BARUJ PLAVNIK- Rabino.
Buen día, les agradezco a los dirigentes de Memoria Activa esta invitación
a hablar ante ustedes. Como siempre es un gran desafío y una enorme responsabilidad
estar aquí presente. Parece que se ha hecho una gran costumbre que para
el día que se conmemora Las Malvinas, me inviten a hablar en Memoria Activa,
haber sido Capellán de los soldados judíos en Las Malvinas es una de las
experiencias más intensas de mi vida. También lo fue formar parte de los
grupos juveniles, universitarios en la Universidad Hebrea de Jerusalém que
una vez por semana a la noche hacíamos guardia para prevenir atentados terroristas.
Malvinas, Jerusalém ningún pedazo de tierra vale tanta sangre. Es muy difícil
hablar en este mundo y en estos días, Pesaj, todo el que tenga hambre que
venga y coma, y las escenas de gente buscando comida en los tachos de basura,
descuartizando vacas en medio de la ruta, guerra en Israel, palabras que
en vez de buscar la verdad confunden, tapan la verdad la pervierten, hipocresía,
promesas que no se cumplen, que engañan. Es muy difícil hablar cuando por
ahí lo que más hace falta es silencio para pensar, nos está haciendo falta
más silencio para poder pensar más. Creo amigos que la humanidad moderna,
que nosotros en el siglo 21, no somos moralmente más avanzados que los hombres
de las cavernas, creo que no hay distancia real desde el punto de vista
ético y moral, con los hombres de las cavernas, es más creo que somos peores
los hombres contemporáneos. La brutalidad con la que por ahí ellos vivían
estaba más de acuerdo con las condiciones de vida que ellos tenían, la brutalidad
y la crueldad que vemos en nuestros días, en nuestros tiempos, contrasta
con los avances tecnológicos que dispone la humanidad. ¿Cómo se puede entender
que en un mundo donde sobra el alimento hay gente que se muere de hambre?
¿Cómo se puede entender que en un país como el nuestro, haya un día feriado
para conmemorar Las Malvinas, tal vez deberíamos estar trabajando para donar
nuestros sueldos para los que están desocupados?. Hay un grado de absurdo
que domina la realidad del mundo que las palabras no logran ya más vencer.
Este es un mundo que probablemente cuando sea juzgado ya desde el lado de
la historia en algunos cientos de años por una humanidad realmente más avanzada,
creo que nos considerará más primitivos que los primitivos. Yo quiero alentar
a Memoria Activa a lo que están haciendo, a lo que vienen haciendo. Recuerdan
esa anécdota del orador que hablaba solo en una plaza pública y cuando le
preguntaron porque seguía con su discurso si nadie lo escuchaba, él decía
que era para no olvidarse él mismo de sus principios. Lo que hace Memoria
Activa, insistir lunes a lunes, en esta acción que promueve un hombre diferente,
una humanidad diferente, porque vivimos en un mundo donde la cultura, porque
acá no es una cuestión solamente de denunciar y acusar a los otros, creo
que vivimos en una cultura somos parte de esta cultura que no tiene valores
de solidaridad, que no tiene conceptos reales de solidaridad. Hay gente
con hambre y en la aduana hay durante semanas alimentos detenidos para controlar
la salud de los argentinos que comen de la basura, de los tachos de la basura.
Porque no hay conceptos que correspondan con la solidaridad, eso es mercadería,
importación, no hay ninguna palabra para definir lo que está pasando allá,
que es lo que hay ahí está en la aduana, no hay palabras para la solidaridad,
vivimos en una cultura que no tiene concepto, valores de solidaridad. Creo
que tenemos que hacer un reconocimiento que lo que se está viviendo hoy
en el mundo es el fracaso de la cultura judeo cristiana, porque se declaman
principios y conceptos que no se practican. Los valores bíblicos del amor,
de la justicia, de la libertad son declamaciones con las cuales se expían
las culpas para poder seguir viviendo de una manera impiadosa. Lo que hace
Memoria Activa, lunes tras lunes, es contribuir a la transformación de esta
sociedad humana de la cultura ayudándonos a que cambiemos este modo de ser,
de vivir, en donde la mezquindad domina y tal vez podamos pasar aun paso
más alto de solidaridad en donde la indiferencia sea reemplazada por el
compromiso. Ustedes saben que una de nuestras oraciones centrales termina
con una invocación a la paz y dice: " Ose shalom bimbromáv, hu iaasé shalom
aleinu" "El que tiene la paz en las alturas, nos dé a nosotros la paz aquí".
Y un maestro místico en la edad media trataba de entender esto de que por
qué la paz está en la alturas, y entonces él explicaba que todos sabemos
que hay cuatro puntos cardinales, arriba está la paz, decía, en el cielo
está la paz, en la tierra está la justicia, a la derecha en oriente la compasión,
y a la izquierda en occidente la verdad. Y dice el maestro que cuando el
hombre, que es el dueño de la tierra, logre mantener reunido la verdad con
la compasión, entonces habrá justicia en la tierra, que obligará a bajar
a la paz de las alturas y tener la paz aquí en la tierra. En estos tiempos
tan difíciles para ser humano, para mantenernos humanos, para desarrollarnos
humanos, yo rezó para que sepamos conservar y actuar al mismo tiempo con
compasión y verdad, con justicia y promover la paz. Rezo para que todos
sepamos mantener unidos y actuar con inteligencia y sensibilidad al mismo
tiempo. Gracias. .![]()
JORGE GHELMAN- Musicólogo.
