Queridos amigos, el
testimonio que voy a dar no va a ser el de Laura
Gisnberg ni el de Diana Malamud, porque yo voy a
hablar desde el corazón.
Vengo a dar testimonio como una ex detenida-desaparecida,
por los dichos de la señora Hebe de Bonafini
que me produjeron tanto dolor.
Nací en un hogar judío tradicional,
donde se me enseñó con el ejemplo,
a ser
solidaria, hospitalaria y acompañar al ser
que sufría, enseñanza que siempre
ejercité y que en el año 1976 las
practiqué con más énfasis,
porque se trataba
de salvar seres humanos, y como yo estoy por la
vida, no puedo entender que
alguien se alegre por la muerte de nadie. Asi que
abrí las puertas de mi casa
y ayudé a gente amiga y no amiga, cuyas vidas
estaban en peligro. No pregunté jamás
de que raza, nacionalidad, ni religión eran,
y casualmente eran más los no judíos
que los judíos; para mi eran seres humanos
que necesitaban ayuda para seguir viviendo. En mi
casa encontraron techo, comida y abrigo, por eso
no concibo como se puede descalificar a un ser humano
por su credo, que es lo que me pasó a mi
en los dos campos de concentración "El
Banco" y "El Olimpo", donde me torturaron
y humillaron por ser judía, diciéndome
que todos los judíos
pertenecíamos al sionismo internacional,
y que queríamos instaurarlo en el
mundo; y muy bien lo relata Horacio Verbistky en
Página 12 del 28 de octubre
pasado, donde describe la tortura psocológica
a un chico y a una señora que
eran judíos. Me sorprendí al leer
el artículo, y la veracidad del hecho, porque
esa señora, casualmente, era yo, que nunca
lo había contado ni a mis propios hijos que
en ese momento se estaban enterando, porque tenía
pudor de todo ese infierno. Por eso me hirieron
el tilde de judío y agente norteamericano.
Pero no todas las personas son iguales. Mis compañeros
de campo, que la
mayoría eran no judíos, me ayudaron
a sobrellevar ese infierno, con sus actos
de solidaridad y amor, dándome ánimo
a diario para seguir viviendo, y uno
de ellos arriesgó su propia vida cuando le
exigieron arreglar la picana eléctrica que
se había descompuesto, y él bajó
el voltaje de ella, y eso salvó muchas vidas,
entre ellas la mía. Mario Vigliani, muchas
gracias.
Fui a declarar ante el juez Gabriel Cavallo por
el robo de bebés contra el turco Julián,
porque en mi casa estuvo una chica embarazada que
después encontré en el campo de concentración
"El Olimpo", y su embarazo continuaba.
Luego me enteré de la desaparición
de ella y de su bebé. Declaré sobre
la violencia de este ser tenebroso que tiene que
estar en la cárcel de por vida; sin embargo,
le pedí al señor Juez que le provean
de una celda limpia y un buen plado de comida, cosa
que él a nosotros nos negó.
Con este testimonio quiero demostrar que no estamos
ni por la venganza, ni
por la muerte. Estamos por la vida y la justicia,
que espero llegue pronto.
Gracias, mis queridos amigos por acompañarme
todos los lunes a Memoria Activa,
que es donde pedimos esa justicia que tanto necesitamos.![]()
Equipo de Escuela de Madrijim de Hebraica.
Así como otras veces utilizaron este espacio
jóvenes en formación para luego
ser educadores, hoy estamos acá los que compartimos
con ellos su recorrido en
el pasaje de rol.
Quienes trabajamos en educación no formal
con adolescentes, recreamos los
valores de nuestro pueblo, educando para la paz.
Así lo dijo Adolfo Pérez
Esquivel: "La paz es una dinámica de
construcción de relaciones entre las
personas y los pueblos; es una dinámica de
vida. Es ver cómo podemos convivir
y respetarnos a pesar de las diferencias; cada uno
de nosotros tiene una
identidad, y somos diferentes, todos tenemos una
forma de pensar, creencias, y
la paz es aprender cómo podemos compartirlas
en lugar de ser intolerentes.
Tenemos que generar una cultura de paz".
Nuestra tarea nos permite conocer las inquietudes
de nuestros adolescentes con
relación a la importancia no tan sólo
de estar informados, sino también de ser
críticos a la hora de leer las notas de diarios
y revistas o de oír diferentes
discursos de tantas personalidades que se pronuncian
cotidianamente. Poder
pensar a quién le habla cada uno de los que
da uno u oro discurso, poder leer
entre líneas.
Nuestra sociedad, en donde la información
fluye muy rápidamente y una noticia
se tapa con otra como si tuvieran todas la misma
relevancia, debería tomar
esta actitud crítica de los jóvenes
y no la ignorante postura de creer que
aquello que no ocupa una tapa de diario, no es importante
o no está sucediendo.
En un época como la presente, en donde tantas
ideologías cayeron, nos proponemos educar
para recuperar éticamente los valores del
mundo y para ello es necesario no apartarse, no
aislarse y dedicarse sólo a preservar la
ética
personal o familiar, sino actuar para transformarlo.
El mensaje conjunto de esa ética fue resumido
por un sabio judío del Siglo I,
en una expresión que tiene hoy igual o más
actualidad que entonces. Dijo
Hillel: "sino yo por mi, quién?",
es decir, todos debemos defender nuestra
salud, nuestra vida, nuestra familia, somos irremplazables
en ello. Pero
agregó, "si yo sólo para mi,
qué?", la vida sin solidaridad, responsabilidad
por el destino del otro, amor al prójimo
y búsqueda de justicia, no tiene
sentido. Y finalizó, "si no ahora, cuándo?".
Lo que se espera de cada uno
de nosotros, es que actuemos ya.![]()
Dov Noy - Profesor Emérito de la Univ. Hebrea de Jerusalem
Queridos amigos.
La palabra recordar, tanto en el Tanaj, como en
la Torá, tiene dos connotaciones, también
para otros pueblos: una positiva y una negativa.
El aspecto positivo tiene que ver con recordarás
el día sábado y el aspecto negativo
tiene que ver con recordarás lo que te hizo
amalek y eso es una connotación negativa.
