Estela Carlotto - Pte. de Abuelas de Plaza de Mayo.
Queridos amigos, queridos hermanos,
queridos: Siete años es demasiado tiempo para una espera, para una búsqueda,
para una consigna, para un compromiso. Pero nunca será suficiente y habrá
punto final hasta que no se sepa todo, se castigue todo, se remedie con
la verdad. Tenemos un compromiso que asumimos día a día, no importa el pasaje
del tiempo, una arruga mas, el cabello blanco, el andar lento, el pensamiento
mas aplacado. No importa porque desde adentro surge y surgirán eternamente
tres consignas que no se bajarán. Verdad. Todos debemos saber la verdad,
todos tenemos derecho a la verdad, todos clamaremos siempre por la verdad.
Justicia. Como un país, como un pueblo puede vivir sin justicia, como puede
no reclamarla, no exigirla, saber el nombre de los responsables del genocidio,
y de las muertes de hace siete años y de las que se siguen produciendo hasta
hoy en día. Saber los nombres y que la justicia de la constitución esta
cuyas paredes hoy nos miran así frías y grises se conviertan en tiernas
y humanas para juzgar a los responsables con todo el peso de la ley. Memoria.
Porque no olvidaremos, aún teniendo la verdad y la justicia no olvidaremos.
Porque es el legado que tenemos que dejarle a las futuras generaciones de
a que a ellos no les pase, y si mientras tenemos vida no alcanzamos a ver
estas tres palabras, estas tres consignas, estos tres compromisos cumplidos
dejaremos el legado a nuestros hijos, y ellos a nuestros nietos y así hasta
muchas generaciones porque no podemos construir un mundo donde esto se repita.
Yo los abrazo en nombre de las Abuelas, Uds. saben que nuestra lucha es
despaciosa, es lenta, pero es inclaudicable. Nunca podrán borrar de las
Abuelas de los padres, de las madres, de los hijos de los que esperamos
verdad, justicia con memoria nunca bajaremos los brazos. Los abrazo con
todo el corazón, y seguiremos las Abuelas de Plaza de Mayo luchando junto
a Uds. porque todos somos un pueblo. Gracias. ![]()
Ricardo Monner Sans - Abogado.
Es bastante difícil sustraerse
a la emoción, es bastante difícil con la calidad de lo que se ha escuchado
y lo que seguramente de inmediato escucharemos, es muy difícil encontrar
aquello donde uno pueda trasmitir en poco tiempo todo lo que realmente siente.
Decir que muchas gracias a Uds. por querer que yo estuviera aquí, es algo
que me conmueve, que me obliga, que me condiciona también. Es entender algo
que me parece que está en la esencia de nuestro tiempo, porque si hay algo
que le debemos reconocer en Memoria Activa y tomar casi como modelo de vida,
es esta su continua permanencia. Es cierto que Memoria Activa busca justicia,
busca verdad, busca la justa y con digno castigo respecto de cada uno de
los responsables. Pero me parece que es mucho mas trascendente, me parece
que para la Argentina del agobio, de ayer, de anteayer, y de hoy lo mas
trascendente es la convocatoria, la autoconvocatoria, el mano a mano, el
entender que cada uno de nosotros si somos responsables de nuestro propio
destino. La perseverancia de la que aquí se hablaba, la de creer en la lucha
infatigable de las Abuelas por sus nietos ,de las madres por sus hijos.
Es también entender que en la Argentina de la impunidad fue posible Río
Tercero, fue posible matar a nuestros hermanos cordobeses, fue posible todas
las formas del encubrimiento, porque todos ellos se entienden entre ellos,
los terroristas del poder que ellos son, saben muy bien como ejercer el
terror explícito, el de Pasteur, el de Río Tercero , el de las bombas. Pero
saben también como ejercer aquel terror de anoche cuando se devalua la posibilidad
de que sigan subsistiendo los jubilados en nuestro país. Estas son las formas
del terrorismo, en lugar de investigar a los que se hicieron el agosto,
el setiembre, el enero, y todo el año. En lugar de hacer eso, encubren y
fatigan a los que ya no tienen nada mas por que dar. Yo creo que es el tiempo
de seguir haciendo, nuestro amigo decía que uno no delega. Esta mañana a
las nueve menos cuarto de la mañana ingresábamos efectivamente el pedido
para la anulación de todas las bárbaras medidas de anoche, estas corporeizan
la reducción envilecida del salario de los jubilados. Pero esto es posible
porque existen estos movimientos como Memoria Activa, esto es posible porque
detrás de todo el esfuerzo popular alrededor de las cosas que nos importan
uno tiene la suerte de advertir el contrasentido de la fiesta de los golosos,
cuando en un hotel de cajetillas es capaz de reunirse a mil y pico de personas
mientras perdemos Aerolíneas , mientras hambreamos al pueblo, mientras dejamos
sin salario a la gente digna la posibilidad de la respuesta indignada popular
merece nuestro aplauso y nuestra militancia. Y cuando los muchachos de las
corporaciones del poder se limitan al posibilismo, a querer quedarse con
un pie adentro y con un pie afuera, uno los mira diciendo muchachos, sepan
que están haciendo el triste papel de administrar los negocios de los otros.
Que esto es de que se trata, sepan Uds. que vamos a descubrir la verdad
en AMIA, que vamos a descubrir todo lo que sea posible realizar, cuando
de veras y por encima de las etiquetas de circunstancias sepamos cada uno
no delegar nuestra responsabilidad en un domingo electoral. Sepamos caminar
todas las veces, y en esta la necesaria breve conversación con Uds. yo no
quiero dejar de concluir esta conversación, lo bueno está por escucharse
también, diciendo:" no importa que nos volteen nueve veces, lo que nos importa
es levantarnos la décima y seguir caminando". Gracias ![]()
Elisa Carrió - Diputada Nacional.
