LUNES 5 DE AGOSTO DE 2002

SERGIO WIDDER- Memoria Activa. Buenos días a todos, en estos días se está recordando un nuevo aniversario del nacimiento de Raúl Balemberg. Raúl Balemberg fue un diplomático sueco destinado en Hungría, cuyo trabajo merece sin dudas ser calificado de heroico, de valiente. Raúl Balemberg salvó a miles de judíos de ser asesinados por los nazis, está reconocido como un justo entre las naciones, como una de aquellas personas que en momentos en que el nazismo intentó aniquilar a todos los judíos en Europa y destruir toda la cultura judía, se jugó la vida y permitió que muchísimas personas que, sin duda serían asesinadas por los nazis, pudieran salvar sus vidas. Desgraciadamente cuando concluyó la guerra Balemberg fue arrestado por el ejército soviético y nunca se supo nada acerca de él. Así que lamentablemente así como Balemberg salvó a muchísimas personas de morir asesinadas por un régimen totalitario, terminó siendo víctima de otro totalitarismo. Queremos recordarlo, desde acá, desde ésta plaza y pensar que con el trabajo cotidiano que estamos haciendo de alguna manera, no podemos de ningún modo compararnos con lo que él hizo, pero sí decir que tratamos de seguir su ejemplo. Gracias.


LEANDRO IANKELEVICH- Ciudadano. Buenos días, Recuerdo aquel 18 de julio de 1994 como si fuese hoy. Yo tenía 14 años y estaba con un grupo de amigos programando nuestro festejo del día del amigo. Todo estaba listo pero en un segundo, esa alegría que teníamos se derrumbó al conocer la noticia de que habían volado el edificio de la AMIA. Es imposible describir con palabras la cantidad de sensaciones que pasaron por mi cabeza y mi corazón. El dolor, la angustia, la bronca y el desamparo me habían dejado en un estado de absoluta tristeza. Una vez más éramos blanco del salvajismo y la intolerancia. Sergio era parte del grupo de amigos. Al otro día de la masacre nos avisó que su papá había estado en la bolsa de trabajado de AMIA, y que no tenía noticias de él. De inmediato nos organizamos para pegar carteles por toda la ciudad con su fotografía. La tarea no fue fácil, nos encontramos con muchas personas que nos negaron poner la fotografía en sus comercios o en el interior de los colectivos. Nos decían que tenían miedo, que no querían involucrarse. Al dolor se sumaba la bronca por la ignorancia de la gente. También recuerdo llegar al colegio después de las vacaciones de invierno, y encontrarme con los vallados y con policías. Pensé que eso iba a durar sólo un tiempo, pero al paso de los días me di cuenta que ese tiempo iba a ser largo. Tan largo como cada día que pasa sin tener respuestas. Intento mantener vivos mis sueños de justicia y esperanza, per se hace difícil entre tanta mentira y desinterés. Ojalá algún día las personas que hoy vemos unidas reclamando por su dinero, se unan de la misma forma para reclamar por cada una de las víctimas que mueren inocentemente. Para que nuestros muertos descansen en paz, necesitamos justicia. Una justicia que sólo se encontrará cuando los culpables tengan nombre y apellido. Cuando podamos vivir en una sociedad que respete a sus habitantes y a sus vidas. Una sociedad más justa y que honre los valores humanos. A los que se llenan la boca con palabras y promesas, ya se les terminó el tiempo, es hora de que se vayan, que den un paso al costado, que se den cuenta que no los queremos escuchar más. Yo les pido que dejen de jugar con los muertos porque de esta manera son tan cómplices, como los que dejaron vía libre para que se cometiera la masacre de la AMIA. Quizás la justicia no los condena a los asesinos, pero sé que Dios ya los puso aparte y no llegan a ser siquiera hijos del infierno. Por los que no están, por los que vendrán, por nosotros mismos, nuestro pedido de justicia, no puede cesar. Gracias.


