Juan Gurevich - Memoria Activa
Transcribimos a continuación,
párrafos relevantes del escrito presentado por Memoria Activa, patrocinada
por el Dr. Alberto Zuppi en la causa AMIA, el mismo día del inicio del
juicio oral. Esta presentación la motiva la comunicación del juez Galeano
reconociendo que procedió a la destrucción de la prueba fílmica de declaraciones
y otros elementos técnicos agregados a dicha causa. El juez Galeano reconoce
haber ordenado a uno de sus secretarios para que procediera a la destrucción
de estas pruebas. Galeano manifiesta que dispuso que se filmaran las declaraciones
que prestaba el imputado Carlos Telleldín quien se negaba a ampliar su
indagatoria y en el espíritu de resguardar, de alguna manera, el contenido
y la espontaneidad de la reunión. Que resulta extrañamente irregular que
el juez de la causa filme a un detenido con la excusa de que se niega
a su declaración indagatoria, si es que tal filmación no iba a ser usada
nunca en contra del que declaraba. Aunque Galeano no hace referencia a
los motivos que lo llevaron a disponer la realización de las filmaciones
que dispuso destruir, así como las razones que justifiquen la producción
de las otras pruebas que también fueron destruidas, justo es pensar que
deben ser semejantes a las que invoca para filmar a Carlos Telleldín.
Que el artículo 233 del Código Procesal penal da claras indicaciones sobre
la conservación de la prueba que el juez Galeano violó. Que habiendo involucrado
en esta maniobra a otro personal del tribunal que dirige y no pudiéndose
precisar el alcance de la maniobra, Memoria Activa solicitó la realización
de un Sumario Administrativo con el propósito de determinar si la conducta
descripta es la del artículo 255 del Código Penal y en su caso remitir
las actuaciones al Consejo de la Magistratura para su tratamiento. Que
teniendo en cuenta que el propio juez ha confesado haber destruido pruebas
de diversa índole, es presumible que esto pueda continuar ocurriendo,
lo que pone en peligro la conservación de las pruebas que la instrucción
obtenga o haya obtenido, por lo que Memoria Activa solicitó la separación
o suspensión de Juan José Galeano del cargo que ocupa hasta tanto esta
situación sea debidamente aclarada o juzgada. En este estado de las actuaciones
judiciales, Memoria Activa una vez más declara que no persigue reparación
económica alguna, declaración ratificada en las actuaciones que se encuentran
en trámite ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA,
que designó como veedor en el juicio al Dr. Claudio Grossman. Además,
frente a las interesadas imputaciones que Memoria Activa persigue la nulidad
del juicio, en beneficio de algunos imputados en particular, reclazamos
enfáticamente semejante disparate. Sostenemos y accionamos para que el
juicio en trámite se resuelva conforme a derecho hasta el final del mismo.
Desde hace 376 semanas, todos los lunes exigimos en esta plaza: verdad
y justicia, siendo estas las premisas fundamentales que seguiremos defendiendo
en el juicio.
Alumnos del Colegio Weiztman - 7º grado: Ezequiel Freidzon- Matías Dobzewicz
Un lunes más. 9.53
de la mañana. Una vez más, Memoria Activa se reune frente a tribunales
pidiendo que se haga justicia. Nos reunimos para pensar, recordar y jamás
olvidar. para estar junto a las personas que sufrieron y sufren por esas
horrorosas bombas que mataron a familiares, amigos y seres queridos de
ayer, hoy y siempre. TERRORISMO, el diccionario lo define como una lucha
violenta ejercida por grupos extremistas para crear un clima de inseguridad
o para derribar el gobierno de un país. De un país? Destruyeron vidas,
familias, un mundo. Hace más de 7 años que en un atentado atroz perdimos
85 almas, 85 proyectos de vida, de sueños de futuro. ¿Cuánto tiempo más
podemos tolerar esa injusticia? ¿Cuánto tiempo más podemos descansar sin
saber quienes son los que se llevaron a 85 personas, solo por odio y locura?
Si bien los atentados fueron a dos objetivos netamente judíos, los muertos
y las familias que hoy y siempre sufren por ellos no pertenecen solo a
nuestro pueblo. JUSTICIA, JUSTICIA PERSEGUIRÁS. ¿Hasta cuándo vamos a
tener que seguir pidiendo justicia? Como todos nosotros sabemos muy bien,
no solo en Argentina sucedieron estos actos de barbarie. También en otras
partes del mundo el terrorismo derrama víctimas inocentes. Como hace pocos
días en Estados unidos, donde murieron miles de personas. Si cada uno
de los que vivimos en el mundo ponemos nuestro granito de arena para cambiar
esto, vamos a vivir en un mundo mejor, donde no tengamos que reunirnos
todos los lunes para lamentar la pérdida de seres queridos y exigir justicia,
sino para venir y disfrutar de una plaza en medio del sol. Hace más de
7 años que esperamos respuestas, respuestas que nunca llegan, pero no
dejamos de esperar. Es nuestro deseo que en este nuevo año se descubran
a todas las personas que tuvieron algo que ver con este monstruoso atentado,
y que cada uno sea castigado por lo que hizo. Es nuestro deseo que haya
justicia y que nadie tenga miedo de salir a la calle. Es nuestro deseo
que en el juicio oral se sepa todo lo que nos ocultaron durante todo este
tiempo. Hace más de 7 años que reclamamos justicia, justicia por esas
85 personas. Reclamamos justicia y recordamos para que esto no vuelva
a pasar más. Nunca más. y por eso decimos: justicia, justicia, perseguirás.
Horacio Volgelfang - Médico
Para estar aquí, este
primer lunes de octubre frente a ustedes, me prometí no buscar la cita
justa, no pensar la frase exacta y no encontrar la indiscutible relación
de las torres gemelas con la AMIA. Quise dejar fluir los recuerdos en
libre asociación, como un activo ejercicio psicoanalítico de la memoria.