Yo voy a ser un poco feminista
en mi breve testimonio. A veces, en nuestro país creemos que vivimos las
noches mas oscuras, y de hecho estamos viviendo una especie de noche oscura
del sentido. Cuando uno lee algunos místicos, cualquiera sea su origen,
encuentra que cuanto más luz hay, más oscuro aparece el día. Que quiero
decir que quizás sea el momento, la oportunidad de no ver hoy la oscuridad
como ver la luz que alumbra la miseria de nuestro propio país. Ya no hay
posibilidad para la mentira, ya no hay juez que pueda hablar en nombre de
la ley, ya no hay dirigentes políticos que nos puedan hablar sin que un
pueblo crea que el ajuste es lo único razonable. Y entonces es porque hay
mucha luz de verdad en nuestro pueblo, que la mentira está dejando de ser
posible en la Argentina. Ahora hubo luces, hubo muchas luces de mujeres
en la Argentina que fueron iluminando ese camino. Por eso quizás hoy, sea
un día de profundo agradecimiento a esos pañuelos blancos que esperaron
perseverando en la verdad y en la lucha, a esas mujeres que como Martha
Pelloni en Catamarca esperando en la lucha por la verdad, derrocaron el
régimen corrupto que se apropiaba del cuerpo de las mujeres. Por eso me
parece que hoy, en esta noche oscura es tiempo de agradecer a las chicas
de Memoria Activa, a esa palabra de Laura que quebró la impunidad que había
sido pactada entre todos los partidos, y todas las autoridades en este país.
Porque si bien es cierto como decía Dany recién que las palabras han perdido
el sentido, solo la palabra portadora de verdad es la que retoma el sentido.
La verdad es protegida a través de la palabra y las nuevas sociedades separen
con palabra, con palabra de verdad, con palabra de perseverancia, con palabra
de justicia. Vienen los momentos más oscuros para la democracia en la Argentina,
pero también después de ese túnel quizás venga la luz de una Argentina que
plantada en su dignidad encuentre su identidad en la verdad y en la justicia
y no en el cinismo y en la mentira. Esperando entonces yo agradezco enormemente
a todas esas mujeres y esos hombres que en medio de la adversidad, del desinterés
del sin sentido, del yo argentino, a veces viniendo del dolor pero siempre,
siempre construyendo ciudadanía fueron las que fueron iluminando esta luz
que está después del túnel. Muchas gracias. ![]()
Mempo Giardinelli - Escritor
Yo vengo a decir que no. Vengo
a decir que basta, que los asesinos de la AMIA son los mismos asesinos de
la democracia, los mismos que cada día le roban, embrutecen, violan, matan
a la patria sumiéndola en la indefensión y el desencanto. Vengo a decir
que los asesinos de la AMIA están sueltos. Los verdaderos, los que planearon
y planean la destrucción de la patria y que son los mismos que hace hoy
siete años creyeron que esa bomba vil nos haría bajar los brazos a los argentinos.
Los asesinos se equivocan, porque estamos aquí, y venimos a decir que no,
y a decir basta, pero también yo vengo a decir que no estamos vencidos,
y que el no y el basta solos nunca alcanzan. Vengo a proponer que hay y
debe haber esperanza, cuando tenemos empeño en la lucha y protestamos es
porque hay esperanza, si comprendemos que es la democracia lo que está en
juego y que la emergencia nos impone imaginar propuesta para defenderla
es porque hay esperanza. Cuando hay solamente nihilismo, pesimismo, agorarías,
y hartazgo siempre nos vencen. Cuando hay luchas y hay propuestas y hay
acción naturalmente hay esperanza. Siete años de aquel bombazo asesino,
no nos dejan sin propuesta, juicio y castigo es exigencia pero es propuesta
de cambio. Desde hace muchos años, marcados por Abuelas y Madres es una
propuesta verdaderamente revolucionaria para la democracia, es una esperanza
concreta y es defensa de la democracia. Este es el ejemplo de este empecinamiento
noble de los miles de ciudadanos que venimos a esta plaza tantas veces,
tantos lunes. Ese mismo ejemplo es el que tenemos que dar ahora, hoy mismo
cuando una vez mas nos quieren someter los genuflexos, los idiotas, y los
cretinos Cuando la oposición está atontada porque ha sido madre y socia
de la destrucción. Cuando no aparecen mas opciones que el discurso fascista
y la vocinglería histérica de las cloacas comunicacionales. Defender la
democracia es mi propuesta no tengo otra decir que no a este ajuste canalla,
decir que no al negocio de los bancos, los evasores, los mercados y los
que mantienen la maldita convertibilidad, porque les conviene y es un negocio.
Plantarnos y decir que no, resistir y hacer una cultura de la resistencia,
que eso es lo que estamos haciendo no bajar los brazos no resignarnos. Memoria
Activa es ejemplar porque lo hace desde hace siete años. Todos somos Memoria
Activa Muchas gracias ![]()
Nelson Castro - Periodista.
Creo que estamos todos conmovidos,
por lo que escuchamos y por lo que vemos. Yo quiero decir pocas cosas, porque
las palabras acá han tenido un significado tan claro, de esta emoción, que
vivimos cuando nos encontramos aquí. Fíjense Uds. estaba escuchando con
tanta atención y viendo los rostros. Vivimos días en los cuales nuestra
vida parece signada por un nuevo término "el riesgo país". Digo, no nos
dimos cuenta el alto riesgo país, de lo cual estas víctimas que Uds. y nosotros
estamos todavía recordando y por las cuales nos estamos condoliendo, digo
no nos dimos cuenta del alto riesgo país que hace tiempo vivimos en la Argentina.
¿Sólo el riesgo país se mide por los números? ¿ No importan las vidas? ¿La
Argentina ha tenido esta actitud tan despreciativa por la vida? Seguramente
que muchos no, pero algunos si. La vida en la Argentina, en la historia
de los últimos25 años, ha sido un valor despreciado y despreciado por muchos.