En Israel nosotros recordamos muy bien a aquellos
chicos que se fueron y no volvieron, y también
recordamos a los que murieron en el atentado de
la AMIA y en el atentado de la Embajada.
En Israel todo esto no solo está relacionado
con la Argentina, sino con todos los otros espacios
y con el tema de la Shoá, del Holocausto
y también con el tema del amor por todo lo
que no debe desaparecer, entre ello el idioma idish
y la cultura judía.
Yo estoy aquí por una misión, por
un Simposio que ha organizado la Fundación
IWO acerca del idish frente al nuevo milenio, he
tenido clases en la Fundación, y voy a tener
también clases, en idish, mañana en
la Universidad de Buenos Aires y en la Universidad
de Luján.
Tengamos la esperanza que el amor, y esta esperanza
que tenemos nosotros en un futuro, serán
más fuertes que la tristeza de aquellos que
ya no están y que han desaparecido antes
de tiempo. Tengamos la esperanza.
Angel Grushka - ICUF.
Entrañables compañeras
y compañeros de la Plaza de la Memoria, veteranos
y noveles.
Otra vez, y otra... y otra, nos plantamos en este
lar porteño para subrayar
la persistencia en un reclamo irrenunciable: Justicia
y verdad, y resistencia
inconciliable a la impunidad sistemática
de un sistema perverso de exclusión,
de ajuste sostenido, de miseria material y moral.
Y lo hacemos como ciudadanos dolidos y sensibilizados
por una masacre que
ocurrió hace más de 7 años.
Porqué?, para qué?, cómo?,
quién?, para quién?
Preguntas sin respuestas, con abundantes mentirosas
promesas de respuestas...
y en estos días: matinée y vespertina
con el gran circo del juicio oral en
Comodoro Py.
Estamos aquí, y desde aquí convocamos
a unir los justos reclamos de las justas
causas que nos conmueven, que conmueven y movilizan
a nuestros conciudadanos
sufrientes como nosotros, que conmueven, movilizan
y organizan a esa inmensa
humanidad que quiere cada mañana un nuevo
amanecer más luminoso, más bello,
más sano, más comido, más trabajado,
más pacífico.
Por esto proponemos a ustedes apenas unos instantes
de reflexión, de emoción
y de determinación dirigiendo nuestro pensamiento
hacia un 4 de noviembre de
1995 -cuando resonaban aún los estruendos
del derrumbe y el asesinato en
Pasteur 633.
Infausto y desesperanzador 4 de noviembre, que parece
pasar desapercibido más
allé del aterrador retumbar de la metralla
"inteligente" que mata, que destruye y
que mete miedo... más allá de la inmolación
desesperante y desesperada.
Una vez más, porqué? para qué?
a beneficio de quién?
Aquel 4 de noviembre de 1995 otoñal en la
Plaza de los Reyes de Tel Aviv,
a la vista de 150.000 manifestantes por la paz Palestino-Israelí,
un fanático
homicida incitado y alimentado con el odio racista
y ultranacionalista, abatía traicioneramente
a un duro halcón, devenido en su tiempo histórico
en blanca paloma mensajera de la esperanza, de la
fraternidad, de la convivencia
pacífica, de la realización de los
universales derechos de autodeterminación
de los pueblos.
Aquella jornada del magnicidio del Primer Ministro
Itzjak Rabin, estaba
destinada a ratificar, a consolidar, con la aquiescencia
popular, el decisivo
proceso de Paz que el otrora guerrero de la tercera
generación de sabras,
de nacidos en israel, había inaugurado en
1992, en la gélida Oslo.
No hubo en este alevoso crimen dirigido al corazón
y al cerebro de la decisión
estratégica y ética de acabar con
el derramamiento de sangre en la tierra
prometida, un solitario asesino alienado. El joven
estudiante universitario
empuñó un arma y gatilló con
precisión conforme a un plan, y como producto
de una incitación política, propagandística
y psicológica que se simbolozó
en aquellas deplorables pancartas que mostraban
el rudo rostro de Rabin
bajo el típico pañuelo palestino,
o su esbelto cuerpo en uniforme S.S.
El odio a la Paz debía tener para una derecha
recalcitrante, guerresrista
y dominadora un destinatario simbólico. El
que encarnaba el revolucionario
paradigma del medio Oriente a fines del siglo XX:
A Rabin lo mataron, no
por guerrero, ni por genio; lo mataron porque era
humano.
Porque siendo conciente de los riesgos que implicaba
transitar el sendero
de la paz, de los riesgos de la existencia amenazante
de "los enemigos de la
paz que intentan perjudicarnos" -según
él decía, minutos antes de ser baleado
por la espalda- anunciaba a todos los vientos: Israel
no tiene otro camino, el sendero de la paz es mejor
que el sendero de la guerra; en nuestras manos tenemos
una gran oportunidad y debemos aprovecharla. Seis
años después, podemos decir que pese
a todo, aún está abierta.
Cuando Rabin refrendó los acuerdos de Oslo
-los sabios acuerdos de Oslo-
junto a su socio Arafat, estaba rememorando aquella
advertencia de uno de
los discutibles pero no ignorable pilar del joven
Estado de Israel: David Ben Gurión, que leyó
la Declaración de la Independencia el 14
de mayo de 1948. En la amenazante década
del '30 señalaba: Toda fuerza que no se apoye
en una base moral, carece de futuro". "Nunca
se impuso a la larga en la historia de los pueblos
la fuerza física, ni es por sí sola
suficiente para mantener el poder durante generaciones.
Yo estoy a favor del derecho de autodeterminación
para cada pueblo. No hay duda sobre el hecho de
que el pueblo árabe de Eretz Israel (Palestina)
tiene el derecho a la autodeterminación".
"Un programa político -continuaba-carente
de la más amplia comprensión por los
derechos de los árabes no solo indica ausencia
de sensibilidad y de integredad,
sino al mismo tiempo, ausencia de realismo político..."
Se va entendiendo porqué y para qué
se disparó aquella bala explosiva el 4 de
noviembre de 1995? En Rabin había al fin
predominado el humanismo socialista
que alimentó su juventud y sus sueños
redentores.
Retened las advertencias de Ben Gurión -tan
válidas en los angustiantes años del
auge nazifascista como en este horror de la guerra
fantasmal contra un enemigo
ignoto e invisible.
