LUNES 2 DE JULIO DE 2001


LUNES 9 DE JULIO DE 2001


LUNES 16 DE JULIO DE 2001

Estela Carlotto - Pte. de Abuelas de Plaza de Mayo.

Queridos amigos, queridos hermanos, queridos: Siete años es demasiado tiempo para una espera, para una búsqueda, para una consigna, para un compromiso. Pero nunca será suficiente y habrá punto final hasta que no se sepa todo, se castigue todo, se remedie con la verdad. Tenemos un compromiso que asumimos día a día, no importa el pasaje del tiempo, una arruga mas, el cabello blanco, el andar lento, el pensamiento mas aplacado. No importa porque desde adentro surge y surgirán eternamente tres consignas que no se bajarán. Verdad. Todos debemos saber la verdad, todos tenemos derecho a la verdad, todos clamaremos siempre por la verdad. Justicia. Como un país, como un pueblo puede vivir sin justicia, como puede no reclamarla, no exigirla, saber el nombre de los responsables del genocidio, y de las muertes de hace siete años y de las que se siguen produciendo hasta hoy en día. Saber los nombres y que la justicia de la constitución esta cuyas paredes hoy nos miran así frías y grises se conviertan en tiernas y humanas para juzgar a los responsables con todo el peso de la ley. Memoria. Porque no olvidaremos, aún teniendo la verdad y la justicia no olvidaremos. Porque es el legado que tenemos que dejarle a las futuras generaciones de a que a ellos no les pase, y si mientras tenemos vida no alcanzamos a ver estas tres palabras, estas tres consignas, estos tres compromisos cumplidos dejaremos el legado a nuestros hijos, y ellos a nuestros nietos y así hasta muchas generaciones porque no podemos construir un mundo donde esto se repita. Yo los abrazo en nombre de las Abuelas, Uds. saben que nuestra lucha es despaciosa, es lenta, pero es inclaudicable. Nunca podrán borrar de las Abuelas de los padres, de las madres, de los hijos de los que esperamos verdad, justicia con memoria nunca bajaremos los brazos. Los abrazo con todo el corazón, y seguiremos las Abuelas de Plaza de Mayo luchando junto a Uds. porque todos somos un pueblo. Gracias.


Ricardo Monner Sans - Abogado.

Es bastante difícil sustraerse a la emoción, es bastante difícil con la calidad de lo que se ha escuchado y lo que seguramente de inmediato escucharemos, es muy difícil encontrar aquello donde uno pueda trasmitir en poco tiempo todo lo que realmente siente. Decir que muchas gracias a Uds. por querer que yo estuviera aquí, es algo que me conmueve, que me obliga, que me condiciona también. Es entender algo que me parece que está en la esencia de nuestro tiempo, porque si hay algo que le debemos reconocer en Memoria Activa y tomar casi como modelo de vida, es esta su continua permanencia. Es cierto que Memoria Activa busca justicia, busca verdad, busca la justa y con digno castigo respecto de cada uno de los responsables. Pero me parece que es mucho mas trascendente, me parece que para la Argentina del agobio, de ayer, de anteayer, y de hoy lo mas trascendente es la convocatoria, la autoconvocatoria, el mano a mano, el entender que cada uno de nosotros si somos responsables de nuestro propio destino. La perseverancia de la que aquí se hablaba, la de creer en la lucha infatigable de las Abuelas por sus nietos ,de las madres por sus hijos. Es también entender que en la Argentina de la impunidad fue posible Río Tercero, fue posible matar a nuestros hermanos cordobeses, fue posible todas las formas del encubrimiento, porque todos ellos se entienden entre ellos, los terroristas del poder que ellos son, saben muy bien como ejercer el terror explícito, el de Pasteur, el de Río Tercero , el de las bombas. Pero saben también como ejercer aquel terror de anoche cuando se devalua la posibilidad de que sigan subsistiendo los jubilados en nuestro país. Estas son las formas del terrorismo, en lugar de investigar a los que se hicieron el agosto, el setiembre, el enero, y todo el año. En lugar de hacer eso, encubren y fatigan a los que ya no tienen nada mas por que dar. Yo creo que es el tiempo de seguir haciendo, nuestro amigo decía que uno no delega. Esta mañana a las nueve menos cuarto de la mañana ingresábamos efectivamente el pedido para la anulación de todas las bárbaras medidas de anoche, estas corporeizan la reducción envilecida del salario de los jubilados. Pero esto es posible porque existen estos movimientos como Memoria Activa, esto es posible porque detrás de todo el esfuerzo popular alrededor de las cosas que nos importan uno tiene la suerte de advertir el contrasentido de la fiesta de los golosos, cuando en un hotel de cajetillas es capaz de reunirse a mil y pico de personas mientras perdemos Aerolíneas , mientras hambreamos al pueblo, mientras dejamos sin salario a la gente digna la posibilidad de la respuesta indignada popular merece nuestro aplauso y nuestra militancia. Y cuando los muchachos de las corporaciones del poder se limitan al posibilismo, a querer quedarse con un pie adentro y con un pie afuera, uno los mira diciendo muchachos, sepan que están haciendo el triste papel de administrar los negocios de los otros. Que esto es de que se trata, sepan Uds. que vamos a descubrir la verdad en AMIA, que vamos a descubrir todo lo que sea posible realizar, cuando de veras y por encima de las etiquetas de circunstancias sepamos cada uno no delegar nuestra responsabilidad en un domingo electoral. Sepamos caminar todas las veces, y en esta la necesaria breve conversación con Uds. yo no quiero dejar de concluir esta conversación, lo bueno está por escucharse también, diciendo:" no importa que nos volteen nueve veces, lo que nos importa es levantarnos la décima y seguir caminando". Gracias


Elisa Carrió - Diputada Nacional.

