonos con
el cuco de una eventual libertad de los policías (como
si la impunidad judicial fuera responsabilidad de los damnificados).
Y el blindaje se sigue
consolidando.
El 12 de diciembre ultimo, funcionarios de la Secretaria Legal
y Técnica de Balcarce 50, resistieron una orden de allanamiento
judicial para constatar si había decretos secretos relacionados
con el atentado a la AMIA (medida que se había solicitado
en el marco de la causa en que investiga a Ruckauf por el delito
de encubrimiento).
Los limites del blindaje llegaron hasta para facilitarle las cosas
al presidenciable Ruckauf por que la medida no se llevo a cabo
como correspondía.
En su testimonio del
21 de diciembre pasado, el ex prosecretario de Galeano -Claudio
Lifschitz- volvió a dar precisiones acerca del papel clave
que jugo el grupo de tareas Galeano-Side en el encubrimiento del
crimen de nuestros familiares.
Nuevamente dio nombres de quienes serian testigos de sus afirmaciones,
que no son otros que sus ex compañeros de Juzgado.
"Téngase presente", fue la respuesta del Juez
Bonadio ante el pedido de esta parte de citar a todos los testigos
para rectificar los dichos Lifschitz. Quizás algún
día los cite.
Mientras tanto el
blindaje de la corporación de los Tribunales Federales
de Comodoro Py sigue vigente.
Entre tanto el juez Galeano aprovecho un pedido del abogado de
Kanoore Edul y resolverá unificar personería para
la mal denominada AMIA residual.
Memoria Activa logro su propia representación en la instancia
oral. Galeano vería con buenos ojos que Memoria Activa
no tuviera oportunidad de presionar con todo aquello que aun no
se investigo en la causa AMIA residual -que es mas importante
que esta la instancia oral-.
La unificación de la personería en otra querella,
seria una alternativa que para un juez que apuesta al blindaje
de la causa y que lo único que se merece es al menos un
juicio político.
Y por ultimo Wilson Do Santos.
El único que sabia de la voladura de la AMIA.
No es una pieza para despreciar a la hora de asegurar blindajes.
Con este fin, los fiscales Mullen y Barbaccia, y la diligencia
judía plantearon, su extradición por participe del
atentado.
Le ofrecieron un salvo conducto vía ley del arrepentido
y hasta pagarle los 3 millones de dólares de recompensa
a cambio de algún testimonio mas o menos convincente que
sea de utilidad al momento del montaje oral.
La súbitas apariciones y desapariciones del servicio brasilero,
sus múltiples identidades y un sin fin de viajes al exterior,
sus vínculos con el inorgánico de la Side Aguilar
Risi y con el servicio de inteligencia de la fuerza aérea
Brasilera hablan a las claras de que Dos Santos parece ser un
hombre clave del gobierno brasilero en este crimen.
Es evidente que existen otros Estados además de Irán
que son parte del mentado conexión internacional.
El blindaje delaruista de la causa AMIA hace que la verdad se
cada vez mas inalcanzable.
La masacre de nuestros familiares en la AMIA es un crimen de una
envergadura tal, que no pudo haber se dejado en manos de una banda
de dobladores de vehículos.
Es un crimen político, y por lo tanto, esas responsabilidades
criminales involucran a la clase política y al Estado que
les da cobijo.
Eduardo Kimel - Periodista.
Alguna vez estuve en esta
plaza.
Recibí con mucho agrado la invitacion para estar de nuevo, y se
me ocurrió recordar algo que paso en mi familia hace algunos años.
Yo había comprado un libro que se llama Maus (quizás algunos
lo habrán leído), es un libro de un dibujante norteamericano
Art Spigelman donde cuenta la tragedia de su familia durante el Holocausto,
a través del testimonio de su padre.
Ese libro que llego a casa, fue posteriormente leído por mi hijo
y hojeado por mi hija que tenia -si no mal recuerdo tenia 6 o 7 años-
atraída por las características (que es una historieta,
es decir una historia contada a través del dibujo y del texto).
Como consecuencia a esa lectura ella comenzó hacer preguntas sobre
su origen. Se entero que su abuelo ,creo que esta presente en esta plaza,
había vivido en Polonia, en el lugar donde había surgido
esa tragedia y en una reunión familiar de fin de año, pocos
meses después, después del brindis comenzó a preguntar
a su abuelo que había pasado, como era Polonia, como había
sido su infancia en ese lugar.