Del crimen de Rabin a ahora, pareciera que triunfó
el campo de la no Paz: sigue
derramándose sangre, de unos y otros. Entonces,
como en aquella tarde en la hoy
Plaza Rabin, entonemos al unísono Shir Hashalom,
la Canción de la Paz, rememorando la imagen
del héroe de la paz: "Mirad adelante
con esperanza y no a través de la mira del
fusil. No digáis un día vendrá,
haced que ese día venga.
"Ayudemos a que alumbre, no murmurando una
plegaria, sino cantando como un gran grito la Canción
de la Paz".
Fueron las últimas palabras de Rabin, su
legado inmarcesible: "Ha llegado la hora
de la paz. Basta ya de lágrimas y de sangre.
Basta ya".
Será el modo de reconocernos. porque también
la lucha por la paz, es la lucha por
la justicia, es la lucha contra la impunidad.
Si somos sensibles, si somos íntegros, si
queremos actuar con realismo político como
lo reclamaba Ben Gurión, contribuyamos a
que se haga tangible realidad, la convivencia de
Israel y Palestina, con justicia y con seguridad.
Priviligiemos el mutuo reconocimiento de sus inalienables
derechos al progreso
y a la seguridad, antes que el afán de dominación
del inefable Sharon.
Seamos leales al legado de Rabin. Digámosle
no a la ocupación, no al terror.
Será un modo de fortalecernos en nuestro
propio grito de Justicia, justicia perseguirás.
El premio Nobel de la Paz, Itzjak Rabin, subrayó:
existe una única solución radical
para proteger la vida humana. No son los tanques,
no son los aviones (y en estas horas de tormentas
del desierto montañoso) no son las bombas,
no son los misiles teledirigidos, no son los suicidas.
La única solución radical es la paz,
es la Justicia con mayúsculas.
Laura Bonaparte - Madre de Plaza de Mayo - Línea Fundadora.
Queridos compañeros, queridos amigos,
en este estar permanente recuperando la memoria, para que los jueces
apuren un poco más su carrera hacia la justicia, que además sea
una justicia completa, no de a retazos y de a poquito, demorada
en el tiempo demasiados años. Estoy contenta que se hayan anulado
las leyes de Obediencia Debida y de Punto Final. Quién no puede
estar contento con un acto así? Es como recuperar la justicia. Pero
recuperar una justicia que tendría que marchar en jet, y no en carreta.
Porqué, Porqué, me pregunto yo, la justicia demora tanto para resolver
juicios terribles como el atentado a la Embajada, como el brutal
atentado a la AMIA? Han pasado muchos años. Yo he recogido personalmente,
he encontrado la fosa común que hay aquí en Buenos Aires, en el
cementerio de Avellaneda. He recogido argumentos, fotografías donde
he encontrado del padre de mis hijos, solamente su cabeza, porque
el cuerpo estaba quemado junto con otras cinco personas más, entre
ellos, una mujer embarazada. Todo eso. Han pasado 25 años. Esta
bien que por fin vamos a dejar de tener genocidas sueltos en la
calle. Por fin -y espero que la justicia también lo contemple- que
no tome el límite de los 70 años. Los crímenes de lesa humanidad
no tienen vencimiento. Se continúan en el tiempo. No podemos encontrar
y compartir un ámbito geográfico como es la República Argentina,
no solamente esta plaza y no solamente los lugares de la Capital
Federal, con los genocidas que se pasean en sus coches con vidrios
polarizados. Yo reclamo a la justicia. No tengo nada que agradecer,
porque la en la guerra contra la impunidad, nos la debían. La lucha
que hemos dado para lograr que las leyes de Obediencia Debida y
de Punto final sean derogadas, ha sido muy larga. No voy a decir
que haya agradecimiento. Voy a decir: porqué no antes. Si ahora
encuentran razones, es que esas razones no existían antes también?
Porqué esa demora, porqué ese sufrimiento, caramba!! Los jueces
saben -más que ninguno- que el poder judicial es el único poder
no político que da estructura a una sociedad. Si no hay una terceridad
que indique a los ciudadanos que es lo malo y que es lo bueno, que
es lo correcto y que es lo incorrecto, esa sociedad entra en anómia,
que es algo así como decir en anarquía. Cualquiera puede asaltar,
cualquiera puede matar, total sabe que demorarán 25 años en condenarlo,
total saben que cuando cumplan 70 años van a estar en libertad.
Porque yo no creo que sea estar preso ser mantenidos en una casa,
en los mejores barrios, con todas las condiciones óptimas cumplidas.
Yo no voy a decir que no me alegro con esta ley. No voy a decir
que hay un alivio a la pesadumbre. Pero también reclamo a la justicia:
no demoren más. Nosotras también tenemos más de 70 años. Queremos
saber que pasó con nuestros hijos, pero queremos además, condenar
a los genocidas porque pensamos en el futuro, no por venganza. Nosotras
sabemos que la justicia es la única que puede evitar la venganza.
Queremos justicia para saber realmente que pasó con la AMIA. Queremos
justicia para saber que pasó con la Embajada. No nos conformamos
con que haya testigos de esta clase y testigos de primera, de segunda
y de tercera. Nosotros sabemos que ellos saben, y queremos la verdad.
Queremos el cese de impunidad para todos los que han cometido crímenes
tan deleznables como los que aquí he nombrado. Gracias compañeros.
.![]()
Marga Steinwasser - Traductora.