BRANCO MAUTNER- Médico. Buen día, hoy quisiera compartir con ustedes dos recuerdos: Uno de ellos es el atentado cobarde e increíblemente impune desde hace 8 años, que hizo mucho más que sesgar numerosas vidas, lo cual por sí solo ya era horrible. Pero también fue uno de los pilares que socavó la convivencia y por lo tanto a la calidad de vida de toda la población argentina. A diferencia de las numerosas guerras que padeció la humanidad en el curso de la historia, la segunda guerra mundial a su finalización estableció por primera vez, por medio de los tribunales de Nuremberg, el concepto básico de la responsabilidad individual de los que detectan el poder, tutelando así los derechos humanos a través de la justicia. Al dejar impunes hechos horrorosos como los atentados a la Embajada de Israel y a la AMIA, se impide este tutelaje violando la vigencia de los derechos básicos del individuo, que incluyen el derecho a la vida, a la búsqueda de la felicidad, a la educación, la salud, la seguridad y a la igualdad ante la ley, entre tantos otros. Así es que nuestra sociedad ha ido declinando hasta llegar a los niños con hambre, los ancianos sin atención médica, gente comiendo basura en la calle y los jóvenes emigrando buscando en los países de origen de sus antepasados lo mismo que éstos vinieron a buscar a la Argentina hace 50 ó 100 años. El segundo recuerdo es el Dr. Renee Favaloro del cual se han cumplido, durante el pasado mes de julio el aniversario de su nacimiento y el segundo de su fallecimiento. Fue un hombre con atributos poco comunes más allá de su perfil médico y científico, por todos conocido y reconocido. Fue un patriota, como quedan pocos ya que supo dejar fama y fortuna para volver a la Argentina en 1970 y contribuir a su desarrollo creando para ellos la Fundación Favaloro para la docencia e investigación, en cuyo marco primero desarrolló un Instituto de Investigación Básica, de los que hay pocos en el país, luego el Instituto de Cardiología y Cirugía Cardiovascular, un modelo de institución de salud en todo el mundo. Fue un hombre con sentido de justicia, participando de la C.O.N.A.D.E.P. y con profundo sentido social expresado en inúmeras oportunidades pero especialmente en sus dos últimas conferencias magistrales, que expusieron el problema de un mundo donde predomina el individualismo, y un sistema basado en un capitalismo salvaje en el cual predominan los intereses de los grandes grupos económicos sobre el tutelaje de las necesidades básicas de toda la población, entiéndase lucha contra el hambre, la justicia, la falta de servicios adecuados de salud, etcétera. En éste aspecto quisiera recordar que fue aplaudido de pie por más de cinco mil cardiólogos, en el Congreso del Américan Hard Asociation de hace 3 años en Dallas, Estados Unidos, y por otros miles de colegas en Buenos Aires pocos meses después, durante un Congreso Argentino. Ambas conferencias giraron sobre el tema de la injusticia social en todo el mundo la primera y en América Latina la segunda. Esto fue reconocido póstumamente por el poder político designando su fecha de nacimiento el 12 de julio, como día de la salud social. La educación fue otra de sus pasiones, solía decir que prefería ser recordado como docente que como cirujano, y en este contexto creó la Universidad Favaloro. Fue un hombre probo en un mundo mayoritariamente corrupto y sus conciudadanos le conocieron en este hecho convirtiéndolo en rol líder, porque supo prever el triste declinar del país al que tanto amó, se fue dando un fuerte portazo, en un intento desesperado de despertar tantas conciencias dormidas. Las conciencias sacudidas, se volvieron a dormir rápidamente, pero Favaloro merece ser recordado. Muchas Gracias.


