LUNES 5 DE MARZO DE 2001

Adriana Reisfeld - Memoria Activa

Un lunes, otro lunes, una semana más, tantas semanas, 346, casi 70 meses, casi 7 años de aquel 18 de julio de 1994 a las 9:53. El atentado a la AMIA donde murieran nuestros 86 familiares. Volaron la AMIA, la mutual donde trabajaba Norma Lew. Norma era la Jefa de Asistencia Social y esa mañana quedó sepultada bajo los escombros, mal herida, mutilada y con un mal que nunca la dejó reponerse por completo: la muerte de su hijo Agustín. Algo que no se digiere; su estómago no resistió el hedor a complicidad que llegaba permanente durante los años que luchó en la búsqueda de justicia. Y se nos fue. Se apagó de a poco, hace un año. Muchos años atrás conocí a Norma por los relatos de mi hermana Noemí. Decía que era luchadora, trabajadora, capaz, muy capaz. A mi hermana le dio un lugar en su equipo de trabajo, fue la última persona que estuvo con Noemí. Planificaban un día que nunca se concretó. Pero el destino nos unió. Tuve la posibilidad de conocer a Norma chiquita, de contextura física menuda, pero grande, muy grande por dentro. Nos enseñó y acompañó en nuestra lucha en los pasados seis años. La extraño, la quise, y nunca voy a olvidarla. Cargamos con un genocidio sin justicia: el destino incierto de los desaparecidos sin respuesta. La Embajada de Israel y la AMIA: sin respuesta. A la congoja de la AMIA, para nosotros se agregan las otras AMIAs, cotidianas. La injusticia empobrece, nos debilita como individuos y puede hacernos perder el rumbo. Sólo sé que nuestra Memoria Activa nos permite preservar el amor a lo nuestro. Gracias,

Marta Dillon - H.I.J.O.S.

Buen día. La última vez que H.I.J.O.S. esto en esta plaza, el 17 de julio del año pasado, tuvimos que señalar una verdad dolorosa pero que además nos compromete a todos: los gobiernos cambian, pero la impunidad ya no es la misma -como decíamos el 24 de marzo del año pasado- , la impunidad avanza, la impunidad nos degrada, la impunidad son los chicos que mueren a mano del gatillo fácil, la impunidad son los chicos que mueren de hambre, la impunidad es la represión a las luchas populares, la impunidad es la masacre de la AMIA y el atentado a la Embajada de Israel. Nosotros sabemos también, que así como la impunidad avanza, también avanzan, y caminamos juntos, los que estamos exigiendo Justicia. Gracias a esa constancia es que las cosas van a cambiar. Y por eso es para nosotros, motivo de orgullo estar hoy en esta plaza, en la que cada lunes se confirma y se renueva el compromiso con la Memoria, la Verdad y la Justicia. Los atentados a la Embajada de Israel y a la AMIA, pudieron ser posibles en este país y no en otro. En este país, porque desde el poder, no hubo nunca la decisión política de castigar a los culpables y sus cómplices del peor genocidio iniciado hace 25 años. Así como tampoco ahora demuestran la voluntad necesaria para aclarar estos crímenes que desgarraron a toda la sociedad argentina. Estos atentados nos golpearon a todos, pero que también demuestran una vergonzosa tradición antisemita, de la que también hicieron gala los represores en los campos de concentración de la dictadura y que empeoraron las torturas en esos mismos campos de la muerte. Lamentablemente se sigue colando en la boca de más de un funcionario. Y para denunciar esto también tenemos que estar juntos. Porque uno de los logros más importantes de la dictadura fue haber instalado en la sociedad el miedo a organizarse. Pero nosotros, al igual que muchos otros, igual que los que estamos aquí reafirmando nuestro compromiso. Y empezamos a organizarnos, a juntarnos. Porque elegimos también una Memoria Activa, que ilumine el presente, porque sabemos que la única posibilidad de cambiar nuestro destino está en nuestras manos. Esa es nuestra deuda para los que ya no están y el homenaje que les hacemos por haber estado. No olvidamos. No perdonamos. No nos reconciliamos. Juicio y castigo a los culpables de ayer y de hoy. Y nos comprometemos también con la consigna de estos actos: "Justicia, justicia, perseguirás".

Rudi Assuntino - Escritor (traducción simultánea de Susana Zimerman)

Italia y Argentina son los dos países que prefieren el misterio a la verdad. Desde 1969, hasta 1980, hubieron muchas masacres en Italia, incluyendo el "delito Moro" todavía sin saber ningún autor ideológico. Han sido verdaderos golpes de picana que han contribuido a distorsionar la historia italiana de modo grave. Los autores ideológicos de estas masacres, todavía no se conocen y la reconstrucción del delito Moro es incompleta, todavía hoy. Pero todas las huellas nos llevan a los servicios secretos. Casi en los mismos años, Argentina fue transformada en un matadero. Decenas de millares de argentinos fueron matadas y torturadas en el mas completo misterio. Y cuando se empezaron a hacer algunas luces en estas masacres, empezaron las masacres contra la comunidad hebrea. También estas masacres quedaron en el misterio, sin autores ideológicos, sin autores materiales y con la misma complicidad. Estas masacres impunes, parecen un retorno al pasado y nos hacen temer por el futuro. Hoy la justicia italiana ha comenzado a juzgar y a condenar a los responsables de la desaparición de tantos argentinos de origen italiano. Al mismo tiempo, ha dejado huir a un criminal argentino, también en el misterio. Hoy pasean por las calles de Buenos Aires, Govanni Ventura y Franco Freda, que han sido condenados por la masacre de Plaza Fontana de Milán. Pero fueron absueltos en las última partes de su juicio. Conjuntamente, pasea también el capitán Astiz y otros que han sido responsables de tantos desaparecidos. Esta es la única cosa segura es tratar de hacer justicia, y no ser cómplice de semejantes masacres. Gracias.

Daniel Reisfeld - Familiar de víctima del atentado a la AMIA.

Nuevamente tengo el honor de dar mi testimonio aquí. En esta plaza donde todos los lunes, ustedes, impiden que la impunidad gane otra batalla. En este país de escasa justicia, donde con vergüenza propia debemos aceptar que en el extranjero traten de capturar y juzgar a los asesinos de los nuestros, por ser por sangre y tradiciones, las víctimas, algo de esos otros países en donde no existen Obediencia Debida ni Puntos Finales, que convirtieron en definitiva al territorio nacional en una gran cárcel para ellos, los asesinos, y algo muy peligroso para nosotros que podíamos haber sido las posibles víctimas. En este contexto, les comento, que el 26 de marzo seremos visitados acá, en esta plaza, por una delegación italiana que viene a reclamar por la extradición de los asesinos. Entre ellos estará Giulia Spicichino. Ustedes no la conoce, pero parte de su familia también fue secuestrada, pero por los nazis y en Roma. Fueron parte de los fusilados en las Fosas Ardreatinas. Por este tema se extraditó a Erik Priebke de Bariloche a Italia donde se lo juzgó y condenó. Eso ocurrió durante el fatídico 1994. Giulia también estuvo durante ese año conmigo en Bariloche, fue en septiembre, apenas después de los asesinatos de la AMIA. La conocí, y sentí algo que quiero compartir con ustedes. A dos meses de que Noemí, mi hermana, fuera asesinada, yo estaba ahí y tenía lo que sentía como el honor y la obligación de luchar para que el asesino de otros hermanos no quedara impune. Mi participación no se si fue importante, pero el sentimiento lo era, porque se que venía de mis orígenes. Nosotros queremos y exigimos justicia, ahora, no dentro de 40 años. Pero, ya pasen esos 40 años, 50 o 10, si donde se ubique a alguno de los asesinos de la AMIA viven judíos, tomarán la lucha como propia. Contra los asesinos, solo podemos ser hermanos. Gracias.


LUNES 12 DE MARZO DE 2001

 

Mabel Gutierrez - Presidente de familiares de desaparecidos y detenidos por razones políticas.