Queridos conciudadanos: Cuando hace
más de 7 años se produjo el atentado contra la AMIA, este hecho
no solo transformó en un instante y para siempre la vida de los
seres queridos de las 85 víctimas. A medida que pasaba el tiempo
y no se producían respuestas concretas con respecto a los responsables
involucrados en este hecho -es más, fuimos y somos testigos de las
tranzas y encubrimientos en los distintos ámbitos de poder gubernamentales
y comunitarios- también en mi interior algo cambiaba. Sentí que
no podía quedarme una vez más con los brazos cruzados esperando
que alguien hiciera justicia por mi, o que simplemente estas 85
personas fueran borradas de la memoria colectiva. Y por eso estamos
aquí, todos los lunes: somos un grupo de hombres y mujeres, totalmente
heterogéneo: distintas edades, diferentes credos, trabajamos, estudiamos
y nos movemos en ámbitos totalmente distintos, seguramente, de no
haberse producido el atentado, nunca nos hubiéramos conocido. Pero
ahora nos encontramos acá, en la plaza, para reclamar todos juntos,
por justicia y evitar el olvido. Quisiera compartir con ustedes
un texto de Eduardo Galeano. "La desmemoria" "Estoy leyendo una
novela de Louise Erdrich. A cierta altura, un bisabuelo encuentra
a su bisnieto. El bisabuelo está completamente chocho (sus pensamientos
tienen el color del agua) y sonríe con la misma beatífica sonrisa
de su bisnieto recién nacido. El bisabuelo es feliz porque ha perdido
la memoria que tenía. El bisnieto es feliz porque no tiene, todavía,
ninguna memoria. He aquí, pienso, la felicidad perfecta. Yo no la
quiero." Tampoco ninguno de nosotros reunidos acá queremos ese tipo
de felicidad. Muchas gracias. .![]()
Daniel Muchnik - Periodista.
Buenos días a todos. Esta es la tercera
oportunidad que llego a esta plaza para hablar en la tribuna de
Memoria Activa. Desde la primera vez se han sucedido oradores, se
han escuchado imprecaciones, ruegos, desafíos, cuestionamientos
muy serios. Se habló de sueños y de utopías. De recuerdos personales
lacerantes y de fantasmas que no se van y nos siguen rondando. ¿Vale
la pena el esfuerzo de ustedes cada lunes?, me pregunto. Lo vale.
Lo vale por el simple hecho del goteo sobre la piedra que ha posibilitado
que en estos últimos diez años haya cambiado la conciencia de mucha
gente que estaba dormida. Vale porque muchísima gente que vivía
en el olimpo o en la mentira ejercida desde los gobiernos ha podido
correr la cortina y descubrir la realidad. Esa realidad es un enredo,
es una madeja de intereses, de contradicciones y de luchas mafiosas.
Hay muchas mafias. Aquella mentira fue acorralada por las voces
de Memoria Activa y de innumerables luchadores. Aquella mentira
terminó por ser abofeteada con la movilización ciudadana en las
marchas. Frente a la mentira LA LUCHA POR LA VIDA, POR LAS UTOPÍAS,
POR EL DESEO DE UN PAÍS MEJOR, POR UN PAÍS SIN SAQUEADORES. En todos
estos años, la impunidad ha sido el eje del devenir histórico de
nuestra patria. Impunidad para matar, impunidad para delinquir,
impunidad para robar, impunidad para mentir, impunidad desde el
poder, desde los rincones políticos, impunidad en las decisiones
económicas tomadas en la Casa Rosada o en el Palacio de Hacienda.
Todo ello ha sido el resultado de una profundísima crisis, en una
caída del sistema inmunológico de la Argentina, en una patología
que es la inmovilidad o la simple contemplación o la paciente espera
de algunos para que desde el Poder se den los primeros pasos para
esclarecer la verdad. Crisis económica, crisis política, crisis
de las instituciones. Crisis que no tuvieron castigo para los verdugos.
A los verdugos que pusieron explosivos o a los verdugos que no cumplieron
con las promesas electorales o a los verdugos con rasgos de psicopatía
que aumentan la pobreza, la exclusión y el desamparo en el país.
Los excluídos, los espantados, los sin esperanza en la Argentina,
ya suman 14 millones de argentinos, sobre un total de 37 millones
de habitantes. La impunidad tiene innumerables rostros. No es solamente
el juez que no dicta sentencia, que no realiza las actuaciones que
debe. La impunidad es, a también la de los que los que nos llevaron
al actual desbarranque económico y político que no han sido juzgados,
que necesitan un Nuremberg, que no se hagan los distraídos, y que
pasean por el mundo como "dirigentes responsables". Asoman, pese
a todo, luces esperanzadoras. Decisiones judiciales que ponen freno
a injusticias, políticos lúcidos -los hay-, economistas ahora, con
compromiso social. En fin. Están apareciendo los cambios. Aleluya
por los cambios. Pero la lucha parece ser larga. Hay que armarse
de paciencia y bregar desde la militancia, desde el afecto, desde
las ganas de hacerlo. Vivamos por la memoria de los seres queridos
y rodeándonos de seres queridos. Luchemos desde la vida, desde el
ejercicio de la vida. Y como dice José Saramago, el portugués premio
Nobel, en uno de sus poemas: "En la isla tantas veces habitada en
la que estamos hay noches, mañanas y madrugadas en la que no es
preciso morir. Entonces sabemos todo lo que fue y será el mundo
aparece definitivamente explicado y nos penetra una gran serenidad,
y se dicen las palabras que lo significan". Concluye Saramago: "Cada
uno de nosotros es la vida. Que eso nos baste". Gracias.
Dany SCHOCRON
Vengo desde hace 5 años a esta Plaza
todos los Lunes., para acompañar en forma silenciosa a los familiares....
para que sepan que pese a todo no están tan solos.... Vine desde
la indignación, al ver como se los maltrataba, como se burlaban
de ellos, de nosotros... como se armaban las redes de la impunidad,
del encubrimiento.... y como se diluía la poca esperanza de justicia
y de verdad. Vine desde el dolor al ver que se estaba repitiendo
los mismos procedimientos del pasado, creando confusión, falsas
expectativas, testigos armados, desinformación..... Me conmovió
tanta mentira, tanta indiferencia, tanta desfachatez.... Me conmovió
tanta burla que venía desde el poder.... Me indignó ver nacer y
crecer todas las complicidades..... las del poder político, las
del poder policial, las institucionales, las comunitarias.... Y
en general, somos los que estamos hoy. No somos mas. Y con el tiempo
nos fuimos reconociendo, muy de a poco , a través de un cambio de
miradas, de un saludo fugaz. Nos vamos acomodando generalmente en
los mismos lugares, en los mismos sectores, como aferrándonos a
un lugar concreto, como diciendo.... "este es mi pedazo de plaza".....
