LUNES 1 DE ABRIL DE 2002

BARUJ PLAVNIK- Rabino. Buen día, les agradezco a los dirigentes de Memoria Activa esta invitación a hablar ante ustedes. Como siempre es un gran desafío y una enorme responsabilidad estar aquí presente. Parece que se ha hecho una gran costumbre que para el día que se conmemora Las Malvinas, me inviten a hablar en Memoria Activa, haber sido Capellán de los soldados judíos en Las Malvinas es una de las experiencias más intensas de mi vida. También lo fue formar parte de los grupos juveniles, universitarios en la Universidad Hebrea de Jerusalém que una vez por semana a la noche hacíamos guardia para prevenir atentados terroristas. Malvinas, Jerusalém ningún pedazo de tierra vale tanta sangre. Es muy difícil hablar en este mundo y en estos días, Pesaj, todo el que tenga hambre que venga y coma, y las escenas de gente buscando comida en los tachos de basura, descuartizando vacas en medio de la ruta, guerra en Israel, palabras que en vez de buscar la verdad confunden, tapan la verdad la pervierten, hipocresía, promesas que no se cumplen, que engañan. Es muy difícil hablar cuando por ahí lo que más hace falta es silencio para pensar, nos está haciendo falta más silencio para poder pensar más. Creo amigos que la humanidad moderna, que nosotros en el siglo 21, no somos moralmente más avanzados que los hombres de las cavernas, creo que no hay distancia real desde el punto de vista ético y moral, con los hombres de las cavernas, es más creo que somos peores los hombres contemporáneos. La brutalidad con la que por ahí ellos vivían estaba más de acuerdo con las condiciones de vida que ellos tenían, la brutalidad y la crueldad que vemos en nuestros días, en nuestros tiempos, contrasta con los avances tecnológicos que dispone la humanidad. ¿Cómo se puede entender que en un mundo donde sobra el alimento hay gente que se muere de hambre? ¿Cómo se puede entender que en un país como el nuestro, haya un día feriado para conmemorar Las Malvinas, tal vez deberíamos estar trabajando para donar nuestros sueldos para los que están desocupados?. Hay un grado de absurdo que domina la realidad del mundo que las palabras no logran ya más vencer. Este es un mundo que probablemente cuando sea juzgado ya desde el lado de la historia en algunos cientos de años por una humanidad realmente más avanzada, creo que nos considerará más primitivos que los primitivos. Yo quiero alentar a Memoria Activa a lo que están haciendo, a lo que vienen haciendo. Recuerdan esa anécdota del orador que hablaba solo en una plaza pública y cuando le preguntaron porque seguía con su discurso si nadie lo escuchaba, él decía que era para no olvidarse él mismo de sus principios. Lo que hace Memoria Activa, insistir lunes a lunes, en esta acción que promueve un hombre diferente, una humanidad diferente, porque vivimos en un mundo donde la cultura, porque acá no es una cuestión solamente de denunciar y acusar a los otros, creo que vivimos en una cultura somos parte de esta cultura que no tiene valores de solidaridad, que no tiene conceptos reales de solidaridad. Hay gente con hambre y en la aduana hay durante semanas alimentos detenidos para controlar la salud de los argentinos que comen de la basura, de los tachos de la basura. Porque no hay conceptos que correspondan con la solidaridad, eso es mercadería, importación, no hay ninguna palabra para definir lo que está pasando allá, que es lo que hay ahí está en la aduana, no hay palabras para la solidaridad, vivimos en una cultura que no tiene concepto, valores de solidaridad. Creo que tenemos que hacer un reconocimiento que lo que se está viviendo hoy en el mundo es el fracaso de la cultura judeo cristiana, porque se declaman principios y conceptos que no se practican. Los valores bíblicos del amor, de la justicia, de la libertad son declamaciones con las cuales se expían las culpas para poder seguir viviendo de una manera impiadosa. Lo que hace Memoria Activa, lunes tras lunes, es contribuir a la transformación de esta sociedad humana de la cultura ayudándonos a que cambiemos este modo de ser, de vivir, en donde la mezquindad domina y tal vez podamos pasar aun paso más alto de solidaridad en donde la indiferencia sea reemplazada por el compromiso. Ustedes saben que una de nuestras oraciones centrales termina con una invocación a la paz y dice: " Ose shalom bimbromáv, hu iaasé shalom aleinu" "El que tiene la paz en las alturas, nos dé a nosotros la paz aquí". Y un maestro místico en la edad media trataba de entender esto de que por qué la paz está en la alturas, y entonces él explicaba que todos sabemos que hay cuatro puntos cardinales, arriba está la paz, decía, en el cielo está la paz, en la tierra está la justicia, a la derecha en oriente la compasión, y a la izquierda en occidente la verdad. Y dice el maestro que cuando el hombre, que es el dueño de la tierra, logre mantener reunido la verdad con la compasión, entonces habrá justicia en la tierra, que obligará a bajar a la paz de las alturas y tener la paz aquí en la tierra. En estos tiempos tan difíciles para ser humano, para mantenernos humanos, para desarrollarnos humanos, yo rezó para que sepamos conservar y actuar al mismo tiempo con compasión y verdad, con justicia y promover la paz. Rezo para que todos sepamos mantener unidos y actuar con inteligencia y sensibilidad al mismo tiempo. Gracias. .