Compañeros, amigos:
En primer lugar quiero agradecer el hecho de cederme esta tribuna, que para mí es un gran honor.
En segundo lugar quiero señalar el hecho de que durante este mes Memoria Activa recuerda el 24 de marzo de 1976.
Hace 25 años en que se instauró en nuestro país una dictadura que fue, realmente una vergüenza internacional y la más dura de nuestra historia, que tiene muchas dictaduras desgraciadamente.
Quiero además, resaltar que estamos juntos hoy y aquí, los familiares de las víctimas del terrorismo de Estado y los familiares de las víctimas de la complicidad del Estado.
Y que estamos reclamando por justicia frente, como dijo bien Gerardo, al Tribunal de la Injusticia.
El 24 de marzo comienza un período luctuoso y se comienza con una masacre a muchos representantes gremiales, estudiantiles, religiosos, de partidos políticos, de organizaciones armadas, para eliminar en ellos a toda la gente que podía oponerse a un plan económico que es el que hoy estamos sufriendo. Por eso la dictadura agredió, no solamente a la gente que desapareció, que fue torturada, que asesinaron, a los niñitos indefensos que fueron secuestrados o que arrancaron de los vientres de sus jóvenes madres, sino que agredió a toda la sociedad. Toda la sociedad ha sido la víctima de aquella dictadura.
Por eso creo que es realmente importante que en todos los lugares de este país, se repudie a esa dictadura, se repudien las consecuencias de esta dictadura, las consecuencias económicas y las consecuencias de los asesinatos y de las desapariciones.
No quiero pasar sin recalcar, bueno ya lo nombró Gerardo, el hecho de que esta semana un Juez de la nación ha declarado la nulidad de las leyes de Obediencia Debida y de Punto Final.
Ese Juez no ha hecho más que cumplir con su obligación, porque esto era lo que realmente debía hacerse.
Y esta resolución del Juez no es una graciosa concesión. Es el resultado de la lucha de 25 años de los organismos de derechos humanos, que ante los tribunales de este país, ante los tribunales del mundo, que hemos recurrido a la OEA, que hemos gestionado la Convención sobre desaparición forzada que fue finalmente aprobada y que es una de las bases en que se funda el dictamen del Juez Cavallo.
Por eso digo que no es una graciosa concesión, sino que es fruto de esa lucha, y en esa lucha además, hemos estado acompañados por el pueblo todo de este país, del pueblo democrático de este país y por ciento de organizaciones como la de ustedes, que se han sumado a las nuestras en reclamo de basta a la impunidad.
Hoy día a lo largo y a lo ancho del país, se reúnen familiares, amigos, para reclamar por la injusticia.
La palabra impunidad -una palabra que cuando hicimos nuestra primera marcha contra la impunidad, se puso en tela de juicio el poner ese nombre, porque se decía "la gente no sabe lo que es la impunidad"-. Hoy sabe la gente lo que es la impunidad, porque la sufre en carne propia.
Por eso, amigos, seguiremos peleando, hasta que la impunidad no exista en este país. Que se anulen realmente las leyes de Obediencia Debida y Punto Final, hasta que se aclare lo que pasó en los atentados de la Embajada y de la AMIA, y hasta que el último culpable de cualquier crimen que se haya cometido en este país, sea juzgado y condenado.
Gracias.

Guillermo Lipis - Director del periódico Nueva Sión.

Hay dos motivos que esta mañana me traen a la Plaza de la Memoria.
Uno es adherirme, en nombre de Nueva Sión, a este espacio como uno de los circuitos de las organizaciones de Derechos Humanos en los que se conmemora el trágico golpe de Estado de 1976.
"El golpe no es historia" me dijo, en una entrevista para el periódico, Mariana Pérez Roisinblit, que con 23 años y nieta de Rosa Roisinblit, vicepresidente de Abuelas de Plaza de Mayo, fue quien corriera a buscar a su hermano secuestrado, desde el vientre, junto a su madre patricia, y luego apropiado por Francisco Gómez y María Teodora Jofré.
Las connotaciones del golpe del '76 no pueden ser un ejercicio de la memoria porque no son pasado.
Nos vuelve en la derogación de la obediencia Debida y del Punto Final, y también, ¿porqué no? En la posible designación de Domingo Cavallo como presidente del Banco Central, lugar desde el cual, en junio de 1982 y como funcionario de la dictadura, estatizara la deuda externa privada distribuyendo entre los habitantes del país nada menos que 15.282 millones de dólares de deuda que le hubiera correspondido pagar a unos pocos.
Nos vuelve con el dolor de los 1500 0 1800 desaparecidos judíos.
Aún tomando la cifra más baja, el porcentaje (un 5%) supera ampliamente al de la relación total con los habitantes de la Nación.
Ninguna minoría en este país padeció tantas desapariciones como la nuestra.
Por esto, pero básicamente, por la memoria de cada uno de ellos, las instituciones tienen el imperativo moral de rever sus actuaciones.
A 25 años de iniciada la dictadura más feroz de este país, ya es hora de instalar un firme reclamo de autocrítica a las organizaciones de la comunidad judía de la Argentina.
Entre abril y julio de 1977, por ejemplo, Nueva Sión sufrió el secuestro de tres ediciones consecutivas y mis antecesores, no encontraron en la comunidad el apoyo necesario para resolver la situación; nadie se había conmovido lo suficiente para evitar nuestro cierre hasta 1984, año en el cual retomamos desde el papel, las banderas de la lucha por la dignidad judía, los Derechos Humanos, la identidad y la paz en Medio Oriente.
El otro tema que me convoca frente a estos micrófonos tampoco creo que haya sucedido como sucedió por casualidad. Así tenía que ser para refrendar que el poder que otorga la fama, también puede ser utilizado para fines humanitarios.
Últimamente los artistas están dando más muestra de ello que los propios políticos y las fuerzas de seguridad, que no pudieron ni siquiera cuidar que no fuera sustraída una de las placas colocadas en los canteros de los árboles de la calle Pasteur que recuerdan a todos y a cada uno de los muertos en la AMIA.
Fuad Jorge Jury, más conocido como Leonardo Favio, tiene su oficina en Pasteur 720, a una cuadra de la supercustodiada AMIA. Un día, su secretaria, la señora Celia Pozarnik, al salir de su lugar de trabajo vio que ya no estaba la placa que recordaba a una víctima del atentado: alguien la había arrancado ferozmente del portaplaca.
Arrancar una placa no es tarea de pocos segundos. Sin embargo el "yo no se nada" o "no vi nada" volvió a funcionar en la Argentina en la que, alguna vez, el silencio era salud, como arengaba la propaganda de los dictadores.
Favio, impresionado por este hecho, denunció el acontecimiento por acta notarial, el pasado 26 de diciembre del año 2000, ante la escribana Sara Hurovich, y solicitó a su secretaria que entregue, en los ámbitos de la comunidad, copia de la misma a quienes considerara más apropiado para hacer pública la denuncia.
La señora Pozarnik decidió recurrir a Nueva Sión y a Memoria Activa, las dos únicas organizaciones en las que confiara para hacer público este lamentable atentado a la memoria.
Señores del gobierno, en Pasteur 720 alguien robó y profanó la memoria y el recuerdo de uno de nuestros muertos y desde este micrófono, todos los aquí presentes, Memoria Activa y Nueva Sión, nos sumamos al reclamo de Leonardo Favio, y exigimos que se identifique la placa sustraída y sea repuesta inmediatamente.
La integridad y sensibilidad de personas como Leonardo Favio, ha demostrado una vez más, tal vez sin saberlo, cómo funciona (o mejor dicho, cómo no funciona) la seguridad en nuestras instituciones; al menos a una cuadra del sitio en el que se perpetró el mayor y más cruento de los atentados en la historia argentina.
Muchas gracias.


Baruj Plavnick - Rabino de la Comunidad Pardés.