Pero también hay lugares ahora vacíos, que se sienten cada Lunes,
de compañeros, de madres, de familiares que venían todos las semanas
y hoy ya no están... Han dado testimonio en esta plaza las voces
mas lúcidas de este país. Resulta a veces muy difícil explicar con
palabras, tanta confusión.... Y a veces nos sacude mas ese grito
hueco del shofar, que tanto impacta al que lo escucha por 1º vez....
cacofónico, angustiante, desgarrador, que exige justicia y nos recuerda
que ya ha pasado otra semana mas sin ella.... No quisiera que seamos
molestos como el tábano, como uno se vez se dijo aquí....Quisiera
que esta Plaza sea todas las semanas una Plaza de constante denuncia,
con casos concretos en donde la justicia sigue siendo ciega. Una
plaza para darle voz a los que no tienen voz, y facilitarle este
medio a los que no son escuchados por nadie..... Quisiera ver mas
testimonios de representantes de comunidades marginadas, mas familiares
víctimas del gatillo fácil, y de la carpa negra, mas ex combatientes....
mas voces representativas de los excluidos de este sistema, ....quisiera
ver mas luchadores de todo signo, mas gente que pelea desde el llano....
Me gustaría ver pancartas donde aparezcan visiblemente los casos
donde la justicia estuvo ausente . Recuerdo siempre al matrimonio
Rochelle que venía todas las semanas, reclamando justicia con la
foto de su hijo en 1 avioneta . Decididamente no vengo a escuchar
discursos políticos.... Pasaron por aquí muchos políticos, candidatos,
miembros de la comision bicameral del esclarecimiento de la AMIA,
tratando de justificar lo injustificable...... Azorado contemplé
semanas atrás el largo testimonio, a manera de conferencia de prensa,
que nos ofreció (y nos castigó....) Nilda Garré, tratando de hacernos
entender la importancia del famoso testigo C, y haciendo de cuenta
como si nunca hubiese estado en el Ministerio del Interior. Me pareció
una nueva burla hacia todos nosotros.... Hay una gran indiferencia
política para la causa AMIA....lqué nos puede sorprender?? Si es
la misma indiferencia, que posibilitó el aumento de la mortalidad
infantil, con mas desnutrición, mas analfabetismo, mas desempleo,
mas violencia, mas corrupción.... Y aquí estoy, como todos los Lunes
para tener una memoria activa. para no ser desmemoriado para no
ser sordo ni ciego ni mudo que es lo que siempre han querido los
golpistas de este país. Ese fue el modelo que ahora estamos padeciendo,
No pensar, no "meterse" , no comprometerse, ser indiferentes....
PENSAR ES UN HECHO REVOLUCIONARIO, como bien dice la escultura ganadora
en la Parque de la Memoria Lamentablemente hoy nos toca estar aquí
porque no hemos resuelto los ayeres violentos, los ayeres traumáticos
de nuestra historia.... tantos pero tantos casos no resueltos...
con el hilo conductor de la falta de justicia.... Ayer se cumplieron
80 años de la masacre de los trabajadores de la lana en la Patagonia,
mañana allá enfrente, reclamaremos a la Suprema Corte la anulación
de las vergonzosas Leyes de la obediencia debida y punto final,
firmadas por la mayoría de los legisladores "obedientes" de aquel
momento, entre ellos el actual Presidente otrora senador, y el otrora
Presidente ahora senador.... Tenemos una cultura del indulto, de
puntos finales...una historia de falta de justicia ... Y entonces,
¿qué podemos esperar de la farsa que se montó alrededor del juicio
actual ... ¿Seguirá siendo acaso un eslabón mas de esa cadena que
viene de tantos años atrás????? Escombros nunca mas .... dice la
convocotaria.... Pero los escombros ya no están..... Fueron arrojados
junto al Rio de la Plata....y nuevamente desaparecieron en ese inmenso
cementerio de agua.... Los escombros verdaderos son los de nuestra
Argentina en ruinas, la de sus instituciones, destruidas sistemáticamente
en el tiempo, con mil, diez mil o treinta mil explosiones no resueltas,
siempre por falta de justicia.... Qué clase de sociedad puede tener
futuro, donde los corruptos viven en la impunidad.... y al hambre
y miseria de su gente se la considera como "espiritu ahorrativo"...
y en la medida que no se aclare nuestro hoy, seguirá habiendo mañanas
mas violentos, mas dolorosos y mas traumáticos..... y aquí estamos,
para exigir verdad y justicia para reconstruir los escombros de
esta Argentina, los escombros de la AMIA, los escombros que han
dejado tanta impunidad..... .
Liliana Mizrahi - Escritora
Siempre que me invitan
me siento muy honrada y quiero agradecerles la posibilidad
de estar con ustedes. Pensé en leerles un fragmento
de una carta que escribe Maimónides, un médico y
filósofo judío que vivió entre los años 1135 y 1204,
y le escribe a su maestro Yafet. En ese momento
Maimónides vivía en Egipto y era el médico del rey
y también de su comunidad en Fustat. "... Sirvo
a los demás y a mí mismo, según mis fuerzas. Vivo
en Fustat y el rey en El Cairo, el tratamiento del
rey me resulta muy pesado, porque es imposible no
verle todos los días y a primera hora. Subo a El
Cairo en la madrugada y vuelvo a Fustat a mediodía.
Llego hambriento a mi casa y encuentro en el vestíbulo
un gentío que me espera: cristianos, hijos de gentiles
y judíos, también muchos musulmanes, personas importantes
y vulgares, jueces, comisarios, amigos y enemigos.
Una mezcla de gente que conocen la hora de mi llegada.
Me bajo del animal, me lavo las manos y saldo a
su encuentro con el fin de calmarles y regarles
que me den tiempo para tomar una comida insignificante.