Así aparecieron las imágenes de mis 12 años, cuando comencé a ir todos
los días, desde Paysandú y Añasco en la Paternal, hasta Pasteur 633 en
el Once. Todos los días. El Seminario para maestros de la AMIA. Cuatro
horas, todos los días. Amigos que ya no veo, el trolebus, mi Bar Miztvá,
Max Furmansky Cantor litúrgico. El Profesor Royansky eligiéndome para
participar en el concurso de escritura en idish, que organizaba el IWO.
Yo diciéndole que no, porque no era muy bueno con el idish. Y él contestándome:
Io, sí. Confirmando lapidariamente mis limitaciones. "Pero usted tiene
sentimientos", agregó. La guerra de los seis días, mi primera novia. La
AMIA todos los días. La Torá. Jaim N. Bialik, Ber Borojof. Mis primeros
pasos en el sionismo humanista socialista. La AMIA todos los días. Un
trozo de poema: "no creais que soy amigo de todos los judíos, porque los
hay quienes todo lo venden, todo lo negocian, de esos no soy amigo yo."
Y la AMIA todos los días. Vinieron los años de la carrera, medicina, la
cirugía cardiovascular infantil, el Hospital de niños. Mis hijas, un segundo
matrimonio, el Hospital Garraham, mi vida. Ese lunes de julio estaba en
Toronto, en el Hospital para niños enfermos, completando mi formación
en conservar congeladas válvulas y arterias del corazón, que puedan usarse
para operar otros corazones enfermos. Conservar vida más allá de la vida.
Durante el desayuno me acercaron un fax. En el mi mujer me decía: explotó
una bomba en la AMIA. Nosotros estamos bien, pero esto es un horror. La
AMIA nuevamente, y ahora para siempre, volvió a instalarse en mí, todos
los días. Los segundos que tardé en llegar a un teléfono, llamar a Buenos
Aires, hablar con mis padres, resultaron eternos, pero me sirvieron para
entender todo. Nuevamente la infalibilidad de los actos de asesinatos
masivos, llevados a cabo por suicidas, la casi imposibilidad para evitarlos,
el apoyo material y de inteligencia indispensable de la conexión antisemita
local, la premeditada ineptitud del gobierno para gobernar, su falta de
acción para investigar y su gran actividad tratando de ocultar lo inocultable.
Eso es complicidad. Hubiera querido abrazar a mis hijas y llorar, pero
estaba lejos. Hubiera querido sin dejar de llorar, ayudar, pero estaba
lejos. Y desde lejos lloré. Busqué en todos los diarios. Apenas una foto
con una mínima leyenda en un sólo diario del martes, y nunca más. Ni miércoles,
ni jueves. Nunca más nada más. En los diarios de Toronto, la AMIA ya había
desaparecido. Pero para mí volvía a estar, en mi vida, todos los días.
Les agradezco profundamente haberme dado la oportunidad de activar mi
memoria para ejercer este derecho inalienable de recordar y sentir. El
reconocer mis raíces me ayuda a salir de los escombros del miedo que producen
todos los bombazos cotidianos. Y me permite agradecer a aquellos que me
ayudan a sepultar los jirones del alma, esos pedazos de uno que ya no
renacerán, que serán recuerdo. Del mapa de la ciudad de mi adolescencia,
desapareció un casillero, pero en la geografía de mi dolor la AMIA está
todos los días. Gracias.
LAURA GINSBERG
Han pasado dos semanas desde la iniciación
del debate oral, que nada tiene de debate y demasiado tiene de oralidad.
Las extensas lecturas del Secretario interrumpidas por las partes y por
una superabundante cantidad de "téngase presente" del Tribunal al mejor
estilo Galeano, dejan entrever el futuro de esta construcción judicial.
Pero como no se trata solamente de un tema jurídico, sino de un problema
político, vale la pena detenerse para hacer un repaso de los acontecimientos
que rodearon el inicio de este denominado juicio histórico. Antes de empezar,
el día 21 de septiembre la SIDE le negaba al Tribunal Oral cualquier información
sobre el sumario interno que investiga las irregularidades cometidas por
dicho organismo durante la investigación de la masacre de la AMIA, por tratarse
de información secreta. El Tribunal no tuvo mejor idea que pedirle a la
propia SIDE los decretos secretos que regulan su accionar cuando, si no
mal recuerdo, los decretos secretos del Ejecutivo hay que ir a buscarlos
a la Secretaría Legal y Técnica de la Nación, en Balcarce 24. Hubo otros
hechos significativos que rodearon el comienzo del juicio. El 25 de septiembre
apareció en el Boletín Oficial el quinto decreto firmado de apuro por De
la Rúa, en relación a la investigación del crimen de nuestros familiares.
Pero este quinto decreto, el 1198 del 2001, no es como los anteriores: a
través del mismo, De la Rúa faculta a los magistrados a sustituir la identidad,
proveer recursos económicos, el cambio de ocupación y de domicilio a aquellos
testigos e imputados que hubiesen colaborado con la investigación. En consecuencia,
no sólo no le alcanzaron los 4 decretos anteriores, sino que tampoco le
alcanza la ley del arrepentido para garantizar la libertad de los criminales
ni para darle un salvoconducto a Galeano. Este juicio va a hacer agua por
todas partes, porque en menos de un año no lograron armar todo el marco
legal necesario para sostener el montaje. Pocos días después se radicó la
denuncia por la destrucción de videos, ya denunciada por Lifschitz el año
pasado en el juzgado de Bonadío y aparecieron nuevos videos que vuelven
a corroborar la capacidad de negociación de Galeano con Telleldín que, por
cierto, lejos está de ser un perejil sino más bien una pieza indispensable
del encubrimiento oficial. El descontrol prosiguió con las declaraciones
de Ramón Mestre, que abrió la boca y puso en peligro el pacto de impunidad
gestado por Menem y De la Rúa. El Ministro del Interior, que nada hizo para
proveer al Tribunal Oral con los sumarios internos de la SIDE, fue el primer
funcionario de la Alianza que acusó públicamente al menemismo como responsable
político de la masacre de la AMIA. Nilda Garré fue la segunda funcionaria
que cargó contra el menemismo, y corrió peor suerte. Garré, confiada en
el espíritu justiciero de los hermanos De la Rúa, apostó a una tercera declaración
del testigo C, quizás con el propósito de que reconociera a través de fotografías
al funcionario menemista que trabajaba en Presidencia de la Nación y viajaba
periódicamente a Irán para informar sobre el estado de las investigaciones.