Una vez más he sido honrado con la invitación a dirigirles unas palabras.
Creo que es la tercera o la cuarta vez, y la sensación es extraña.
Por un lado esto de que me siento honrado que me vuelvan a invitar y por otro lado digo: otra vez, que más hay para decir?
Siento un gran honor cuando Memoria Activa me convoca, pero también siento mucha bronca, vergüenza, temor.
Esta semana se cumplirán 9 años, del atentado en el que se destruyó la sede de la Embajada aquí, en Buenos Aires. Y en julio serán 7 años de la AMIA.
Claro, en relación a los 25 años en que todavía se espera para aclarar y juzgar a los responsables del genocidio de la dictadura, de los desaparecidos.
No solo que los culpables no han sido juzgados, sino que la impunidad organizada, tiene todavía tanto éxito que ni si quiera se conoce públicamente....(se cortó la grabación)... en expedientes judiciales y en revistas y periódicos, lo único cierto y reconocido, son los muertos y el dolor de sus familiares.
Como Rabino he sido expuesto en mis funciones, a experiencias que probablemente, otros hombres de mi edad no han tenido.
Sin embargo jamás podré olvidar experiencias.
La experiencia de acompañar a los familiares a la morgue, a reconocer los cuerpos de las víctimas, una docena de veces caminamos en julio del 94 desde Ayacucho y Tucumán hasta Viamonte y Junín. Dos cuadras eran lo que separaban la esperanza de la desesperación.
El tiempo transcurrido, aumenta la obscena desproporción entre la magnitud de la atrocidad y la descarada inoperancia de las instituciones de la república y de la comunidad.
Siento bronca, vergüenza, temor.
Crecí como argentino y judío, inspirado en los valores de la libertad y la democracia, la verdad y la justicia. Y aunque sostengo ante mis hijos y alumnos los mismos principios, ya no puedo hacerlo sin temor por lo que tendrán que sufrir los que me sigan en estos principios.
Tengo mucha bronca, porque la magnitud del cinismo es tal, que desespero. Y cuando desespero, la fe se me hace añicos y todo en lo que creo parece mentira.
Pero no podemos dejar que el odio nos gane y que la verdad se confunda con la mentira.
No tengo certezas absolutas de cual es la verdad. Pero tampoco tengo dudas cuando la mentira se hace pasar por verdad.
Me parece que es una mentira que la justicia funciona, solo hay un sistema negociado de toma y daca.
Me parece una mentira que la democracia existe, está prostituida por quienes la representan, porque votamos por un discurso, para que los elegidos hagan otras cosas.
Me parece que es un mito la solidaridad comunitaria, hay dirigentes que se apoderaron de la representación de 300.000 judíos. Seguramente muchos, merecen nuestro respeto y la admiración, pero deben tener el coraje de validar su representatividad democráticamente.
Dios no va a hacer diferencias entre quienes formaron parte de una comisión directiva y los que solo cepillan maderas en una mueblería, o venden telas en el Once a comisión.
Dios nos va a llamar a cada uno por su nombre propio, sin anteponerle ningún doctor ni ningún señor presidente.
Pero la confusión entre verdad y mentira que nos aturde, el alarde de impunidad que nos enfurece, no es solo una depravación local.
Creo que debemos asumir que el mundo necesita corrección. Como lo decían nuestros maestros Tikum Olam.
Hay cosas que no se entienden. Alguien me puede explicar cómo es posible que a nivel mundial aumente la riqueza y al mismo tiempo aumente la pobreza?
Nadie puede poner en duda, al menos de quienes estamos bíblicamente inspirados, en el valor ético fundamental que es cumplir con los compromisos, pagar las deudas.
Pero quienes endeudaron al mundo, estaban éticamente habilitados para tomar esas deudas? Para comprometer esas deudas?
Y quienes otorgaron los créditos, revisaron los títulos éticos de los que nos endeudaban? O hipócritamente se conformaron con los títulos formales?
No es fácil reconocer las verdades. No siempre los que ganan con la verdad lo merecen. Y siempre hay quienes sin merecerlo, pierden algo, con la verdad.
Los que pierden injustamente con la verdad, a la larga ganarán, y los que ganan sin merecerlo, tienen una oportunidad, que si la desaprovechan, la pagarán más tarde muy caro.
Un maestro, cuando sus discípulos le comentaban alarmados que crecía el número de agnósticos en el mundo, y los que cuestionaban la existencia de Dios, les dijo a sus alumnos: el problema mayor no es que el hombre deje de creer en Dios, más grave sería que Dios dejara de creer en el hombre.
Gracias Memoria Activa, gracias Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, por reclamar y seguir reclamando verdad y justicia.
Gracias, porque ustedes sostienen la fe de Dios en la humanidad
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LUNES 19 DE MARZO DE 2001

Carlos Susevich - Familiar de víctima de la Embajada.
Buenos días.
Contra mi habitual costumbre de leer mi discurso, trataré de que no me traicionen las neuronas de mi cerebro, dado que en el día de ayer cumplí 77 años.
Y una vez más, como en los últimos 9 años, mi forma de justificar o rememorar este nuevo cumpleaños mío, fue la de hacer una visita a la tumba de mi hija en Tablada, para depositar unas flores y formular una promesa muy firme y constante de que Nunca más seré yo convocante de un acto recordatorio en la Embajada, por distintos factores que enumeraré a continuación.El primero de ellos, por una reconversión muy crítica de una funcionaria de la Embajada de Israel, que dijo que yo pretendía tener un protagonismo especial, para convocar a ese acto de recuerdo por cuanto los familiares que también sufrieron pérdidas de vidas de hijos, no me acompañaban nunca. Total falsedad y mentira.
También fui acusado por la misma funcionaria, de pretender tener una actitud de patoterismo contra el embajador de Israel, al ser yo el convocante a una jornada de recuerdo por este primer atentado masivo, antisemita, producido en los años recientes en la República Argentina.
Y por último agregó, que consideraba que era yo un ingenuo político, al pretender convocar a una reunión para recordar este atentado.
Lógicamente, manifesté que sería un ingenuo en la politiquería, pero no en la política, porque por mi edad, hace 60 años que estoy embanderado en la política no solo argentina, sino en defensa de los postulados de la comunidad judía.Lamentablemente, la última recomendación que me hizo, fue de que no intentara más convocar a nadie, por cuanto ese deber correspondía a instancias de otro nivel, la dirigencia comunitaria argentina, por la comunidad judía.Lamentablemente, debo decir con toda franqueza, que siento tremenda vergüenza ajena, por la total indiferencia de la dirigencia comunitaria argentina.Lo que quería recalcar antes que omití, fue de que solo agradezco con toda decisión, la presencia de este organismo, Memoria Activa, de toda la dirigencia que la maneja y de todos los asistentes a esta plaza, que me acompañaron, desde el primero hasta el último, en el acto de la convocatoria del día viernes 16 a las 14.30 horas.Pero lamentablemente, continuando mi primera acepción, realmente siento vergüenza ajena por la total indiferencia, no solo de la dirigencia comunitaria judía argentina, sino de los centros deportivos, los clubes de la comunidad, de toda la parte que realmente responde ante cualquier acto, por cualquier motivo, y no ante este acto recordatorio -vuelvo a repetir- del primer crimen masivo contra la comunidad judía en la República Argentina.
Que en realidad no fue contra la comunidad judía. Fue un crimen contra la sociedad argentina, porque la mayor parte de los allí fallecidos eran argentinos, nacidos en el país, de distintos credos religiosos, pero que no fueron discriminados en absoluto por los terroristas, que indiscutiblemente tomaron como premisa, causar el mayor daño posible.Nosotros los familiares, no vamos a dejar de rememorar constantemente, y de reclamar y exigir justicia, por todo ello.
Y de acusar, con toda claridad, de que en estos atentados, el de la Embajada y el de la AMIA, hubo una complicidad manifiesta y exacta de elementos locales, de efectivos de seguridad. Dicho claramente, de la policía que convalidó y permitió que realmente estos atentados se realizaran.Pero también no vamos a dejar de acusar, a la total inercia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, integrada por los jueces máximos del país, que nunca en absoluto, iniciaron acción ninguna de investigación, para llegar siquiera, elementalmente a configurar -por lo menos en forma aparente- un principio de investigación.
Pero que podemos hablar de los hechos impunes de los atentados de la Embajada y de la AMIA, si continuamente los ciudadanos de este país, nos enteramos diariamente de tremendos crímenes en los cuales, en la mayor parte de ellos lamentablemente, están involucrados gentes y elementos de la policía o de los servicios de seguridad.
Qué servicio de inteligencia y seguridad tiene este país?
Con qué política nos manejamos los ciudadanos que transitamos y realizamos nuestras habituales tareas, para tener la seguridad que cuando salimos de nuestras casas podemos volver a regresar a ellas?
Ninguna en absoluto.Todas estas tremendas diferencias políticas entre sectores de los distintos partidos, que se traducen en tremendas luchas por espacios de poder, nos hacen pensar, exactamente, que estamos en un país sin gobierno.
Lo digo con toda claridad.
Y las últimas noticias, aparecidas en estos días, y en el día de hoy, confirman exactamente, esta presunción que todos los ciudadanos tenemos: quién gobierna este país?
Absolutamente nadie. La virtual desaparición de la figura presidencial, que en estos últimos años siempre los primeros mandatarios de este país se esforzaron en exhibir máximas que nunca cumplieron y que ustedes deben recordar tanto como nosotros:
- con la democracia se cura, se come, se educa y levantaremos las persianas de las fábricas a patadas. Y la realidad de lo que ocurrió, fue de que pocos comieron, ninguno se curó, la educación bajó el nivel, no se abrió ninguna fábrica, al contrario se cerraron muchas más.
La otra elucubración, también de un ex primer mandatario:
- síganme, no los voy a defraudar y pobres siempre hubo. Ya hemos visto lo que ocurrió. Nos defraudaron totalmente y pobres siguen habiendo, pero muchos más.
Y la última y actualizada de:
- tengo las manos limpias y se acabó la fiesta para unos pocos. Es muy claro que se pueden tener las manos limpias con una conducta firme y recta, y que la fiesta se acabó para pocos, es verdad. La única diferencia es que se han reemplazado los actores y los protagonistas. Y la fiesta en este momento, es para otros pocos que se regocijan pensando como están manejando los destinos de este país.Hoy nos encontramos ante la alternativa de que va a ser incorporado al gobierno un nefasto hombre que realmente destrozó la economía del país.
No sería de extrañar tampoco, que dentro de muy pocos días nos encontremos con la sorpresa de que vayamos a incorporar a un ex ministro del interior del anterior gobierno y de un secretario general de la presidencia.
Porque lo dijo con claridad el ex presidente del anterior gobierno en sus declaraciones en Chile, y yo lo afirmé en mi discurso del día viernes: es que realmente nosotros pensamos -como es la verdad- que se está negociando impunidad por gobernabilidad?
Porque la exigencia planteada por el ex presidente del gobierno anterior, fue de que realmente apoyaría a este gobierno siempre y cuando, se terminen las acusaciones contra todo el entorno político que lo rodeó y que llevó al país al desastre en que estamos inmersos.Señores, por este motivo, vuelvo a repetir, siento una tremenda vergüenza de que realmente no hayamos contado más que con limitadas adhesiones y presencias en el acto del día viernes. Acá no hay ningún protagonismo personal, el único protagonismo es recordar para que este atentado no se olvide. Y lamentablemente, no hemos contado ni siquiera con la presencia de grupos de activistas de políticos que se titulan populares o de avanzada o progresistas. Porque sabemos positivamente que en alguno de ellos están incluidos en gran cantidad, sectores netamente antisemitas a los que no les interesa nuestra recordación.
Nada mas, muchas gracias por la presencia de ustedes.