Luego salgo a curarles, a escribo notas y recetas
médicas para sus enfermedades, ellos siguen allí
y no se van hasta la noche. Conversan entre ellos
y yo después también los escucho y hablo con cada
uno. Esta es mi ocupación diaria...". El vestíbulo
de la casa de Maimónides, es una metáfora de la
tolerancia, del reconocimiento de nuestras semejanzas
humanas y de nuestras diferencias culturales. La
humanidad actual también está enferma, es una humanidad
doliente que espera la paz que nos curará y todavía
no llega. Nosotros no convivimos en el espíritu
de Maimónides y sus pacientes. Somos habitantes
de un mundo fragmentado por guerras. Somos testigos
de innumerables historias de horror. Y apenas comenzamos
el siglo, que ya está desbordado de matanzas. Si
bien hemos conquistado una mayor libertad y franqueza,
hemos perdido intuición. El egoísmo violente y el
materialismo disparan la capacidad destructiva del
hombre, que cada día nos resulta más familiar. Los
códigos éticos parecen ser inservibles y descartables,
entonces son muchas las cosas que se derrumban y
vivimos sepultados bajo los escombros de una amoralidad
siniestra. Homicidio y suicidio van de la mano.
Hoy se mata con un autobomba, atravesando una torre
con un avión, con misiles o con bacterias por correo.
Se mata, más lentamente, con la desocupación, la
ignorancia y la miseria. Se mata larvadamente con
el miedo y la mentira. Se mata con el abandono y
la indiferencia. Se mata con estruendo o silenciosamente
con el aislamiento y la desesperanza. El arma infalible,
que siempre mata: es la injusticia. La acumulación
de matanzas nos hace sentir rehenes de un aparato
conspirador. El odio abunda, no escasea y comienza
a tener un papel decisivo en los asuntos internacionales.
El mandamiento principal del odio dice: Tu matarás!.
El odio se ha convertido en una fe. El terrorismo
salvaje es un fenómeno propio de políticas salvajes
que se inter relacionan y producen hechos salvajes,
obligándonos a condiciones de vida salvaje. El terrorismo
salvaje, es un mondo de emboscadas, que expresa
el resentimiento, la necesidad de venganza y la
rabia ciega. El odio quiere alcanzar la historia
a cualquier precio, incluso el de la propia autodestrucción.
¿En qué se parecen los terroristas y los que manipulan
el poder político? En su desprecio por la vida ajena.
Se diferencias en los discursos, en las intenciones
que dicen tener, en los métodos, pero con el tiempo
logran los mismos resultados: matan. En la guerra
y en la política se crean afinidades inesperadas.
La zozobra a la que estamos sometidos es destructiva,
nos impone crisis permanentes que se pueden transformar
en un pesimismo agotados, en escepticismo o en una
desdicha caótica. Nuestra dignidad está ultrajada.
La constante incertidumbre nos empuja al exilio
interior, la conciencia de nuestra precariedad natural
toca fondo, la noción de nuestra vulnerabilidad
está acrecentada como nunca la hemos sentido, la
transitoriedad que intuíamos es concreta. Los miedos
que sentimos son arcaicos, primitivos. Dice Bertrand
Russell: "Nuestro mundo ha generado un extraño concepto
de seguridad y una moralidad torcida. Mientras las
armas son protegidas como tesoros, los niños son
expuestos a la incineración". También es cierto
que podemos aprender muchas cosas bajo la presión
de la historia que nos toca. Es un gran esfuerzo
para todos nosotros vivir y sobrevivir en estos
tiempos históricos, pero podemos contribuir a mejorar
un poco las cosas ejercitando nuestra responsabilidad.
Maimónides lo entiende así cuando dice: "... sirvo
a los demás y a mí mismo según mis fuerzas". Ejercemos
nuestra responsabilidad siendo conscientes de la
multiplicación geométrica de seres despojados, excluídos
y condenados al exterminio. Ejercemos nuestra responsabilidad
reconociendo al que tenemos al lado como nuestro
semejante necesitado de ayuda. Ejercemos nuestra
responsabilidad a través de la lucidez crítica,
de la amistad y de la solidaridad. Maimónides nos
dice: "... No desistáis de hacer el bien a todos
los que podáis e instruid a cualquiera sin diferencias".
Ejercemos nuestra responsabilidad cotidiana a través
del amor, porque esa es el arma o mejor dicho el
instrumento que nos va a salvar. Muchas gracias.
![]()
Gerardo Mazur - Memoria Activa
Quiero decir dos palabras
con relación a la Suprema Corte de Justicia. Estuve
pensando en Moliere y estuve pensando en Ionesco,
y a partir de esta bibliografía, quiero agradecer
a los miembros de la Suprema Corte, la extraordinaria
investigación que hicieron del atentado contra la
Embajada de Israel, una investigación profunda,
que en muy poco tiempo, en menos de un mes, logró
que los responsables aquí y allá estuvieran presos.
Esto evitó, como ustedes saben seguramente, el atentado
a la AMIA. No hubo 85 muertos, ellos están con nosotros.
Hoy no han podido venir a la plaza, por razones
personales, pero están y estarán con nosotros. Debo
decir también que ellos jamás aceptaron las influencias
de los políticos. De los otros poderes, como nos
enseñaron en nuestra niñez y adolescencia, que la
independencia de poderes permitía llegar a que la
gente viva dignamente y en seguridad, por supuesto,
después del atentado a la Embajada así esclarecido,
las entidades judías no tuvieron que buscar protección,
poner barriles, poner cemento, poner personas que
cuidaran la vida de la población de las entidades.
Esto no ha ocurrido para nada. Tampoco ha ocurrido
que se dejaran influenciar por las otras personas,
por los políticos, por este "sexteto mayor" de Corach,
Beraja, Dobniewsky, Hercman, Nercellas, Galeano.
No jamás ha ocurrido nada de eso. Fue esclarecido
enseguida lo del Senado, como ustedes saben muy
bien, este Senado es transparente, nunca pasó nada.
El dinero volvió a las arcas públicas y se transformó
en obras. No hubo inundaciones en Buenos Aires.
También ocurrió con el episodio de las armas, ustedes
saben que esto fue esclarecido, y no solo esclarecido,
sino que tienen condenas todos los responsables,
entre 15 y 25 años, como dice la Ley. Como dice
la Ley, y ahora estamos todos protegidos. Esto ha
sido una maravilla y nosotros no estamos acá en
la plaza.
Alumnos de la Escuela
Martín Buber. Alejandra Birger y Leslie Socstel
Cuando desde el colegio se nos propuso la posibilidad
de estar hoy acá para poder decirles una palabras,
tuvimos una mezcla de sensaciones y nos surgieron
varias dudas. ¿Qué tenemos nosotros para decir?