LUNES 12 DE AGOSTO DE 2002

LUJAN FUNES- Artista Plástica. Buenos días, les agradezco el honor de invitarme a que pueda dar mi testimonio que me turba y me hace muy difícil encontrar las palabras justas para transmitir en poco tiempo todo lo que siento. Gracias a Memoria Activa, a su permanencia y constancia es que uno como ciudadano no está tan solo. Junto con las Madres son un ejemplo a seguir, siento que ahí es donde puedo empezar a dejar mi testimonio. Es terrible lo que nos toca vivir en esta Argentina que duele tanto, sin ir más lejos Malvinas, Embajada de Israel, atentado a la AMIA, Río Tercero, Cabezas, 19 y 20 de diciembre, 26 de junio, y así podemos seguir enumerando las fechas de pequeñas y grandes bombas que nos van minando el día a día. Vemos a nuestro país entristecido, empobrecido, arrasado, invadida por decenas de figuras de Berni, caminando por sus calles, con sus rostros oscuros e injustos, mostrando en su piel y su cabello el efecto de no haber comido algo proteico en mucho, muchísimo tiempo. Revolviendo la basura para encontrar algo redituable que les dejan el 40% de la población que aún tiene para comer. Es muy difícil ser argentino. Y para poder hacer que los Berni vuelvan a su lugar, en la historia del arte también, tenemos que luchar para recuperar la tan anegada justicia, por el terrorismo de la Embajada y AMIA, tenemos que luchar. Para que cada día no se mueran más niños desnutridos, mujeres embarazadas, abuelos desprotegidos todos esperando justicia, tenemos que luchar. El único sentido que tiene la vida es preservarla, aunque sólo sea para dar oportunidad y encontrarle sentido. Decía Washington Uranga hace unos días en Página 12, esa lectura me hizo bien, me pareció simple y llena de contenido, defender la vida no es poca cosa. Imaginemos, todos estamos consciente ó inconscientemente defendiendo la vida y esto hace que todo tenga más sentido, y si allí ponemos nuestra meta la del trabajador por su familia, la de la mujer por sus hijos, la del médico por sus pacientes, la del intelectual por su lugar en el país, la de todos por todos ahí resurge de nuevo la lucha. Dejemos de ser un pueblo adolescente, asumamos nuestra posible madurez, no pensemos siempre que a nosotros no nos va a tocar y miremos obsesivamente a todos lados y reflejemos como un espejo de múltiples caras, la realidad que nos toca vivir. Salgamos al frente, discutamos, planteemos problemas, hablemos de las necesidades, no nos paremos como fantasmas, traguémonos la menor cantidad de mentiras posibles, de los medios, de los malos políticos y aún de nuestros conocidos y amigos. Esto nos hará bien y aunque digan que enloquecimos o se rían de nosotros, hay que hacerlo por amor a la vida como prioridad. Sólo así podremos mirar a nuestros mayores con orgullo, que al fin y al cabo era lo único que pretendían de nosotros que llegáramos a viejos íntegros, felices, rodeados de nuestra familia. Yo vengo del arte y como todos sabemos, el arte abre los ojos a eso sumo la realidad de que en algún momento de mi vida, por diferentes razones, no estuve tan atenta como debería haber estado, es por eso que desde hace muchos años prefiero pasar por exagerada y no por indiferente ó inconsciente, como ustedes quieren llamarlo. Y observo, miro, veo y siento sin cansancio, es por eso que les agradezco tanto estar acá. Muchas Gracias.


JACK FUCHS- Sobreviviente del Holocausto. Buenos días, escuché a Enrique la introducción sobre la memoria, sobre la reunión de hoy y dando los datos y números, y se me pasó por la cabeza que la verdad él me sacó todo el discurso, todo lo que él dijo yo lo quería decir. Impunidad, indiferencia, justicia, igual, igual. Antes de todo quiero agradecer muchísimo a Página 12 que siempre es tan amable conmigo porque, no es que yo quiera hacerme el humilde, yo soy letrado, escribo en la forma que puedo y a veces con ayuda, pero todas las notas me las publican en la última página si se trata del guetto de Varsovia, los aniversarios y hoy día sobre los escritores soviéticos judíos que murieron como mártires, como judíos y soviéticos. La indiferencia del mundo, nuestro pueblo tiene una historia muy trágica y cada fecha nos hace recordar otras cosas. Hoy es también los 57 años que yo fui llevado con mi familia, con mis vecinos al campo de Auschwitz. Hoy también son 50 años de la muerte