Herman Schiller - Periodista
Buenos días y gracias a los compañeros de Memoria Activa por permitirme expresar libremente.En mi época de estudiante del Seminario para Maestros de la AMIA tenía un profesor, Meir Grimboim, que recuerdo en forma especial. Porqué? Porque, además de ser un profundo estudioso del judaísmo, era anarquista, no creía en el Estado explotador, se reía de la justicia, estaba convencido que los trabajadores debían hacer una revolución social, observaba con desprecio las mentiras convencionales de la civilización y, como José Ingenieros, aborrecía de la simulación en la lucha por la vida.
Cuando vi esa hermosa película que es "La lengua de las mariposas", pensé en él.
Aquel racionalista, aquel anarquista, era mi profesor de Talmud en el Seminario para Maestros que funcionaba en el segundo piso de la AMIA. Allí fui alumno en una época en que ambas categorías -anarquismo, rebeldía, confrontación con el poder establecido, por un lado, y valores judíos, por el otro-, no parecían ser categorías contrapuestas, como quizás lo sean hoy.
Y bien, aquel profesor tenía una frase que hice mía: "Lehatjil mir hasof", empezar por el final.Y empiezo por el final, pese a que, cuando solicité hablar en este acto, pensaba referirme, de entrada, directamente, a los horrores de la dictadura militar y al momento judío de esa dictadura, por el sufrimiento particular que tuvieron los judíos en los "chupaderos", en los tétricos campos de concentración de los represores; y por el comportamiento condescendiente, cómplice, que tuvo la mayor parte del judaísmo oficial.Y digo que empiezo por el final, porque los acontecimientos -tanto en el orden general, como en el ámbito particular de la comunidad judía- siguen produciendo hechos que son la continuidad inequívoca de aquellos años terribles.En el plano general, sin duda, lo más grave son las medidas de recontrajuste, medidas calificadas por un periodista tan centrado como Daniel Muchnik como verdadero "golpe de Estado de los talibaneses neoliberales de la dictadura del mercado".
No hace falta agregar más de lo que se ha dicho desde entonces: son medidas que, corregidas y aumentadas, siguen la línea perversa de Martínez de Hoz, que fueron profundizadas durante el menemismo y que hoy se entroncan con este gobierno ya definitivamente desbocado hacia una política económica de ultraderecha, destinada a favorecer a los sectores financieros y especulativos, en detrimento del trabajo y la producción, y destinada también a ahondar el drama de un país con 14 millones de habitantes por debajo del nivel de pobreza.La decisión de la mayoría de los argentinos de volcarse a la calle para resistir -para resistir como se pueda- es la mejor respuesta.
Esto es lo más grave de los últimos días. Y es la dictadura revivida.
1976: golpe de Videla y su banda de gángsters.
2001: golpe del neoliberalismo y de la banda de mafiosos de la timba económica que suponen que nos vamos a quedar con los brazos cruzados.Pero también hubo otros hechos en las últimas horas, aunque el más llamativo, el que nos hizo crispar los puños de indignación, fue la reunión del sindicalista Hugo Moyano con un integrante del mismo ejército genocida que masacró a nuestros compañeros e hizo desaparecer a toda una generación de argentinos.
En la reunión, Moyano tranquilizó al milico, diciéndole que en las marchas del 24, la central sindical que preside va a tener un perfil bajo.
Moyano cree que puede repetir la alianza de clases del '45 entre las fuerzas armadas, la Iglesia, los empresarios y la clase obrera que posibilitó entonces el surgimiento del peronismo.La derecha que sueña con una continuidad del sistema con apoyo popular, no se da cuenta que esa experiencia del '45, producto de una situación económica de abundancia muy especial signada por la acumulación de divisas durante la Segunda Guerra Mundial, ya no puede volver más. Esa etapa está muerta y hoy es casi imposible que pueda tener éxito un nuevo Perón que surja para neutralizar el avance de la izquierda y de los sectores más combativos.
La derecha, que todavía logra manipular a algún sector del sindicalismo, no se da cuenta que los de abajo, los excluidos, los desocupados y lo que queda de la clase obrera, ya no son los de antes.Pese a los 30.000 desaparecidos, que en su mayoría eran de la clase obrera y su ausencia dejó un vacío impresionante; pese al terremoto menemista y pese al terremoto delarruista que estamos viviendo; pese a la intensa propaganda de medios fascistas, como la radio de Hadad; y, especialmente, pese a las zapatillas y a los mendrugos que arrojan al pueblo los radicales y los peronistas, igual como hacían los conservadores en la década infame cuando la malaria era tan grave como la de ahora; pese a todo, no han logrado poner de rodillas al pueblo.Están desesperados para que los negros no se hagan rojos, pero, en cada barrio, en cada villa, en cada pueblo se recuerdan los crímenes de la dictadura militar, por más que algún burócrata con discurso engañoso pretenda tranquilizar a los milicos, como anticipo quizás de un nuevo frente militar-sindical que, si se llegara a dar, vamos a combatir.
En la década del setenta estaba la CGT de los Argentinos que salió a disputarle la calle a los conciliadores.
En los próximos días vamos a ir a todas las movilizaciones, porque es el único camino para enfrentar al gobierno de De La Rúa y a los explotadores, pero con la convicción de que están surgiendo nuevas fuerzas -piqueteros, excluidos, jóvenes luchadores- que no van a permitir estos juegos perversos de negociar la sangre derramada.
Estos son los dos hechos, en el plano general, que a mi juicio, son los más graves de las últimas horas y que trasladan dramáticamente la furiosa embestida del '76 al corazón del 2001.
Pero también hay un suceso que hace concretamente a la comunidad judía y que, de algún modo, a mí personalmente me traslada a los duros días en que tuve que enfrentar a los capitostes de la DAIA y de otras instituciones de la colectividad.
Es un episodio que no pasó en el '76, sino hace apenas algunas horas, cuando algunos médicos del hospital Israelita me llamaron para formularme una grave denuncia.
Esos médicos, además de su angustia por el vaciamiento que se está haciendo de ese hospital que hasta hace muy poco era un orgullo de la generación inmigratoria judía; esos médicos, decía, me manifestaron ayer su indignación porque en estos momentos el Servicio de Radioterapia está siendo dirigido por un coronel médico llamado Manuel Alejandro Garzón, un represor de la dictadura que actuó en Tucumán.Que en estos mismos momentos, aquí en Memoria Activa, los judíos contestatarios estemos repudiando al gobierno nazi del '76 y que, simultáneamente, un servicio del Hospital israelita esté a cargo de un integrante de esa misma dictadura, es por lo menos una paradoja inaguantable. Pero también un contraste emblemático, similar al que nos tocó vivir hace un cuarto de siglo.Por eso decía antes que prefería empezar por el final. Por lo que está pasando, que en muchos aspectos es tan terrible como lo que pasó. En el ámbito nacional, y en el ámbito particular judío.En diciembre del '99, durante una charla que di durante dos horas en la AMIA con los auspicios del instituto Científico Judío IWO; en el último número de "Nueva Sión"; en la colección de "Nueva Presencia" y en tantos otros lugares, tuve la oportunidad de expresar con amplitud lo que fue nuestra lucha contra la dictadura y contra aquellos que, en la colectividad, mantuvieron una vergonzosa actitud condescendiente con los militares genocidas.Y reitero lo que dije en el periódico "Nueva Sión". Esto no pasaba porque "ellos" eran malos y nosotros éramos buenos (a lo mejor era al revés). Quién puede definir con exactitud que es bondad y que es maldad? Esto pasaba porque a mí me estaban matando a mis compañeros. Compañeros que para "ellos" eran enemigos, terroristas, traidores, renegados, asimilacionistas.
("Asimilacionistas", qué palabra reaccionaria, que odio!).En aquellos años, y también ahora, digo que las víctimas judías de la dictadura, los torturados, los muertos y desaparecidos judíos, quizás sin saberlo, estaban más cerca del pensamiento revolucionario de los profetas del antiguo Israel, que los burgueses del frente interno judío que apoyaron a la dictadura y crecieron al amparo de la política neoliberal de Martínez de Hoz.La Licenciada Beatriz Gurevich, que estaba haciendo el único trabajo serio e imparcial de investigación sobre lo que ocurrió en esa etapa en la comunidad judía, grabó decenas de testimonios.
Esos cassettes han desaparecido. Algunos dicen que la DAIA los tiró, otros que se encuentran en Israel. No lo sé. Pero el hecho concreto es que la verdad está siendo tergiversada y la comunidad judía oficial declaró una especie de autoamnistía.En cuanto a la actitud oficial del Estado de Israel con respecto a las víctimas judías de la dictadura, no quiero acentuar en estos momentos la controversia.
Sólo me alcanza con citar dos ejemplificaciones, que no son mías sino de dos destacados israelíes.
La primera es lapidaria: es un libro que en 1991 escribió el escritor Marcel Zohar con el título en hebreo de "Shlaj et amí lazalzel" (Manda a mi pueblo al diablo) criticando duramente el comportamiento del judaísmo oficial con respecto a este tema.
La segunda es del dirigente del partido de izquierda Meretz, Iosi Sarid, quien, durante mi visita a Israel en abril de 1999, declaró públicamente, en un acto realizado en el salón de Tzavta, en la Avenida Ibn Gabirol de Tel Aviv, que la actitud de los distintos gobiernos israelíes fue vergonzosa al apoyar militarmente a las distintas dictaduras de América Latina, como la de Pinochet, Videla, Somoza y otros, como así también al régimen racista de Sudáfrica.
Y Iosi Sarid llamó a hacer una autocrítica profunda y a pedirle disculpas a los familiares.
En lugar de autocrítica y pedido de disculpas, lo que se desató es una feroz ofensiva para blanquear a los culpables del frente interno.Y me basta lo que dijeron algunas madres judías de desaparecidos, entre ellas la inolvidable Renée Epelbaum, una de las líderes históricas de las Madres de Plaza de Mayo: no quisiera enterarme que a mis hijos los mataron con armas israelíes.24 de marzo de 1976. 24 de marzo de 2001. Pasaron 25 años. Seguimos luchando por verdad y justicia. Contra la impunidad. Para que los militares asesinos y los policías asesinos estén en la cárcel y no en puestos públicos.
En el frente interno judío, donde todavía subsisten los resabios de la comunidad banco-dependiente, seguimos exigiendo que se terminen las mentiras y la falsificación de la historia. Y que podamos elegir la representación política de la comunidad judía en forma democrática, no en forma corporativa.
En el Medio oriente, aunque hoy parezca una utopía inalcanzable, apostamos a la paz y entendimiento entre palestinos e israelíes, especialmente al entendimiento entre los trabajadores palestinos y los trabajadores israelíes. Para que se termine esta inútil matanza y ambos puedan luchar contra sus verdaderos enemigos.Aquí, pese a los encubridores de adentro y de afuera, seguiremos junto a Memoria Activa luchando para que haya justicia por la masacre de la Embajada de Israel y por la masacre de la AMIA.
Y, también, para seguir combatiendo el racismo, la intolerancia, la xenofobia y el antisemitismo.
Y como soy un hombre de izquierda y no me callo nada, ni siquiera las lacras propias, agrego: para seguir luchando también contra el antisemitismo que subsiste dentro mismo de algunos sectores de izquierda, que confunden los términos reales de la lucha de clases.24 de marzo de 1976. 24 de marzo de 2001.
Contra el fascismo y la muerte, por la vida.
Gracias y perdón, Memoria Activa, por haberme excedido en el tiempo.