LUNES 8 DE ABRIL DE 2002

JORGE GHELMAN- Musicólogo. Buen día, Agradecido por la invitación de Memoria Activa para participar aquí, les propongo algunas reflexiones con relación a estos días que nos toca vivir. El Seminario de Maestros Hebreos y el IWO, situados en la AMIA, tuvieron para mi un valor singular en mi formación judía. Emocionado, agrego mi voz a la enérgica y perseverante demanda de justicia que viene siendo reiterada por Memoria Activa desde hace siete años y nueve meses, desde aquel nefasto 18 de julio, en que la AMIA fuera destruida por manos asesinas. Pesaj, la fiesta de la libertad que acabamos de celebrar se asocia de muchas formas al lema de Justicia, justicia perseguirás. Una de las descripciones de cómo festejar Pesaj, se encuentra en el capítulo 16 del Deuteronomio y justamente en el versículo 20 de ese capítulo leemos: Tzedek, tzedek tirdof lema'an tijié... Justicia, justicia perseguirás para que vivas... Buscar justicia no es una mera expresión de deseo, sino que demandarás justicia PARA QUE VIVAS! 403 fueron las sesiones del Tribunal Internacional de Nürnberg, que en 1946 juzgó a los nazis y dió a conocer fragmentos de las más atroces prácticas de exterminio ejecutadas por el régimen nazi. Aquí, en Buenos Aires, a 403 semanas del atentado a la AMIA no hay respuestas! No se sabe quién planificó ni quién ejecutó este crimen repulsivo. Hoy, víspera del día de la Shoa quiero rendir homenaje a las víctimas asesinadas bajo el dominio nazi, señalando algunas cuestiones vinculadas justamente a la vida de los judíos en los guetos y campos de concentración. Estos hechos nos transmiten, a mi criterio, un legado aleccionador para nuestra propia realidad actual. Se puede describir la vida de los judíos durante el período de la segunda guerra mundial desde diferentes aristas, yo lo voy a hacer desde el área de mi conocimiento, desde la observación del canto popular judío en los guetos y campos de concentración. Por más increíble que nos resulte, sabemos que algunos judíos perecieron con cantos en sus labios y que muchos escribían en las circunstancias más trágicas. Centenares de canciones subsistieron y muchísimas más se perdieron en los crematorios junto con sus creadores. En una enorme cantidad de documentos rescatados y también en testimonios de sobrevivientes se mencionan canciones que nunca fueron recuperadas. Al descubrir sorprendidos que personas de todos los estratos del pueblo encontraban tiempo para jugar con rimas, para poner textos a melodías conocidas, nos preguntamos ¿porqué lo hacían? Las respuestas eruditas son varias y van desde la necesidad interna de alejarse de la realidad al compromiso de transmitir una expresión de vitalidad para las generaciones venideras. Encontramos también explicaciones en testimonios de aquellos que vivieron el infierno: Shmerke Kaczerginsky, poeta y guerrillero de la ciudad de Vilna publicó en el año 1948 una importante antología de canciones de los guetos y campos de concentración. En su prólogo nos dice: "...inclusive cuando cantábamos algo triste... esa tristeza despertaba en nosotros odio y enojo... cada nueva canción que expresaba los sentimientos y vivencias de la masa... era creada por los tiempos sangrientos, era sencilla, directa, sin mediación..." Después de la guerra, se encontraron en Auschwitz unas hojas manuscritas del 8 de julio de 1941 en el gueto de la ciudad de Lodz, gacetilla firmada por Alter Shnur, quién escribe lo siguiente: "...debemos juntar todas aquellas imágenes que vemos y sentimos con los ojos de nuestro espíritu, aquellas escenas que inundan y hacen vibrar las cuerdas más sensibles de nuestras almas. No hay pequeñeces en el gueto, ese es nuestro lema. Todo tiene un importante valor histórico en la vida contemporánea de nuestro pueblo..." Se nos plantea, sin duda, una pregunta acuciante: ¿cómo podían en esas condiciones apocalípticas encontrar las fuerzas internas para componer una canción, para escribir un poema? El gran poeta Itzjok Katzenelson se debatió sobre esta asfixiante y penosa cuestión en el primer canto de los quince que componen su colosal elegía: "el canto del pueblo judío