de judíos escritores que murieron porque no podían resistir de ser judíos y a Stalin no le gustaban los judíos, y es tan difícil aceptar esto que nuestra felicidad es tan corta, es tan trágico. En 1945 después de la derrota del nazismo los judíos que fueron fundidos, los campos, que vinieron de lejano Oriente se salvaron, empezaron a construir su comunidad, empezaron a construir otra vez las escuelas de Idish, la literatura y eso no duró mucho desgraciadamente. En 1948 con gran alegría, la partición de Palestina, Establecer el Estado Judío en Palestina, la Unión Soviética votó para esta resolución, fue la primera que reconoció Israel como Estado. Al mismo tiempo empezó la persecución de los judíos bajo la cortina de hierro que se hablaba en ese tiempo. Primero con la muerte de Mijal Son, fue un gran actor que presentó Kim Lider frente de Stalin en privado amigo para esto, fue el primero para eliminarlo, y el mundo no dijo nada, la indiferencia de la gente que fueron muy buena gente y no se podían imaginar que se toma gente y se mata simplemente por ser judíos. Es la mente de un país que millones y millones de judíos han luchado y vieron la solución que el socialismo de la Unión Soviética era la respuesta para terminar con toda persecución, pero trágico porque esta alegría no duró mucho. Y uno piensa, yo estoy acusando muchos judíos que no crean ver la realidad y al mismo tiempo los defiendo porque quien se podía imaginar que esto podía suceder. La mente de cualquier persona buena no se podía imaginar. En 1913 Mendul Beliz fue acusado por matar a un chico cristiano virtualmente, y se hizo un juicio. El mundo estaba horrorizado, ahogados de ancias llegaron para defender a Mendul Beliz y el proceso duró mucho tiempo y al final salió libre. En ese país socialista que hemos soñado todo esto, hemos pensado que eso era la solución, no había abogados para nadie. Acusando de cosas que quien conoce un poco de la literatura del Idish de sus escritores, grabando a Stalin poemas y poemas, que esa gente fue enjuiciada en secreto y ni se sabe donde están sus cuerpos, los nietos no saben donde poner una flor sobre sus tumbas, aunque en 1956 fue rehabilitado, se pidió perdón pero no se sabe quien dio la orden, sabemos pero no. Que feo es esto de que el bueno y el malo tiene el mismo fin. Yo en general me emociono tanto, tengo tanto para decir pero esto es una plaza, hablando de memoria hoy va a ser en vivo un acto Eliahu Toker va a hablar sobre los escritores judíos. Les agradezco por darme esta oportunidad de compartir con ustedes esta angustia que uno vive cuando se recuerda este hecho trágico, pero a nadie le interesa. Hoy no va a salir en ningún diario del mundo, solamente la tragedia es nuestra. La segunda guerra mundial es universal, la Shoá es judía. Las atrocidades que se cometieron contra los escritores judíos no le interesa a nadie. La tragedia es nuestra, y los que estamos aquí y que hacemos tanto esfuerzo son los familiares que han perdido sus hijos, sus hermanos, ellos están aquí para recordar, al resto del mundo no le interesa. No es una acusación, eso es la tragedia humana. No hay más emisoras , yo acuso no hubo ni una palabra, como puede ser posible que se toma gente en secreto, se mata, no se sabe donde están los cuerpos y no hay nadie que diga una palabra yo acuso, como fue en el proceso de Dreifuss. Estas palabras, perdonen se me mezclan tengo una memoria tan, de esto no estoy acostumbrado a hablar en público y espero que me entiendan, no que lo digo sino que lo pienso. Muchas gracias


ANTONIO LAS HERAS- Secretario General de la Sociedad Argentina de Escritores. Señoras y señores, lo que puede hacer un escritor es testimoniar lo que le sucede, lo que le ocurre y a veces hasta novelarlo. Novelarlo es decir hacer ficción, y sin embargo hoy estamos aquí reunidos por algo que supera largamente la ficción y que quizás si lo hubiéramos visto en una novela de espionaje ó en una película hollywoodense diríamos "mirá las cosas que se le pueden ocurrir a algunas personas". Y no estamos hablando ahora de novelas, sino de que los escritores debemos decir "mirá las cosas que se le han ocurrido a algunas personas". Y cómo llamarlos personas, porque estas cosas no ocurren por casualidad ni por una mera coincidencia sino que son el fruto de toda una historia. Cuando nuestros antepasados