Elisa Carrió - Diputada Nacional.
Bueno, yo agradezco mucho esta nueva invitación de Memoria Activa.
Y me parece que tenemos que hablar brevemente de lo que hoy pasa en el país, porque sino sería como escaparle a la realidad.Yo diría una cosa: no miremos la muerte de hoy.
Miremos la aparición de una Argentina que está naciendo.
No miremos la prepotencia del régimen, y en todo caso estemos contentos de que el régimen hoy muestre todas sus caras. Que estén los autores, los cómplices, y que esto sea transversal.
No importa que el régimen hoy lo encarne el presidente de mi propio partido político.
La lucha contra el régimen, es una lucha de todo un pueblo, más allá de sus banderías políticas.Nosotros podemos interpretar de dos maneras lo que sucede hoy: como la derrota definitiva de un pueblo frente al régimen que construyó la mentira, que construyó la impunidad, que construyó la AMIA, que construyó Embajada de Israel, que construyó el hambre y que construyó la miseria; pero también lo podemos entender como algo parecido a aquél discurso de Galtieri, cuando después de la derrota de las Malvinas, con enorme prepotencia, nos decía: aquí está el poder y vamos a continuar.Miren, cuando un régimen se hace tan prepotente, cuando se llama a ese autor como salvador de la Patria, es decir, se lo llama a Cavallo, es porque el régimen en realidad se está cayendo.
Es tanta su debilidad, es que ya no tiene ninguna legitimación, que tiene que llamar a sus mejores espadas. Por eso no es casual que esté López Murphy, por eso no es casual que asuma Cavallo.
Y está bien que los pragmáticos, que los cómplices, que los sin convicciones, que los que entregaron sus partidos al pragmatismo feroz de la injusticia, hoy se aplaudan y se abracen entre ellos.Yo siento que Dios está subiendo al Titanic para que se estrellen finalmente todos los que finalmente debieron estar juntos desde el principio.
Pensemos entonces, no en esa Argentina de la impunidad y de la injusticia que hoy, un mes, dos meses, tres días, no importa, se está muriendo.
Pensemos en las fuerzas que construyeron y construyen con obcecación la Argentina que nace.
Y esa Argentina que nace, está naciendo hace muchisimos años.
Está naciendo desde que las Madres, expulsadas por el dolor por la desaparición de sus hijos de sus propias casas, fueron a Plaza de Mayo.
Está naciendo cuando Martha Pelloni y esas chicas, hacían las Marchas del Silencio en Catamarca.
Está naciendo con Memoria Activa y con Laura Ginsberg cuando denunció al poder que garantizaba la verdad oficial en el tema de la AMIA.
Está naciendo con la obcecación del CELS para conseguir las leyes de nulidad de Obediencia Debida y Punto Final.
Cada argentino y cada argentina que hoy busca la verdad y la justicia, está construyendo esa Argentina que nace y está demoliendo el viejo régimen de la impunidad y la injusticia.Hay que tener paciencia para verlos caer.
No hay que tener la ansiedad.
Hoy la mayoría de los políticos se muestra ansioso.
El viejo utilitarismo y el pragmatismo.
Todos quieren ser amigos del señor Cavallo.
Chacho Alvarez quiere ir con el señor Cavallo.
El gobernador de la Pcia. de Bs.As. está desesperado para ver si asume, es decir, como presidente de la república.Ansiosos y desesperados, los que entregaron este país, se van. Y se van todos juntos.Hay que poder construir una Argentina diferente. Y esa Argentina diferente, que es una república de iguales, solo puede sobre la frase de Isaías: no hay paz, sino hay verdad y justicia.
Caminemos juntos. No miremos la muerte de hoy, miremos solo la espiga que crece.
Muchas gracias.