asesinado", que tenemos en español gracias al poeta Eliahu Toker, que tuvo la necesidad y compromiso de entregarnos una traducción magistral. Katzenelson nos conduce a un pico abismal presentando en su apertura el conflicto entre su deseo de describir los acontecimientos con su canto y la imposibilidad de expresarse, la mudez que emana de la profunda desesperación y su penetrante dolor, y dice: "¡Canta! Toma el violín vaciado y hueco y arroja sobre sus delgadas cuerdas tus dedos, pesados como corazones doloridos. Y canta el último canto acerca de los últimos judíos en tierra europea." -¿Cómo cantar? Cómo abrir la boca siquiera habiendo quedado completamente solo, sin mi mujer, sin mis dos pequeños. ¡Es un espanto! El horror me habita... Escucho un llanto a lo lejos ====== Durante ocho estrofas de las quince de este primer canto, Katzenelson oscila entre la exhortación a cantar: "Canta, canta todavía por última vez aquí en la tierra; echa atrás la cabeza, pon los ojos en blanco, toma tu violín y canta por última vez: ¡Ya no hay más judíos! ¡Hasta el último han sido asesinados!" ====== pero luego tomado por la terrible y acongojante interrogación: ¿Cómo cantar si el mundo es para mi un desierto? ¿Cómo hacer música con manos crispadas? Después de una larga pugna interna Katzenelson decide finalmente cantar: Déjense ver, muéstrense ante mi, vengan, vengan; quiero verlos a todos, quiero mirarlos, quiero echar una mirada muda sobre mi pueblo asesinado, y voy a cantar...Sí...¡tomo el violín y canto! Como no cuento,yo, con la posibilidad de tomar el violín y cantar, tomo la palabra para referirme hoy no sólo a la realidad actual argentina sino también para expresar mi dolor y angustia por lo que ocurre en el Medio Oriente: La memoria nos permite no quedar aferrados al pasado y así construir un futuro noble. Este pensamiento me lleva a recordar que hace ya 10 años atrás, el estado mayor del ejército de Israel advirtió al gobierno que no había ninguna solución militar posible a la Intifada de los palestinos en los territorios ocupados. Hoy encontramos que el presente gobierno israelí parece no tener memoria o que borró deliberadamente esa advertencia. Todos los métodos primitivos de usar fuerza y más fuerza contra un levantamiento popular ya han sido probados por ejércitos en el último siglo y el resultado siempre ha sido catastrófico. Luchadores de guerrilla que disfrutan del apoyo de la población civil pueden fácilmente arrastrar a un ejército regular a acciones que despiertan aun más odio. Repudio en forma tajante a los fundamentalistas palestinos que realizan asesinatos masivos inmolándose, pero también creo que Israel debe terminar con la ocupación militar y hacer todo para trazar los límites con el estado palestino independiente que debe instaurarse a su lado. Hacer todo quiere decir que Israel debe básicamente evacuar los asentamientos judíos que se encuentran en territorios palestinos. Apoyemos la declaración de una coalición por la paz en el Medio Oriente que publicaron Yasser Abed Rabbo (Ministro Palestino de Información y Cultura) y Yossi Beilin (Ex Ministro Israelí de Justicia), donde dicen: Nuestra primera reunión lanzó un llamado a una intervención de terceros para ayudar a los israelíes y palestinos a regresar a la mesa de negociaciones. Este llamado iba dirigido prioritariamente a Estados Unidos y Europa, pero no exclusivamente a ellos; pensábamos también en la llegada de observadores, de mediadores, de "facilitadores", incluso si esto parece cada vez menos realizable. Llamamos a nuestros dirigentes a poner término a su abrazo mortal, a regresar a la mesa de negociaciones, a desechar todo recurso a la violencia, a abandonar toda condición preexistente a la hora de retomar las conversaciones y a sacar provecho de los acuerdos existentes... Es por esta razón, precisamente, que necesitamos un amplio reconocimiento, una legitimación internacional, y la ayuda de todos aquellos que creen en la paz, a lo largo y ancho del mundo. (la declaración completa se publicó en Le Monde diplomatique de abril de 2002) JUSTICIA, JUSTICIA PERSEGUIRÁS PARA QUE VIVAS... Muchas gracias.