Buen día, Agradecido por la invitación de Memoria Activa para participar
aquí, les propongo algunas reflexiones con relación a estos días que nos
toca vivir. El Seminario de Maestros Hebreos y el IWO, situados en la AMIA,
tuvieron para mi un valor singular en mi formación judía. Emocionado, agrego
mi voz a la enérgica y perseverante demanda de justicia que viene siendo
reiterada por Memoria Activa desde hace siete años y nueve meses, desde
aquel nefasto 18 de julio, en que la AMIA fuera destruida por manos asesinas.
Pesaj, la fiesta de la libertad que acabamos de celebrar se asocia de muchas
formas al lema de Justicia, justicia perseguirás. Una de las descripciones
de cómo festejar Pesaj, se encuentra en el capítulo 16 del Deuteronomio
y justamente en el versículo 20 de ese capítulo leemos: Tzedek, tzedek tirdof
lema'an tijié... Justicia, justicia perseguirás para que vivas... Buscar
justicia no es una mera expresión de deseo, sino que demandarás justicia
PARA QUE VIVAS! 403 fueron las sesiones del Tribunal Internacional de Nürnberg,
que en 1946 juzgó a los nazis y dió a conocer fragmentos de las más atroces
prácticas de exterminio ejecutadas por el régimen nazi. Aquí, en Buenos
Aires, a 403 semanas del atentado a la AMIA no hay respuestas! No se sabe
quién planificó ni quién ejecutó este crimen repulsivo. Hoy, víspera del
día de la Shoa quiero rendir homenaje a las víctimas asesinadas bajo el
dominio nazi, señalando algunas cuestiones vinculadas justamente a la vida
de los judíos en los guetos y campos de concentración. Estos hechos nos
transmiten, a mi criterio, un legado aleccionador para nuestra propia realidad
actual. Se puede describir la vida de los judíos durante el período de la
segunda guerra mundial desde diferentes aristas, yo lo voy a hacer desde
el área de mi conocimiento, desde la observación del canto popular judío
en los guetos y campos de concentración. Por más increíble que nos resulte,
sabemos que algunos judíos perecieron con cantos en sus labios y que muchos
escribían en las circunstancias más trágicas. Centenares de canciones subsistieron
y muchísimas más se perdieron en los crematorios junto con sus creadores.
En una enorme cantidad de documentos rescatados y también en testimonios
de sobrevivientes se mencionan canciones que nunca fueron recuperadas. Al
descubrir sorprendidos que personas de todos los estratos del pueblo encontraban
tiempo para jugar con rimas, para poner textos a melodías conocidas, nos
preguntamos ¿porqué lo hacían? Las respuestas eruditas son varias y van
desde la necesidad interna de alejarse de la realidad al compromiso de transmitir
una expresión de vitalidad para las generaciones venideras. Encontramos
también explicaciones en testimonios de aquellos que vivieron el infierno:
Shmerke Kaczerginsky, poeta y guerrillero de la ciudad de Vilna publicó
en el año 1948 una importante antología de canciones de los guetos y campos
de concentración. En su prólogo nos dice: "...inclusive cuando cantábamos
algo triste... esa tristeza despertaba en nosotros odio y enojo... cada
nueva canción que expresaba los sentimientos y vivencias de la masa... era
creada por los tiempos sangrientos, era sencilla, directa, sin mediación..."
Después de la guerra, se encontraron en Auschwitz unas hojas manuscritas
del 8 de julio de 1941 en el gueto de la ciudad de Lodz, gacetilla firmada
por Alter Shnur, quién escribe lo siguiente: "...debemos juntar todas aquellas
imágenes que vemos y sentimos con los ojos de nuestro espíritu, aquellas
escenas que inundan y hacen vibrar las cuerdas más sensibles de nuestras
almas. No hay pequeñeces en el gueto, ese es nuestro lema. Todo tiene un
importante valor histórico en la vida contemporánea de nuestro pueblo..."
Se nos plantea, sin duda, una pregunta acuciante: ¿cómo podían en esas condiciones
apocalípticas encontrar las fuerzas internas para componer una canción,
para escribir un poema? El gran poeta Itzjok Katzenelson se debatió sobre
esta asfixiante y penosa cuestión en el primer canto de los quince que componen
su colosal elegía: "el canto del pueblo judío asesinado", que tenemos en
español gracias al poeta Eliahu Toker, que tuvo la necesidad y compromiso
de entregarnos una traducción magistral. Katzenelson nos conduce a un pico
abismal presentando en su apertura el conflicto entre su deseo de describir
los acontecimientos con su canto y la imposibilidad de expresarse, la mudez
que emana de la profunda desesperación y su penetrante dolor, y dice: "¡Canta!