decían "de aquellos vientos estas tempestades" tenían mucha razón. Nosotros estamos aquí reunidos, en este momento, para hablar de muertes que no han tenido justicia, de heridos que no han tenido justicia y no de atentados sino de ataques que se han consumado. Mientras estamos hablando de esto, que debiera de conmover a cualquier ser humano con su ciquismo adulto, responsable de la comunidad en que vive, como escritor en este momento escribiría este paisaje "a nuestro alrededor hay cientos de personas que caminan como si nada ocurriera, como si de lo que estuviéramos hablando fuera algo que les es ajeno y que en todo caso corresponde a este pequeño grupo que estamos reunidos. Detrás de nosotros hay algo que se llama palacio, es decir, un lugar importante y debiera ser importante porque ese lugar es donde se desarrolla una de las cosas que solamente los seres humanos podemos hacer en el planeta tierra, ni los animales, ni los vegetales, ni ninguna otra especie conocida acá en la tierra puede aspirar a la justicia, para acceder a justicia primero hay que tener una noción clara de la libertad y de racionalidad. Y ¿por qué no podemos conseguir justicia, en nada por qué no podemos conseguir justicia?. Tan en nada no podemos conseguir justicia que cuando alguien nos pregunta, sobretodo alguien que nos visita del exterior y nos pregunta sobre hacia donde va la Argentina hacia las nuevas elecciones, nosotros con toda serenidad y responsabilidad les podemos decir más de lo mismo de lo mismo. Evidentemente, esto implica cambiar pero para cambiar hay que tener las cosas claras, primero esto que estamos haciendo aquí a pesar de los miles de días que se dijo que han transcurrido desde el comienzo de estos hechos, no desde el comienzo de la injusticia sobre la cual ya el Martín Fierro, uno de nuestros libros de cabecera, dice claramente que ciertas cosas son más viejas que la injusticia. Pero precisamente por eso tenemos que perseguir la justicia y para eso tenemos que tener tres o cuatro cosas claras, la primera es que tenemos que volvernos libres de nosotros mismos, protagonistas de nuestra propia historia, terminar con que otros van a hacer la historia para nosotros y que otros nos van a traer las soluciones. Lo segundo que hay que tener en claro fue lo que se dijo aquí en la apertura de este acto, no todo es válido para hacer justicia ni para encontrar las soluciones, el camino pasa por la ética, por la solidaridad y la fraternidad que son los tres valores que en este país se perdieron. Y lo tercero hay que tener muy en claro quién es el enemigo, en ejército se suele decir desde hace siglos, que enemigo conocido enemigo vencido. A mi me llamó mucho la atención cuando visité el Museo del Libro en Jerusalém, que uno de los manuscritos del Mar Muerto, esos hallados en Kum Ram a mediados del siglo pasado a mediados del siglo 20, uno de los que está completo, es curiosamente uno que se ha titulado "la lucha de los hijos del bien contra los hijos del mal" ó lo que es lo mismo "la lucha de la luz contra la oscuridad". El enemigo que tenemos nosotros puede encarnar en los nombres que ustedes quieran, pero el enemigo que nosotros tenemos es el mal con M mayúscula, eso es concretamente contra lo que estamos combatiendo contra el mal y al mal solamente se lo combate arrojando luz, y la luz tiene que pasar por el ejercicio de estos valores que dijimos recién, de la ética, de la solidaridad, de la fraternidad y sobretodo en convertirnos en líderes de nosotros mismos. Cuando este país deje de estar constituido por una comunidad de gente con un ciquismo infantil, que espera que otro le traiga soluciones, que esta plaza cada lunes se llene por cientos y miles de personas, nosotros no habremos encontrado la paz porque evidentemente la paz es un bien que se logra después de la muerte, por eso hablamos de la paz de los sepulcros y de que descanse en paz, pero habremos encontrado uno de los bienes maravillosos que la humanidad puede lograr o cada uno de nosotros puede lograr en la medida que haga lo que se debe hacer. Nuestro espíritu tendrá serenidad, con serenidad, fuerza y vigor podremos decirles a nuestros antepasados que la obra que pusieron en nosotros, la semilla que pusieron en nosotros se ha cumplido y podremos mostrarles a nuestros hijos que somos dignos de ser sus padres. Gracias por estar acá.