Puede caer un bono y se movilizan los poderosos, se va la vida de 86 personas
y hay una pequeña retórica circunstancial de algún poderoso de turno, y
ninguna acción. Y evidentemente cuando hay tal trastocación de valores creo
que nos damos cuenta que estamos todos en peligro. Por eso hay dos cosas
que se ven claramente en estas manifestaciones de tanto valor y tanta admiración
que protagonizan Uds. Primero la mancomunión de hechos, no porque sea una
catarsis sino porque vemos todos que hay una correlación, entre todo lo
que significa delito e impunidad. Porque todo de una u otra manera termina
afectando nuestras vidas. Porque en el país hay impunidad y había impunidad
quienes pensaron, planearon con precisión el ataque terrorista contra la
AMIA fueron lamentablemente exitosos. Por eso quiero yo llamar la atención
a toda la sociedad, porque es admirable lo de Uds. pero yo quisiera que
hubiera mucha mas gente aquí, les soy sincero, acompañándolos lunes a lunes
y no solo un poco mas en aquellos días que se acercan al 18 de julio en
donde todo parece que se reaviva, para después seguir igual. Es muy importante
que la sociedad se de cuenta de esto, porque si no nos damos cuenta que
en definitiva todo esto que costó estas 86 vidas tiene que ver con una realidad
e impunidad que nos pone en peligro a todos, ayer hoy y mañana. Digo si
la sociedad no se da cuenta de esto, habrá otras víctimas. Como la realidad
lo sigue demostrando. Por eso la memoria activa es fundamental sin duda,
y la memoria activa por parte de la sociedad es fundamental, no solamente
para esclarecer este brutal asesinato que todavía tanto nos duele, sino
en definitiva, para poder terminar con esta realidad e impunidad de la cual
estas muertes son testigos, porque si la impunidad no cesa, nos podrán prometer
lo que nos prometan, pero terminaremos viviendo en un país de miseria, de
exclusión, y de injusticia Muchas gracias. ![]()
Daniel Goldman - Rabino Comunidad Bet-El.
Decía Julio Cortázar que las
palabras, de la misma manera que los caballos o los hombres, a fuerza de
ser usados de manera abusiva, terminan por perder vitalidad hasta agotarse
y carecer de sentido. Sobre nuestra historia reciente hay demasiadas palabras
que fueron usadas de manera abusiva, y que tenemos la obligación de no pasar
a la ligera, para no permitir que se cansen. Empecemos por las mas profundas.
La palabra "horror" es una palabra cansada, porque ni se aproxima a aquello
que nuestros ojos pudieron ver en Pasteur 633 siete años atrás: cuando esta
se utilizaba para describir paredes deshechas, techos caídos, huesos sin
nombre, ojos en el piso, dedos sin manos, papeles chamuscados en sangre,
y vidas que ya no eran sostén de nada. La palabra "dolor", es otra de las
palabras agobiadas, porque en su abuso ni se aproxima a la sensación de
aquel padre que sabe que su hija fue a buscar trabajo al cuarto piso, a
la bolsa de trabajo y no volvió, o la mamá que llevaba a su hijo al jardín
de infantes y el nene que voló por los aires, o el arquitecto que trabajaba
en la obra de construcción, o el señor de los sepelios, o el ordenanza,
o el que estaba en cada lugar. Otra de las palabras fatigadas es la palabra
"noticia" porque ni se aproximó a los rumores que se multiplicaron por dos,
por tres, por cinco por infinito hasta llegar a ser nada. Y solo para activar
nuestra memoria, se acuerdan cuando el célebre magistrado iba a traer de
Venezuela un rufián brasileño, que nos iba a hacer caer de espaldas o una
prostituta iraní que nos confiaría el verdadero secreto. Entre un rufián
y una prostituta lo único que surgió fue lo pornográfico del caso. Osea
la incompetencia de la investigación y perdón por la pornografía porque
la pornografía cobija mayor moralidad al lado de estas noticias. "Lágrima",
fue otras de las palabras que por tanto asco, amargura, eternas noches s
in dormir y ante tanto abuso se secó. "Ausencia", fue otras de las palabras
que estuvo presente y que por su atropello y su falta de respeto cambió
su sentido y se agotó. Ausencia es de seres queridos, asesinados, cambió
por ausencia de pruebas, fraguadas, manipuladas hasta que la palabra misma
se cansó y murió de tristeza porque la misma ausencia no pudo llenar el
vacío. "Complicidad", fue otra de las palabras, que cada vez que me la pregunto
no estoy tan seguro si se agotó o la dejaron morir. Complicidad entre el
Estado de quien sabe quien, entre los servicios de inteligencia y los servicios
de inteligencia, entre los servicios y la policía, entre los funcionarios
y los antisemitas, entre los antisemitas y las conciencias, entre las conciencias
y los jueces, entre los jueces y la mentira. Hasta la complicidad se agotó,
trasmutó, cambió y adoptó el nombre de legalidad. La palabra "argentino"
puede que sea otra de las palabras que como los hombres o los caballos,
desdibujó su sentido. Argentina, nombre que desde un barco se veía como
una tierra plagada de promesas, nacida de sueños hermosos y de una Europa
oscura. Y de repente "yo argentino " palabras que suenan a elegante inocencia,
intolerancia, y fascismo. Interesante que esta fugaz expresión surge de
la época de la Semana Trágica, año 1919 cuando se generaron en nuestro país
las primeras agresiones, muertes, y pogroms en el barrio del Once, en la
mismísima calle Pasteur, en la misma cuadra en la que está la AMIA. Cuando
llegaban al barrio las brigadas de boinas del nacionalismo, con sus brazaletes
y armados con lo que tenían, se colgaban literalmente de la barba de los
judíos y gritaban "chivo" "chivo". Entonces aquellos que no pertenecían
a la comunidad judía, alzaban sus brazos y avisaban "yo argentino". Este
grito de " yo argentino", este lema de elegante inocencia, de solapada neutralidad,
de no tener nada que ver, no es otra cosa que una expresión antisemita.