Toma el violín vaciado y hueco y arroja sobre sus delgadas cuerdas tus dedos,
pesados como corazones doloridos. Y canta el último canto acerca de los
últimos judíos en tierra europea." -¿Cómo cantar? Cómo abrir la boca siquiera
habiendo quedado completamente solo, sin mi mujer, sin mis dos pequeños.
¡Es un espanto! El horror me habita... Escucho un llanto a lo lejos ======
Durante ocho estrofas de las quince de este primer canto, Katzenelson oscila
entre la exhortación a cantar: "Canta, canta todavía por última vez aquí
en la tierra; echa atrás la cabeza, pon los ojos en blanco, toma tu violín
y canta por última vez: ¡Ya no hay más judíos! ¡Hasta el último han sido
asesinados!" ====== pero luego tomado por la terrible y acongojante interrogación:
¿Cómo cantar si el mundo es para mi un desierto? ¿Cómo hacer música con
manos crispadas? Después de una larga pugna interna Katzenelson decide finalmente
cantar: Déjense ver, muéstrense ante mi, vengan, vengan; quiero verlos a
todos, quiero mirarlos, quiero echar una mirada muda sobre mi pueblo asesinado,
y voy a cantar...Sí...¡tomo el violín y canto! Como no cuento,yo, con la
posibilidad de tomar el violín y cantar, tomo la palabra para referirme
hoy no sólo a la realidad actual argentina sino también para expresar mi
dolor y angustia por lo que ocurre en el Medio Oriente: La memoria nos permite
no quedar aferrados al pasado y así construir un futuro noble. Este pensamiento
me lleva a recordar que hace ya 10 años atrás, el estado mayor del ejército
de Israel advirtió al gobierno que no había ninguna solución militar posible
a la Intifada de los palestinos en los territorios ocupados. Hoy encontramos
que el presente gobierno israelí parece no tener memoria o que borró deliberadamente
esa advertencia. Todos los métodos primitivos de usar fuerza y más fuerza
contra un levantamiento popular ya han sido probados por ejércitos en el
último siglo y el resultado siempre ha sido catastrófico. Luchadores de
guerrilla que disfrutan del apoyo de la población civil pueden fácilmente
arrastrar a un ejército regular a acciones que despiertan aun más odio.
Repudio en forma tajante a los fundamentalistas palestinos que realizan
asesinatos masivos inmolándose, pero también creo que Israel debe terminar
con la ocupación militar y hacer todo para trazar los límites con el estado
palestino independiente que debe instaurarse a su lado. Hacer todo quiere
decir que Israel debe básicamente evacuar los asentamientos judíos que se
encuentran en territorios palestinos. Apoyemos la declaración de una coalición
por la paz en el Medio Oriente que publicaron Yasser Abed Rabbo (Ministro
Palestino de Información y Cultura) y Yossi Beilin (Ex Ministro Israelí
de Justicia), donde dicen: Nuestra primera reunión lanzó un llamado a una
intervención de terceros para ayudar a los israelíes y palestinos a regresar
a la mesa de negociaciones. Este llamado iba dirigido prioritariamente a
Estados Unidos y Europa, pero no exclusivamente a ellos; pensábamos también
en la llegada de observadores, de mediadores, de "facilitadores", incluso
si esto parece cada vez menos realizable. Llamamos a nuestros dirigentes
a poner término a su abrazo mortal, a regresar a la mesa de negociaciones,
a desechar todo recurso a la violencia, a abandonar toda condición preexistente
a la hora de retomar las conversaciones y a sacar provecho de los acuerdos
existentes... Es por esta razón, precisamente, que necesitamos un amplio
reconocimiento, una legitimación internacional, y la ayuda de todos aquellos
que creen en la paz, a lo largo y ancho del mundo. (la declaración completa
se publicó en Le Monde diplomatique de abril de 2002) JUSTICIA, JUSTICIA
PERSEGUIRÁS PARA QUE VIVAS... Muchas gracias. ![]()
ROBERTO MOLDAVSKY- Periodista.
Alejándome un poco de lo que tengo pensado decir y después de lo que escuchamos
aquí, creo que el mensaje más importante de la rebelión de nuestros hermanos
del ghetto de Varsovia, es que la lucha por la dignidad no tiene límites
aún cuando uno ya sabe que el resultado final no va a estar de su lado.
Nuestros hermanos que lucharon en el ghetto sabían cual iba a ser el final,
que ese levantamiento iba a terminar con sus vidas, y de todas maneras decidieron
llevarlo adelante. Creo que ese es un buen ejemplo para seguir hoy, que
muchas veces sentimos que nuestra lucha aparentemente no va a tener el resultado
que todos nosotros queremos. Es muy difícil después de tanto tiempo, aportar
algo nuevo a lo que ya se dijo en esta plaza. En principio decidí no hablar
de Galeano, ni de Menem, ni de Duhalde y compañía. El lunes es un día difícil
como para amargarse desde temprano. Quiero hablar en positivo de aquellas
cosas que nos dan ganas de alargar el día. Todos los que tenemos hijos chicos,
sabemos que una de las tareas más difíciles es la de acostarlos o por lo
menos intentar hacerlo. En ese momento es cuando los chicos se encuentran
dispuestos a contarnos sus secretos, sus cosas, en un intento de alargar
el día. Seguramente en Kabul o en Tel Aviv, en Ramala, o en Nueva York,
muchos son los que acuestan a sus hijos esperando un mañana mejor, lleno
de hechos positivos que le ayuden a alargar su día. No es una búsqueda fácil.