Esta maniobra se saldría de los límites, razón por la cual la físcalía y
la DAIA le pidieron la renuncia amenazando con uno de los cucos favoritos
de la DAIA: Garré está politizando la causa. Esta es una evidencia más del
papel que ha jugado la DAIA durante todos estos años para no poner en peligro
los negocios entre Estados. Los compromisos contraídos llegaron al punto
tal de que las presiones ejercidas por la DAIA acerca de qué funcionario
se queda, qué funcionario se va y quién tiene que reemplazarlo son efectivas
independientemente del gobierno que se trate. Garré alzó su mano para votar
a favor de la ley del arrepentido cuando la DAIA lo pedía, aunque en la
intimidad la funcionaria decía que no estaba de acuerdo. Garré hizo propia
la falsa dicotomía de sostener el juicio o la libertad de los imputados,
que de todos modos la pueden obtener amparados en el último decreto presidencial.
En el terreno de lo político, Garré es para la causa AMIA lo mismo que Lifschitz
es en su aspecto jurídico: ambos salieron de las cuevas estatales en las
cuales los códigos son los mismos sin importar quién es el administrador
de turno. Y esos códigos están celosamente custodiados por la DAIA, responsable
de haber acompañado al Estado argentino en este desastre de investigación
y en esta parodia de juicio oral. Una vez más, vuelvo a comprobar lo ya
dicho en esta plaza el 15 de marzo de 1999 y en el quinto aniversario de
la masacre de la calle Pasteur: el Estado Nacional es la conexión local
del atentado, por los pactos pre-establecidos, por la participación de su
servicio de inteligencia en el crimen, por el conocimiento previo de que
el atentado iba a ocurrir y el consentimiento de su comisión, por la destrucción
de pruebas y por el ocultamiento posterior, indispensables para sostener
esta mentira. Esta es para mí la verdad de los hechos, que seguramente no
va a salir de una sala de audiencias en donde todo está preparado para seguir
negociando con los imputados, garantizando su impunidad y la del negociador.
Horacio Salas - Escritor
A lo largo de estos años, todo ha sido dicho:
el dolor, la indignación, el reclamo de justicia; ha pasado el tiempo y
hay algo que se mantiene incólume: la constancia, la tenacidad. En estos
días de la historia del mundo que nos ha tocado vivir, frente a los atentados
en las Torres Gemelas es bueno recordar que nuestro país ha conocido en
carne propia el dolor y los efectos del terrorismo cobarde capaz de ensañarse
en inocentes. A quienes llevamos en carne viva los atentados realizados
en Buenos Aires, no puede sorprendernos la feroz crueldad de lo ocurrido
en Nueva York, porque tenemos, porque guardamos memoria. La memoria no sólo
es base de las tradiciones, la memoria es la base misma de la cultura. Sin
memoria no hay cultura, porque esta comenzaría a desañarecer en el aire,
a hacerse humo en poco tiempo. Sostener la memoria es la única forma de
cubrir nuestra cuota de seres humanos e impedir que actos similares se repitan.
Pero para que no se reiteren hay que luchar también contra la impunidad
de los hechos ocurridos. Porque la impunidad es un intento de disolver la
historia, de hundirla poco a poco en el olvido. En otras palabras: la memoria,
es -y será- una lucha a brazo partido a favor de la justicia. Y además,
sobre todo en estos momentos, se debe insistir en un elemento: la tolerancia
con el distinto. El terrorismo, en cualquier parte del mundo es siempre
fruto de la intolerancia, de aquellos que se sienten los detentadores de
la verdad. Y la verdad sólo puede construirse sobre una suma de verdades.
Sólo se puede pelear en nombre de la justicia, tratando de ser justos, y
ser justos es también luchar contra la impunidad y luchar contra la impunidad,
antes y sobre todo en estos momentos, es mantener la memoria, porque la
esencia misma de la justicia sólo puede sostenerse mediante una memoria
que al mismo teimpo nos impida caer en la tentación de alentar algún nuevo
autoritarismo cuyo proyecto incluye siempre eliminar la justicia. Para evitarlo:
tolerancia, memoria y justicia: lo demás viene por añadidura. ![]()
Diana Malamud - Memoria Activa
Memoria Activa se ha presentado como
parte en la causa en la que denunciaron los fiscales Mullen y Barbaccia
a Nilda Garré. El propósito de nuestra denuncia es conocer la verdad
de la historia relativa al testigo de identidad reservada C. Identidad
reservada sui generis, ya que es reservada para nuestra parte y
para las defensas, pues Marta Nercellas, abogada de Beraja y de
la DAIA estuvo presente en el interrogatorio, sobre el que ahora
se anda diciendo que Garré, al referirse a este testigo puso en
peligro un pacto que existiría con el gobierno alemán. Esto es una
patraña, una nueva pantalla de humo de las que estamos acostumbrados
en la causa AMIA. ¿De qué identidad reservada se habla, cuando una
abogada particular presenció la declaración de un testigo tan secreto
que no lo llaman ni por su nombre? ¿De que identidad reservada se
habla, cuando la abogada de una de las partes estuvo en México con
el juez, los fiscales y los secretarios? ¿Reservada, para quién?
Nuestros abogados han denunciado también este hecho ante la Cámara
de Apelaciones solicitando se determine la responsabilidad administrativa
y penal de los funcionarios y magistrados intervinientes y se le
remita el caso al Consejo de la Magistratura para que se sume a
la denuncia ya hecha por disponer la destrucción de pruebas. Hemos
escuchado a los policías Leal y Ribelli. Leal cuando fue interrogado
por nuestros abogados, no supo explicar lo que hacía con Tellendín
y su intento de extorsión parece bastante claro. Ribelli habló imperturbablemente
durante cinco horas, tocando todos los temas que se le imputan.