Yo voy a ser un poco feminista en mi breve testimonio. A veces, en nuestro país creemos que vivimos las noches mas oscuras, y de hecho estamos viviendo una especie de noche oscura del sentido. Cuando uno lee algunos místicos, cualquiera sea su origen, encuentra que cuanto más luz hay, más oscuro aparece el día. Que quiero decir que quizás sea el momento, la oportunidad de no ver hoy la oscuridad como ver la luz que alumbra la miseria de nuestro propio país. Ya no hay posibilidad para la mentira, ya no hay juez que pueda hablar en nombre de la ley, ya no hay dirigentes políticos que nos puedan hablar sin que un pueblo crea que el ajuste es lo único razonable. Y entonces es porque hay mucha luz de verdad en nuestro pueblo, que la mentira está dejando de ser posible en la Argentina. Ahora hubo luces, hubo muchas luces de mujeres en la Argentina que fueron iluminando ese camino. Por eso quizás hoy, sea un día de profundo agradecimiento a esos pañuelos blancos que esperaron perseverando en la verdad y en la lucha, a esas mujeres que como Martha Pelloni en Catamarca esperando en la lucha por la verdad, derrocaron el régimen corrupto que se apropiaba del cuerpo de las mujeres. Por eso me parece que hoy, en esta noche oscura es tiempo de agradecer a las chicas de Memoria Activa, a esa palabra de Laura que quebró la impunidad que había sido pactada entre todos los partidos, y todas las autoridades en este país. Porque si bien es cierto como decía Dany recién que las palabras han perdido el sentido, solo la palabra portadora de verdad es la que retoma el sentido. La verdad es protegida a través de la palabra y las nuevas sociedades separen con palabra, con palabra de verdad, con palabra de perseverancia, con palabra de justicia. Vienen los momentos más oscuros para la democracia en la Argentina, pero también después de ese túnel quizás venga la luz de una Argentina que plantada en su dignidad encuentre su identidad en la verdad y en la justicia y no en el cinismo y en la mentira. Esperando entonces yo agradezco enormemente a todas esas mujeres y esos hombres que en medio de la adversidad, del desinterés del sin sentido, del yo argentino, a veces viniendo del dolor pero siempre, siempre construyendo ciudadanía fueron las que fueron iluminando esta luz que está después del túnel. Muchas gracias.


Mempo Giardinelli - Escritor

Yo vengo a decir que no. Vengo a decir que basta, que los asesinos de la AMIA son los mismos asesinos de la democracia, los mismos que cada día le roban, embrutecen, violan, matan a la patria sumiéndola en la indefensión y el desencanto. Vengo a decir que los asesinos de la AMIA están sueltos. Los verdaderos, los que planearon y planean la destrucción de la patria y que son los mismos que hace hoy siete años creyeron que esa bomba vil nos haría bajar los brazos a los argentinos. Los asesinos se equivocan, porque estamos aquí, y venimos a decir que no, y a decir basta, pero también yo vengo a decir que no estamos vencidos, y que el no y el basta solos nunca alcanzan. Vengo a proponer que hay y debe haber esperanza, cuando tenemos empeño en la lucha y protestamos es porque hay esperanza, si comprendemos que es la democracia lo que está en juego y que la emergencia nos impone imaginar propuesta para defenderla es porque hay esperanza. Cuando hay solamente nihilismo, pesimismo, agorarías, y hartazgo siempre nos vencen. Cuando hay luchas y hay propuestas y hay acción naturalmente hay esperanza. Siete años de aquel bombazo asesino, no nos dejan sin propuesta, juicio y castigo es exigencia pero es propuesta de cambio. Desde hace muchos años, marcados por Abuelas y Madres es una propuesta verdaderamente revolucionaria para la democracia, es una esperanza concreta y es defensa de la democracia. Este es el ejemplo de este empecinamiento noble de los miles de ciudadanos que venimos a esta plaza tantas veces, tantos lunes. Ese mismo ejemplo es el que tenemos que dar ahora, hoy mismo cuando una vez mas nos quieren someter los genuflexos, los idiotas, y los cretinos Cuando la oposición está atontada porque ha sido madre y socia de la destrucción. Cuando no aparecen mas opciones que el discurso fascista y la vocinglería histérica de las cloacas comunicacionales. Defender la democracia es mi propuesta no tengo otra decir que no a este ajuste canalla, decir que no al negocio de los bancos, los evasores, los mercados y los que mantienen la maldita convertibilidad, porque les conviene y es un negocio. Plantarnos y decir que no, resistir y hacer una cultura de la resistencia, que eso es lo que estamos haciendo no bajar los brazos no resignarnos. Memoria Activa es ejemplar porque lo hace desde hace siete años. Todos somos Memoria Activa Muchas gracias


Nelson Castro - Periodista.