No son muy frecuentes los lunes que me hago presente en esta plaza, vengo
cuando me invitan a hablar y algunos más, pero me siento cerca de Memoria
Activa, trabajando en su periódico o ayudando en lo que puedo en sus tantas
otras actividades. A menudo me pregunto si la gente sabrá que Memoria Activa
es mucho más que los encuentros de los lunes en esta plaza, que hay martes
de reuniones de voluntarios, miércoles de encuentros para conseguir algún
apoyo, jueves de abogados, viernes de Comisión Directiva, juicio oral y
mucho más. A eso me refiero cuando digo hablar en positivo, dentro de toda
la impotencia que da el atentado sin esclarecer, el enorme esfuerzo silencioso
de tantos a mí me alarga el día. Cada acto, cada discurso de Memoria Activa
es fruto de mucho trabajo, y cada portavoz de esta agrupación, cuando habla,
sabe que repite muchas de las ideas de sus compañeros de lucha. Están los
oradores que hablan en nombre de Memoria Activa y estamos los invitados.
Los invitados tenemos micrófono libre, pero somos solo eso, invitados, lo
cual es un honor. Pero para hablar en nombre de Memoria Activa, hay que
formar parte de ella, activar. La trayectoria nunca puede estar por arriba
de la militancia. Por eso les ruego a los que critican y condenan la forma
de obrar, que recuerden que acá el lema es Justicia perseguirás, y traten
de encontrar lo positivo en este entorno, porque el conflicto lo tenemos
con quienes hicieron el atentado y con aquellos que lo encubren. Y volviendo
a lo mío, a lo positivo. Yo estoy aquí con ustedes porque me ayuda a mí
a creer y a sentirme mejor. Porque hoy a la noche cuando acueste a mis hijos,
Galia y Eial, si es que consigo hacerlo, les voy a contar que estuve acá
y los tres vamos a tener un pensamiento lindo con el cual irnos a dormir,
soñando con un mundo más justo y tratando así de alargar un poco más nuestro
día. Gracias. ![]()
ROLANDO GRAÑA- Periodista.
Cuando uno piensa en La Argentina, en como se investigan o en como no se
investigan los grandes escándalos judiciales, hay algunas cosas que tiene
que tener en cuenta. Yo en estos a-os de leer los grandes escándalos, aprendí
que hay una regla de oro y es que el encubrimiento es directamente proporcional
al volumen del pez gordo que está atrás de cada delito. Cuando uno, por
ejemplo, repasa lo que sucedió en la investigación de la causa armas -en
el contrabando de armas a Croacia y Ecuador- ve que el encubrimiento fue
tan grande que llevó a destruir una planta de fabricaciones militares y
matar a siete personas, para encubrir ese inmenso contrabando de armas.
Cuando ese encubrimiento no alcanzó, porque al fin y al cabo nadie es perfecto
e incluso los canallas cometen errores, se vio que ahí hacía falta otra
cosa. Y ahí entró otra maquinaria de encubrimiento que fueron los fallos
de este edificio de acá atrás, de la Corte Suprema, que impidió seguir investigando
en la causa armas. Ese fallo de la Corte Suprema uno puede pensar que es
-al día de hoy- el equivalente de lo que fueron los indultos para los militares.