Escuchamos nuevamente a Galeano transando con Telledín el pago de
400.000 dólares contra su respuesta a un pliego de preguntas, pago
este que se hizo como también se probó escuchando los arreglos que
hacía Tellendín para cobrar el dinero y la apertura de las cuentas
el mismo día en el que declara, imputándolos a los policías comandados
por Ribelli. Memoria Activa reiteradamente ha dicho que no busca
la condena de policías por corruptos, sino por su directa relación
con el atentado a la AMIA. Cada día de juicio que transcurre resulta
más claro que se está ante un gigantesco engaño, ante una parodia
de investigación comandada por un juez y apoyada por las fiscalías
y las otras querellas, para encubrir la participación de los organismos
de seguridad. Memoria Activa dijo reiteradamente que busca a los
asesinos de nuestros familiares y amigos, pero también irá con el
mismo tesón detrás de aquellos funcionarios y magistrados, indignos
de la investidura con los que fueron honrados, que han colaborado
para que este caso sea la vergüenza a la que asistimos, donde no
sólo Galeano no investigó nada, sino que además ha destruido pruebas.
Los efectos de su conducta ya están en el juicio: Ribelli aduce
haber dado unas explicaciones diferentes a las que reconoce Galeano
con relación a su entrega del famoso video, pero ahora reclama que
fue filmado y que la destrucción de los videos que dispuso el juez
no tiene porqué ir en su contra. Hoy se abre, quizás, una nueva
etapa, y confiamos que los funcionarios y magistrados involucrados
en estas maniobras que hemos venido denunciando desde hace cuatro
años, responda no sólo con sus cargos ante los groseros imcumplimientos,
sino con su propia libertad. ![]()
Jorge Bucay - Psicoanalista - Escritor.
Es siempre halagador haber sido invitado
a hablar con ustedes, y es siempre difícil, porque siempre me pregunto
que tendría yo para decir. Y se me ocurría viniendo para aquí, que
para ser fiel a mí, me gustaría contarles algo para decirles lo
que les quiero decir. Uno de los más importantes pintores de la
historia de la humanidad, Leonardo Da Vinci, en su cabeza pintaba
y dibujaba las imágenes y los bocetos de su más grande obra, según
él decía: el mural de La última Cena. Y pintaba e imaginaba como
iba a ser ese mural. En aquel entonces se pintaba con modelos vivos,
se conseguía personas que posaran para ser pintadas. Y entonces
el gran maestro empezó a hacer su obra de la periferia hacia el
centro, como solía hacer él. Y cuando llegó a pintar la imagen de
Judas, la imagen de la traición, la imagen de la actitud miserable
para los compañeros, la imagen de la destrucción de los otros, la
imagen de aquél que podría vender al otro por unas monedas, no encontraba
un modelo en las calles de la ciudad. Y entonces fue hasta la cárcel
y empezó a ver a la gente detenida y empezó a ver a cada prisionero,
y eligió entre ellos a aquél que tenía la mirada más torva, el gesto
más adusto, la mirada más traidora, el aspecto más cruel y miserable.
Y habló con las autoridades de la cárcel y pidió que le prestaran
al detenido para usarlo como modelo para pintar al Judas de La Última
Cena. Y así fue. Da Vinci llevó a su estudio al hombre y pintó,
basado en él, el Judas que hoy está representado en La Última Cena.
Pasaron muchos meses y el cuadro se fue terminando, pero luego,
durante muchísimo tiempo el cuadro quedó detenido. Faltaba la imagen
de Jesucristo en la mitad del cuadro. Faltaba alguien que sirviera
como modelo para pintar esta imagen, la imagen del hijo de Dios,
que supuestamente representaba para el mismo Leonardo Da Vinci,
la imagen de la bondad, la imagen de la infinita misericordia, la
imagen de lo mejor del ser humano. Y no encontraba a la persona
que pudiera posar. Y pasaron meses y meses, se dice que más de un
año, mientras Da Vinci seguía buscando la imagen antes de terminar
el cuadro. Hasta que un día, paseando por la plaza, encontró un
joven, sentado sobre el pasto, mirando nada, escuchando los pájaros
cantar, con una paz increíble, y se dio cuenta de que ese era el
hombre. Entonces se acercó y le dijo: estoy haciendo un cuadro,
soy Leonardo Da Vinci y quisiera que poses para mi. El hombre le
dijo: como no maestro, será un honor volver a posar para vos. Entonces
Da Vinci le dijo: volver a posar? Yo ya te pinté? Si, hace un año
y medio. Estabas haciendo un cuadro, creo de La Última Cena. Yo
te pinté a vos? Si, yo estaba preso en ese momento, me llevaste
de la cárcel para hacer la imagen de Judas. Se sorprendió el hombre
cuando se dio cuenta que estaba pintando con su misma imagen la
imagen de Jesucristo. Cuando terminó de trabajar, Leonardo Da Vinci
se sentó con el hombre y el dijo: cómo puede ser que la misma persona
que yo pinté ahora esté eligiéndola para el otro rol. Y entonces
el hombre le dijo después que me pintaste y me diste las monedas
que me diste, volví a la cárcel y me quedé pensando mucho en ser
el emblema de la traición, me quedé pensando mucho después de verme
en el mural representando la traición, representando lo peor, pensé,
que pasa conmigo que soy el que peor representa esta historia, y
entonces, a partir de verme en ese mural, empecé a pensar sobre
mi destino, sobre mi escencia, sobre quién soy. Y viéndome, algo
pasó en mi durante este año, algo sucedió que en realidad se modificó
en mi cuando pude ver lo que habías visto en mi. Me decidí que cuando
saliera mi vida iba a ser otra, y salí y me dediqué a ayudar a los
demás, y me dediqué a sacar lo mejor de mí, y me dediqué a encontrar
en mi esta bondad que hoy decís que representa la imagen que vos
ves del hijo de Dios para tu cuadro. Y pensaba en esta anéctota
que siempre me sorprendió, tanto más cuando viendo en presencia
y en persona el mural de La Última Cena, uno mira las dos caras
y puede darse cuenta que son la misma persona -los invito a que
lo hagan, se van a sorprender- la misma persona que representa la
maldad, es la que representa la bondad máxima, no en el mismo momento,
sino en un momento posterior. Y pensaba en esto, porque quería venir
a decirles a ustedes, por si no lo saben, que Memoria Activa ha
funcionado como Leonardo Da Vinci. Venía para decirles a ustedes,
que Memoria Activa ha tenido una gran tarea. La tarea era poner
en un mural, para que todo el mundo vea la maldad, la traición,
la hipocresía, el asesinato, la cara de aquellos que están complicados
en el atentado de la AMIA. Y entonces, quiero que sepan que si nosotros,
los argentinos, los que de alguna manera vivimos esta historia un
poco más lejos que ustedes, los que no tuvimos la conciencia de
pertenecer desde el principio a Memoria Activa, cuando nosotros
podamos ver en el mural que representa la tarea de ustedes, cuando
podamos ver en el juicio a la AMIA la cara de la maldad, la cara
de aquella traición, la cara de todos los errores cometidos, quizás
por una vez Argentina pueda verse en ese cuadro siniestro de sus
propias actitudes, quizás pueda encontrar lo mejor de él. Y quizás,
finalmente, podamos salir de la cárcel condenada de nuestro futuro
para armar un futuro mejor, un futuro que tenga el rostro de la
solidaridad, un futuro que tenga el rostro del amor, y sobre todo,
un futuro que tenga el rostro de la justicia. Gracias. ![]()
Jorge Halperín - Periodista.