Creo que estamos todos conmovidos, por lo que escuchamos y por lo que vemos. Yo quiero decir pocas cosas, porque las palabras acá han tenido un significado tan claro, de esta emoción, que vivimos cuando nos encontramos aquí. Fíjense Uds. estaba escuchando con tanta atención y viendo los rostros. Vivimos días en los cuales nuestra vida parece signada por un nuevo término "el riesgo país". Digo, no nos dimos cuenta el alto riesgo país, de lo cual estas víctimas que Uds. y nosotros estamos todavía recordando y por las cuales nos estamos condoliendo, digo no nos dimos cuenta del alto riesgo país que hace tiempo vivimos en la Argentina. ¿Sólo el riesgo país se mide por los números? ¿ No importan las vidas? ¿La Argentina ha tenido esta actitud tan despreciativa por la vida? Seguramente que muchos no, pero algunos si. La vida en la Argentina, en la historia de los últimos25 años, ha sido un valor despreciado y despreciado por muchos. Puede caer un bono y se movilizan los poderosos, se va la vida de 86 personas y hay una pequeña retórica circunstancial de algún poderoso de turno, y ninguna acción. Y evidentemente cuando hay tal trastocación de valores creo que nos damos cuenta que estamos todos en peligro. Por eso hay dos cosas que se ven claramente en estas manifestaciones de tanto valor y tanta admiración que protagonizan Uds. Primero la mancomunión de hechos, no porque sea una catarsis sino porque vemos todos que hay una correlación, entre todo lo que significa delito e impunidad. Porque todo de una u otra manera termina afectando nuestras vidas. Porque en el país hay impunidad y había impunidad quienes pensaron, planearon con precisión el ataque terrorista contra la AMIA fueron lamentablemente exitosos. Por eso quiero yo llamar la atención a toda la sociedad, porque es admirable lo de Uds. pero yo quisiera que hubiera mucha mas gente aquí, les soy sincero, acompañándolos lunes a lunes y no solo un poco mas en aquellos días que se acercan al 18 de julio en donde todo parece que se reaviva, para después seguir igual. Es muy importante que la sociedad se de cuenta de esto, porque si no nos damos cuenta que en definitiva todo esto que costó estas 86 vidas tiene que ver con una realidad e impunidad que nos pone en peligro a todos, ayer hoy y mañana. Digo si la sociedad no se da cuenta de esto, habrá otras víctimas. Como la realidad lo sigue demostrando. Por eso la memoria activa es fundamental sin duda, y la memoria activa por parte de la sociedad es fundamental, no solamente para esclarecer este brutal asesinato que todavía tanto nos duele, sino en definitiva, para poder terminar con esta realidad e impunidad de la cual estas muertes son testigos, porque si la impunidad no cesa, nos podrán prometer lo que nos prometan, pero terminaremos viviendo en un país de miseria, de exclusión, y de injusticia Muchas gracias.


Daniel Goldman - Rabino Comunidad Bet-El.

Decía Julio Cortázar que las palabras, de la misma manera que los caballos o los hombres, a fuerza de ser usados de manera abusiva, terminan por perder vitalidad hasta agotarse y carecer de sentido. Sobre nuestra historia reciente hay demasiadas palabras que fueron usadas de manera abusiva, y que tenemos la obligación de no pasar a la ligera, para no permitir que se cansen. Empecemos por las mas profundas. La palabra "horror" es una palabra cansada, porque ni se aproxima a aquello que nuestros ojos pudieron ver en Pasteur 633 siete años atrás: cuando esta se utilizaba para describir paredes deshechas, techos caídos, huesos sin nombre, ojos en el piso, dedos sin manos, papeles chamuscados en sangre, y vidas que ya no eran sostén de nada. La palabra "dolor", es otra de las palabras agobiadas, porque en su abuso ni se aproxima a la sensación de aquel padre que sabe que su hija fue a buscar trabajo al cuarto piso, a la bolsa de trabajo y no volvió, o la mamá que llevaba a su hijo al jardín de infantes y el nene que voló por los aires, o el arquitecto que trabajaba en la obra de construcción, o el señor de los sepelios, o el ordenanza, o el que estaba en cada lugar. Otra de las palabras fatigadas es la palabra "noticia" porque ni se aproximó a los rumores que se multiplicaron por dos, por tres, por cinco por infinito hasta llegar a ser nada. Y solo para activar nuestra memoria, se acuerdan cuando el célebre magistrado iba a traer de Venezuela un rufián brasileño, que nos iba a hacer caer de espaldas o una prostituta iraní que nos confiaría el verdadero secreto. Entre un rufián y una prostituta lo único que surgió fue lo pornográfico del caso. Osea la incompetencia de la investigación y perdón por la pornografía porque la pornografía cobija mayor moralidad al lado de estas noticias. "Lágrima", fue otras de las palabras que por tanto asco, amargura, eternas noches s in dormir y ante tanto abuso se secó. "Ausencia", fue otras de las palabras que estuvo presente y que por su atropello y su falta de respeto cambió su sentido y se agotó. Ausencia es de seres queridos, asesinados, cambió por ausencia de pruebas, fraguadas, manipuladas hasta que la palabra misma se cansó y murió de tristeza porque la misma ausencia no pudo llenar el vacío. "Complicidad", fue otra de las palabras, que cada vez que me la pregunto no estoy tan seguro si se agotó o la dejaron morir. Complicidad entre el Estado de quien sabe quien, entre los servicios de inteligencia y los servicios de inteligencia, entre los servicios y la policía, entre los funcionarios y los antisemitas, entre los antisemitas y las conciencias, entre las conciencias y los jueces, entre los jueces y la mentira. Hasta la complicidad se agotó, trasmutó, cambió y adoptó el nombre de legalidad. La palabra "argentino" puede que sea otra de las palabras que como los hombres o los caballos, desdibujó su sentido. Argentina, nombre que desde un barco se veía como una tierra plagada de promesas, nacida de sueños hermosos y de una Europa oscura. Y de repente "yo argentino " palabras que suenan a elegante inocencia, intolerancia, y fascismo. Interesante que esta fugaz expresión surge de la época de la Semana Trágica, año 1919 cuando se generaron en nuestro país las primeras agresiones, muertes, y pogroms en el barrio del Once, en la mismísima calle Pasteur, en la misma cuadra en la que está la AMIA. Cuando llegaban al barrio las brigadas de boinas del nacionalismo, con sus brazaletes y armados con lo que tenían, se colgaban literalmente de la barba de los judíos y gritaban "chivo" "chivo". Entonces aquellos que no pertenecían a la comunidad judía, alzaban sus brazos y avisaban "yo argentino". Este grito de " yo argentino", este lema de elegante inocencia, de solapada neutralidad, de no tener nada que ver, no es otra cosa que una expresión antisemita. Porque siempre la neutralidad y la indiferencia acarrean la intolerancia y la injusticia , o se acuerdan de" los argentinos somos derechos y humanos" ¿Qué vergüenza no? Pero para aquellos que decimos "yo argentino" con otra tonalidad, con otro sentido, y con otro orgullo sabemos perfectamente que primero fueron los desaparecidos, luego la ley de "Obediencia Debida ", el "Punto Final", el "Indulto", el caso "María Soledad", la "Embajada de Israel", y al final en ese "yo argentino" de displicencia y frialdad estaba todo el terreno dado en la patraña del ser nacional, para que la impunidad sea la norma, sea la ley. Para que un supuesto terrorismo internacional encuentre fuerzas en el nazismo criollo y no tenga ningún temor de colocar la bomba en la AMIA. Y así, los que amamos este país y somos muchos, los que no queremos que la palabra Argentina sea sinónimo de corrupción, mentira, desesperanza, desidia y agotamiento. Y así, lamentablemente del día a la noche nos convertimos en especialistas en derrumbes, en idóneos maestros en remoción de escombros, en ligeros voluntarios de la Cruz Roja, Defensa Civil, cuando el derrumbe fue en nuestra ética, en nuestra palabra agotada, en la expresión sin sentido. Somos muchos los argentinos, somos muchos los que queremos habitar un país abierto donde cada uno viva de acuerdo con lo que piensa, de acuerdo a sus costumbres y tradiciones , con su cultura sin sentirse perseguido. Vivir como se te da la gana, y con orgullo llamarme argentino. El vocablo " memoria" cuando viene aliado a pasiva es otra palabra exhausta, flaca y postrada. La memoria pasiva significa agonizar cotidianamente en los reductos de la mentira. Lo de la AMIA ya pasó, déjense de hinchar ya con eso. Quiero recordarles, que la memoria pasiva es una enfermedad nacional, es una de las tantas variantes neuróticas que tenemos los argentinos. Enterrar en el olvido las experiencias del dolor ingresándolas las cavernas del miedo de espaldas, con los ojos cerrados, y con la mente en blanco. La memoria pasiva en última instancia anula la vocación democrática y recrea el terreno propicio para repetir el pasado. Por eso la memoria activa es la vocación que aclara nuestra alma, nos permite tener conciencia crítica, espacio, una plaza y tiempo cada lunes por la mañana. Obligatoriamente arribamos a la palabra "justicia" y como si fuese un tango la mas agotada, la mas castigada que en determinados ámbitos se presenta como una pobre víctima a la que se la ultraja. Ella, con una inocencia y con una apariencia que da la imagen de una niña a la que engañaron en su buena fe, abre las compuertas de uno de los grandes dramas sociales la de sostener un país de mentira. --No hay que molestarlo al juez, porque se puede asustar y abandona el caso-me dijeron muchas veces. Y la verdad a esta altura Su Señoría ¿para qué quisiste ser juez si no era para luchar con tu propia vida para encontrar la verdad, meter preso a los culpables y que los muertos puedan descansar en paz?. Porque desde hace siete años, forman una ronda inmensa y dan vueltas y vueltas en su conciencia Su Señoría. Este caso es la vergüenza nacional Su Señoría. Buscar la verdad no para vencer a la injusticia, Su Señoría sino para que ella no nos venza a nosotros, no para vencer a la amnesia Su Señoría para que la amnesia no nos venza a nosotros. No para que la ironía nos venza con su "yo argentino" Su Señoría sino para poder vencer el verdadero ser y encontrar una identidad. No para que la complicidad sea moneda corriente Su Señoría sino para ser castigada, desterrada, borrada de la conciencia nacional. No para que las palabras se sientan agotadas, cansadas, extenuadas Su Señoría sino para devolverles su real sentido. Sr. Juez: no encontrar la verdad es una irresponsabilidad suicida. Y hoy siete años después, las palabras exigen verdad, para que no hagamos de nuestra vida un juego de títeres.