Luego de reflexionar nos dimos cuenta de que tenemos
mucho para decir. Somos parte de la comunidad judía
y como tal exigimos, igual que ustedes lunes a lunes
desde Memoria Activa, justicia. Somos jóvenes, y
como tales, tenemos la responsabilidad de no quedarnos
callados, de luchar por alcanzar el mundo en el
que queremos vivir. Somos también argentinos y vivimos
la inseguridad y el miedo que se siente hoy en la
calle. Sentimos también que la solución no está
en irse del país, sino en pelear por lo que merecemos,
un país con justicia e igualdad, donde los asesinos
y corruptos sean castigados verdaderamente. Creemos
que para esto es necesario abrir los ojos, darnos
cuenta que debemos actuar unidos. No podemos dejar
que nos insulten ignorando nuestros reclamos. Han
pasado poco más de siete años desde aquel oscuro
18 de julio de 1994, cuando los relojes se clavaron
a las 9:53. Teníamos tan solo 10 años cuando esto
ocurrió y el recuerdo de este terrible hecho nos
acompaña desde entonces. Perdimos la inocencia,
al ver que las cosas volvían a suceder, otro atentado
más invadió nuestra ciudad, tan solo 2 años después
de lo ocurrido en la Embajada de Israel. Nos preguntábamos
como una persona, si se la puede llamar así, podía
ser capaz de causar tanto daño y destrucción. Aún
hoy, con 17 años no encontramos la respuesta, sino
que se intensificó la duda. Los actos de terror
se repitieron desde entonces hasta el día de hoy.
Paradas acá, no podíamos dejar de pasar la oportunidad
para expresar nuestra admiración por la fuerza y
entereza que demuestran semana a semana los integrantes
de Memoria Activa, concurriendo a esta misma plaza,
pase lo que pase, haciéndose oír aunque los demás
hagan oídos sordos. Es necesario agradecerles por
el ejemplo que nos están brindando a nosotros, a
toda la sociedad y a aquellos que vendrán. Esperamos
contar con su misma fuerza, para poder continuar
y colaborar con la labor que se emprende desde acá,
ese es el legado que recibimos. ![]()
Darío Feigín - Rabino de la Comunidad Amijai.
Buenos días. Yo también
les agradezco por el honor y el kavot de estar aquí
con mi testimonio. El Libro bíblico de Iov es un
poema que saca a la luz el eterno tema del sufrimiento
humano, y lo pone arriba del tapete, manifestando
nuestra impotencia frente al dolor y frente a lo
incomprensible. Junto con esto, Iov maldice el día
de su nacimiento, reconociendo que vivir no es sólo
sobrevivir, sino que debe haber un "para qué", un
propósito, que nos acerque significado. Y no ve
tal posibilidad, sin que el camino sea abierto por
el inclaudicable valor de la Justicia. Iov sabe
que es inocente, y no entiende porqué sufre, ni
porqué Dios permite tal sufrimiento inmerecido.
Sus 3 amigos: Elifaz, Bildad y Tzofar, tratan de
convencerlo de que algo malo habrá hecho, como se
escuchaba en nuestro país en la época del procedo,
o como aún hoy, los necios pretenden encontrar un
porqué a los atentados a la Embajada y a la AMIA,
cargando de responsabilidad a nuestros muertos y
a Israel, y no a los asesinos y a quienes los ayudaron
aún desde las instituciones oficiales, haciéndose
igualmente culpables. Pero Iov sabe que desde su
desgracia, su vida adquirió otro sentido, a partir
de su búsqueda de Justicia. Después de sus amigos,
aparece otro personaje, llamado Elihú, que trata
de convencerlo de que los hombres no podemos entender,
y que sólo Dios es quien hará justicia. A diferencia
de Elihú, Iov cree, aunque no entiende, que Dios
tiene sus caminos, pero que a los hombres nos cabe,
como deber religioso, como una Mitzvá, asociarnos
a Él en aquello que sí podemos hacer para acercar
algo más de esa Justicia, necesaria para el hombre,
como oxígeno para el alma. Desde aquellos días de
horror, el sufrimiento nos cambió. Desde entonces
no somos los mismos. Pero la respuesta judía no
es callar frente a la apología a la impunidad. Y
tampoco es resignarse a dejar de buscar la Verdad
y la Justicia, por lo menos, aquella que nos compete
a los hombres aquí en la tierra. Iov era un hombre
de fe. Pero no de esa fe pasiva, que nos empuja
a quedar cruzados de brazos, esperando un milagro
del más allá. Ni tampoco esa fe resignada, que nos
llama a poner la otra mejilla. La fe de Iov es la
fe de quien se juega por lo que cree, como ustedes,
militantes de Memoria Activa, y hombres y mujeres
de bien, que se juntan aquí todos los lunes. Es
la fe de quienes no declaman una Argentina mejor,
sino que contribuyen a esto desde sus actos cotidianos.
Ustedes ya saben que es mentira que el tiempo cicatriza
las heridas. Ustedes ya saben que las heridas, el
dolor, y la angustia, quedan abiertas para toda
la vida. Quisiera dejarles junto con mi afecto,
mi plegaria para que ellos descansen en paz, y para
que sus memorias sigan siendo para nosotros una
bendición. Y junto con esto, para que algún día
podamos todos encontrar paz en nuestras almas, esa
paz que sólo será posible, si hay Justicia.![]()
Ricardo Monner Sans - Abogado.
Debe ser la cuarta
o quinta vez que se me invita para un lunes, y conversar.
Y por cierto que en cada una de esas oportunidades
yo agradecí, siempre creyendo que era desde lo más
profundo de mi corazón que ese agradecimiento se
producía. Confieso que siempre hay para más con
ustedes, porque a mí no se me escapa el honor especial
que ustedes me han dispensado para este primer lunes,
después de aquél martes 20 de noviembre de 2001.
Hay un símbolo en esta invitación que yo no puedo
señalar con palabras. Ustedes me han permitido que
yo me acerque en esto, lo que es la militancia permanente
de todos los lunes y de todos los días de este movimiento
central en Argentina, para decir que yo también
he puesto mi cuota en esta lucha contra la impunidad,
más allá de la grosería del 20 de noviembre de 2001.