Buenos días. La mañana del 18 de julio
de 1994, mi esposa y mi hermana se habían citado en la AMIA para
consultar en su Bolsa de Trabajo. Por distintas razones, las dos
faltaron a la cita sin avisarse. Y desde entonces, recuerdan obsesivamente
dos episodios: el horror del atentado y también lo que no les ocurrió.
Lo digo porque en el fondo, todos vivimos con lo que pasó y también
vivimos con lo que pudo y puede pasar. El último 11 de septiembre
vi morir otra vez a los muertos de la AMIA y reviví con las terribles
imágenes de las torres gemelas aquel otro video de los edificios
humeantes de Buenos Aires después del atentado contra la Embajada
de Israel. La verdad, siento que nuestra época huele a podrido:
muchas personas inventaron un Frankenstein -crearon en sus mentes
un Dios criminal que pide venganza, les encomienda asesinar y les
dice que asesinar es un derecho legítimo-. Por otro lado, se propaga
el sentimiento cobarde y miserable de celebrar como una victoria
y un acto de heroísmo el matar a gente indefensa. Hace tiempo que
vengo pensando en esta lógica macabra de que los conflictos se dirimen
no lamentando las víctimas inocentes, sino eligiendo especialmente
a gente inocente e indefensa para atacarla. No es el cálculo de
las lamentables bajas civiles, como dice esa frase de los que hacen
la guerra, sino el proyecto vampírico de beber la sangre de los
que nada tienen que ver. Hay un abismo entre los terroristas y el
dirigente gremial que irresponsablemente deja sin transporte en
el medio del día a millones de personas para hacer una protesta
gremial y después dice lamentar los perjuicios que sufre la gente.
Lo sé. No confundo a un dirigente gremial con un terrorista. Pero
hay una lógica común: meter a los inocentes a la fuerza, usarlos
como rehenes de un conflicto para conseguir los objetivos políticos.
Dejemos a los dirigentes gremiales con su irresponsabilidad y volvamos
a los terroristas: muchos de ellos también dicen que lamentan las
víctimas civiles. Desde luego que hay terroristas y, demencialmente,
hasta hay gente que defiende derechos humanos, unos y otros capaces
de decir que lo de las torres gemelas fue una operación de cirugía
contra el imperialismo y punto o que los que estaban dentro de las
torres eran todos capitalistas chupasangre y merecían sufrir y morir.
Hay gente que dice esas cosas. Pero la mayoría dice lamentar las
víctimas. Sin embargo, son hipócritas: necesitan que mueran civiles
y que mueran horriblemente para que mi esposa, mi hermana y todos
pensemos en lo que nos puede ocurrir. Partiendo de una misma matriz
criminal, no importa si unos ataques ocurrieron en la gran potencia
imperial y otros en una institución solidaria de un país de la Periferia,
hay dos dolorosas diferencias entre los atentados contra las Twin
Towers y la bomba de la AMIA: los norteamericanos sintieron los
ataques de septiembre como una herida infringida a todos ellos.
Seamos sinceros: en la Argentina no pasó lo mismo. Muchos argentinos
sintieron que era un problema de la colectividad judía y hasta el
propio ex presidente lenguaraz se lamentó de lo que había sufrido
una comunidad extranjera. La segunda diferencia reside en que en
la Argentina ser víctima es morir dos veces. Primero, la muerte
física. Luego, las víctimas son atrapadas en una teleraña hecha
de silencios, ocultamientos, pactos ruines y complicidades criminales.
No sólo tenemos instituciones permeables a cualquier violación,
sino también la gente que, para muestra basta un botón, en un altísimo
porcentaje huyó de sus responsabilidades en las mesas electorales
de ayer, quiero decir, una dirigencia, unas instituciones y una
sociedad con un lamentable bajísimo nivel de conciencia cívica.