DIANA MALAMUD EN NOMBRE DE MEMORIA ACTIVA

Hoy, lunes 16 de julio de 2001, a 7 años, a 365 semanas, a 2553 días de la masacre de nuestros familiares en la AMIA, MEMORIA ACTIVA dice presente.
A 7 años del crimen de la calle Pasteur.

Año 1994. Lunes 18 de julio. 9 y 53.
Escombros.
Otra vez una bomba, y escombros.
Olor a amonal y escombros.
Olor a muerte y escombros.
Sueños truncos bajo los escombros.
Futuros quebrados bajo los escombros.
85 muertos bajo los escombros.
Nuestros hijos bajo los escombros.
Nuestros padres bajo los escombros.
Nosotros, los sobrevivientes, bajo los escombros.
El país entero, bajo los escombros.

Año 2001. El año del nombramiento del reciclado ministro Cavallo.
El año de la profundización del ajuste.
Ajuste que significa, entre otras cosas, baja de jubilaciones, recortes de salarios, listas de despidos, eliminación de planes trabajar y la poda del presupuesto educativo.
Estas medidas se nos presentan como las adecuadas para paliar el déficit, cuando en realidad están orientadas sólo a pagar la deuda externa.
Nos quieren engañar deliberadamente diciendo que estas medidas disminuirán el riesgo país. Pero todos sabemos que el desempleo y la falta de educación, aumentan el déficit económico.
Y ninguna medida ha anunciado el gobierno para paliar el déficit de justicia.

Año 1994. Escombros.
El atentado hace explotar el edificio de la AMIA - DAIA, las instituciones centrales de la comunidad judía en la Argentina.
Los dirigentes comunitarios, lejos de reclamar justicia, cruzaron la plaza para disculparse con las autoridades de turno por las denuncias de los familiares de los muertos.