Horacio Verbistky - Presidente del CELS - Periodista.
Es la tercera o cuarta vez que acompaño a los compañeros de Memoria Activa aquí en la plaza, como orador.
Cada vez me impresiona escuchar el sonido del shofar, que viene desde hace miles de años, de un ambiente rural, montañoso, oír su sonido aquí, enfrente del Palacio de la Injusticia, como ustedes lo han bautizado, en un entorno urbano, miles de años después.
Y ese sonido trae un mensaje de antiguos valores que no han perdido actualidad, y que son simplemente la exigencia de justicia.
El Dios de los judíos, es un Dios de justicia.
A pesar de que hay una tradición judeocristiana, el componente judeo de esa tradición, reclama justicia.Y el CELS que yo presido, no ha hecho otra cosa que reclamar que las instituciones de nuestro país consagren esa aspiración de justicia que está en las calles, que está en las casas, que está en las oficinas; que lo consagre también, en los expedientes judiciales, de los cuales ha sido amputada por leyes inicuas, sancionadas bajo la presión de las armas, hace ya casi quince años.
Y lo ha pedido, no por un afán de venganza, ni pensando en el pasado, sino pensando en el presente y pensando en el futuro.Una sociedad que no es capaz de castigar; que deliberadamente decide no castigar los más graves crímenes cometidos en toda su historia, no puede pretender luego organizarse sobre bases legítimas de respeto a la ley, de respeto a las diversidades, de jerarquía de valores. Y por eso en la reciente biografía del dictador Videla, cuando él dice "me hablan de torturas, y en este momento no se está torturando en alguna comisaría?". Si claro, por supuesto que se está torturando en alguna comisaría. Y por eso es justamente que es imprescindible poner punto final a la impunidad, que como una mancha venenosa se ha ido extendiendo a partir de aquellas leyes, hasta cubrir cada vez más espacios de nuestra vida institucional.Y es desde la sociedad, es desde las calles, donde eso se puede revertir. Con la persistencia que ustedes tienen, de todas las semanas reunirse aquí, de espaldas a ese palacio ridículo, donde las Tablas de la Ley están secuestradas detrás de una celda de metal, desde hace años, sin que nadie repare ni siquiera en el simbolismo que eso tiene como parte de la decadencia argentina.
Es en las callas, junto a ustedes, a personas como Elisa Carrió.
Hoy a la mañana leía en La Nación -no se si alguno de ustedes lo ha visto- que el menemismo plantea la posibilidad de realizar elecciones para elegir vicepresidente, de modo de darle al nuevo pacto de los partidos tradicionales un respaldo institucional.
Pero Eduardo Menem y Eduardo Bauzá dijeron no, y si gana Elisa Carrió?
Tienen miedo, tienen miedo. Le han metido miedo durante muchos años a la sociedad, y tienen miedo ellos hoy.Pero esta construcción que se hace desde la sociedad, que se hace desde las calles, necesita de una sanción institucional. Que recoja esos valores anarquistas que recordaba Herman Schiller desde su juventud, pero que se traduzca en formas institucionales que son imprescindibles.
Por eso hemos pedido la nulidad de esas leyes que voluntariamente consagraron la impunidad, como un camino para reparar también otras impunidades que tal vez no fueron voluntarias, pero que requirieron de complicidades que aquí se vienen denunciando semana tras semana, en la Plaza.
Y además, hemos acompañado a Memoria Activa, desde el CELS, patrocinando la presentación ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.
La Comisión Interamericana ha abierto el caso, y en este momento estamos esperando la designación del observador que, en representación de la Comisión, supervisará, no sólo el desarrollo del juicio, sino también de todas las demás causas vinculadas con el juicio por el atentado que destruyó la sede de la DAIA y de la AMIA, en la calle Pasteur.
Estamos esperando que la Comisión cumpla con la designación del observador, y reclamamos del gobierno nacional, que se haga cargo de los gastos de ese observador, cosa que la Comisión probablemente no está en condiciones de hacer, porque entendemos que es parte de la responsabilidad que el Estado nacional debe asumir, de reparación por ese atentado, es pagar los gastos del observador.Esperamos la apertura de ese juicio. Esperamos que en ese juicio puedan identificarse alguna de las responsabilidades que no han sido identificadas en la investigación previa, en la instrucción del juez Galeano.
Señalamos todos los errores de esa investigación, pero seguimos con esperanza de que en la próxima instancia puedan corregirse y avanzarse hacia el castigo.
Porque no deponemos esa voluntad de justicia que cada semana el sonido del shofar nos trae en la Plaza de la Memoria
.


 

LUNES 26 DE MARZO DE 2001

Jorge Ithurburu - Dr. Ciencias Políticas
La persona que tenía que venir aquí, la Sra. Giulia Spizzichino, y que ya había venido a la Argentina en 1994 a pedir la extradición de Erick Prievke, Giulia tiene siete muertos en las Fosas Ardreatinas, pero por una enfermedad no ha podido venir.
Yo quería dividir algunos recuerdos.
En 1994, también el año donde se encontró a Prievke, fueron casi los mismos meses. En ese momento vinimos con Giulia y con algunos abogados, y encontramos aquí, en Argentina, aquí en Buenos Aires, y también en Bariloche, la solidaridad de los familiares de desaparecidos, la solidaridad de un montón de gente como Daniel Reisfeld en Bariloche, y de los familiares y de las Madres aquí, y eso ha permitido de obtener, después de muchísimos años, que Prievke sea extraditado en Italia, y que sea juzgado, condenado en Italia.Hoy, los fundamentos sobre la extradición de Prievke, son los fundamentos que está usando el juez Cavallo, el juez Cattaneo, el juez Shiffrin, para demoler las leyes de impunidad en este país.
Ese tema, el de Prievke, fue una lucha que se hizo con mucho trabajo, una lucha que se hizo por la memoria, una lucha donde se vio la solidaridad y el trabajo común de muchísima gente, y ese mismo tema ahora está volviendo a la Argentina para demoler la impunidad.Y yo quería recordar esto todos juntos, nada más.