Porque siempre la neutralidad y la indiferencia acarrean la intolerancia
y la injusticia , o se acuerdan de" los argentinos somos derechos y humanos"
¿Qué vergüenza no? Pero para aquellos que decimos "yo argentino" con otra
tonalidad, con otro sentido, y con otro orgullo sabemos perfectamente que
primero fueron los desaparecidos, luego la ley de "Obediencia Debida ",
el "Punto Final", el "Indulto", el caso "María Soledad", la "Embajada de
Israel", y al final en ese "yo argentino" de displicencia y frialdad estaba
todo el terreno dado en la patraña del ser nacional, para que la impunidad
sea la norma, sea la ley. Para que un supuesto terrorismo internacional
encuentre fuerzas en el nazismo criollo y no tenga ningún temor de colocar
la bomba en la AMIA. Y así, los que amamos este país y somos muchos, los
que no queremos que la palabra Argentina sea sinónimo de corrupción, mentira,
desesperanza, desidia y agotamiento. Y así, lamentablemente del día a la
noche nos convertimos en especialistas en derrumbes, en idóneos maestros
en remoción de escombros, en ligeros voluntarios de la Cruz Roja, Defensa
Civil, cuando el derrumbe fue en nuestra ética, en nuestra palabra agotada,
en la expresión sin sentido. Somos muchos los argentinos, somos muchos los
que queremos habitar un país abierto donde cada uno viva de acuerdo con
lo que piensa, de acuerdo a sus costumbres y tradiciones , con su cultura
sin sentirse perseguido. Vivir como se te da la gana, y con orgullo llamarme
argentino. El vocablo " memoria" cuando viene aliado a pasiva es otra palabra
exhausta, flaca y postrada. La memoria pasiva significa agonizar cotidianamente
en los reductos de la mentira. Lo de la AMIA ya pasó, déjense de hinchar
ya con eso. Quiero recordarles, que la memoria pasiva es una enfermedad
nacional, es una de las tantas variantes neuróticas que tenemos los argentinos.
Enterrar en el olvido las experiencias del dolor ingresándolas las cavernas
del miedo de espaldas, con los ojos cerrados, y con la mente en blanco.
La memoria pasiva en última instancia anula la vocación democrática y recrea
el terreno propicio para repetir el pasado. Por eso la memoria activa es
la vocación que aclara nuestra alma, nos permite tener conciencia crítica,
espacio, una plaza y tiempo cada lunes por la mañana. Obligatoriamente arribamos
a la palabra "justicia" y como si fuese un tango la mas agotada, la mas
castigada que en determinados ámbitos se presenta como una pobre víctima
a la que se la ultraja. Ella, con una inocencia y con una apariencia que
da la imagen de una niña a la que engañaron en su buena fe, abre las compuertas
de uno de los grandes dramas sociales la de sostener un país de mentira.
--No hay que molestarlo al juez, porque se puede asustar y abandona el caso-me
dijeron muchas veces. Y la verdad a esta altura Su Señoría ¿para qué quisiste
ser juez si no era para luchar con tu propia vida para encontrar la verdad,
meter preso a los culpables y que los muertos puedan descansar en paz?.
Porque desde hace siete años, forman una ronda inmensa y dan vueltas y vueltas
en su conciencia Su Señoría. Este caso es la vergüenza nacional Su Señoría.
Buscar la verdad no para vencer a la injusticia, Su Señoría sino para que
ella no nos venza a nosotros, no para vencer a la amnesia Su Señoría para
que la amnesia no nos venza a nosotros. No para que la ironía nos venza
con su "yo argentino" Su Señoría sino para poder vencer el verdadero ser
y encontrar una identidad. No para que la complicidad sea moneda corriente
Su Señoría sino para ser castigada, desterrada, borrada de la conciencia
nacional. No para que las palabras se sientan agotadas, cansadas, extenuadas
Su Señoría sino para devolverles su real sentido. Sr. Juez: no encontrar
la verdad es una irresponsabilidad suicida. Y hoy siete años después, las
palabras exigen verdad, para que no hagamos de nuestra vida un juego de
títeres. ![]()
DIANA MALAMUD EN NOMBRE DE MEMORIA ACTIVA
Hoy, lunes 16 de julio de 2001,
a 7 años, a 365 semanas, a 2553 días de la masacre de nuestros
familiares en la AMIA, MEMORIA ACTIVA dice presente.
A 7 años del crimen de la calle Pasteur.
Año 1994. Lunes 18 de julio.
9 y 53.
Escombros.
Otra vez una bomba, y escombros.
Olor a amonal y escombros.
Olor a muerte y escombros.
Sueños truncos bajo los escombros.
Futuros quebrados bajo los escombros.
85 muertos bajo los escombros.
Nuestros hijos bajo los escombros.
Nuestros padres bajo los escombros.
Nosotros, los sobrevivientes, bajo los escombros.
El país entero, bajo los escombros.
Año 2001. El año
del nombramiento del reciclado ministro Cavallo.
El año de la profundización del ajuste.
Ajuste que significa, entre otras cosas, baja de jubilaciones, recortes
de salarios, listas de despidos, eliminación de planes trabajar y
la poda del presupuesto educativo.
Estas medidas se nos presentan como las adecuadas para paliar el déficit,
cuando en realidad están orientadas sólo a pagar la deuda
externa.
Nos quieren engañar deliberadamente diciendo que estas medidas disminuirán
el riesgo país. Pero todos sabemos que el desempleo y la falta de
educación, aumentan el déficit económico.
Y ninguna medida ha anunciado el gobierno para paliar el déficit
de justicia.
Año 1994. Escombros.
El atentado hace explotar el edificio de la AMIA - DAIA, las instituciones
centrales de la comunidad judía en la Argentina.
Los dirigentes comunitarios, lejos de reclamar justicia, cruzaron la plaza
para disculparse con las autoridades de turno por las denuncias de los familiares
de los muertos.
Año 2001.