Año 2001.
Los dirigentes comunitarios de hoy, siguiendo la tradición, aceptan las disculpas del jefe del ejército, General Brinzoni, por haber contratado a un abogado nazi.
Durante estos 7 años, los dirigentes comunitarios y el ex embajador de Israel en Argentina, Isaac Avirán, se entrevistaron en visita protocolar con muchas personalidades, cuyos nombres aparecen ahora como presuntos responsables de asociación ilícita, contrabando de armas, lavado de dinero, negociados y otras delicias de nuestro tiempo. Ellos entregaron, a cambio de prebendas y poder, a nuestros muertos, y los volvieron a sepultar bajo los escombros.
La dirigencia comunitaria se pavonea con los fiscales defendiendo lo indefendible, la instrucción del juez Galeano.
No lideran la búsqueda de la verdad y la justicia. Es por esto que, a diferencia de AMIA - DAIA, no nos alcanza con que se confirme la existencia de la Trafic, se juzgue a los policías y a Telleldín. Nuestros muertos merecen mucho más para no seguir atrapados bajo los escombros.

Año 1994.
Otra bomba y escombros.
Otra causa e idénticos escombros.
Una montaña incontable de escombros, como las fojas de la causa AMIA. Miles de fojas que terminarán en el fondo del río, como los escombros que dejó la bomba, como los cuerpos de los desaparecidos arrojados por los asesinos de la dictadura.
El mismo río, los mismos escombros.
No se puede esconder ni tapar tanto dolor bajo los escombros.
Porque el crimen de la AMIA fue posible porque antes volaron la Embajada y nadie fue castigado, porque antes los genocidas de la dictadura fueron premiados con la Obediencia Debida, el Punto Final y el indulto.

Año 2001.
Simulacro de justicia, más escombros.
El año del juicio oral.
Este año los ojos de todo el mundo apuntarán hacia la Argentina, para ver cómo, al fin, se hace justicia.
Lo que en realidad verán, es la presunta responsabilidad de unos pocos en el armado y entrega de la camioneta que voló la AMIA.
Lo que el mundo verá será el cierre definitivo de la causa AMIA.

Lo que el mundo ni nosotros veremos en el juicio oral, es el juzgamiento de los asesinos de la AMIA. Ni de los autores materiales e intelectuales, ni de los cómplices y encubridores de la masacre, ni de los cómplices y encubridores de la falta de investigación.
No veremos al juez de la causa Galeano, ni a los fiscales Mullen, Nisman y Barbaccia explicar por qué no investigaron, porqué no cumplieron con sus responsabilidades, ni quién les dio la orden de no hacerlo.
No veremos en el juicio oral, en el banquillo de los acusados, al entonces Secretario de Inteligencia del Estado, Hugo Anzorregui, ni a los sucesivos ministros del interior, Ruckauf y Corach, responsables máximos de las fuerzas de seguridad del país, que por acción u omisión, permitieron que el atentado tuviera lugar y consintieron la impunidad, el encubrimiento y las complicidades de todas las fuerzas de seguridad a su cargo.
No veremos ni al ex presidente Carlos Saúl Menen, ni al actual presidente Fernando De La Rúa, dar explicaciones acerca de la falta de decisión política de encontrar a los culpables de la masacre de nuestros familiares.

Sin embargo, no perdemos la esperanza de ver algún día ante un tribunal de la nación al ex Presidente Carlos Menen, hoy procesado como Jefe en las sombras de una asociación ilícita, juzgado por ser el responsable máximo de la asociación lícita cuando ocurrieron las dos masacres.

Año 1994.
Escombros.
El día 18 de julio los asesinos volaron el edificio de la AMIA. A los pocos días el juez Galeano, a su vuelta de Venezuela, anunció que nos íbamos a caer de espaldas.
Hace 7 años que nos venimos cayendo de espaldas sobre los escombros.
Una investigación tan desastrosa que el juzgado no solo no encontró a los culpables, sino que ni siquiera encontró a las víctimas.
En el año 97 nuestros abogados pidieron al juzgado que se determinara el número de muertos de la masacre. El juzgado respondió, una vez más, téngase presente.

Año 2001.
Aparece, como una burla macabra, el muerto vivo Patricio Irala, demostrando que toda esta investigación es una enorme farsa.
De esta misma denuncia, entre otras, dejamos constancia en nuestra presentación ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA. Ante esa misma Comisión, este gobierno nacional propuso el nombramiento de un observador para presenciar el juicio oral. Pero ni la Comisión lo nombró, ni el gobierno facilitó los fondos necesarios.
Otra estrategia del gobierno de De La Rúa para aparentar un compromiso que no ha asumido. Del mismo modo que la campaña publicitaria que ofrece una recompensa por información, en la semana del aniversario de la masacre.
Idéntica estrategia de distracción a la utilizada por el gobierno de Menem.
Campaña publicitaria no es justicia.
Idénticas promesas bajo los escombros.

Año 2001.
El indicador de moda es el riesgo país, nuestra imagen frente al mundo. Nos quieren vender que el riesgo país es un número que aparece en la pantalla de la televisión.
El riesgo país es en realidad 7 años de impunidad organizada. El riesgo país es 30.000 desaparecidos. El riesgo país es José Luis Cabezas maniatado, torturado y asesinado en Pinamar; es María Soledad violada, torturada y asesinada en Catamarca. El riesgo país son los más de 20 muertos de la Embajada. El riesgo país son las decenas de niños que mueren de hambre todos los días. El riesgo país son los sin techo, los desocupados, las víctimas del gatillo fácil.
El riesgo país son los 85 muertos de la AMIA.
El verdadero riesgo país es la falta de políticas, la falta de educación, la falta de justicia.
El riesgo país es el que nos quiere atrapar bajo los escombros.
Y no lo vamos a permitir.
Desde la militancia, el compromiso y la acción, resistiremos, todos los lunes desde esta plaza y cada día de nuestras vidas.
Para saber la verdad.
Para que se haga justicia.
Para tener una vida digna.
Para que nuestros muertos puedan descansar en paz.
ESCOMBROS NUNCA MÁS.