ROBERTO MOLDAVSKY- Periodista. Alejándome un poco de lo que tengo pensado decir y después de lo que escuchamos aquí, creo que el mensaje más importante de la rebelión de nuestros hermanos del ghetto de Varsovia, es que la lucha por la dignidad no tiene límites aún cuando uno ya sabe que el resultado final no va a estar de su lado. Nuestros hermanos que lucharon en el ghetto sabían cual iba a ser el final, que ese levantamiento iba a terminar con sus vidas, y de todas maneras decidieron llevarlo adelante. Creo que ese es un buen ejemplo para seguir hoy, que muchas veces sentimos que nuestra lucha aparentemente no va a tener el resultado que todos nosotros queremos. Es muy difícil después de tanto tiempo, aportar algo nuevo a lo que ya se dijo en esta plaza. En principio decidí no hablar de Galeano, ni de Menem, ni de Duhalde y compañía. El lunes es un día difícil como para amargarse desde temprano. Quiero hablar en positivo de aquellas cosas que nos dan ganas de alargar el día. Todos los que tenemos hijos chicos, sabemos que una de las tareas más difíciles es la de acostarlos o por lo menos intentar hacerlo. En ese momento es cuando los chicos se encuentran dispuestos a contarnos sus secretos, sus cosas, en un intento de alargar el día. Seguramente en Kabul o en Tel Aviv, en Ramala, o en Nueva York, muchos son los que acuestan a sus hijos esperando un mañana mejor, lleno de hechos positivos que le ayuden a alargar su día. No es una búsqueda fácil. No son muy frecuentes los lunes que me hago presente en esta plaza, vengo cuando me invitan a hablar y algunos más, pero me siento cerca de Memoria Activa, trabajando en su periódico o ayudando en lo que puedo en sus tantas otras actividades. A menudo me pregunto si la gente sabrá que Memoria Activa es mucho más que los encuentros de los lunes en esta plaza, que hay martes de reuniones de voluntarios, miércoles de encuentros para conseguir algún apoyo, jueves de abogados, viernes de Comisión Directiva, juicio oral y mucho más. A eso me refiero cuando digo hablar en positivo, dentro de toda la impotencia que da el atentado sin esclarecer, el enorme esfuerzo silencioso de tantos a mí me alarga el día. Cada acto, cada discurso de Memoria Activa es fruto de mucho trabajo, y cada portavoz de esta agrupación, cuando habla, sabe que repite muchas de las ideas de sus compañeros de lucha. Están los oradores que hablan en nombre de Memoria Activa y estamos los invitados. Los invitados tenemos micrófono libre, pero somos solo eso, invitados, lo cual es un honor. Pero para hablar en nombre de Memoria Activa, hay que formar parte de ella, activar. La trayectoria nunca puede estar por arriba de la militancia. Por eso les ruego a los que critican y condenan la forma de obrar, que recuerden que acá el lema es Justicia perseguirás, y traten de encontrar lo positivo en este entorno, porque el conflicto lo tenemos con quienes hicieron el atentado y con aquellos que lo encubren. Y volviendo a lo mío, a lo positivo. Yo estoy aquí con ustedes porque me ayuda a mí a creer y a sentirme mejor. Porque hoy a la noche cuando acueste a mis hijos, Galia y Eial, si es que consigo hacerlo, les voy a contar que estuve acá y los tres vamos a tener un pensamiento lindo con el cual irnos a dormir, soñando con un mundo más justo y tratando así de alargar un poco más nuestro día. Gracias.