Mauricio Farberman - Consultor

Amo a Memoria Activa desde aquella conmemoración en que Nora, mi mujer y yo vimos a Laura Ginsberg apostrofar a los funcionarios menemistas. Pensé en Jesús expulsando a los mercaderes del templo, en Judith cortándole la cabeza al tirano Holofermes. Lo que voy a leerles no es un cuento. Pienso que todos lo que venimos aquí a dar testimonio deberíamos decir que nos pasó el día fatídico de la voladura de la Amia. Esto es lo que me sucedió a mi. Mientras cerraba la puerta dijo confundida y angustiada:
.- ¿No escuchó mi mensaje para que hoy no venga?.
No fuí a la oficina, vengo de mi casa.
Ella seguía de pie, con la mano en el picaporte todavía sorprendida por mi presencia.
¿Quiere que me vaya?
.- No sé que es lo que quiero.
Como si no pudiera creer en sus palabras, agregó:
Hace media hora volaron la AMIA. No se sabe cuantos muertos hay bajo los escombros.
Mis piernas temblaron mientras sentía que mis problemas eran pequeños y mezquinos. Ella recompuso su voz recuperando la firmeza habitual.
.- Hoy no hay sesión.
No sé porqué, recordé que en la primera entrevista, rechazó mi beso cortesmente: Disculpe, no acostumbro. Transcurrieron años, siempre con distancia manteniendo la misma fidelidad al encuadre profesional.
Sin embargo, esa mañana no me sorprendió que me abrazara y que rompiéramos a llorar como dos niños que se quedaron solos en el mundo.
Esa misma mañana,18 de julio,1994, a dos años de la voladura de la Embajada esos asesinos festejaron que seguían sueltos reduciendo la AMIA a una montaña de tierra cubriendo heridos y muertos. Como la impunidad reina en este lamentable país nuestro, no esperaron mucho para seguir con los festejos: en 1999 profanaron 54 tumbas del cementerio de La Tablada. Nuestro impecable Canciller di Tella los definió por televisión diciendo: ' que son unos hijos de puta'. Pero el gobierno que integró desde su comienzo, investigo poco. Luego por la presión permanente de la gente y algunos medios, nos enteramos que hubo policías directamente involucrados. La oposición a aquel gobierno que nosotros votamos, está ahora en el poder; salvo detalles, todo sigue igual.
Desde hace siglos los judíos del mundo, tenemos el triste privilegio de ser perseguidos. En 1957, conocí en Moscú a las viudas de dos grandes escritores judíos: David Berguelson y Peretz Markish. Supe que sus esposos fueron torturados hasta la muerte porque reclamaban el mantenimiento de la cultura idisch para la grey judía. Ellas me confiaron una revelación que colmó mi asombro: tanto Berguelson como Markish murieron sin abjurar del judaísmo ni de su militancia como comunistas que había comenzado en los comienzos de la Revolución Rusa.
Entonces yo tenía 29 años, no practicaba la religión judía. Como tampoco era sionista consideraba que era una muy pobre razón asumirme como judío sólo porque existen antisemitas en el mundo. Sin embargo aquella experiencia que viví en el país del cual ellos tuvieron que huir para salvarse de los progroms, hizo que descubriera dentro mio lo que podria definir como la condición judía. ¿Porqué ocurrió?. Durante décadas los nazis lavaron las mentes del pueblo alemán preparándolos para una guerra cuya fanática finalidad era la dominación del mundo. Veinte años antes, los soviéticos hicieron una revolución para fundar una sociedad más justa y formar ese pueblo heroico que aniquiló a los invasores nazis. Pero no entiendo, no justifico, no perdono, que durante muchos años, desde las instancias supremas del gobierno soviético se fomentó un antisemitismo virulento.
Esa revelación me movilizó mucho. Desde entonces siento como una obligación insoslayable de los judíos denunciar la discriminación, incluso en sus formas más sutiles. Entonces, así como hay nazis encubiertos que niegan el Holocausto existen quienes encapsulan a los judíos, como si hubieran sido los únicos destinatarios del mismo. Los nazis llevaron a las cámaras de gas también a los gitanos, los negros, a los homosexuales, a los minusválidos, y a la gran minoría de alemanes y patriotas
democráticos que resistían en los países que ocuparon.
No debemos olvidar el espantoso genocidio armenio, el derivado de las luchas tribales en el Africa y que existe el colosal genocidio cotidiano del hambre. Un estudio de la FAO declaró como su objetivo primordial en 1966 bajar a la mitad la pavorosa cifra de 840 millones de personas
hambrientas en gran parte del mundo. Para verguenza de todos, lamentablemente fracasaron. Mi conclusión definitiva es que, por lo antedicho, nuestra lucha debe necesariamente formar parte de otras igualmente importantes y necesarias. El capitalismo salvaje creado por la globalización de la economía neoliberal, dió a luz un fruto perfecto: la discriminación en sus infinitas formas. Culpar a los bolivianos, paraguayos y peruanos del auge de la delincuencia y la escasez de oportunidades laborales en Argentina es tratar de esconder la realidad de personas sin pan y sin trabajo en esos paises. En realidad por las colas de argentinos en los consulados de España, Italia y los Estados Unidos cada vez nos diferenciamos menos de ellos. Entretanto, se prepara en abril, en nuestro país, otro fruto perverso: el apoyo al ALCA.
Los miles de compatriotas que colmaron FCO el viernes y antes de ayer la Plaza de Mayo no sólo fueron a repudiar el siniestro golpe del Proceso. Fuimos a gritar que ya conocemos todos los cuentos, que no aceptamos más que los gobiernos de turno nos cuenten el cuento del gran estratega político Chacho, el de salvador Cavallo, o el del impoluto de la Rúa.
Para que sepamos hasta que punto el periodismo independiente es otro cuento, una verdadera añagaza más, revisen las tapas y el cuerpo central de Clarín y La Nación del domingo, que es cuando estoy esribiendo este texto. Entonces verán que para estos diarios del establishment la noticia en un porcentaje muy elevado fueron las leyes y el fulminante ascenso de Cavallo, virtual presidente argentino. Cuando tuvieron que tratar las movilizaciones, el énfasis no estuvo puesto en los reclamos concretos al gobierno sino en las aberraciones del Proceso. Hasta hubo un recuadro dedicado a un escrache -pero al revés-, informaron que treinta eunucos fueron a ovacionar a Videla que salió al balcón para agradecer el homenaje. Amigos: Esta vez en esta lucha, la buena gente no vamos a ser los perdedores. Porque existen hechos y motivos que me permiten vislumbrarlo.
Celebremos que el miedo que engendró en todos nosotros el Proceso es cosa del pasado. Por algo el Juez Cavallo declaró nulas e inconstitucionales las leyes de Punto Final y Obediencia Debida.
Celebremos las luchas de quienes no aceptan vivir debajo de la línea de pobreza. Y que junto a ellos esté la otrora extensa clase media, ayer identificada ideológicamente con el poder de turno, hoy totalmente pauperizada. Celebremos la propuesta de otorgar el Nobel a las Abuelas de Plaza de Mayo cuyo prestigio es más grande que los gobiernos que tuvimos y el que tenemos ahora. Hagamos nuestra la epopeya de Chiapas que puso en la conciencia de los gobiernos el problema indígena.
Celebremos que la lúcida gente del primer mundo exigió mejor trato a los pobres del universo denunciando a los amos del dinero mundial en Praga, en Seattle y en Davos.
Celebremos que hace tres meses, cuatro mil delegados que representaban a ciento veintidós países, debatieron en el Foro Mundial Social de Porto Alegro ante 12.000 personas bajo el lema de"que otro mundo es posible".
Eso sí: no olvidemos que un proyecto importante existe si genera una movilización social.Para terminar, debo aclarar que mi vocación no es la política; no estoy afiliado a ningún partido. Pero tengo claro 'como el agua que baja de las cumbres', que en este simulacro de democracia que vivimos no vamos a admitir que nos cuenten más cuentos. Debemos convertir en realidad la más bella utopía de este tiempo, sí, otro mundo es posible y depende de nosotros, de la voluntad participativa de nuestros jóvenes, crearlo.


Rubén Saferstein - Rabino de la comunidad Dor Jadash
Le preguntaron al Rabino Marshall Meyer cuando integró la CONADEP y en ocasión de los juicios a las Juntas, si no pensaba que así como Dios en el cielo perdona, los hombres también debían perdonar aquí en la tierra a los responsables de la dictadura.
Meyer contestó: En el cielo Dios perdona o castiga, pero aquí en la tierra los hombres debemos hacer justicia y los culpables deben ser castigados con todo el rigor de la ley.

Me encuentro nuevamente en esta Plaza que Lunes a Lunes reclama justicia para causas puntuales como la Embajada, la AMIA y tantas otras como la dictadura militar y crímenes que se suceden día a día, y quiero ratificar lo que mi maestro dijera hace tantos años, no porque hubiera dicho algo original, ya los Profetas de Israel hace 3.000 años: Amos, Isaías, Jeremías y Ezequiel fueron tildados de locos, perseguidos, amenazados y echados de sus lugares, porque no toleraron la desigualdad ni fueron indiferentes al reclamo de justicia para cada persona.

¿Qué puedo decir yo, 25 años después del comienzo de la dictadura, 9 años después de la bomba en la Embajada, y tantos años después de la bomba en la AMIA?