Los dirigentes comunitarios de hoy, siguiendo la tradición, aceptan
las disculpas del jefe del ejército, General Brinzoni, por haber
contratado a un abogado nazi.
Durante estos 7 años, los dirigentes comunitarios y el ex embajador
de Israel en Argentina, Isaac Avirán, se entrevistaron en visita
protocolar con muchas personalidades, cuyos nombres aparecen ahora como
presuntos responsables de asociación ilícita, contrabando
de armas, lavado de dinero, negociados y otras delicias de nuestro tiempo.
Ellos entregaron, a cambio de prebendas y poder, a nuestros muertos, y los
volvieron a sepultar bajo los escombros.
La dirigencia comunitaria se pavonea con los fiscales defendiendo lo indefendible,
la instrucción del juez Galeano.
No lideran la búsqueda de la verdad y la justicia. Es por esto que,
a diferencia de AMIA - DAIA, no nos alcanza con que se confirme la existencia
de la Trafic, se juzgue a los policías y a Telleldín. Nuestros
muertos merecen mucho más para no seguir atrapados bajo los escombros.
Año 1994.
Otra bomba y escombros.
Otra causa e idénticos escombros.
Una montaña incontable de escombros, como las fojas de la causa AMIA.
Miles de fojas que terminarán en el fondo del río, como los
escombros que dejó la bomba, como los cuerpos de los desaparecidos
arrojados por los asesinos de la dictadura.
El mismo río, los mismos escombros.
No se puede esconder ni tapar tanto dolor bajo los escombros.
Porque el crimen de la AMIA fue posible porque antes volaron la Embajada
y nadie fue castigado, porque antes los genocidas de la dictadura fueron
premiados con la Obediencia Debida, el Punto Final y el indulto.
Año 2001.
Simulacro de justicia, más escombros.
El año del juicio oral.
Este año los ojos de todo el mundo apuntarán hacia la Argentina,
para ver cómo, al fin, se hace justicia.
Lo que en realidad verán, es la presunta responsabilidad de unos
pocos en el armado y entrega de la camioneta que voló la AMIA.
Lo que el mundo verá será el cierre definitivo de la causa
AMIA.
Lo que el mundo ni nosotros veremos
en el juicio oral, es el juzgamiento de los asesinos de la AMIA. Ni de los
autores materiales e intelectuales, ni de los cómplices y encubridores
de la masacre, ni de los cómplices y encubridores de la falta de
investigación.
No veremos al juez de la causa Galeano, ni a los fiscales Mullen, Nisman
y Barbaccia explicar por qué no investigaron, porqué no cumplieron
con sus responsabilidades, ni quién les dio la orden de no hacerlo.
No veremos en el juicio oral, en el banquillo de los acusados, al entonces
Secretario de Inteligencia del Estado, Hugo Anzorregui, ni a los sucesivos
ministros del interior, Ruckauf y Corach, responsables máximos de
las fuerzas de seguridad del país, que por acción u omisión,
permitieron que el atentado tuviera lugar y consintieron la impunidad, el
encubrimiento y las complicidades de todas las fuerzas de seguridad a su
cargo.
No veremos ni al ex presidente Carlos Saúl Menen, ni al actual presidente
Fernando De La Rúa, dar explicaciones acerca de la falta de decisión
política de encontrar a los culpables de la masacre de nuestros familiares.
Sin embargo, no perdemos la esperanza de ver algún día ante un tribunal de la nación al ex Presidente Carlos Menen, hoy procesado como Jefe en las sombras de una asociación ilícita, juzgado por ser el responsable máximo de la asociación lícita cuando ocurrieron las dos masacres.
Año 1994.
Escombros.
El día 18 de julio los asesinos volaron el edificio de la AMIA. A
los pocos días el juez Galeano, a su vuelta de Venezuela, anunció
que nos íbamos a caer de espaldas.
Hace 7 años que nos venimos cayendo de espaldas sobre los escombros.
Una investigación tan desastrosa que el juzgado no solo no encontró
a los culpables, sino que ni siquiera encontró a las víctimas.
En el año 97 nuestros abogados pidieron al juzgado que se determinara
el número de muertos de la masacre. El juzgado respondió,
una vez más, téngase presente.
Año 2001.
Aparece, como una burla macabra, el muerto vivo Patricio Irala, demostrando
que toda esta investigación es una enorme farsa.
De esta misma denuncia, entre otras, dejamos constancia en nuestra presentación
ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA. Ante
esa misma Comisión, este gobierno nacional propuso el nombramiento
de un observador para presenciar el juicio oral. Pero ni la Comisión
lo nombró, ni el gobierno facilitó los fondos necesarios.
Otra estrategia del gobierno de De La Rúa para aparentar un compromiso
que no ha asumido. Del mismo modo que la campaña publicitaria que
ofrece una recompensa por información, en la semana del aniversario
de la masacre.
Idéntica estrategia de distracción a la utilizada por el gobierno
de Menem.
Campaña publicitaria no es justicia.
Idénticas promesas bajo los escombros.
Año 2001.
El indicador de moda es el riesgo país, nuestra imagen frente al
mundo. Nos quieren vender que el riesgo país es un número
que aparece en la pantalla de la televisión.
El riesgo país es en realidad 7 años de impunidad organizada.
El riesgo país es 30.000 desaparecidos. El riesgo país es
José Luis Cabezas maniatado, torturado y asesinado en Pinamar; es
María Soledad violada, torturada y asesinada en Catamarca. El riesgo
país son los más de 20 muertos de la Embajada. El riesgo país
son las decenas de niños que mueren de hambre todos los días.
El riesgo país son los sin techo, los desocupados, las víctimas
del gatillo fácil.
El riesgo país son los 85 muertos de la AMIA.
El verdadero riesgo país es la falta de políticas, la falta
de educación, la falta de justicia.
El riesgo país es el que nos quiere atrapar bajo los escombros.
Y no lo vamos a permitir.