LUNES 15 DE ABRIL DE 2002

ROLANDO GRAÑA- Periodista. Cuando uno piensa en La Argentina, en como se investigan o en como no se investigan los grandes escándalos judiciales, hay algunas cosas que tiene que tener en cuenta. Yo en estos a-os de leer los grandes escándalos, aprendí que hay una regla de oro y es que el encubrimiento es directamente proporcional al volumen del pez gordo que está atrás de cada delito. Cuando uno, por ejemplo, repasa lo que sucedió en la investigación de la causa armas -en el contrabando de armas a Croacia y Ecuador- ve que el encubrimiento fue tan grande que llevó a destruir una planta de fabricaciones militares y matar a siete personas, para encubrir ese inmenso contrabando de armas. Cuando ese encubrimiento no alcanzó, porque al fin y al cabo nadie es perfecto e incluso los canallas cometen errores, se vio que ahí hacía falta otra cosa. Y ahí entró otra maquinaria de encubrimiento que fueron los fallos de este edificio de acá atrás, de la Corte Suprema, que impidió seguir investigando en la causa armas. Ese fallo de la Corte Suprema uno puede pensar que es -al día de hoy- el equivalente de lo que fueron los indultos para los militares. Fue un fallo que terminó cortando una investigación que hubiera sido crucial para saber como se tejen, como se cocinan, las maldades en este país. Si uno sigue analizando los grandes casos, escandalosos de este país, encuentra que otra vez el encubrimiento, (los grandes encubrimientos) son proporcionales a los grandes canallas que están atrás de los delitos. En el caso Carrasco por ejemplo, uno sabe que hay culpables formalmente, culpables oficiales digamos, el Sub Teniente Canevaro, los otros 2 soldados. Sin embargo cuando uno lee, aunque ya no haya salido en los diarios, y analiza que pasó en la causa, en el caso Carrasco 2 (la que investiga el encubrimiento), ahí uno ve que en el análisis del encubrimiento todo lo que había pasado, todo lo que la justicia había dicho para el primer caso ya no tiene sentido y que más vale mirar el encubrimiento. Así hay otros casos, como el crimen de María Soledad o incluso el mismo crimen de José Luis Cabezas, donde a veces es más interesante mirar que pasa en el encubrimiento que ver que va pasando en la historia oficial que va construyendo la justicia. Yo soy de los que cree que en la causa AMIA, como ustedes saben y habrán visto en el programa. Una causa que nosotros seguimos muy de cerca y creo que en los últimos años las pocas noticias periodísticas que se produjeron en la causa AMIA las pusimos nosotros en el programa, el testimonio de Claudio Lipchitz, la entrevista a Carlos Telleldín hace poco. Nosotros seguimos desde hace mucho tiempo la causa AMIA y seguimos pensando que hoy por hoy llegado al callejón sin salida en que está la investigación. Es más interesante ver el encubrimiento que la investigación oficial. Porque la investigación oficial ha llegado a un callejón sin salida y en cambio en el encubrimiento (es) donde están las huellas de todos los que no quisieron que esto se investigara adecuadamente. Cuando uno ve, tal como se está discutiendo ahora, que pasó con el motor, donde estaba el motor de la Trafic, si apareció como dicen el 25 de julio entre los escombros, como dicen algunos socorristas israelíes que lo vieron y que dan testimonio, o si apareció antes. Yo conozco y tuve la oportunidad de hablar con 3 policías que dicen que ese motor apareció antes y apareció en otro lugar. No en los escombros, hubo una semana por lo menos entre que ese motor o un motor apareció y se lo da por oficialmente encontrado. ¿Cómo es posible que nosotros a casi 8 años del atentado no sepamos dónde apareció siquiera el motor y como apareció?. A partir de ese maldito motor se abren los caminos. No sé dónde llevaba la posibilidad de que ese otro motor se hubiera seguido investigando, lo que sí estoy seguro es que hasta ahora como se está investigando lleva a un callejón sin salida. A muchos de los que decimos que la investigación está en un callejón sin salida nos acusan de cosas horribles, espantosas, nos dicen que cobramos de Ribelli, que no queremos que esto se esclarezca, nos intentan convencer diciéndonos: - Bueno pero alguien tiene que estar preso -. Yo no sé si será una deformación profesional, pero creo que es importante que alguien esté preso, pero que estén presos los culpables no cualquiera. Y en todo caso es más importante la verdad. Y yo soy de los que cree que la verdad cura, no solo en la vida de la gente, no solo en la vida de cada uno es necesario que sepamos la verdad. Y ahí están las Madres y las Abuelas de Plaza de Mayo que saben la importancia en la verdad de la vida de cada uno y como se fue cayendo la mentira, de la vida de los apropiadores y esa mentira que intentaron inculcar sobre los pibes que se robaron. La verdad cura en la vida individual y también cura en la sociedad. Yo soy de los que cree entonces que más importante que todo es que se sepa la verdad. Yo sé que va a sonar un poco escéptico, pero yo creo que no vamos a encontrar verdad en la justicia, creo que la verdad la vamos a poder encontrar solamente en la sociedad, contándonos entre nosotros y demostrando con pruebas -no judiciales sino sociales-. Si dependiéramos de la justicia para establecer la verdad social, la verdad histórica en nuestro país estaríamos francamente mal, por no decir que estaríamos cagados. Establecer la verdad de lo que pasó ahora creo que no pasa más por la justicia que ha demostrado que no va a encontrar esa verdad, creo que pasa más por cada uno de nosotros. Gracias. .