LUNES 23 DE JULIO DE 2001

Norma Mondolfo - Psicoanalista

Fue para mí muy conmovedor, la invitación a unirme con mi testimonio, en esta convocatoria que lunes a lunes desde hace siete años se proponen mantener activa la memoria a través del ritual de un encuentro que nos solidariza en el dolor. Un ritual que, apoyado en la presencia y en la palabra comienza a desplegarse desde un sonido que estremece, es el shofar que como llamado simbólico apela al despertar del otro llamando a otras voces a integrar con sus palabras ese coro que no callará en la evocación del dolor y en la búsqueda de la verdad y la justicia. Un sonido sublime que evoca el horror de otro sonido, una bomba que estalla en el corazón mismo de una sociedad, un ritual que eterniza en su reiteración ese momento siniestro. Un sonido sublime que es por sobretodo un llamado al otro humano cuya presencia amortigua lo incompatible del dolor, este se hace soportable en la apelación a un lazo social que permite recuperar algo de esa humanidad que se ha perdido en el accionar de una mano asesina de una verdad que no se devela o de una justicia que no llega. Esa humanidad perdida que en la imaginación y las palabras de Borges se sintetiza en un Abel que pregunta a Caín ¿quién ha matado a quién? Porque todos perdemos cuando ese lazo fraterno que nos hace humanos se fractura. La fraternidad es solidaria de una legalidad ordenadora, la arbitrariedad como contracara no es sólo el símbolo del acto asesino generador de estas muertes que hoy recordamos, sino que se perpetua en una legalidad errática que ha perdido el rumbo y en el seno de la cual los valores se confunden generando una impunidad que aterroriza. Doble efecto traumático de un accionar que no logra asimilarse porque no hay palabras que alcancen para ligar un tejido que se ha quebrado, un tejido individual, un tejido familiar, un tejido social cuya ruptura es irreversible. La naturaleza es sabia, cuando un cuerpo está herido un conjunto de elementos orgánicos se dan cita para promover un trabajo de cicatrización que une aquello que se ha separado, el efecto resultante es la cicatriz a la vez testimonio eterno de la herida e indicador de un tiempo en el que el dolor se amortigua. Lo que hoy nos convoca es un cuerpo social dañado que no logra formar la cicatriz, porque está ausente ese tejido conectivo que a nivel social es la verdad, la legalidad, y la justicia que de ella se desprende. Pienso que la reunión de cada lunes constituye por si misma una acción que opera como un trabajo en pos de una cicatrización que, a pesar de todo insiste apostando al hombre a través de la solidaridad, de la palabra, del ejercicio del recuerdo de la búsqueda de la verdad en una apuesta sin desmayo a la ley y a la justicia elementos ineludibles en el respeto por la condición humana.


Lia Bikel - Psicoanalista

Yo sé quien soy porque soy la hija de... la hermana de... la madre de...También sé quien soy porque recuerdo las canciones que cantaba con mi padre cuando era niña, sus sermones cuando era adolescente, las palabras que me dijo cuando me casé, los cuentos que como abuelo les relataba a mis hijos. La identidad de una persona se construye en el día a día con la sucesión de intercambios de contactos, de palabras, de afectos. La identidad de un pueblo se construye también en el día a día a través de la transmisión de relatos, de rituales, de tradiciones familiares y sociales. El mecanismo psicológico de que disponemos para que esto se haga posible es la memoria. Cuando un ser amado muere y esa sucesión de contactos personales se interrumpe, queda obturada la posibilidad de la interacción personal y la construcción de la identidad deberá lograrse de otro modo, que no es a través del contacto físico directo. En ese caso, la memoria individual, espontanea, nos provee de la posibilidad de relacionarnos con nuestro hijo, nuestro padre, nuestro esposo o nuestro hermano porque siguen vivos en nuestros recuerdos y en nuestros sentimientos. Porque brillan por su ausencia estos es, porque su ausencia brilla y le da sentido a nuestras vidas. De mismo modo cuando muere una persona compartidamente significativa para nuestra cultura, la memoria colectiva la mantiene simbólicamente viva para poder seguir interactuando y construyendo los valores y las tradiciones. Es de esta manera que todas las personas crecemos y nos enriquecemos a través del tiempo, con una identidad que es producto de procesos grupales que conforman nuestra propia y única historia cultural. Pero cuando esta interrupción es debida a un crimen que ha sido cometido por personas físicas y por instituciones públicas, la sociedad que no los condena se convierte en cómplice del delito si no instrumenta recursos para rememorar en el día a día tanto la ausencia como el esclarecimiento y la búsqueda de justicia. De no hacerlo, quedan lesionadas permanentemente las identidades personales de los miembros de esa comunidad y sus posibilidades de seguir el hilo de su historia y sus tradiciones. Es entonces cuando la memoria activa grupal es la encargada de mantener el brillo de esa ausencia. Porque el esclarecimiento, el conocimiento y la justicia son las condiciones de posibilidad para que, como personas y como miembros de esta sociedad, podamos recuperar y adueñarnos de nuestra memoria, de nuestras tradiciones, de nuestra historia, de nuestra identidad.