Tenía dieciocho años de edad cuando ocurrió el golpe militar. Estaba terminando la escuela secundaria y mis padres sugirieron y me insistieron que era mejor que me fuera del país porque era peligroso tener 18 años aquí, y por eso la mayor parte de esos años los viví en la ciudad de Jerusalem. Y hoy 25 años después, seguimos viviendo en un país donde la justicia parece ser una linda palabra del diccionario o un mero deseo, donde la mayoría de los culpables están en la calle sin que nadie los moleste. Muchas veces me pregunto. Conocemos las cifras de 30.000 desaparecidos, 500 niños, 1500 judíos, pero no tanto de cuántas son las personas que tienen las manos manchadas de sangre, los perpetradores, los torturadores, ideólogos, los funcionarios, los simpatizantes y los delatores: 2000, 3000, 4000 personas que tuvieron que ver con este genocidio? ¿Podemos hablar de justicia?Es mi naturaleza permitirme perder la esperanza. Yo quiero que las cosas cambien, pero por ello no puedo ni podemos quedarnos con las manos cruzadas.Considero que no alcanza con recordar. La memoria es frágil y puede ocurrir que dentro de algunos años yo también me olvide de las fechas. Tenemos que chequear cuantas semanas pasaron de la bomba en la Embajada, cuantas de la bomba en la AMIA
Y me pregunto: ¿Cómo va a ser el 24 de marzo dentro de 25 años? ¿Cómo va a ser el 18 de julio dentro de 25 años? ¿Se acordará mucha gente que ese fue el día de la bomba en la AMIA? ¿Qué haré con ese recuerdo?Memoria Activa es eso, no a la indiferencia ni a la apatía. Estar aquí en el reclamo constante, permanente, persistente, apoyando cada movimiento genuino que tenga que ver con la justicia social, la solidaridad y la compañía a los desprotegidos, porque eso también fue la consecuencia de la dictadura, arrojar y permitir la marginación de miles de personas. Este reclamo también lo hago en el marco de mi familia, de mis hijos y de mi esposa, y en el marco de la congregación a la que pertenezco.
Porque dicen nuestras fuentes: Ve igadta le binja. "Y le enseñarás a tus hijos".
Se enseña con la palabra y con la acción. Mostrando el mundo real para que ellos sean partícipes del mismo y no vivan de ilusiones o de un mundo edulcorado.La sociedad nos ha ido mostrando esta semana, a través de los diferentes actos y manifestaciones que muchos son los que queremos vivir en un país más digno. Cada intento, esfuerzo y acción de jueces independientes, periodistas independientes, organizaciones para terminar con la impunidad pueden llegar a conseguir resultados en pro de la justicia.
Ya hay asesinos que no pueden salir del país; nietos que han ido apareciendo, Jueces como Baltasar Garzón y como Cavallo que con la anulación de leyes como las de Obediencia Debida y Punto Final hacen que otro mundo sea posible.Lamentablemente todavía hay mucha división y fragmentación en la sociedad, en los grupos de derechos humanos, en la comunidad judía. Pero a pesar de ello, vemos algunos resultados, como aquí, los miembros de Memoria Activa que no dejan de estar y de decir que tenemos que hacer, y por eso queremos ver resultados. Resultados inmediatos. Resultados porque se puede esclarecer lo que ha pasado.Como escribió Mario Benedetti en 1987: "No es el olvido lo que puede salvar a una comunidad del rencor y la venganza. Sólo el ejercicio de la justicia permite que la comunidad recupere su equilibrio."
Y esto es lo que nunca debemos dejar de hacer.
Muchas gracias.

Tati Almeida - Madres de Plaza de Mayo - Línea Fundadora.
Por mi intermedio, Madres de Plaza de Mayo, línea fundadora, una vez más les agradecen, que nos permitan compartir con ustedes un lunes más.
Jueves, Plaza de Mayo. Lunes, Plaza Lavalle.
No hay plazas ni lunes, ni jueves que nos separen. Al contrario, nos unen. Nos une el mismo dolor, nos une el dolor de las pérdidas, nos une el mismo reclamo, la misma exigencia de memoria, verdad y justicia.Hemos cumplido 25 años del golpe más sangriento que se conozca en la Argentina. Un cuarto de siglo.
Si bien el 24 de marzo de 1976, las desapariciones, los asesinatos, comienzan a realizarse de una manera sistemática, respondiendo a un plan perfectamente organizado, esas desapariciones, esos asesinatos no respondiendo a un plan organizado, no comienzan el 24 de marzo.
De memoria se trata.
Estas desapariciones comienzan en la década del 70, se hacen más intensas en el gobierno constitucional, no democrático de Isabel Perón, con el acuerdo total de Luder, de Ruckauf -el gobernador actual de la provincia de Buenos Aires-, no nos olvidemos, con ese triste personaje y célebre López Rega, hay alrededor de 1.000 detenidos, desaparecidos y asesinados.
No nos olvidemos de eso.
No eso posible que nos olvidemos de los detenidos-desaparecidos antes del 76.
Luego, por supuesto, comienza esa era tremenda, desgarrante.
Nos robaron lo más preciado que tiene una mujer, nuestros hijos.
Es un dolor visceral.Por eso es que nos agrupamos, hace muchos años, en el año '77, nosotras, las "locas de plaza de mayo", como nos llamaron, creyendo que nos ofendían.
Locas de dolor, de impotencia, de inconsciencia, bajo la idea de Azucena Villaflor de Devincenti. Ella es la única, la fundadora del movimiento de Madres de Plaza de Mayo.
A Azucena la desaparecen. Que paradoja, 10 de diciembre. El día universal de los Derechos Humanos del mismo año, del año 77.
No pudo ver, por supuesto que de algún lado está viéndonos y sabiendo como ese grupo de 14 primeras mujeres fue creciendo, creciendo, hasta convertirse en un ejército de mujeres, de locas.
Esas Madres, que ojalá (siempre digo lo mismo) no hubieran crecido; ojalá no existiéramos las Madres de Plaza de Mayo, querría decir que no hay desaparecidos en la Argentina.
Pero al revés. Cuándo la desaparecen a Azucena, estos genocidas que se olvidaron que tienen madres, pensaron que con la desaparición de algunas como la Sra. de Cariaga, como la Sra. de Ponce, Madres que las desaparecen, dijeron -bah! Estas locas enseguida se van a asustar.
Pero vuelvo a repetir. Se olvidaron lo que es para nosotras llevar 9 meses en la panza a un hijo.No aceptamos que nos digan "heroicas".
Hicimos lo que cualquier madre hace por su hijo. Desaparecido o asesinado. Lo saben todos ustedes que nos unen en el dolor.
No solamente con las mujeres, con los padres, con los hermanos, con los maridos, con las esposas. Todos, todos integramos, desagraciadamente hoy en día, un grupo enorme que tenemos memoria, que no vamos a bajar los brazos, que cada vez vamos a ser más. Y dentro de 25 años -como alguien recién dijo: que será de Memoria Activa, que será de las Madres, de las Abuelas, de los Familiares, de los organismos de Derechos humanos- yo estoy segura que así, como al principio el terror paralizó a todos, con el tiempo nos han ido demostrando: ya no estamos solos.
Queridos amigos, no estamos solos. No tengan miedo. La memoria está instalada. Nos lo demostraron -entre otras cosas- la cantidad de actos que ha habido al norte, al sur, en toda la república Argentina. En el mundo ha habido actos recordando y repudiando este horror que nos tocó vivir.
Y siempre que hablamos del horror que nos tocó vivir, nosotros incorporamos la Embajada de Israel, la AMIA. Todos. Porque a todos nos ha tocado ese espanto, esa impunidad que está instalada en la Argentina.
Pero le queda poco.
Tenemos muchos Cavallo, gracias a Dios. Jueces de una dignidad que están pidiendo, exigiendo la anulación de esas leyes.
Tenemos un organismo como el CELS, que es el conjunto de los organismos de Derechos Humanos.
Los tenemos a todos ustedes, y a muchos que por diferentes motivos no pueden estar presentes, no solo los lunes, sino los jueves también.Así que por eso les digo. No pierdan las esperanzas. Van a pasar los años y van a recordar: de este grupo, de grupos de gente con memoria, con fuerza, con fortaleza. Vamos a estar siempre presentes a través de los que vienen atrás.
muchisimas gracias y no bajen los brazos.

LUNES 5 DE MARZO DE 2001 LUNES 12 DE MARZO DE 2001
LUNES 19 DE MARZO DE 2001 LUNES 26 DE MARZO DE 2001
MARZO 2001