Desde la militancia, el compromiso y la acción, resistiremos, todos
los lunes desde esta plaza y cada día de nuestras vidas.
Para saber la verdad.
Para que se haga justicia.
Para tener una vida digna.
Para que nuestros muertos puedan descansar en paz.
ESCOMBROS NUNCA MÁS.![]()
Norma Mondolfo - Psicoanalista
Fue para mí muy conmovedor, la
invitación a unirme con mi testimonio, en esta convocatoria que lunes a
lunes desde hace siete años se proponen mantener activa la memoria a través
del ritual de un encuentro que nos solidariza en el dolor. Un ritual que,
apoyado en la presencia y en la palabra comienza a desplegarse desde un
sonido que estremece, es el shofar que como llamado simbólico apela al despertar
del otro llamando a otras voces a integrar con sus palabras ese coro que
no callará en la evocación del dolor y en la búsqueda de la verdad y la
justicia. Un sonido sublime que evoca el horror de otro sonido, una bomba
que estalla en el corazón mismo de una sociedad, un ritual que eterniza
en su reiteración ese momento siniestro. Un sonido sublime que es por sobretodo
un llamado al otro humano cuya presencia amortigua lo incompatible del dolor,
este se hace soportable en la apelación a un lazo social que permite recuperar
algo de esa humanidad que se ha perdido en el accionar de una mano asesina
de una verdad que no se devela o de una justicia que no llega. Esa humanidad
perdida que en la imaginación y las palabras de Borges se sintetiza en un
Abel que pregunta a Caín ¿quién ha matado a quién? Porque todos perdemos
cuando ese lazo fraterno que nos hace humanos se fractura. La fraternidad
es solidaria de una legalidad ordenadora, la arbitrariedad como contracara
no es sólo el símbolo del acto asesino generador de estas muertes que hoy
recordamos, sino que se perpetua en una legalidad errática que ha perdido
el rumbo y en el seno de la cual los valores se confunden generando una
impunidad que aterroriza. Doble efecto traumático de un accionar que no
logra asimilarse porque no hay palabras que alcancen para ligar un tejido
que se ha quebrado, un tejido individual, un tejido familiar, un tejido
social cuya ruptura es irreversible. La naturaleza es sabia, cuando un cuerpo
está herido un conjunto de elementos orgánicos se dan cita para promover
un trabajo de cicatrización que une aquello que se ha separado, el efecto
resultante es la cicatriz a la vez testimonio eterno de la herida e indicador
de un tiempo en el que el dolor se amortigua. Lo que hoy nos convoca es
un cuerpo social dañado que no logra formar la cicatriz, porque está ausente
ese tejido conectivo que a nivel social es la verdad, la legalidad, y la
justicia que de ella se desprende. Pienso que la reunión de cada lunes constituye
por si misma una acción que opera como un trabajo en pos de una cicatrización
que, a pesar de todo insiste apostando al hombre a través de la solidaridad,
de la palabra, del ejercicio del recuerdo de la búsqueda de la verdad en
una apuesta sin desmayo a la ley y a la justicia elementos ineludibles en
el respeto por la condición humana. ![]()
Lia Bikel - Psicoanalista
Yo sé quien soy porque soy la
hija de... la hermana de... la madre de...También sé quien soy porque recuerdo
las canciones que cantaba con mi padre cuando era niña, sus sermones cuando
era adolescente, las palabras que me dijo cuando me casé, los cuentos que
como abuelo les relataba a mis hijos. La identidad de una persona se construye
en el día a día con la sucesión de intercambios de contactos, de palabras,
de afectos. La identidad de un pueblo se construye también en el día a día
a través de la transmisión de relatos, de rituales, de tradiciones familiares
y sociales. El mecanismo psicológico de que disponemos para que esto se
haga posible es la memoria. Cuando un ser amado muere y esa sucesión de
contactos personales se interrumpe, queda obturada la posibilidad de la
interacción personal y la construcción de la identidad deberá lograrse de
otro modo, que no es a través del contacto físico directo. En ese caso,
la memoria individual, espontanea, nos provee de la posibilidad de relacionarnos
con nuestro hijo, nuestro padre, nuestro esposo o nuestro hermano porque
siguen vivos en nuestros recuerdos y en nuestros sentimientos. Porque brillan
por su ausencia estos es, porque su ausencia brilla y le da sentido a nuestras
vidas. De mismo modo cuando muere una persona compartidamente significativa
para nuestra cultura, la memoria colectiva la mantiene simbólicamente viva
para poder seguir interactuando y construyendo los valores y las tradiciones.
Es de esta manera que todas las personas crecemos y nos enriquecemos a través
del tiempo, con una identidad que es producto de procesos grupales que conforman
nuestra propia y única historia cultural. Pero cuando esta interrupción
es debida a un crimen que ha sido cometido por personas físicas y por instituciones
públicas, la sociedad que no los condena se convierte en cómplice del delito
si no instrumenta recursos para rememorar en el día a día tanto la ausencia
como el esclarecimiento y la búsqueda de justicia. De no hacerlo, quedan
lesionadas permanentemente las identidades personales de los miembros de
esa comunidad y sus posibilidades de seguir el hilo de su historia y sus
tradiciones. Es entonces cuando la memoria activa grupal es la encargada
de mantener el brillo de esa ausencia. Porque el esclarecimiento, el conocimiento
y la justicia son las condiciones de posibilidad para que, como personas
y como miembros de esta sociedad, podamos recuperar y adueñarnos de nuestra
memoria, de nuestras tradiciones, de nuestra historia, de nuestra identidad.
Darío Hamuy - Periodista
En el teatro Coliseo, hace trece
días, el arte sintió y trasmitió su mensaje para solidarizarse con Memoria
Activa. Una noche para el recuerdo entre tanta injusticia, una noche para
disfrutar entre tanta bronca, una noche para no bajar los brazos y seguir
cantando por el fin de la impunidad. Recorrió el pasillo, buscó su lugar,
se acomodó en su sitio y se entregó a la función. Pero esta vez no lo hizo
en silencio, ni musitando para que los demás espectadores no se molestaran.