Fue un fallo que terminó cortando una investigación que hubiera sido crucial
para saber como se tejen, como se cocinan, las maldades en este país. Si
uno sigue analizando los grandes casos, escandalosos de este país, encuentra
que otra vez el encubrimiento, (los grandes encubrimientos) son proporcionales
a los grandes canallas que están atrás de los delitos. En el caso Carrasco
por ejemplo, uno sabe que hay culpables formalmente, culpables oficiales
digamos, el Sub Teniente Canevaro, los otros 2 soldados. Sin embargo cuando
uno lee, aunque ya no haya salido en los diarios, y analiza que pasó en
la causa, en el caso Carrasco 2 (la que investiga el encubrimiento), ahí
uno ve que en el análisis del encubrimiento todo lo que había pasado, todo
lo que la justicia había dicho para el primer caso ya no tiene sentido y
que más vale mirar el encubrimiento. Así hay otros casos, como el crimen
de María Soledad o incluso el mismo crimen de José Luis Cabezas, donde a
veces es más interesante mirar que pasa en el encubrimiento que ver que
va pasando en la historia oficial que va construyendo la justicia. Yo soy
de los que cree que en la causa AMIA, como ustedes saben y habrán visto
en el programa. Una causa que nosotros seguimos muy de cerca y creo que
en los últimos años las pocas noticias periodísticas que se produjeron en
la causa AMIA las pusimos nosotros en el programa, el testimonio de Claudio
Lipchitz, la entrevista a Carlos Telleldín hace poco. Nosotros seguimos
desde hace mucho tiempo la causa AMIA y seguimos pensando que hoy por hoy
llegado al callejón sin salida en que está la investigación. Es más interesante
ver el encubrimiento que la investigación oficial. Porque la investigación
oficial ha llegado a un callejón sin salida y en cambio en el encubrimiento
(es) donde están las huellas de todos los que no quisieron que esto se investigara
adecuadamente. Cuando uno ve, tal como se está discutiendo ahora, que pasó
con el motor, donde estaba el motor de la Trafic, si apareció como dicen
el 25 de julio entre los escombros, como dicen algunos socorristas israelíes
que lo vieron y que dan testimonio, o si apareció antes. Yo conozco y tuve
la oportunidad de hablar con 3 policías que dicen que ese motor apareció
antes y apareció en otro lugar. No en los escombros, hubo una semana por
lo menos entre que ese motor o un motor apareció y se lo da por oficialmente
encontrado. ¿Cómo es posible que nosotros a casi 8 años del atentado no
sepamos dónde apareció siquiera el motor y como apareció?. A partir de ese
maldito motor se abren los caminos. No sé dónde llevaba la posibilidad de
que ese otro motor se hubiera seguido investigando, lo que sí estoy seguro
es que hasta ahora como se está investigando lleva a un callejón sin salida.
A muchos de los que decimos que la investigación está en un callejón sin
salida nos acusan de cosas horribles, espantosas, nos dicen que cobramos
de Ribelli, que no queremos que esto se esclarezca, nos intentan convencer
diciéndonos: - Bueno pero alguien tiene que estar preso -. Yo no sé si será
una deformación profesional, pero creo que es importante que alguien esté
preso, pero que estén presos los culpables no cualquiera. Y en todo caso
es más importante la verdad. Y yo soy de los que cree que la verdad cura,
no solo en la vida de la gente, no solo en la vida de cada uno es necesario
que sepamos la verdad. Y ahí están las Madres y las Abuelas de Plaza de
Mayo que saben la importancia en la verdad de la vida de cada uno y como
se fue cayendo la mentira, de la vida de los apropiadores y esa mentira
que intentaron inculcar sobre los pibes que se robaron. La verdad cura en
la vida individual y también cura en la sociedad. Yo soy de los que cree
entonces que más importante que todo es que se sepa la verdad. Yo sé que
va a sonar un poco escéptico, pero yo creo que no vamos a encontrar verdad
en la justicia, creo que la verdad la vamos a poder encontrar solamente
en la sociedad, contándonos entre nosotros y demostrando con pruebas -no
judiciales sino sociales-. Si dependiéramos de la justicia para establecer
la verdad social, la verdad histórica en nuestro país estaríamos francamente
mal, por no decir que estaríamos cagados. Establecer la verdad de lo que
pasó ahora creo que no pasa más por la justicia que ha demostrado que no
va a encontrar esa verdad, creo que pasa más por cada uno de nosotros. Gracias.
.
DIANA MALAMUD- Memoria Activa.
El acta que da cuenta del hallazgo del motor es falsa ideológicamente, esto
es, su contenido expresa hechos inexistentes o que condicen con la realidad.
El autor de la misma, esto es, la persona a la que se tuvo por quien encontró
el motor entre los escombros, el principal Horacio Lopardo, confesó que
no solo no lo encontró sino que ni siquiera lo vio en el lugar que apuntó
en el acta de secuestro, esto es, en una pala retroexcavadora que lo había
extraído de los escombros y lo colocaba sobre un camión. Lopardo a preguntas
de las partes debió reconocer que él vio el motor cuando estaba en la vereda,
próximo un par de metros de la tienda de las fuerzas israelíes, sostuvo
una pequeña disputa para evitar que lo fotografiaran aunque debió consentirlo
invocando razones de convivencia, y luego se lo puso bajo el brazo, no recuerda
si en una bolsa o envuelto en plástico para evitar la contaminación y se
lo llevó SOLO los treinta o cuarenta metros hasta el centro de operaciones