LUNES 22 DE ABRIL DE 2002

DIANA MALAMUD- Memoria Activa. El acta que da cuenta del hallazgo del motor es falsa ideológicamente, esto es, su contenido expresa hechos inexistentes o que condicen con la realidad. El autor de la misma, esto es, la persona a la que se tuvo por quien encontró el motor entre los escombros, el principal Horacio Lopardo, confesó que no solo no lo encontró sino que ni siquiera lo vio en el lugar que apuntó en el acta de secuestro, esto es, en una pala retroexcavadora que lo había extraído de los escombros y lo colocaba sobre un camión. Lopardo a preguntas de las partes debió reconocer que él vio el motor cuando estaba en la vereda, próximo un par de metros de la tienda de las fuerzas israelíes, sostuvo una pequeña disputa para evitar que lo fotografiaran aunque debió consentirlo invocando razones de convivencia, y luego se lo puso bajo el brazo, no recuerda si en una bolsa o envuelto en plástico para evitar la contaminación y se lo llevó SOLO los treinta o cuarenta metros hasta el centro de operaciones que habían instalado en el negocio de pizarrones de Moragues. En ese lugar y no donde teóricamente secuestró el motor, hizo el acta de secuestro, la que fue suscripta por los dos civiles que oficiando de testigos estaban en dicho negocio, Pablo Garris y Gustavo Moragues. Entonces, el acta de secuestro del famoso motor, con el que se llegó a Telleldín en la versión oficial de los hechos, principal evidencia física en casi ocho años de investigación, tiene un secuestro falso como origen. Los testigos que firmaron el acta, no son testigos del hallazgo, sino de la confección del acta misma, que a su vez, no refleja la verdad. Para mayores males, uno de los dos testigos dijo haber visto el motor en la pala de la retroexcavadora y el otro, que recién lo vio en el negocio de Moragues, cuando lo que dice el propio Lopardo en la audiencia es que lo encontró en el cordón de la vereda. A preguntas de los abogados de Memoria Activa, reconoció que los testigos sólo lo eran de la confección del acta y no del hallazgo. Esto significa que la única evidencia física que la instrucción, "modelo mundial" según manifestó el Gobierno Argentino, cuando contestó nuestra presentación ante la Comisión Interamericana, fue introducida a la causa de modo penoso. Ahora habrá que demostrar que sin perjuicio de esta nueva barbaridad procesal, el motor estuvo donde se dice alguna vez estuvo y perteneció a quien se supone alguna vez perteneció. Parece mentira que la prueba que en la versión oficial condujo directamente a Telleldín, vaya a ser impugnada por defectos procesales groseros en su introducción a la causa. Es indudable, muchos de los que investigaron e instruyeron esta causa, deberían estar presos. Gracias. 22-04-02 JORGE GOLDEMBERG- Dramaturgo. Me van a disculpar pero voy a leer para tratar de ser lo más preciso que sea capaz. En una artículo que publicara hace ya bastante tiempo, el notable escritor israelí Amos Oz, sostenía que "Los alemanes nunca nos perdonarán Auschwitz". A mi entender, la amarga ironía no se refería puntualmente a los nazis y neo-nazis que hoy incuban amorosamente el huevo de la serpiente en Alemania, y en Francia diríamos hoy. Ellos son impermeables a toda ironía. Creo, más bien, que se refería a muchísimos alemanes de a pie, por así decir, a aquellos que, hasta con alguna legitimidad, pueden decir y decirse que no avalan y hasta condenan los crímenes del nazismo... pero que, apoyándose en alguna forma de sentido común y a favor del paso del tiempo, consideran que ese contencioso ya está saldado. No del todo bien saldado, por cierto, con un margen de injusticia inevitable, "natural", pero, finalmente, razonable. En consecuencia, la insistencia en el "tema" se les hace, por decir lo menos, molesta, y demandan que, de una buena vez, se dé por clausurado el asunto. Parafraseando a Amos Oz, creo que Memoria Activa seguramente tampoco es "perdonada" por muchos, y tampoco yo me refiero a los criminales propiamente dichos, ni a sus cómplices, partidarios y encubridores. Me refiero a muchos de nuestros conciudadanos, no judíos y judíos, que preferirían ver diluirse esta perseverante e irrenunciable demanda de juicio y castigo. Tomando alguna distancia, diría que esa reacción hasta es "comprensible". Es arduo, y hasta angustioso, sostener de modo permanente como problema propio una exigencia principista de justicia. Entonces comienza el tortuoso camino de la racionalización y, como si fueran evidencias irrefutables, aparecen los argumentos. No hace falta mucho esfuerzo, por ejemplo, para auto convencerse de que "seguramente nunca se conocerá toda la verdad". Las estrategias son variadas. El recurso a la estadística es una de ellas, ya que basta con leer el diario para constatar que los responsables por muchos crímenes masivos perpetrados en todo el planeta, no sólo no fueron enjuiciados sino que siguen ejerciendo el poder. El criterio de oportunidad es otra. Se puede sostener, con aparente consistencia, que los tiempos parecen clamar por "otras" urgencias, y no es muy difícil argumentar, apoyándose en los datos de la brutal conmoción que vive nuestro país y en la atroz situación del Medio Oriente, que esta insistencia en un principio no negociable de justicia es inconveniente y hasta peligrosa. La trampa que ocultan estos sensatos razonamientos es profunda y mortal, lo sabemos, y abandonar esta demanda sería como abandonarlas todas. En el film "Juicio a Nuremberg" , un prestigioso jurista alemán- interpretado por Burt Lancaster- le decía a uno de los jueces que lo había condenado- interpretado por Spencer Tracy- que cuando aplicó por primera vez las leyes raciales nunca imaginó "que todo llegaría a tanto...". Spencer Tracy le responde: "todo llegó a tanto en el mismo momento en que usted condenó al primer inocente". Todo llega a tanto en el momento en que se consiente, por las razones que fuera, cualquier iniquidad. Muchas gracias


ALUMNOS DE LA ESCUELA MARTIN BUBER. El 9 de abril, como todos los años, se realizó la "Marcha por la vida". Jóvenes y adultos judíos de todo el mundo marcharon desde Auschwitz a Birkenau reivindicando la existencia de nuestro pueblo. Este año nosotras, alumnas del colegio Martín Buber, tuvimos la oportunidad de participar de esta experiencia. Durante los 10 días que duró el viaje, nos sumergimos en lo que fue la vida judía en Polonia, antes, durante y después de la Shoá. Visitamos los barrios judíos, sinagogas, estuvimos en los ghettos y en los campos de concentración y exterminio. Gracias a esto comprendimos que para entender lo que perdimos, hay que conocer lo que tuvimos. Es por eso que volvimos convencidas de que no sólo hay que recordar 6 millones de muertes, sino también 6 millones de vidas y cada una de ellas, con sus proyectos, sueños y familias. Estando en Polonia, reafirmamos, que la memoria no es pasiva, sino que siempre es activa. Es nuestro compromiso mantenerla, y una de las maneras que nosotras elegimos, es estar presentes todos los lunes, en esta, la plaza de la memoria, reclamando justicia. No estamos dispuestas a olvidar. No vamos a permitir que las 17 vidas que nos quitaron en la Embajada, las 85 de la AMIA y las 6 millones de la Shoá, sean simplemente números. Es nuestro deber asegurarnos que esto no suceda.