Pido perdón si parezco muy pesimista, pero no lo soy. Al contrario,
estoy convencido de que nuestra sociedad tiene reservas morales
y que este cuadro difícil agiganta el coraje cívico de los que pelean
por la justicia, como Memoria. Aún con todas sus fallas, nuestra
sociedad es la única que llevó a los dictadores nazis al banquillo
no lo hicieron ni los alemanes, es la que tiene en cana al gran
indultador y es la que hoy juzga a los cómplices del gran crimen
contra la AMIA. Si los terroristas tienen células dormidas que apuestan
al tiempo, la Argentina posee el capital humano de la gente que
todos los días le arrebata al olvido los crímenes, los criminales
y sus víctimas. Por eso no sólo pido justicia para las víctimas
de la bomba en la AMIA. Estoy convencido de que la justicia va a
llegar. Muchas gracias. ![]()
Diana Malamud - Memoria Activa
Escuchamos la noticia de que
la agrupación que lidera Osama Bin Laden, Al Qaeda se atribuyó hace un año
el atentado contra la sede de la AMIA y anticipó que iba a atacar a Estados
Unidos. Una vez más, una nueva cortina de humo intenta por todos los medios
esconder los escombros que sepultaron a nuestros familiares y amigos en
la calle Pasteur. Cortina de humo que no muestra otra cosa que nos robaron
siete años de nuestra vida con mentiras, desinvestigaciones judiciales y
lamentos políticos. La Cancillería, la SIDE y el juez Juan José Galeano
tienen tanta credibilidad como Al Qaeda y Osama Bin Laden. Esta nueva pista
se suma a la ya existentes iraní y siria. O sea, tendremos una nueva pista
sin investigar. De todos modos, en medio del juicio oral, en medio de la
causa contra Galeano que se tramita en el juzgado del juez Bonadío, en medio
de la resolución del TOF citando a declarar a Hugo Anzorregui y su personal
de la SIDE, en medio de todo esto: esta noticia solo ha llevado a una disputa
entre la SIDE, la Cancillería y el juez Galeano para ver quien de ellos
es el responsable de tamaña desinvestigación. Como siempre, son responsables
todos y finalmente no será responsable ninguno. Tamaño conflicto para la
Dra. Nercellas, que no sabrá a quien de ellos respaldar primero. "Casualmente"
están ocurriendo hechos alrededor de nuestra causa dentro y fuera del Tribunal.
Y lo que queda más claro de todo esto es lo que venimos repitiendo en esta
plaza desde hace más de siete años: la investigación de la causa AMIA es
una parodia llena de encubrimientos, complicidades, desvíos, responsabilidades
e irresponsabilidades. A lo único que nos llevan es a reafirmar una vez
más que es el Estado argentino el responsable final de no poder llegar a
la verdad, para encontrar, juzgar y castigar a todos los asesinos de AMIA.
Las noticias, las discusiones, las opiniones y las culpabilidades se entrecruzan
vertiginosamente. Y en todo este último tiempo, muy poco hemos oído hablar
de nuestros muertos. Hubieron 85 muertos. 85 familias destruidas. 85 mundos
irrecuperables. 85 personas asesinadas que tuvieron una vida, fueron más
que un número y existieron. Por ellos seguiremos exigiendo y trabajando
por verdad y justicia. Para terminar, queremos compartir una opinión de
un participante en el foro del chat del diario La Nación del sábado 20 respecto
a las últimas noticias: Si Racing no sale campeón¿le vamos a hechar la culpa
también a Al Qaeda? ¿el derrumbe de Fuerte Apache no habrá sido un simulacro
de entrenamiento de agentes de bin Laden? Hay Galeano, Galeano ... cómo
me hubiese gustado estudiar abogacía para ser como vos! ![]()
Adolfo Castelo - Periodista.
Buenos días, muchas gracias por
convocarme. Decía el filósofo Papini algunas cosas sobre el tiempo a las
que yo, con absoluta irrespetuosidad le agregaría ciertas cosas sobre la
memoria, la espera y la justicia. Oímos que el tiempo y la memoria patalean
a nuestra puerta, como un ejército de demonios descalzos. Cada día y cada
recuerdo es un demonio, cada hora es un demonio, cada minuto es un demonio.
¿Nadie se da cuenta? ¿Nadie se atreve a decirlo? ¿Tendremos, pues, que recordarles
con espando a los dueños del poder real, que cada día, cada hora, cada minuto,
nos hace menos jóvenes, menos fuertes y menos eternos...? ¿Tendremos que
decirles otra vez más, con angustia, que tenemos poco aire para respirar,
pocas bocas para besar, pocos momentos para creer, pocos instantes para
olvidar? El tiempo es nuestro y no aceptaremos de ninguna manera que pase
en vano. Ha llegado, creemos y deseamos que la justicia vea lo que hace.
Muchas gracias. ![]()
Gerardo Mazur - Memoria Activa
Seguramente todos ustedes han leído
las declaraciones de la Sra. Hebe de Bonafini acerca del periodista
Horacio Verbitsky. También deben haber leído tiempo antes, sus declaraciones
acerca del terrorista Bin Laden y de lo sucedido en las torres gemelas,
de ese acto monstruoso, de ese horror sucedido en Nueva York. Simplemente
nosotros, Memoria Activa, queremos repudiar esas declaraciones,
estamos en total desacuerdo, estamos en total desacuerdo en la calificación
peyorativa de ser judío, de lo cual la mayoría de los integrantes
(no todos son judíos en Memoria Activa) estamos orgullosos del rol
que tenemos en Memoria Activa y de nuestra identidad. Nos parece
un disparate esto. Simplemente queremos repudiarlo, no merece mayores
comentarios, pero si decir que el Sr. Horacio Verbitsky, uno de
los más distinguidos, valientes periodistas de la Argentina, es
presidente del CELS. Y el CELS es cofirmante de nuestra demanda
contra el Estado Argentino ante la Comisión Interamericana de Derechos
Humanos de la OEA. ![]()
Lía Lerner - Psicóloga
No es la primera vez que estoy en esta
plaza en mi condición de judía identificada con lo que nos pasa
como tales, pero siento que hoy es distinto. La vez anterior me
sentía parte de un grupo humano que luchaba porque se hiciera justicia
y porque dejara de ser una promesa para convertirse en una regla
de vida. Hoy estos aquí, no solo como judía sino como ciudadana
del mundo y me siento menos sola y menos discriminada; hoy son parte
del mundo occidental que está en riesgo y siento el mismo miedo
que deben estar sintiendo millones de personas en distintas latitudes,
hoy me siento parte de un mundo que está en riesgo porque hay alguien
que inspirado en el odio que los judíos conocemos como víctimas
y no como victimarios; hoy, digo, me siento parte de las muchas
otras víctimas inocentes que son tales solo por pertenecer al mundo