que habían instalado en el negocio de pizarrones de Moragues. En ese lugar
y no donde teóricamente secuestró el motor, hizo el acta de secuestro, la
que fue suscripta por los dos civiles que oficiando de testigos estaban
en dicho negocio, Pablo Garris y Gustavo Moragues. Entonces, el acta de
secuestro del famoso motor, con el que se llegó a Telleldín en la versión
oficial de los hechos, principal evidencia física en casi ocho años de investigación,
tiene un secuestro falso como origen. Los testigos que firmaron el acta,
no son testigos del hallazgo, sino de la confección del acta misma, que
a su vez, no refleja la verdad. Para mayores males, uno de los dos testigos
dijo haber visto el motor en la pala de la retroexcavadora y el otro, que
recién lo vio en el negocio de Moragues, cuando lo que dice el propio Lopardo
en la audiencia es que lo encontró en el cordón de la vereda. A preguntas
de los abogados de Memoria Activa, reconoció que los testigos sólo lo eran
de la confección del acta y no del hallazgo. Esto significa que la única
evidencia física que la instrucción, "modelo mundial" según manifestó el
Gobierno Argentino, cuando contestó nuestra presentación ante la Comisión
Interamericana, fue introducida a la causa de modo penoso. Ahora habrá que
demostrar que sin perjuicio de esta nueva barbaridad procesal, el motor
estuvo donde se dice alguna vez estuvo y perteneció a quien se supone alguna
vez perteneció. Parece mentira que la prueba que en la versión oficial condujo
directamente a Telleldín, vaya a ser impugnada por defectos procesales groseros
en su introducción a la causa. Es indudable, muchos de los que investigaron
e instruyeron esta causa, deberían estar presos. Gracias. 22-04-02 JORGE
GOLDEMBERG- Dramaturgo. Me van a disculpar pero voy a leer para tratar de
ser lo más preciso que sea capaz. En una artículo que publicara hace ya
bastante tiempo, el notable escritor israelí Amos Oz, sostenía que "Los
alemanes nunca nos perdonarán Auschwitz". A mi entender, la amarga ironía
no se refería puntualmente a los nazis y neo-nazis que hoy incuban amorosamente
el huevo de la serpiente en Alemania, y en Francia diríamos hoy. Ellos son
impermeables a toda ironía. Creo, más bien, que se refería a muchísimos
alemanes de a pie, por así decir, a aquellos que, hasta con alguna legitimidad,
pueden decir y decirse que no avalan y hasta condenan los crímenes del nazismo...
pero que, apoyándose en alguna forma de sentido común y a favor del paso
del tiempo, consideran que ese contencioso ya está saldado. No del todo
bien saldado, por cierto, con un margen de injusticia inevitable, "natural",
pero, finalmente, razonable. En consecuencia, la insistencia en el "tema"
se les hace, por decir lo menos, molesta, y demandan que, de una buena vez,
se dé por clausurado el asunto. Parafraseando a Amos Oz, creo que Memoria
Activa seguramente tampoco es "perdonada" por muchos, y tampoco yo me refiero
a los criminales propiamente dichos, ni a sus cómplices, partidarios y encubridores.
Me refiero a muchos de nuestros conciudadanos, no judíos y judíos, que preferirían
ver diluirse esta perseverante e irrenunciable demanda de juicio y castigo.
Tomando alguna distancia, diría que esa reacción hasta es "comprensible".
Es arduo, y hasta angustioso, sostener de modo permanente como problema
propio una exigencia principista de justicia. Entonces comienza el tortuoso
camino de la racionalización y, como si fueran evidencias irrefutables,
aparecen los argumentos. No hace falta mucho esfuerzo, por ejemplo, para
auto convencerse de que "seguramente nunca se conocerá toda la verdad".
Las estrategias son variadas. El recurso a la estadística es una de ellas,
ya que basta con leer el diario para constatar que los responsables por
muchos crímenes masivos perpetrados en todo el planeta, no sólo no fueron
enjuiciados sino que siguen ejerciendo el poder. El criterio de oportunidad
es otra. Se puede sostener, con aparente consistencia, que los tiempos parecen
clamar por "otras" urgencias, y no es muy difícil argumentar, apoyándose
en los datos de la brutal conmoción que vive nuestro país y en la atroz
situación del Medio Oriente, que esta insistencia en un principio no negociable
de justicia es inconveniente y hasta peligrosa. La trampa que ocultan estos
sensatos razonamientos es profunda y mortal, lo sabemos, y abandonar esta
demanda sería como abandonarlas todas. En el film "Juicio a Nuremberg" ,
un prestigioso jurista alemán- interpretado por Burt Lancaster- le decía
a uno de los jueces que lo había condenado- interpretado por Spencer Tracy-
que cuando aplicó por primera vez las leyes raciales nunca imaginó "que
todo llegaría a tanto...". Spencer Tracy le responde: "todo llegó a tanto
en el mismo momento en que usted condenó al primer inocente". Todo llega
a tanto en el momento en que se consiente, por las razones que fuera, cualquier
iniquidad. Muchas gracias![]()
ALUMNOS DE LA ESCUELA MARTIN
BUBER. El 9 de abril, como todos los años, se realizó la "Marcha por
la vida". Jóvenes y adultos judíos de todo el mundo marcharon desde Auschwitz
a Birkenau reivindicando la existencia de nuestro pueblo. Este año nosotras,
alumnas del colegio Martín Buber, tuvimos la oportunidad de participar de
esta experiencia. Durante los 10 días que duró el viaje, nos sumergimos
en lo que fue la vida judía en Polonia, antes, durante y después de la Shoá.