LUNES 19 DE AGOSTO DE 2002

PATRICIA MERKIN- Directora editorial de Hecho en Buenos Aires. Buenos días a todos, muchísimas gracias por este recibimiento y por invitarme a comunicar cuales son los motivos, los sentimientos y las razones que llevan a Hecho en Buenos Aires para hacer lo que hacemos. Obviamente es muy difícil poder, ante la presentación sumada a la voz del Shofar tan siempre conmovedor, poder aportar desde nuestro humilde lugar esta semilla de justicia social por la que luchamos desde hecho en Buenos Aires. No sé si ustedes conocerán, yo coordino un proyecto editorial cuyo objetivo es brindar una oportunidad laboral a las personas que están en situación de calle, o excluidas, y que puedan ganar un dinero a través de la venta de un producto, que es una revista. La revista cuesta $1 y $0.80 son para el vendedor. Hecho en Buenos Aires es hoy, para 250 personas que viven o vivían en situación de calle, no solamente una oportunidad para obtener un ingreso sino un marco de referencia, una vía para recuperar su identidad, una forma de tener conciencia de sí mismos y de lo que significa vivir en sociedad y en comunidad, porque lo primero que recuperan las personas cuando salen a vender, es la palabra porque entablan contacto con el otro, es esa palabra que se les ha cortado, que se les corta cuando las personas viven en situación de exclusión, cuando están afuera de todo, cuando no tiene voz. Esa voz es la que ayuda a que esas personas salgan adelante y puedan recuperarse. Desde nosotros, desde Hecho en Buenos Aires, obviamente que luchamos por la equidad, por la igualdad, por la distribución de la riqueza porque en el momento en que una persona compra una revista, que saca ese peso del bolsillo, estamos uniendo a los que tienen con los que no tienen, estamos generando un momento de combustión, de energía en el cual hay una esperanza de cambio social. Yo espero que estas 422 semanas de Memoria Activa se multipliquen en millones y millones de reflejos de justicia social porque no hay que olvidarse que nosotros somos siempre el reflejo de los demás, somos siempre el reflejo de nuestros ancestros, somos el reflejo de nuestros antepasados y lo digo como argentina, lo digo como judía y lo digo como ciudadana, y espero que esas sirenas de policía paren en algún momento o al menos que suenen solamente en los casos necesarios y que finalmente logremos recuperar nuestra identidad como pueblo y como sociedad. Muchísimas gracias.


HERNAN INVERNIZZI- Periodista. Que tal, buenos días. Miren Invernizzi es un apellido italiano, yo soy italiano, de origen italiano y quiero empezar por hacer un reconocimiento por el nombre de la memoria digamos, porque el tema que nos reúne acá no es solamente un tema de judíos, es un tema de argentinos, es un tema de ciudadanos. Y sin embargo la comunidad siempre fue muy generosa conmigo y me dio honores que yo creo que nunca me merecí, el honor de estar aquí con ustedes por ejemplo hoy y es un honor enorme, y también tuve siendo un chico privilegios y honores que me dio la comunidad. Hace 40 años, en 1962 si no me equivoco, yo acompañé a mi familia a un acto en la facultad de medicina para repudiar el atentado contra Enerci Bota, tal vez alguno de ustedes se recuerda. Poco tiempo después, tal vez se acuerden, le metieron un tiro o dos a un muchacho de apellido Trivnik, se acuerdan esos eran años en los cuales las paredes de Buenos Aires se llenaban de cruces esvásticas, el movimiento tacuara maltrataba a la gente por la calle, atacaba a los chicos de las escuelas secundarias por ejemplo me acuerdo del Colegio Sarmiento, los mataban a golpes directamente. Y hubo toda una campaña muy terrible en la cual a mi familia y a mí nos tocó participar de una manera bastante activa digamos, inclusive pasamos un par de momentos difíciles. Y desde ese momento yo siempre me sentí muy agradecido con la comunidad porque en definitiva lo único que uno hacía era luchar por lo que uno cree correcto sin importar cual fuera la opción religiosa de cada uno. Yo un tiempo después estuve preso, estuve mucho tiempo preso algunos de ustedes lo saben muy bien, algunos de ustedes estaban ahí cuando yo salí por esa puerta, y antes de que yo saliera en libertad el movimiento judío por los derechos humanos me hizo el honor de darme un cargo, me pusieron el cargo de secretario político y yo estaba preso, obviamente yo no podía cumplir con ese cargo porque yo estaba encerrado en la cárcel de villa devoto, ese fue otro honor que me hizo la comunidad y yo siempre me sentí increíblemente agradecido. No es que yo esté acá por eso pero quiero dejar constancia de que recordar estos episodios a mí me producen una emoción extraordinaria. Hablo de esto porque en realidad estamos hablando de impunidad y que yo recuerde los episodios que ocurrieron en los años sesenta por ejemplo que son los que yo puedo testimoniar, en qué quedaron, quién de ustedes se acuerda del nombre de aquellos