Dentro de unos dias, se van
a cumplir justamente este 25 de enero, cuatro años del asesinato
alevoso de José Luis Cabezas.
Ayer en el diario Pagina 12 salió una larga entrevista donde uno
de los imputados en el crimen (Prellezo), cuenta justamente una serie
de detalles que más allá de su diversidad, develan, descubren
la gran trama de complicidades que ha sido urdida tras impedir el conocimiento
de la verdad.
Hace unos pocos días,
el presidente de Chile le anuncio a su pueblo que una comisión
de la verdad había obtenido información sobre el destino
de 180 desaparecidos en el país vecino. Las imágenes de
la televisión nos mostraron como los familiares desgarrados, llegaban
a un lugar donde supuestamente habían sido enterradas 20 de esas
180 personas y con sus propias manos cobraron la tierra, buscando los
huesos aquellos que ya no estaban con ellos hace mas de un cuarto de siglo.
También nos enteramos
en el diario, que el asesino, el máximo responsable de la suerte,
del destino de esas personas, ha sido declarado demente y por lo tanto
es muy difícil que la justicia chilena pueda llevar adelante el
proceso judicial que corresponde y castigarlo como gran parte de la humanidad
lo reclama.
Van hacer 25 años que
un grupo de tareas de la dictadura militar, ingreso en una parroquia de
Belgrano R y asesino alevosamente a 5 religiosos de la comunidad Palotina.
Hace unos diez años yo publique un libro "La masacre de San
Patricio" donde contaba ese hecho y entre otras cosas enunciaba que
papel le cupo a la justicia en la investigación de aquel horrendo
hecho.
Hace poco tiempo, unos meses la Suprema Corte de Justicia confirmo una
pena de un año de prisión en suspenso y el pago de una multa
por haber supuestamente herido el honor del Juez de la Nación que
en aquel momento -años 76 y 77- tuvo a su cargo la investigación
y como esta demostrado claramente, no encontró a ninguno de los
culpables.
Ese Juez me inicio una querella, y la Suprema Corte de Justicia, luego
de 9 años de proceso, encontró que el único culpable
vinculado a la masacre de San Patricio era el periodista que había
escrito el libro.
Porque cuento estas historias?
Porque tienen un hilo conductor.
Acá se expuso muy bien -no voy a ser reiterativo- que la impunidad
es aquello que enlaza todas estas historias.
La impunidad de una justicia que ha dejado en libertad y sigue dejando
en libertad a los asesinos, a los delincuentes.
La justicia que prácticamente no ha investigado en serio ninguno
de los principales hechos ocurridos en la dictadura militar.
La justicia que en Chile (salvo en rarisimas excepciones) se ha unido
para evitar el juzgamiento de los criminales militares.
La justicia que en la Argentina ha tapado, ha encubierto a los responsables
instigadores del crimen de nuestro colega José Luis Cabezas.
Empece contando la historia
del libro Maus y como mi hija de 6 o 7 años le reclamaba a su abuelo,
a mi papa que contara su historia y no puedo dejar de vincular este hecho
con la presencia de Memoria Activa hace 340 semanas en esta Plaza.
Por que si hay una obligación, la primera obligación de
cualquier de víctima de genocidio, la primera obligación
de las víctimas del genocidio en Argentina, la primera obligación
de las víctimas del atentado a la AMIA, es contar su historia.
Sino lo contamos nosotros, no lo va a contar nadie.
Por ello yo celebro, mas allá del dolor profundo que une la suerte
de las víctimas del atentado de la AMIA, celebro que esta organización
que tiene un nombre extraordinario, Memoria Activa, justamente cada lunes
nos convoque a contar nuestras historias.
Esta es la única y la primera manera, la gran manera de vencer
la impunidad. Es la primera manera y gran manera de exigir justicia.
Sino contamos la historia
como lo hizo Art Spigelman en su libro Maus, sino contamos la historia
como lo hizo mi papa con mi hija, sino contamos la historia como los gremios
que reclaman permanentemente la justicia por el caso Cabezas, sino contamos
la historia como hacen los familiares de los desaparecidos chilenos hace
mas de un cuarto de siglo, entonces estaríamos definitivamente
condenados.
Sabemos que no somos así y que por lo tanto los condenados en definitiva
serán los criminales. Porque siempre habrá alguien en esta
Plaza para reclamar aquello que nos corresponde: la historia y la Justicia.
Gracias. 