Todo lo contrario, se proclamó a viva voz en sus distintas vertientes, sin
importarle que algunos lo quieran callar, sin prestarle atención a los que
pintan de oscuro la realidad o a los que no se atreven a cantar la verdad.
Desde el escenario del teatro Coliseo, el arte trasmitió el mensaje que
desde arriba nos llega, aquel que clama justicia en un país donde esa palabra
no posee una definición precisa y una procedencia límpida. Desde el interior
del teatro corporal, el artista se aunó al reclamo incansable, aquel que
tiene cita acá todos los lunes a las 9:53 en la Plaza Lavalle. Y para no
olvidar que pasaron siete años sin respuestas al atentado a la AMIA, Memoria
Activa organizó este evento junto al talento de varios representantes de
nuestra cultura. El potente sonido de los shofarot inició una noche repleta
de estrellas que bajaron del cielo para iluminar un sendero directo a la
libertad. La presentación de la periodista Fanny Mandelbaum precedió al
coro idish Guebirtig de personas mayores que no relegan su origen. Cada
invitado fue anunciado con su valor solidario y con testimonios de distintos
adherentes a esta causa. Así conmocionaron variados músicos e interpretes:
comenzó Mercedes Sosa con su enorme calidez y su colosal garganta; León
Gieco brindando su humilde permanente y su preocupación ajena; Eleonora
Noga Alberti con las odas del Rey David; tres actores de Cuarta Pared representando
su obra 9:53; Pedro Aznar compartiendo su virtuosismo y su nueva composición;
Opus Cuatro con sus cuerdas vocales instrumentadas y los Cuatro Vientos
con sus instrumentos vocalizados. También, manifestaron su apoyo el grupo
de danza Abecedario, con su coreografía de un canto a la paz; Julia Zenko
soltando las alas de su alma voladora; Marcelo Moguilevsky y Cesar Lerner
revitalizando el estilo Klesmer; también Sandra Mihanovich demostrando que
somos vulnerables, pero confiables; además el grupo circense Gala con sus
torres humanas; Ignacio Copani con su facilidad para describir el sentimiento
argentino y finalmente el coro Kennedy con sus angelicales voces y sus sensibles
señas para sordomudos, que sosteniendo sus velas le dieron luz a la esperanza
de encontrar a los culpables. En el acto cada artista expuso dos piezas
simbolizando dos palabras: "Memoria Activa". La primera se presentó para
evocar la catástrofe imposible de olvidar, para recordar que no se puede
esconder ni tapar tanto dolor debajo de los escombros y para que no se repita
nunca más. La segunda canción exhibió la continuidad de la viva lucha por
la verdad, el vital esclarecimiento, el compromiso con la vida al honrarla
y el arte de vivirla. Todos de pie y el arte arriba en el escenario, el
sitio que le corresponde, así como a los asesinos les corresponde la prisión
y a los jueces hacer justicia. ![]()
Moisés Dulfano - Ciudadano de la plaza.
Hoy por primera vez, prácticamente
por primera vez está faltando una cámara. Quería hablar de Gabriel Torrelaberdona
presente en este espacio prácticamente desde la primer semana de agosto
de 1994. Gabriel tiene un hermano Carlos desaparecido, y Gabriel asumió
este espacio como un espacio de apuesta a la Memoria y contra la impunidad.
Gabriel sorpresivamente, porque era un militante de la vida nos jugó una
mala pasada el últimos martes, por eso hoy no está y no va a estar mas,
pero era uno de los imprescindibles. Nuestra apuesta a continuar nuestra
presencia aquí para hacer posible ese sueño de Gabriel, para que la cámara
siga encendida. Gabriel Presente. ![]()
Guillermina Tiramonti - Directora de FLACSO.
Buenos días. Quiero agradecer
a Memoria Activa por darme la oportunidad de hacer presente mi palabra aquí,
hoy en la plaza. Mi palabra y la de la FLACSO, la facultad que presido.
Mi tema es la educación, y mi trabajo es sobre la educación. La educación
es la actividad que tiene la sociedad para articular, para unir el pasado
con el futuro. El ayer con el hoy y el mañana. Y por eso la educación tiene,
entre otras funciones, la construcción de la memoria. Una memoria que fundamente,
justifica y explica el camino para el futuro. La memoria que construye la
educación argentina, es una memoria light, es una memoria donde no está
presente el tratamiento, el conocimiento de los acontecimientos que muestran
como la Argentina ha procesado el conflicto. El conflicto político, el social,
el conflicto que genera la diferencia. Esto no está presente. El gran desafío
de la educación argentina u de aquellos que trabajamos en este tema, en
lo que debemos empeñarnos, es en construir otra memoria. Una memoria donde
no solo esté presente el conocimiento de acontecimientos como estos que
estamos conmemorando hoy, sino también que construya, genere el sentimiento
del horror y por cualquier acto en el que se viola la condición humana.
Para poder generar este sentido del horror, es necesario generar el sentimiento
de pertenencia a una comunidad humana, más allá de las diferencias. Esto
es el deber al cual nos enfrentamos en el futuro. Y dentro del trabajo que
hacemos en materia educativa, es a lo que debemos empeñarnos. Gracias. ![]()
Gavri Bargil - Secr. Gral. movimiento kibutziano
Buenos días. Estoy muy contento
de tener la oportunidad de visitar Bs.As. y de poder participar en Memoria
Activa. Como ustedes saben, el Estado de Israel está pasando por una época
muy difícil de violencia, que puede llegar a una guerra. Otra vez más vemos
que cuando los líderes no tienen la suficiente valentía de tomar las decisiones
que tienen que tomar, los extremistas de ambos bandos llevan la situación
tal a que hay una baja muy fuerte en los derechos humanos. La ocupación
israelí de los territorios ocupados ya lleva 35 años y nosotros en la izquierda,
hacemos todo lo posible para poder llegar a un acuerdo. Pero el último medio
año estamos viendo que hay constantes, ataques terroristas contra el pueblo
de Israel, cuyas consecuencias ustedes mismos las pueden ver y pudieron
verlo en si mismos y que consecuencias muy difícil de llevar a cabo. El
Estado de Israel tiene que tratar de llegar a un arreglo y el Estado de
Israel había propuesto un acuerdo, y todavía se está muy cerca de llegar.