Ustedes tenían razón. Siempre lo supimos. Pero sépase
que el martes pasado le pusieron la firma a la razón
de ustedes. Acá no se puede más investigar a los
funcionarios de este país, han dicho los señores
que ocupan, con razón o sin ella, los sitiales más
altos de aquel Poder Judicial que tendría que realizar
el mandato del Preámbulo, es decir: "afianzar la
Justicia". Ahora, ya está claro. Ustedes necesitaban
una partida de nacimiento, más allá de las Lauras
del 97, más allá de las evocaciones de cada uno
de estos años, ahora se han puesto las huellas digitales.
Con el poder, no. Se llama poder el funcionariado
de turno, o se llame poder al poder económico, que
por entonces y por ahora, nos sigue gobernando.
Y yo le decía a algún amigo nuestro, que yo me permití
bajar de este sistema que permite la computadora,
aquello que yo decía -no, en julio de 2001 cuando
las cosas estaban más claras-, sino en julio de
2000, ocho meses entonces de aquel diciembre del
99. Y yo que en el acierto o en el error no me había
sumado a la euforia de diciembre del 99, decía en
julio de 2000: AMIA nos pertenece a todos, es uno
de los temas centrales de impunidad y corrupción;
es, junto con armas, el tema central de nuestro
tiempo. 16 de julio de 2000. Pero me preguntaba,
ocho meses después: ¿es impunidad y corrupción,
o acaso continuismo? A la luz de noviembre de 2001,
creo que está la respuesta. Esto -decía yo en julio
de 2000- no es tema de los judíos. Es tan claro
como que estoy harto de la discriminación al revés.
Beraja es de ascendencia judía -decía yo por ese
entonces- y yo no lo soy. Beraja tuvo para sus manejos
financieros el apoyo del aparato económico, en Pedro
Pou, hoy asesor del liberado de Don Torcuatro. Algunos
se acordaron de Pedro Pou sólo cuando bajó el pulgar
del Banco Mayo, y nosotros nos habíamos preocupado
de Pedro Pou mucho antes, del desmanejo y del sentido
de aquello que pudiera tocar solamente un sector
social o a un sector de ascendencia judía. Y en
la necesaria evocación de aquel julio de 2000, para
demostrar como la lucha de ustedes continúa, se
profundiza y acaba de tener, entonces, desde la
Corte Suprema esta partida de nacimiento, decía:
AMIA y hoy, julio de 2000. Es cuestión que le interese
al establishment? O es cuestión de maquillaje? La
predicada política de purificar el Poder Judicial
(julio de 2000), conviene hoy? Preguntaba yo. Y
hablaba de la Corte Suprema delarruísta quien ya
había santificado el decreto de reducción salarial
y que había pontificado frente al derecho a la verdad
y los militares, estos que acaban de ser evocados
para hacer el considerando décimo, una especie de
comunicado de prensa que han hecho para que sepan
los jueces de todas las causas, para que sepan los
fiscales de todas las causas, para que sepan todos
los hombres y mujeres que estamos comprometidos
con investigaciones de corrupción, que con el poder
no hay que meterse. Estos mismos escribían por entonces,
anatematizando a un fiscal como Cañón en Bahía Blanca,
hombre que ha tenido la valentía de denunciar cosas
muy severas. La lucha por AMIA, por la dignificación
de las condiciones de trabajo, por la corrupción
estructural, por las armas, decíamos en julio de
2000, es tema del gobierno actual? Me preguntaba
por entonces. Qué es hoy lo emblemático?, cerraba
aquello. Solazarse con lo que es consecuencia y
no causa? O meter la mano a fondo de las causas
que se vinculan con el modelo económico y social
de nuestro tiempo? Ha pasado -apenas- desde aquel
entonces, un año y cuatro meses, y lo cierto es
que ahora todo está más claro; lo cierto es que
ustedes ahora acaban de recibir un homenaje por
parte de estos que imaginaron un entierro de primera
para el caso de venta ilegal de armas, y que por
suerte hicieron el grotesco de un entierro de quinta,
para que en doce páginas se pudiera aniquilar seis
años y ocho meses de una investigación que comencé
el 15 de marzo del 95. Ahora ustedes tienen más
razón que nunca. Ahora está claro que lo que ustedes
empezaron a plantear al día siguiente de AMIA, es
la única lucha posible en Argentina. Entre los toqueteos
de los llamados dirigentes partidarios -digo así
porque dirigente supone dirigir y yo no tengo muy
claro a quienes dirigen los llamados dirigentes-;
entre el toqueteo de ellos y estas formas horizontales
de comunicarnos, estas formas expresivas de demostrar
nuestra indignación y de seguir caminando y construir
desde ella, ha recibido para ustedes un aplauso
el 20 de noviembre de 2001. La indignación que nos
causa la ilusión de ellos en lavarse las manos de
ellos, el haber construido un fallo que hiere todos
los principios del derecho constitucional en la
República Argentina y todos los propios precedentes
de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, ha
necesitado ser el grotesco que aquí se hablaba en
el inicio de esta conversación. Ese grotesco, legitima
esto. Pero AMIA debe ser multiplicado por todos
los que por afuera del tema de AMIA también tenemos
cosas por decir. En el momento de inflexión, de
angustia, de impunidad, de oficialización de la
impunidad, la lucha continúa. Pero la lucha continúa
en un escalón más arriba. Sépase que hoy, la soberanía
pasa por la decisión de cada uno de nosotros; de
estar ya no delegando cada dos años en un cuarto
oscuro electoral, cuando los hombre del sistema
votan cuatro veces por día en la Argentina de nuestro
tiempo. Que esto quede como mensaje de hoy. Que
quede como mi agradecimiento más profundo porque
ustedes han querido asociarme, casi como un símbolo,
a algo que -sin falsas modestias- digo desde la
emoción, que me queda grande. Ustedes están haciendo,
vienen haciendo y seguirán haciendo cosas mucho
más importantes de las que a mí me ha tocado hacer.
Porque la importancia de ustedes es la persistencia,
es el no claudicar, es el derrotar el "no te metás",
es derrotar el sálvese quien pueda, es derrotar
el "primero yo". Ustedes hacen de la solidaridad,
la razón de la existencia de vivir. Gracias por
haberme permitido estar con ustedes. .