LUNES
29 DE ENERO DE 2001
Osvaldo Baratucci
- Secretario Gral. De la Asociacion de Reporteros Graficos
de la Republica Argentia.
Buenos días.
El 25 de enero se cumplió 4 años del asesinato
de José Luis Cabezas.
Los reporteros gráficos de todo el país luchamos
codo a codo junto con la sociedad para que su crimen no quedara
impune.
A todos les pedimos
que no se olviden de José Luis y a las autoridades
les exigimos justicia.
Hoy se cumplen 341 semanas del terrible atentado a la sede
de la AMIA, y también codo a codo con la mayoría
de la sociedad les pedimos que no se olviden, y exigimos a
las autoridades justicia.
Justicia para los muertos de la AMIA, justicia para los muertos
de la Embajada de Israel, justicia para los 30.000 desaparecidos,
justicia para todos aquellos que de una u otra forma sufrieron
y sufren las consecuencias del poder de la impunidad.,
Hace un año
en Dolores, ayudamos con nuestra Asociación, a recorrer
parte del velo de esa impunidad en un crimen justamente cometido
para presumir de ella.
Hoy estamos junto a las víctimas del crimen de la AMIA
para recordarles que no están solos, que somos muchos
los argentinos que soñamos con un país diferente
donde no haya cabida para corruptos y mafiosos.
Queremos denunciar también que muchas de las condiciones
sociales que hicieron posible estos crímenes aun siguen
presentes en la vida cotidiana.
La no equidad
de nuestra sociedad, la precariedad de las condiciones de
trabajo en nuestra profesión y la corrupción
estructural de la seguridad y la justicia siguen vigentes
y presentes.
Por ultimo quiero aprovechar para agradecer a todos mis compañeros
reporteros gráficos que asumieron durante estos 4 durisimos
años el compromiso de luchar para que el crimen de
José Luis no quedara impune haciéndolo con total
respeto y seriedad, sin pedir y esperar nada a cambio, poniendo
muchas veces no solo el esfuerzo personal sino dinero de sus
magros sueldos para continuar con nuestros reclamos de justicia.
Sin negociar jamas nuestras banderas, cuidando y respetando
siempre el nombre de José Luis Cabezas.
De esta misma forma es como lucha la gente de Memoria Activa.
Por eso estamos aquí hoy.
Los argentinos necesitamos otro blindaje, necesitamos un blindaje
contra la corrupción, contra la injusticia, contra
la impunidad, contra la mafia contra la desocupación,
contra la precarisación laboral.
Por eso seguimos diciendo y seguimos insistiendo: no nos olvidamos
de José Luis Cabezas, no nos olvidamos de los muertos
de la AMIA.
Hector Bidonde
- Actor.
Ante esta invitación,
lo primero que me surge es decirles gracias. Gracias por proponerme
hacer memoria, a compartir algo de lo ocurrido en estos ocho años.
Comenzando por el espanto inicial del 92, repetido y aumentado
en el 94, la espera de una investigación que estuviera
a la altura de lo ocurrido, el deseo de involucramiento, de repudio
activo de todas los fuerzas del país: gobierno, pueblo,
empresarios, sindicalistas, gobiernos carnales, poniendo a disposición
todas las energías aptas para su esclarecimiento.
Casi nada de todo esto ha ocurrido.
Observando el desenvolvimiento de cualquiera de estos esta estamentos
o instituciones, nos enteramos que la justicia tenia al retorno
de la democracia un 57% de pueblo confiado en ella, 17 años
después solo un 18% cree en sus tareas y en sus resultados,
esto antes del dictámenes de hipocrecia absolviendo al
Senado.
Se que no digo nada nuevo, que no revele ninguna verdad.
En cambio se, que de tales crisis, tal vez ese escepticismo y
esa no fe se convierta en acción y construyendo memoria,
construyamos una democracia verdaderamente participativa para
que los pueblos tomen en sus manos los instrumentos con que a
los responsables de tales crímenes les llegue la justicia
que todos esperamos, estén donde estén.
Que se termine con que hace falta Carrasco o Cabezas o María
Soledad, para abolir un servicio militar obsoleto o imperios espureos
o dinastías nefastas.
Que no haya mas muertes absurdas en nuestro país para que
algo cambie.
Gracias.
Laura Bonaparte
- Madre de Plaza de Mayo - Linea Fundadora.
Lunes 29 de Enero
de 2001.