Darío Hamuy - Periodista

En el teatro Coliseo, hace trece días, el arte sintió y trasmitió su mensaje para solidarizarse con Memoria Activa. Una noche para el recuerdo entre tanta injusticia, una noche para disfrutar entre tanta bronca, una noche para no bajar los brazos y seguir cantando por el fin de la impunidad. Recorrió el pasillo, buscó su lugar, se acomodó en su sitio y se entregó a la función. Pero esta vez no lo hizo en silencio, ni musitando para que los demás espectadores no se molestaran. Todo lo contrario, se proclamó a viva voz en sus distintas vertientes, sin importarle que algunos lo quieran callar, sin prestarle atención a los que pintan de oscuro la realidad o a los que no se atreven a cantar la verdad. Desde el escenario del teatro Coliseo, el arte trasmitió el mensaje que desde arriba nos llega, aquel que clama justicia en un país donde esa palabra no posee una definición precisa y una procedencia límpida. Desde el interior del teatro corporal, el artista se aunó al reclamo incansable, aquel que tiene cita acá todos los lunes a las 9:53 en la Plaza Lavalle. Y para no olvidar que pasaron siete años sin respuestas al atentado a la AMIA, Memoria Activa organizó este evento junto al talento de varios representantes de nuestra cultura. El potente sonido de los shofarot inició una noche repleta de estrellas que bajaron del cielo para iluminar un sendero directo a la libertad. La presentación de la periodista Fanny Mandelbaum precedió al coro idish Guebirtig de personas mayores que no relegan su origen. Cada invitado fue anunciado con su valor solidario y con testimonios de distintos adherentes a esta causa. Así conmocionaron variados músicos e interpretes: comenzó Mercedes Sosa con su enorme calidez y su colosal garganta; León Gieco brindando su humilde permanente y su preocupación ajena; Eleonora Noga Alberti con las odas del Rey David; tres actores de Cuarta Pared representando su obra 9:53; Pedro Aznar compartiendo su virtuosismo y su nueva composición; Opus Cuatro con sus cuerdas vocales instrumentadas y los Cuatro Vientos con sus instrumentos vocalizados. También, manifestaron su apoyo el grupo de danza Abecedario, con su coreografía de un canto a la paz; Julia Zenko soltando las alas de su alma voladora; Marcelo Moguilevsky y Cesar Lerner revitalizando el estilo Klesmer; también Sandra Mihanovich demostrando que somos vulnerables, pero confiables; además el grupo circense Gala con sus torres humanas; Ignacio Copani con su facilidad para describir el sentimiento argentino y finalmente el coro Kennedy con sus angelicales voces y sus sensibles señas para sordomudos, que sosteniendo sus velas le dieron luz a la esperanza de encontrar a los culpables. En el acto cada artista expuso dos piezas simbolizando dos palabras: "Memoria Activa". La primera se presentó para evocar la catástrofe imposible de olvidar, para recordar que no se puede esconder ni tapar tanto dolor debajo de los escombros y para que no se repita nunca más. La segunda canción exhibió la continuidad de la viva lucha por la verdad, el vital esclarecimiento, el compromiso con la vida al honrarla y el arte de vivirla. Todos de pie y el arte arriba en el escenario, el sitio que le corresponde, así como a los asesinos les corresponde la prisión y a los jueces hacer justicia.


LUNES 30 DE JULIO DE 2001

Moisés Dulfano - Ciudadano de la plaza.

Hoy por primera vez, prácticamente por primera vez está faltando una cámara. Quería hablar de Gabriel Torrelaberdona presente en este espacio prácticamente desde la primer semana de agosto de 1994. Gabriel tiene un hermano Carlos desaparecido, y Gabriel asumió este espacio como un espacio de apuesta a la Memoria y contra la impunidad. Gabriel sorpresivamente, porque era un militante de la vida nos jugó una mala pasada el últimos martes, por eso hoy no está y no va a estar mas, pero era uno de los imprescindibles. Nuestra apuesta a continuar nuestra presencia aquí para hacer posible ese sueño de Gabriel, para que la cámara siga encendida. Gabriel Presente.


Guillermina Tiramonti - Directora de FLACSO.

Buenos días. Quiero agradecer a Memoria Activa por darme la oportunidad de hacer presente mi palabra aquí, hoy en la plaza. Mi palabra y la de la FLACSO, la facultad que presido. Mi tema es la educación, y mi trabajo es sobre la educación. La educación es la actividad que tiene la sociedad para articular, para unir el pasado con el futuro. El ayer con el hoy y el mañana. Y por eso la educación tiene, entre otras funciones, la construcción de la memoria. Una memoria que fundamente, justifica y explica el camino para el futuro. La memoria que construye la educación argentina, es una memoria light, es una memoria donde no está presente el tratamiento, el conocimiento de los acontecimientos que muestran como la Argentina ha procesado el conflicto. El conflicto político, el social, el conflicto que genera la diferencia. Esto no está presente. El gran desafío de la educación argentina u de aquellos que trabajamos en este tema, en lo que debemos empeñarnos, es en construir otra memoria. Una memoria donde no solo esté presente el conocimiento de acontecimientos como estos que estamos conmemorando hoy, sino también que construya, genere el sentimiento del horror y por cualquier acto en el que se viola la condición humana. Para poder generar este sentido del horror, es necesario generar el sentimiento de pertenencia a una comunidad humana, más allá de las diferencias. Esto es el deber al cual nos enfrentamos en el futuro. Y dentro del trabajo que hacemos en materia educativa, es a lo que debemos empeñarnos. Gracias.