animales que grabaron una esvástica en el pecho de una muchacha o que le metieron un tiro a un muchacho porque era judío, estamos hablando de impunidad. Y este sigue siendo un problema y venimos militando y venimos peleando en contra de la impunidad desde hace muchos años, desde hace décadas, van 422 semanas de esto pero vienen muchos pero muchos años de lucha contra la impunidad. Y gracias a Dios seguimos peleando en contra de la impunidad. Esta impunidad yo creo que no está ligada únicamente al cuerpo de las víctimas y al horror que significan los cuerpos mutilados, los cuerpos torturados, la muerte. También tiene que ver con el mundo simbólico, con la cultura yo estoy trabajando ese tema ahora por ejemplo, y creo que buen momento este para recordar que no solamente seguimos peleando contra la impunidad en términos de atentados con bombas o de agresiones personales, también hay impunidad relativa a la agresión que sufrió y que sigue sufriendo nuestra cultura a través de planes de estudio, a través de quema de libros, a través de planes estratégicos para alterar el funcionamiento de los medios de comunicación, a través de la censura, a través del control cultural, a través de planes maestros que fueron elaborados por académicos, por intelectuales, por profesionales que fueron no solamente aliados de la dictadura militar sino que realmente fueron parte de la dictadura militar y muchos de ellos fueron premiados como rectores de universidades privadas con títulos de profesores como académicos de distintas academias de la Argentina. Hace muchos años nosotros sabíamos quienes eran los que atentaban contra judíos en las calles de Buenos Aires pero nunca se los castigaba, hoy seguimos sabiendo muchas cosas y otras no las sabemos, digo yo por lo menos en aquellos casos en los cuales sabemos quienes eran digamos la verdad, digamos estos son y sepamos con quienes estamos conviviendo. No para caer en una discriminación al revés sino simplemente para que tengamos debates en torno a la verdad que creo que es la única manera en la que vamos a poder reconstruir la cultura política en la Argentina. Con impunidad no vamos a poder, con verdad y con justicia creo que sí, y creo que no va a haber verdad y creo que no va a haber justicia si no hay gente como ustedes reunidos todos los lunes a la mañana, a esta hora, en este lugar. Les repito, muchas gracias por invitarme yo creo que no me lo merezco. Gracias.


GERARDO MAZUR- Memoria Activa. En el aniversario del General Don José de San Martín, aquí en la plaza de la memoria y quiero hacer memoria con algunas breves palabras de esta manera. Cuando hablamos de San Martín decimos primero Don, escrito con mayúscula y una de las maneras de identificarlo era y sigue siendo, y seguirá siendo, el padre de la patria. En estos momentos la resignificación, por lo menos para mí, del padre de la patria es desde ese rol quien aprendió a proteger, a cuidar a la gente, a cuidar a sus soldados y siendo un militar rigurosamente profesional al servicio del cuidado del país y de su gente, jamás sacó sus armas, su espada para luchar en los conflictos internos y herir y/o matar a sus compatriotas que era todos. Este ejemplo en las escuelas, en la educación se escucha pero en general, y uso la palabra general por generalidad en general, no se ha comprendido bien hasta ahora, no se ha practicado y vivimos un tiempo de absoluta desprotección, por eso volver a un papá, a un padre que nos dio una mano, no la espada para que pudiéramos estar mejor protegidos, sobre todo protegidos del afuera, protegidos de los que tomaban nuestro territorio para comerciar en favor de ellos, para esclavizar nuestra economía, para cambiar la dignidad de vida que San Martín trató con su vida de asegurar. Un breve ejemplo de su ancianidad, que mucho nos compete por pertenecer a Memoria Activa a un pequeño movimiento originado por la destrucción de la AMIA, un pequeño movimiento de judíos y no judíos pero que pertenece a la comunidad desde nuestro humanismo, desde nuestras raíces, desde el Shofar, desde "Justicia, Justicia perseguirás…", que es que en su ancianidad y ya en Boulogne Sur Mer un banquero judío aguado lo ayudó enormemente, San Martín no tenía bienes, esto que parece lógico y obvio, no es tan obvio es otro ejemplo durante la parte final de su vida, y este banquero que tenía una mansión a orillas de un río cuyo nombre no recuerdo, le hizo construir una casa del otro lado del río, que él pagó desde una subvención mensual para durante toda su vida pudiera él y su hija, vivir sin contratiempos y además le construyó un pequeño puente que atravesaba el río para que ambos, San Martín con dificultades para caminar y él mismo que no estaba bien de salud, de hecho murió antes de San Martín, pudieran visitarse y abrazarse mutuamente. Estas palabras yo quería decir en homenaje en esta plaza de la memoria para el bien, y eternamente llamado, padre de la patria. Muchas gracias.