occidental; hoy me siento menos sola, hoy, me siento con menos impotencia
porque estamos aprendiendo una lección fundamental, ahora ya no
somos "los otros" sino somos parte de otros a los que les une el
mismo sentimiento: el miedo a lo que no se puede controlar, a lo
que vendrá, hasta donde llegará la locura de los fanatismos, de
las ortodoxias extremas que no aceptan que seamos diferentes. Desde
mi profesión siempre he intentado transmitir que no busquemos solo
lo que nos identifica, sino además aprendamos a vivir en las diferencias,
así y solo así podremos convivir en paz. Paz, palabra que se ha
vuelto cada vez más utópica, cada vez más lejana y que me induce
a hacer una reflexión: defendámosnos, estemos unidos, confiemos
en cada uno de nosotros y en nuestro grupo de pertenencia y reconozcamos
que tenemos miedo. No hay que avergonzarse de sentirlo, todos lo
experimentamos frente a lo que no sabemos manejar, tener miedo no
es ser cobarde, es aceptar que hemos perdido la estabilidad de nuestro
diario quehacer. El miedo es una señal de que algo puede suceder,
pero no debe paralizarnos, sino advertirnos para estar siempre alertas,
cuando algo nos sorprende es porque hay una mente malsana que sabe
de nuestros descuidos o exceso de confiabilidad. Hoy debemos buscar
nuevas formas de vida que incluyan la clara conciencia de lo que
está pasando pero que al mismo tiempo nos deje espacio para seguir
trabajando, estudiando, reflexionando, sin perder tanto tiempo en
pensar adonde nos podemos ir. En este momento el hogar, la familia,
los amigos, los que piensan como uno, son los que marcan las fronteras
de la seguridad, pero sobre todo admitamos que tenemos miedo y que
este es, como dice Becker en su libro "El valor del miedo" es una
señal que todavía no está sucediendo, él dice también que tener
miedo puede ser una buena noticia pues confirmaría que el resultado
temido aún no está ocurriendo. El miedo nos acompañó siempre a judíos
y a no judíos porque hay una diversidad infinita de miedos posibles,
y hoy estamos más unidos que siempre en un miedo común que es el
miedo a lo inesperado, a lo desconocido, a lo que no se puede controlar.
Pero hay antídotos: para algunos será la fe en Dios, para otros
la fe en las instituciones, para otros la confianza en el destino.
Yo personalmente tengo fe en el hombre, a pesar de todo, de los
Ben Laden que siempre existieron pero que no lograron destruirnos
totalmente. Tengo fe en la capacidad reparatoria de los hombres
que tienen ideales, que conservan su dignidad de tales, que son
humanistas y humanitarios. Creo en el hombre que tantas veces ha
reconstruido el mundo otras tantas veces destruidos por el principio
del mal, creo en el hombre que ha seguido creando a pesar del hambre,
creo en el hombre que aprendió a repartir el pan, creo en el hombre
que se detiene cuando pasa al lado de un hombre caído, creo en el
hombre que hace de la solidaridad, del compañerismo, de la lealtad
su estilo de vida, creo en el hombre que repara lo que otros destruyen,
en el que sigue adelante con la fe en un mundo mejor y no se amilana
cuando el cielo se cubre de nubes de tormenta, creo en el hombre
que tiene miedo pero no se paraliza, se toma de la mano de quien
esté a su lado y sigue la marcha hacia el futuro aunque el presente
no le de demasiadas opciones, creo en la enfermedad como lenguaje
que hay que descifrar para encontrar el camino a la salud, tal vez
parte de la humanidad está muy enferma por sed de poder, por ambición
de venganza, pero también hay otra parte que está sana, que busca
justicia, pero también paz, que quiere lo mejor para la humanidad
y que solo pide el derecho a elegir la melodía con la que quiere
transitar por esta vida. Yo tengo miedo por los míos, por la humanidad,
quizá también por mi, pero no me siento sola y entonces el miedo
se convierte en un impulso a la acción, a programar apostando a
un futuro quizá más cotidiano, pero, ¿tendría sentido el hoy si
no confiáramos en el mañana? No me van a ganar... soy la de la dura
cerviz porque soy judía, sigo apostando a la vida, sigo mi camino
cotidiano y busco sortear gimnásticamente los escollos que la historia
me puede poner en el camino, tengo miedo, pero no estoy sola, hay
mucha más gente ahora que como yo tiene miedo y me toma de la mano
(simbólicamente hablando) sin preguntarme si soy judía o no. Y ahora
pertenezco al mundo occidental, a ese mundo que un delirante quiere
destruir pero no estoy sola; soy judía entre judíos y ciudadana
de este mundo que está en riesgo. Quizá este sea el momento de adecuar
ciertas pautas de vida: seamos un poco más humildes y posterguemos
las manifestaciones de nuestro poder económico (el que todavía lo
puede conservar) pues hay mucho hambre y carencia; busquemos socializarnos,
estar juntos con amigos, sin preocuparnos demasiado por lo que hay
en la mesa y más por lo que hay en los corazones y en las mentes;
no nos enfermemos por lo que no podemos hacer y gocemos de lo que
todavía podemos hacer, encontremos disfrute en las cosas simples
porque tal vez las circunstancias nos lleven a limitar los placeres
demasiado rebuscados; seamos cada vez más solidarios pues siempre
habrá alguien que tenga menos que uno, no dejemos de mantener activa
la mente porque "las ideas no se matan", no dejemos de soñar en
un mundo mejor y tratemos de ser parte y obrero de esa construcción.
Eso se consigue si cada uno de nosotros trata de ser mejor, este
es un mundo que está cambiando, no vemos muy claro hacia donde,
pero estemos alertas para no marginarnos ni quedar solos. Seamos
económicos y no mas preocupaciones acerca de las cosas superfluas,
no más resentimientos estériles, no más reproches ante lo que ya
pasó. Busquemos paz en nuestras almas, tal vez todos juntos logremos
restaurar la paz perdida. En la vez anterior les propuse el mundo
que yo quiero, hoy quiero dejar otra propuesta de los valores que
debemos cuidar para conservar el mundo que queremos: Esta es mi
oración de todos los días para el mundo que aún me toca vivir y
en el que habitarán mis hijos, nietos, parientes, amigos, hermanos
en mis raíces de humanidad: Justicia: real, equitativa, ejemplo
para nuestra historia. Solidaridad: que no dejemos a nadie solo
en la desgracia, en la enfermedad o en la indigencia. Lealtad: que
sólo nos prometan y nos prometamos aquello que se pueda cumplir.