No puede ser que cada vez que hay una crisis, los terroristas de ambas partes
aprovechen la oportunidad para alejar a las partes de un acuerdo posible.
Lamentablemente, los ataques terroristas no tienen límites; y salen afuera
de los límites del Estado de Israel y una vez llegaron aquí, a la Embajada
de Israel y una vez más, a la AMIA. La lucha contra el terror, es una lucha
de todo el que piensa que la gente tiene derecho a vivir en forma tranquila,
y no es una cuestión solamente de la gente que cree en la paz. En nombre
del Movimiento Kitubziano, quiero hacerles partícipe nuestra solidaridad
con los familiares y con todos los judíos de aquí. Que sepan que ustedes
lo recuerdan constantemente y también nosotros, ahí en Israel, no nos olvidamos
de lo que pasó aquí. Y a parte de eso, quiero también solidarizarme con
la exigencia de Memoria Activa de un juicio y de castigo a los culpables
y de todo el que haya tenido que ver con el atentado, que pague su culpa.
Los terroristas tienen que saber que no vamos a olvidar, y que tampoco vamos
a perdonar, y que todo el que hace un acto de este tipo lo va a pagar, que
no estamos dispuestos a vivir con el terror. En nombre de todo el Movimiento
Kibutziano quiero expresar mi solidaridad con la comunidad judía, con los
familiares que hasta hoy en día sufren por el ataque producido y nuevamente
mi solidaridad con ustedes. Gracias. ![]()
Silvio Feldman - Sociólogo
La onda expansiva sigue mutilando
y haciendo estragos, desde hace mas de siete años. Hace pocos días se cumplieron
siete años desde que explotó la onda en la AMIA y su onda expansiva si se
me permite la metáfora continua con sus efectos. Hace siete años asesinó
ochenta y cinco personas e hirió cerca de doscientos. Terminó cruelmente
con muchas vidas, y mutiló cuerpos, afectos, sueños relaciones y proyectos
de muchísimos más. Incorporó su enorme cuota de terror en una sociedad que
ya lo ha vivido, lo ha experimentado terriblemente en diversas formas. Su
onda expansiva continúa con los estragos, dejando tras de si edificios destruidos,
fracturas y grietas que sigue proyectándose sobre la trama urbana, sobre
calles y veredas, bajo la forma de pilotes y defensas al frente de las escuelas,
clubes, asociaciones y otras instituciones judías. Los asesinos la colocaron
en la AMIA en la ciudad de Buenos Aires luego de otra bomba en la Embajada
de Israel en el país y de diversas amenazas a instituciones judías buscando
destruir, matar, sembrar el terror, ante la posibilidad de un nuevo terrorífico
golpe y el sometimiento a ese amenazante chantaje. Operaron sobre la sociedad
argentina produciendo un estallido brutal en un horario de plena actividad
en la zona, y de los servicios que se brindaban en la AMIA buscando ligar
el terror que generaban con la presencia judía y la de las expresiones de
su vida comunitaria. Los efectos mutilantes de la onda expansiva de la bomba
siguen operando. Se prolongan en el dolor y en la indefensión que siguen
provocando la difundida percepción social de dilaciones y limitaciones de
la investigación y de la persecución de sus responsables. Porque como es
bien sabido la impunidad alienta a la repetición, pero además porque cuando
la investigación y la justicia quedan tan sospechadas, la sociedad es herida,
se siente mutilada, es que quedan cuestionada la capacidad y la actitud
de instituciones estatales primordiales con relación a la vida y los derechos
de las personas. Cuando eso ocurre con instituciones cuya actitud ya aparece
cuestionada la opinión pública el impacto se amplifica. La onda expansiva
continua, los detenidos son uno de los miembros de una de las fuerzas de
seguridad o personas ligadas a ella. Si, como aparece sospechado, las dilaciones
y los entorpecimientos se ven facilitados o encuentran apoyo en complicidades
de personas o grupos de esas u otras fuerzas de seguridad. En la justicia
o en otros ámbitos institucionales los efectos se potencian. Ocurre que
el claro repudio y la condena social de las acciones moral y legalmente
condenables, contribuye a reafirmar la vigencia y sentido de las normas
éticas y legales. Por el contrario las nuevas facilitaciones o apoyo tendiente
a entorpecer o dilatar el esclarecimiento de los hechos implica involucrarse
en complicidades que de hecho suponen, cuanto menos, aminorar la importancia
de los valores morales y las normas legales tan tremendamente vulnerados.
Quiero destacar la continuidad de estos efectos, de lo que es llamados los
efectos mutilantes y los estragos de la onda expansiva de la bomba para
llamar la atención sobre su importancia en los procesos sociales de construcción
de la subjetividad y de las instituciones de nuestra sociedad. Nadie desconoce
que son muchas y complejas las dificultades y los desafíos que hay que enfrentar
para avanzar en el pleno esclarecimiento de hechos criminales de esta naturaleza,
en especial cuando el tiempo pasa. Frente a ello la voluntad la pasión por
el esclarecimiento puede contribuir a sostener y desarrollar la oportunidad
de lograrlo, la pasión por la justicia es una fuente de enorme potencia
y optimismo en tal sentido. Las reuniones que todos los lunes están desarrollando
con el impulso de Memoria Activa y tanta gente y las demás actividades que
desarrollan muestra la decidida voluntad y la pasión de muchos por contribuir
al pleno esclarecimiento del atentado y exigir justicia. Les agradezco que
me han dado esta oportunidad hoy de participar en ello y muchas gracias.