LUNES 26 DE AGOSTO DE 2002

MAXIMILIANO MONTENEGRO- Periodista. Buenos días, Hay luchas heroicas, en la Argentina la lucha por la justicia, la lucha contra la impunidad es una lucha heroica. Quiero decirles que no están solos en esa lucha, hay millones de argentinos que día a día la pelean, que se levantan para ir al trabajo o están desocupados, tratan de mantener a sus familias, y están con ustedes en esa lucha, estamos todos en esa lucha. Humildemente todos decimos basta de impunidad, la impunidad vuelve todos los días con los secuestros, los asesinatos de los chicos de la calle, las masacres policiales, y siempre hay cómplices y corruptos que apañan esa impunidad desde el poder. Hay políticos, jueces y policías corruptos. Ellos quieren que nos arrodillemos y que digamos nos rendimos, pero mientras exista esta plaza ellos sabrán que la impunidad no ha vencido, que no nos vamos a arrodillar nunca y que antes se van a arrodillar ellos para pedir genuinamente perdón, y aún así la lucha no cesará. Gracias por la lucha, gracias por estar todos los lunes acá. Buenos días.


GRACIELA MONTES- Escritora. Gracias por invitarme a compartir, vengo a dar testimonio nuevamente y hacer mío el dolor, el amor y la rabia de todos lo que están aquí reunidos y a pedir junto con ustedes justicia y verdad. Como lo que tengo son las palabras, me pareció bien traerles dos poemas que son buenos y que hablan un poco de esto que a nosotros ahora nos está convocando. Uno es un poema de un poeta argentino, Oliverio Girondo escrito en la década infame, en la década del treinta donde habla muy bien de la espesa red de complicidad que parece cubrir todos los intersticios y que garantiza la impunidad en nuestro país de este crimen por el que venimos a gritar hoy y también de el crimen del hambre. Se llama "Es la baba", dice: Es la baba, su baba La efervescente baba, La baba hedionda, cáustica La negra baba rancia, Que babea esta especie babosa de alimañas Por sus rumiantes labios carcomidos, Por sus pupilas de ostra putrefacta, Por sus turbias vejigas empedradas de cálculos, Por sus viejos ombligos de regatón gastado, Por su joroba llena de intereses compuestos, De acciones usurarias. La pestilente baba, La baba doctorada, Que avergüenza la felpa de las bancas con dieta Y otras muelles poltronas no menos escupidas. La baba tartamuda, Adhesiva, viscosa Que impregna las paredes tapizadas de corcho Y contempla el desastre a través del bolsillo. La baba disolvente, La agria baba oxidada, La baba, sí Es su baba, Lo que rumbra las horas, Lo que pervierte el aire, El papel, los metales, Lo que infecta el cansancio Los ojos, la inocencia Con sus vermes de asco Con sus viros de hastío De idiotez, de ceguera, De mezquindad, de muerte. Y el otro poema, más esperanzado tiene que ver con un poeta que lo escribió hace 400 años, un grandísimo poeta tal vez el más grande de la lengua española, Francisco de Quevedo y que se llama "Triunfo del amor sobre la muerte" y dice: Cerrar podrá mis ojos la postrera sombra Que me llevare el blanco día Y podrá desatar esta alma mía Ahora su afán ansioso lisonjera, Mas no des otra parte en la ribera Dejará la memoria en la que ardía Nadar sabe mi llama el agua fría Y perder el respeto a ley severa Alma, a quien todo un dios prisión ha sido Venas que humora tanto fuego andado Médulas que han gloriosamente ardido Su cuerpo dejarán, no su cuidado Serán cenizas, mas tendrán sentido Polvo serán, mas polvo enamorado. Gracias.