LUNES 29 DE ABRIL DE 2002

GUILLERMO LIPIS- Periodista. Fernando De La Rúa finalizó salvajemente su mandato con más de 20 muertos sobre su conciencia. Dos años atrás había asumido por una Alianza que se suponía progresista y venía a desterrar la cultura impune que se había instalado de la mano del menemismo. Pero nada fue prematuro, se veía venir. La ebullición de la gente estalló en la cara de un gobierno que huyó hacia la derecha más foribunda y olvidó rápidamente su "Carta Abierta a los Argentinos". Nada distinto a lo ocurrido con Menem. Por primera vez en casi 30 años, la gente, entre el lunes 17 y el jueves 20 de diciembre de 2001, se volcó espontáneamente a la calle a decir basta y a manifestar, cacerolazo de por medio, su repulsa a tráfico ilegal que se había organizado con la esperanza colectiva. Sin embargo, para el ámbito comunitario, en los primeros meses de despliegue Duhaldista, algunas cosas se había ratificado y todo seguiría igual: Eduardo Duhalde, otorgador del título de "la mejor policía del mundo" a la Bonaerense, receptor de un diploma Honoris Causa de la desaparecida Universidad Hebrea Argentina Bar Ilán, simpatizante de las ideas sociales de Bernardo Kliksberg y Rebeca Grynspan- ex vicepresidenta de Costa Rica-, llega sin ser elegido por el voto popular y acompañado, por ejemplo, de Carlos Ruckauf como canciller. Carlos Ruckauf, Ministro del Interior del menemato cuando volaron la AMIA, fue la primera persona que procuró tranquilizar a la comunidad judía de Nueva York manifestando que "las instituciones judías de la Argentina están bien protegidas. La prueba de ello- dijo Ruckauf- es que las dos primeras víctimas fueron de la Policía Federal". Primera falacia de las tantas que se encontrarían, luego, en la causa AMIA. Los dos policías se habían retirado de sus posiciones instantes antes del estallido, convirtiendo a la AMIA en una zona liberada. Bajo la conducción de Ruckauf se inició la escandalosa investigación policial encargada al entonces Departamento de Protección del Orden Constitucional, DPOC. Los jefes del DCOP fueron procesados por ocultamiento y destrucción sistemática de pruebas. También se dejó libres, gracias a gestiones del actual Canciller, a Nassib Hadad y su hijo Javier, titulares de la empresa Santa Rita, dueña del camión que transportara el volquete que quedara estacionado frente al edificio de la AMIA. El 10 de agosto de 1999, como vicepresidente de la Nación, Ruckauf manifestó a Radio Continental: "Yo sé quiénes son los responsables. No lo puedo decir porque es un problema de Estado, es un problema de política exterior. Pero tengo claro que hay una potencia extranjera comprometida en este crimen". El ex General Martín Balza, en la edición de Nueva Sión del 11 de junio del año pasado manifestó, en exclusiva y públicamente por primera vez, que el ejército tenía preparado un grupo de rescate a las pocas horas de cometerse el atentado a la AMIA. Balza había informado al Ministerio del Interior del aislamiento de esa unidad de emergentología de una compañía de Ingenieros, que ya había actuado en Kuwait y Bolivia. El grupo quedó alistado en Campo de Mayo a la espera de entrar en acción, pero nunca fue requerido... ¿ Cuantas vidas podrían haberse salvado si este grupo comenzaba a operar a las pocas horas de cometido el atentado? ¿ Porqué Ruckauf no lo convocó? Desde Nueva Sión intentamos averiguarlo, pero nunca nos otorgaron la entrevista solicitada. Sin embargo, hace pocos días nos llaman de la Cancillería para decirnos que nos entregarían una primicia que podría interesarnos. La noticia no era otra cosa que unas cartas de agradecimiento que Ruckauf remitiera al Congreso Judío Mundial, al American Jewish Committee y a la conferencia de presidentes de las Organizaciones Judías Americanas. En estas misivas expresa su gratitud por los mensajes de apoyo de la comunidad judía norteamericana en esta horas críticas que atraviesa la Argentina. "La confianza y solidaridad expresada por los líderes de las organizaciones judías norteamericana e internacional- suscribe Ruckauf-, es valorado y considerado como una confirmación del principio planteado por el Talmud, en el cual todos tenemos una cuota de responsabilidad y compromiso en los problemas que aquejan al prójimo". Ruckauf tiene razón: todos tenemos una cuota de responsabilidad y compromiso en los problemas que aquejan al prójimo. Y fue muy considerado con los problemas que aquejaron a los Hadad. Pero los muertos de la AMIA y sus familiares, y los piqueteros, los caceroleros, los villeros, los desempleados, los jubilados y otros tantos perjudicados por la política de alianzas y estrategias...