En este país de la injusticia, nos reunimos una vez mas
en Memoria Activa para alertar, desde este lugar, sobre el peligro
de contribuir a sostener la cultura de la impunidad, y de la actividad
política que resulta de esta cultura.
Si la violencia cometida desde el poder no tiene juicio y castigo
ejemplar, y estoy hablando de los autores de las treinta mil desapariciones,
de la masacres de la Embajada de Israel y de la AMIA; no hay esperanza
para la disminución de la violencia cotidiana y tampoco
solución para la pavorosa injusticia social.
No nos hagamos ilusiones
mientras estos crímenes queden enredados en los vericuetos
judiciales .
La impunidad signa una política de tal manera que aunque
se llame democrática, y haya elecciones no fraudulentas,
el sistema será manifiestamente corrupto porque no cumple
con las condiciones necesarias que la confirmen como democrática,
esto es cuando la recuperación de la Justicia perdida,
sea una realidad.
Y no existe la democracia
cuando un juez., miembro de uno de los tres poderes que hacen
el ejercicio de la proclamada democracia, nada menos que la Justicia,
que es la columna vertebral de ese sistema político.
Me estoy refiriendo al juez Galeano que se guarda los archivos
y otros dice que se les perdieron y las pruebas que señalan
a los culpables y sus cómplices dentro del Estado, del
crimen canalla de las 87 personas que perecieron en el atentado
a la AMIA.
Para que este mas claro, una justicia que guarda las pruebas de
la masacre para no molestar a quien, sino a conocidos, no es justicia,
si no el ejercicio de un poder corrupto que marcar la inexistencia
de la Justicia, y la presencia mafiosa aquí en este país.
La justicia que no se ejerce, esta desaparecida como los 30.000.
Pero la justicia no esta solamente en esta trampa.
Anzorregui el ex jefe de la SIDE, tuvo conocimiento previo al
atentado por el seguimiento que tenían a lo que llamaron
"células terroristas dormidas", debido a la causa
que llevaba el juez Santamarina en la Prov. de Bs. As. Nadie nunca
investigo a la SIDE.
Menos aun a su titular, amigo del entonces presidente, que detrás
de su rostro hinchado de cirugías, portaba su verdadero
rostro de traficante de influencias, con toda su parentela y socios,
también dispuestos a secundarlo con maletas y cuentas bancarias.
La SIDE tiene como descargo que su funcionamiento esta subordinado
al jefe de estado, ex presidente Menem, que oriento "a piacere"
el curso a seguir para el espionaje local.
Establece pautas, vías, limites y barreras al secretario
del interior.
Pero además, a estas complicidades es necesario sumar las
del ex Ministro Di Tella y su secretario Petrella
El asesor legal de la SIDE, José "Pepe" Allegatto,
silencio y dejo pasar informes importantes que involucraban a
altísimos funcionarios de la cancillería argentina.
Pero aquí no se termina todo.
Llegamos a la cumbre
del actual poder político con el Presidente de la Nación
Dr. De la Rua a la cabeza.
Es imprescindible
que el Dr. Becerra investigue ya, para no quedar pegado a una
figura que abrió sus brazos a la mejor policía del
mundo. Las pruebas existen, falta el apresamiento y la condena
de estos delincuentes que además fueron funcionarios de
gobierno.
Que va a hacer ahora
el Estado?
Es cierto que el camino que es necesario recorrer parece, lleno
de impedimentos. Impedimentos que empezaron rápidamente
el mismo día del atentado brutal.
Ya estaba el antecedente del atentado a la Embajada, si bien este
ultimo tiene otras connotaciones diferentes pero gravisimas también.
Diferentes porque toda Embajada es territorio de una Nación
amiga y que es el gobierno nacional el garante de su protección
y por lo tanto naturalmente se transforma en culpable por abandono
u omisión.
La AMIA es una institución
nuestra. De todos los argentinos que alguna vez necesitamos acudir
a su ayuda.
Fue groseramente manifiesta la complicidad con uniformados locales
y de otros poderes que no estan dispuestos a investigarlos.
No le voy a pedir
a usted señor Presidente que anule las leyes de Obediencia
Debida y Punto Final, por que no es su competencia.
Pero si es su competencia, su obligación y la necesidad
de este pueblo desamparado frente a la impunidad, que usted investigue,
es decir lea lo investigado y resuelva poner en la cárcel
a los culpables de tanta barbarie. Gracias. 