Derecho al conocimiento: como posibilidad de crecimiento, de darse
cuenta, para aprender a vivir y a preservarse. Igualdad de oportunidades:
que las virtudes para ganar sean las potencialidades, la perseverancia,
la vocación, el esfuerzo y las reales condiciones personales. Veracidad:
que no se logren objetivos personales a través del fraude, el engaño
y la mentira. Humanidad: que "el hombre no sea lobo para el hombre"
sino que haya sensibilidad para entender al prójimo y que alguien
no se sienta mejor porque a él no le pasa... Belleza: en la armonía
de los vínculos, en el equilibrio de los deberes y los derechos,
en la apertura de las posibilidades, en la distancia virtual y real
de lo proyectado y lo realizable. Ya se, éste que propongo es un
mundo de valores ideales, pero es un camino para transitar, no debemos
alejarnos demasiado de él aunque encontremos escollos. Yo creo que
la vida es un trabajo, pues entonces trabajemos para defenderla
y sostenerla en estos andamios aunque sean ideales. ![]()
Joe Goldman - Periodista.
No me puedo olvidar que dos semanas
después de la masacre de la AMIA, el juzgado de Galeano, la Policía
Federal y la SIDE sólo habían rastreado 3 de los 50 edificios de
la zona afectada. Esta es la cosa más elemental en cualquier investigación.
En gran parte hoy estamos donde estamos, debido a la falta de investigación
desde la mañana del 18 de julio. Cuando le pregunté a un gran amigo
-Carlos Juvenal- sobre la falta de investigación, Juvenal me contó
que en Argentina si hay un muerto la policía pone una pistola en
la mano del desafortunado, escribe una nota y cierran la causa como
suicidio en diez minutos con complicidad del juez. "No es por esconder
algo", dijo Carlos, "es simplemento por no querer trabajar. Es más
importante que no se enfríe la pizza". La policía, no sólo no investigó
después del atentado más grave de la historia de esta país. Ellos
destruyeron pruebas, dejando la zona sin vallas, pisando evidencia
y hasta sacando comida del camión de pan Sacaan. Ese camión podría
ser una pieza clave de evidencia, si no fuera porque descansa en
el fondo del Río de la Plata, como la mayoría de los escombros que
se retiraron del lugar. Unos meses después, una de los familiares
de las víctimas de la AMIA, que recibió varias llamadas amenazantes,
avisó a la DAIA. El famoso comisario de la DAIA le dijo que ellos
manejarían el asunto con la Policía Federal y que ella no debía
decir nada a los medios de comunicación. Unas horas después esta
mujer recibió otra llamada amenazándola de vuelta y preguntándole
porque había ido a la DAIA. Al poco tiempo, el Dr. Beraja, el comisario
y otros oficiales de la DAIA descubrieron una placa en homenaje
a la Policía Federal por su gran trabajo en el caso AMIA. En 1997
un ex agente del FBI fue contratado por algunos influyentes líderes
de la colectividad judía norteamericana. Su trabajo -investigar
los atentados en Argentina (especialmente el de la AMIA). Me contactó
poco después de llegar y lo ayudé a organizar entrevistas. Hablamos
mucho durante esas tres semanas sobre diversos temas como agentes
de seguridad, de inteligencia y policía en Argentina; antisemitismo;
el juez Galeano y la investigación judicial (o la falta de la misma).
Varias veces me sorprendió con preguntas que para nosotros, que
vivimos acá, parecen estúpidas. Por ejemplo: . Quién es este Ibrahim
al Ibrahim y que hacía como jefe de seguridad en el aeropuerto internacional?
. Cómo es que nadie investigó la presencia -el poder de Al Kassar
en Argentina? . Qué hacía Galeano viajando a Venezuela y Europa?
Buscando pistas internacionales? No hay en Argentina servicios de
inteligencia o Cancillería, para hacerlo? . Cómo es que Galeano
puede ofrecer dinero a testigos, especialmente si no hay leyes que
lo dejan hacer? Después de tres semanas, este hombre, altamente
entrenado y con más de veinte años trabajando en contraterrorismo,
decidió no seguir la investigación. "Es imposible", me dijo. "Para
armar un buen trabajo, es fundamental tener gente confiable adentro
de los juzgados, la policía, los servicios de inteligencia y seguridad.
Aquí no están dadas las condiciones porque todos están metidos en
algo raro, protegiendo a alguien o a ellos mismos. Y lo peor es
que hasta los líderes de la comunidad judía no tienen interés en
investigar lo que pasó". En julio de 1997, pocos días antes del
tercer aniversario, en esta plaza escuchamos estas palabras: "Ya
no basta con reclamar genéricamente: Basta de impunidad. Basta de
complicidades, basta de obstrucciones solapadas y basta de distraernos
de aniversario en aniversario". Créase o no, Rubén Beraja fue el
autor de esas palabras. Hace unas semanas la abogada de la DAIA
dijo que "no veía nada malo" en la quema de evidencia por parte
del juez Galeano. Pero la DAIA si vió algo malo en las gestión de
Nilda Garré, y fue por eso que presionó al gobierno hasta lograr
su alejamiento. Quizás Nilda Garré y su unidad estaban investigando
demasiado a Carlos Menem y eso molestó a la DAIA? En estos días
somos espectadores del Juicio Oral de la causa AMIA. Un juicio-circo
cuyo único desenlace parece el fracaso rotundo de la verdad. Quizás
nunca se pueda saber que fue lo que pasó. Pero sí podemos averiguar
quienes fueron los responsables de que la verdad no saliera a la
luz. Gracias.
Nilda Garré - Diputada electa.