Visitamos los barrios judíos, sinagogas, estuvimos en los ghettos y en los
campos de concentración y exterminio. Gracias a esto comprendimos que para
entender lo que perdimos, hay que conocer lo que tuvimos. Es por eso que
volvimos convencidas de que no sólo hay que recordar 6 millones de muertes,
sino también 6 millones de vidas y cada una de ellas, con sus proyectos,
sueños y familias. Estando en Polonia, reafirmamos, que la memoria no es
pasiva, sino que siempre es activa. Es nuestro compromiso mantenerla, y
una de las maneras que nosotras elegimos, es estar presentes todos los lunes,
en esta, la plaza de la memoria, reclamando justicia. No estamos dispuestas
a olvidar. No vamos a permitir que las 17 vidas que nos quitaron en la Embajada,
las 85 de la AMIA y las 6 millones de la Shoá, sean simplemente números.
Es nuestro deber asegurarnos que esto no suceda.
![]()
GUILLERMO LIPIS- Periodista.
Fernando De La Rúa finalizó salvajemente su mandato con más de 20 muertos
sobre su conciencia. Dos años atrás había asumido por una Alianza que se
suponía progresista y venía a desterrar la cultura impune que se había instalado
de la mano del menemismo. Pero nada fue prematuro, se veía venir. La ebullición
de la gente estalló en la cara de un gobierno que huyó hacia la derecha
más foribunda y olvidó rápidamente su "Carta Abierta a los Argentinos".
Nada distinto a lo ocurrido con Menem. Por primera vez en casi 30 años,
la gente, entre el lunes 17 y el jueves 20 de diciembre de 2001, se volcó
espontáneamente a la calle a decir basta y a manifestar, cacerolazo de por
medio, su repulsa a tráfico ilegal que se había organizado con la esperanza
colectiva. Sin embargo, para el ámbito comunitario, en los primeros meses
de despliegue Duhaldista, algunas cosas se había ratificado y todo seguiría
igual: Eduardo Duhalde, otorgador del título de "la mejor policía del mundo"
a la Bonaerense, receptor de un diploma Honoris Causa de la desaparecida
Universidad Hebrea Argentina Bar Ilán, simpatizante de las ideas sociales
de Bernardo Kliksberg y Rebeca Grynspan- ex vicepresidenta de Costa Rica-,
llega sin ser elegido por el voto popular y acompañado, por ejemplo, de
Carlos Ruckauf como canciller. Carlos Ruckauf, Ministro del Interior del
menemato cuando volaron la AMIA, fue la primera persona que procuró tranquilizar
a la comunidad judía de Nueva York manifestando que "las instituciones judías
de la Argentina están bien protegidas. La prueba de ello- dijo Ruckauf-
es que las dos primeras víctimas fueron de la Policía Federal". Primera
falacia de las tantas que se encontrarían, luego, en la causa AMIA. Los
dos policías se habían retirado de sus posiciones instantes antes del estallido,
convirtiendo a la AMIA en una zona liberada. Bajo la conducción de Ruckauf
se inició la escandalosa investigación policial encargada al entonces Departamento
de Protección del Orden Constitucional, DPOC. Los jefes del DCOP fueron
procesados por ocultamiento y destrucción sistemática de pruebas. También
se dejó libres, gracias a gestiones del actual Canciller, a Nassib Hadad
y su hijo Javier, titulares de la empresa Santa Rita, dueña del camión que
transportara el volquete que quedara estacionado frente al edificio de la
AMIA. El 10 de agosto de 1999, como vicepresidente de la Nación, Ruckauf
manifestó a Radio Continental: "Yo sé quiénes son los responsables. No lo
puedo decir porque es un problema de Estado, es un problema de política
exterior. Pero tengo claro que hay una potencia extranjera comprometida
en este crimen". El ex General Martín Balza, en la edición de Nueva Sión
del 11 de junio del año pasado manifestó, en exclusiva y públicamente por
primera vez, que el ejército tenía preparado un grupo de rescate a las pocas
horas de cometerse el atentado a la AMIA. Balza había informado al Ministerio
del Interior del aislamiento de esa unidad de emergentología de una compañía
de Ingenieros, que ya había actuado en Kuwait y Bolivia. El grupo quedó
alistado en Campo de Mayo a la espera de entrar en acción, pero nunca fue
requerido... ¿ Cuantas vidas podrían haberse salvado si este grupo comenzaba
a operar a las pocas horas de cometido el atentado? ¿ Porqué Ruckauf no
lo convocó? Desde Nueva Sión intentamos averiguarlo, pero nunca nos otorgaron
la entrevista solicitada. Sin embargo, hace pocos días nos llaman de la
Cancillería para decirnos que nos entregarían una primicia que podría interesarnos.
La noticia no era otra cosa que unas cartas de agradecimiento que Ruckauf
remitiera al Congreso Judío Mundial, al American Jewish Committee y a la
conferencia de presidentes de las Organizaciones Judías Americanas. En estas
misivas expresa su gratitud por los mensajes de apoyo de la comunidad judía
norteamericana en esta horas críticas que atraviesa la Argentina. "La confianza
y solidaridad expresada por los líderes de las organizaciones judías norteamericana
e internacional- suscribe Ruckauf-, es valorado y considerado como una confirmación
del principio planteado por el Talmud, en el cual todos tenemos una cuota
de responsabilidad y compromiso en los problemas que aquejan al prójimo".