Gavri Bargil - Secr. Gral. movimiento kibutziano

Buenos días. Estoy muy contento de tener la oportunidad de visitar Bs.As. y de poder participar en Memoria Activa. Como ustedes saben, el Estado de Israel está pasando por una época muy difícil de violencia, que puede llegar a una guerra. Otra vez más vemos que cuando los líderes no tienen la suficiente valentía de tomar las decisiones que tienen que tomar, los extremistas de ambos bandos llevan la situación tal a que hay una baja muy fuerte en los derechos humanos. La ocupación israelí de los territorios ocupados ya lleva 35 años y nosotros en la izquierda, hacemos todo lo posible para poder llegar a un acuerdo. Pero el último medio año estamos viendo que hay constantes, ataques terroristas contra el pueblo de Israel, cuyas consecuencias ustedes mismos las pueden ver y pudieron verlo en si mismos y que consecuencias muy difícil de llevar a cabo. El Estado de Israel tiene que tratar de llegar a un arreglo y el Estado de Israel había propuesto un acuerdo, y todavía se está muy cerca de llegar. No puede ser que cada vez que hay una crisis, los terroristas de ambas partes aprovechen la oportunidad para alejar a las partes de un acuerdo posible. Lamentablemente, los ataques terroristas no tienen límites; y salen afuera de los límites del Estado de Israel y una vez llegaron aquí, a la Embajada de Israel y una vez más, a la AMIA. La lucha contra el terror, es una lucha de todo el que piensa que la gente tiene derecho a vivir en forma tranquila, y no es una cuestión solamente de la gente que cree en la paz. En nombre del Movimiento Kitubziano, quiero hacerles partícipe nuestra solidaridad con los familiares y con todos los judíos de aquí. Que sepan que ustedes lo recuerdan constantemente y también nosotros, ahí en Israel, no nos olvidamos de lo que pasó aquí. Y a parte de eso, quiero también solidarizarme con la exigencia de Memoria Activa de un juicio y de castigo a los culpables y de todo el que haya tenido que ver con el atentado, que pague su culpa. Los terroristas tienen que saber que no vamos a olvidar, y que tampoco vamos a perdonar, y que todo el que hace un acto de este tipo lo va a pagar, que no estamos dispuestos a vivir con el terror. En nombre de todo el Movimiento Kibutziano quiero expresar mi solidaridad con la comunidad judía, con los familiares que hasta hoy en día sufren por el ataque producido y nuevamente mi solidaridad con ustedes. Gracias.


Silvio Feldman - Sociólogo

La onda expansiva sigue mutilando y haciendo estragos, desde hace mas de siete años. Hace pocos días se cumplieron siete años desde que explotó la onda en la AMIA y su onda expansiva si se me permite la metáfora continua con sus efectos. Hace siete años asesinó ochenta y cinco personas e hirió cerca de doscientos. Terminó cruelmente con muchas vidas, y mutiló cuerpos, afectos, sueños relaciones y proyectos de muchísimos más. Incorporó su enorme cuota de terror en una sociedad que ya lo ha vivido, lo ha experimentado terriblemente en diversas formas. Su onda expansiva continúa con los estragos, dejando tras de si edificios destruidos, fracturas y grietas que sigue proyectándose sobre la trama urbana, sobre calles y veredas, bajo la forma de pilotes y defensas al frente de las escuelas, clubes, asociaciones y otras instituciones judías. Los asesinos la colocaron en la AMIA en la ciudad de Buenos Aires luego de otra bomba en la Embajada de Israel en el país y de diversas amenazas a instituciones judías buscando destruir, matar, sembrar el terror, ante la posibilidad de un nuevo terrorífico golpe y el sometimiento a ese amenazante chantaje. Operaron sobre la sociedad argentina produciendo un estallido brutal en un horario de plena actividad en la zona, y de los servicios que se brindaban en la AMIA buscando ligar el terror que generaban con la presencia judía y la de las expresiones de su vida comunitaria. Los efectos mutilantes de la onda expansiva de la bomba siguen operando. Se prolongan en el dolor y en la indefensión que siguen provocando la difundida percepción social de dilaciones y limitaciones de la investigación y de la persecución de sus responsables. Porque como es bien sabido la impunidad alienta a la repetición, pero además porque cuando la investigación y la justicia quedan tan sospechadas, la sociedad es herida, se siente mutilada, es que quedan cuestionada la capacidad y la actitud de instituciones estatales primordiales con relación a la vida y los derechos de las personas. Cuando eso ocurre con instituciones cuya actitud ya aparece cuestionada la opinión pública el impacto se amplifica. La onda expansiva continua, los detenidos son uno de los miembros de una de las fuerzas de seguridad o personas ligadas a ella. Si, como aparece sospechado, las dilaciones y los entorpecimientos se ven facilitados o encuentran apoyo en complicidades de personas o grupos de esas u otras fuerzas de seguridad. En la justicia o en otros ámbitos institucionales los efectos se potencian. Ocurre que el claro repudio y la condena social de las acciones moral y legalmente condenables, contribuye a reafirmar la vigencia y sentido de las normas éticas y legales. Por el contrario las nuevas facilitaciones o apoyo tendiente a entorpecer o dilatar el esclarecimiento de los hechos implica involucrarse en complicidades que de hecho suponen, cuanto menos, aminorar la importancia de los valores morales y las normas legales tan tremendamente vulnerados. Quiero destacar la continuidad de estos efectos, de lo que es llamados los efectos mutilantes y los estragos de la onda expansiva de la bomba para llamar la atención sobre su importancia en los procesos sociales de construcción de la subjetividad y de las instituciones de nuestra sociedad. Nadie desconoce que son muchas y complejas las dificultades y los desafíos que hay que enfrentar para avanzar en el pleno esclarecimiento de hechos criminales de esta naturaleza, en especial cuando el tiempo pasa. Frente a ello la voluntad la pasión por el esclarecimiento puede contribuir a sostener y desarrollar la oportunidad de lograrlo, la pasión por la justicia es una fuente de enorme potencia y optimismo en tal sentido. Las reuniones que todos los lunes están desarrollando con el impulso de Memoria Activa y tanta gente y las demás actividades que desarrollan muestra la decidida voluntad y la pasión de muchos por contribuir al pleno esclarecimiento del atentado y exigir justicia. Les agradezco que me han dado esta oportunidad hoy de participar en ello y muchas gracias.


 

LUNES 2 DE JULIO DE 2001 LUNES 9 DE JULIO DE 2001
LUNES 16 DE JULIO DE 2001 LUNES 23 DE JULIO DE 2001
LUNES 30 DE JULIO DE 2001