¿son prójimos merecedores de justicia y compromiso social para los gobiernos de este país? No conozco ninguna carta del Presidente Duhalde o del Canciller Ruckauf demostrando su solidaridad y compromiso activo con los familiares de la masacre de la AMIA. Tampoco conozco que hayan sido convocados sus familiares a la Casa de Gobierno para evaluar e informar cómo el Poder Ejecutivo se haría cargo de su responsabilidad a través de las investigaciones pertinentes. Por lo tanto, solicito en esta Plaza de la Memoria que también se les transmita a los dirigentes de las comunidades judías del exterior que se abstengan de asistir a quienes no nos asisten en la búsqueda del camino de la justicia. ¿Quién de este gobierno estará presente el próximo 18 de julio? ¿Quién intentará explicar lo inexplicable? ¿Quién de la comunidad intentará justificar el enojo de familiares y amigos? ¿Quién vendrá a prometernos, una vez más, la justicia que no llega? En un país con un alto grado de incertidumbre política y un feroz desbarranque de sueños y esperanzas, la comunidad judía y las víctimas de la masacre de la calle Pasteur no tenían porque permanecer ajenas a estos avatares. La injusticia mata a nuestros muertos todos los días, la memoria los revive públicamente todos los lunes, los familiares los dignifican a diario. Esta es la realidad que nos toca vivir y enfrentar. En todo caso resulta un inmenso desafío en un mar de incertidumbres. Gracias. 29-04-02 MARIO BUCHBINDER- Psicodramatista. El permiso y la furia, ¿Por qué el título de este testimonio? Permiso ante la memoria parcialmente realizada pues no ha podido terminar de investigar desde la memoria, no ha conseguido justicia. Permiso por ser un espacio de expresión de los familiares de las víctimas. Donde los muertos no pueden descansar en paz hasta que la justicia no los proteja. La memoria de las víctima puebla el espacio público que se transforma en sagrado ante su presencia. ¿ Por qué sagrado? Porque la memoria de esos seres que están en lo alto, contradictoriamente, está opacada por la mentira, la destrucción y lo siniestro. Es tarea limpiar la memoria con la justicia. Furia ante el asesinato, las complicidades, trabas, impedimentos, la hipocresía. Nadie puede pensar la tragedia de la AMIA desgajada de lo trágico de la Argentina que insiste en el camino de la dependencia, las instituciones de la represión, corrupción y la destrucción. Lo trágico de las políticas imperialistas, neonazis, guerreristas y del terrorismo internacional que son caras de un mismo proceso aunque aparezcan como antagónicas. Tratan, esas políticas, por distintos medios de impedir la autonomía, la paz y la democracia, únicos resguardos para la memoria. Acompañar y testimoniar no sólo como el dolor de otros sino y lo digo, respetuosa y firmemente, como mi dolor. Como ser humano, judío, argentino, ciudadano del mundo. Como hijo de inmigrante y familiar de víctimas de Aushwitz. En los momentos del atentado, estaba reunido en un bar de la calle corrientes, con el editor de mi primer libro de poesía. Nos llegaban las imágenes posteriores desde la TV. Me interrogué acerca de su significación. Nadie puede dejar de interrogarse acerca de ellas. Busqué en sus versos y en el siguiente libro alguna relación. El campo y la represión lo testimonian. Se preguntaba Adorno, un filósofo alemán, si se puede escribir poesía después de Aushwitz. ¿ Se puede escribir poesía después del atentado a la AMIA ? El atentado es metáfora de la destrucción de la Argentina y el mundo, que venía sucediendo y sigue. A la destrucción se la combate con la creación como elemento de justicia. Creación de pueblo, arte y cultura; de redes, obras y espacios; de resistencia, lucha y furia. El atentado es lo opuesto al relato y la historia. Necesitamos imprescindiblemente textos, actos, escenas, que den cuenta de eso imposible de ser explicado, de hecho como la existencia humana, que den sentidos que transformen los gritos en palabras así como en otros momentos es necesario transformar las palabras en gritos. Que den cuenta de la verdad, de la memoria. Honrar la memoria, el cuerpo, el placer versus la destrucción. La lucha por la verdad en Argentina es imprescindible, es tarea ineludible, como opuesto a su disolución. País en destrucción frente al cual solo nos queda la lucha, la justicia, la creación, el amor. Muchas gracias.


 

 

 

 

 

 

 

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