Ruckauf tiene razón: todos tenemos una cuota de responsabilidad y compromiso
en los problemas que aquejan al prójimo. Y fue muy considerado con los problemas
que aquejaron a los Hadad. Pero los muertos de la AMIA y sus familiares,
y los piqueteros, los caceroleros, los villeros, los desempleados, los jubilados
y otros tantos perjudicados por la política de alianzas y estrategias...¿son
prójimos merecedores de justicia y compromiso social para los gobiernos
de este país? No conozco ninguna carta del Presidente Duhalde o del Canciller
Ruckauf demostrando su solidaridad y compromiso activo con los familiares
de la masacre de la AMIA. Tampoco conozco que hayan sido convocados sus
familiares a la Casa de Gobierno para evaluar e informar cómo el Poder Ejecutivo
se haría cargo de su responsabilidad a través de las investigaciones pertinentes.
Por lo tanto, solicito en esta Plaza de la Memoria que también se les transmita
a los dirigentes de las comunidades judías del exterior que se abstengan
de asistir a quienes no nos asisten en la búsqueda del camino de la justicia.
¿Quién de este gobierno estará presente el próximo 18 de julio? ¿Quién intentará
explicar lo inexplicable? ¿Quién de la comunidad intentará justificar el
enojo de familiares y amigos? ¿Quién vendrá a prometernos, una vez más,
la justicia que no llega? En un país con un alto grado de incertidumbre
política y un feroz desbarranque de sueños y esperanzas, la comunidad judía
y las víctimas de la masacre de la calle Pasteur no tenían porque permanecer
ajenas a estos avatares. La injusticia mata a nuestros muertos todos los
días, la memoria los revive públicamente todos los lunes, los familiares
los dignifican a diario. Esta es la realidad que nos toca vivir y enfrentar.
En todo caso resulta un inmenso desafío en un mar de incertidumbres. Gracias.
29-04-02 MARIO BUCHBINDER- Psicodramatista. El permiso y la furia, ¿Por
qué el título de este testimonio? Permiso ante la memoria parcialmente realizada
pues no ha podido terminar de investigar desde la memoria, no ha conseguido
justicia. Permiso por ser un espacio de expresión de los familiares de las
víctimas. Donde los muertos no pueden descansar en paz hasta que la justicia
no los proteja. La memoria de las víctima puebla el espacio público que
se transforma en sagrado ante su presencia. ¿ Por qué sagrado? Porque la
memoria de esos seres que están en lo alto, contradictoriamente, está opacada
por la mentira, la destrucción y lo siniestro. Es tarea limpiar la memoria
con la justicia. Furia ante el asesinato, las complicidades, trabas, impedimentos,
la hipocresía. Nadie puede pensar la tragedia de la AMIA desgajada de lo
trágico de la Argentina que insiste en el camino de la dependencia, las
instituciones de la represión, corrupción y la destrucción. Lo trágico de
las políticas imperialistas, neonazis, guerreristas y del terrorismo internacional
que son caras de un mismo proceso aunque aparezcan como antagónicas. Tratan,
esas políticas, por distintos medios de impedir la autonomía, la paz y la
democracia, únicos resguardos para la memoria. Acompañar y testimoniar no
sólo como el dolor de otros sino y lo digo, respetuosa y firmemente, como
mi dolor. Como ser humano, judío, argentino, ciudadano del mundo. Como hijo
de inmigrante y familiar de víctimas de Aushwitz. En los momentos del atentado,
estaba reunido en un bar de la calle corrientes, con el editor de mi primer
libro de poesía. Nos llegaban las imágenes posteriores desde la TV. Me interrogué
acerca de su significación. Nadie puede dejar de interrogarse acerca de
ellas. Busqué en sus versos y en el siguiente libro alguna relación. El
campo y la represión lo testimonian. Se preguntaba Adorno, un filósofo alemán,
si se puede escribir poesía después de Aushwitz. ¿ Se puede escribir poesía
después del atentado a la AMIA ? El atentado es metáfora de la destrucción
de la Argentina y el mundo, que venía sucediendo y sigue. A la destrucción
se la combate con la creación como elemento de justicia. Creación de pueblo,
arte y cultura; de redes, obras y espacios; de resistencia, lucha y furia.
El atentado es lo opuesto al relato y la historia. Necesitamos imprescindiblemente
textos, actos, escenas, que den cuenta de eso imposible de ser explicado,
de hecho como la existencia humana, que den sentidos que transformen los
gritos en palabras así como en otros momentos es necesario transformar las
palabras en gritos. Que den cuenta de la verdad, de la memoria. Honrar la
memoria, el cuerpo, el placer versus la destrucción. La lucha por la verdad
en Argentina es imprescindible, es tarea ineludible, como opuesto a su disolución.
País en destrucción frente al cual solo nos queda la lucha, la justicia,
la creación, el amor. Muchas gracias.