LUNES 1 DE SEPTIEMBRE DE 2003

SERGIO KIERNAN- Periodista.

Buenos días. En estos minutos escuchamos hablar de historias secretas, un par de conexiones locales. Oímos hablar del atentado hace nueve años, oímos hablar de lo que hizo Díaz Bessone y la gente de la dictadura hace 27 años. En este mes en página 12, estuvimos encontrando los rastros de otra conexión local, más antigua, una de hace 50 o 55 años que es la que trajo a los nazis de Europa a la Argentina. Como algunos de Ustedes sabrán se está investigando, se están buscando los expedientes de la llegada al país de los criminales de guerra europeos a Argentina. Hasta ahora han aparecido dos grandes expedientes, uno de un criminal de guerra belga y otro para la entrada masiva de 7250 austallas croatas. Y una cosa interesante que aparece ahí es la red, los rastros muy explícitos con nombre y apellido y cartas de recomendación de la gente que fue la conexión local de este otro tema aquí en la Argentina, es una conexión que empieza inmediatamente después de la guerra y donde viendo esos expedientes uno se encuentra a la hermana de Oscar Ivanisevich, el que luego fue Ministro de Educación de Perón y de Isabel, firmando cartas para que les den visa de entrada a un criminal de guerra belga, llega acá a la Argentina con un papelito español que dice que es holandés y que tiene otro nombre, y que es su única identidad. El hombre llega acá y por alguna razón que desconocemos, no le dan la visa en Migraciones. Y el siguiente papel en el expediente es una carta diciendo: “Señor director de Migraciones le pido que reconsidere el rechazo a mi pedido de visa de acuerdo a lo que Usted conversó ayer con el Señor Ivanisevich”. Y esa misma carta tiene el sellito abajo y dice: “Apruébese, déjese entrar, dénle la visa” Y se acabó. 62 días después el señor era un residente en la Argentina.
El expediente croata es todavía peor, comienza con una carta de dos padres croatas, uno que vino antes de la guerra y uno que vino después de la guerra, pidiendo a presidencia 35.000 visas para croatas, 35.000, digo es un número casi mágico. Imagínense ir a pedir 35.000 visas para cualquiera hoy en día, qué hay que decir para que un gobierno de cualquier parte del mundo dé 35.000 visas de inmigrantes a un grupo humano, qué argumentos hay que tener.
Esta gente tenía tan bien armado el contacto con el gobierno argentino, que lo único que necesitó fue 50 líneas en dos hojitas, y lo único que se lee ahí es retórica: son croatas, son católicos, Yugoslavia ahora es comunista hay que sacarlos de ahí. Fin de la cuestión. Inmediatamente después empieza un trámite que moviliza al Cardenal Copello cuya firma y sello figura ahí, que moviliza a una cantidad de diplomáticos y de funcionarios argentinos, cuyas firmas y sell0os están ahí, y lo mágico del expediente es ver la facilidad con que todo ocurrió. Literalmente tomó días armar todo el papeleo y eso que estamos hablando de una época y esto está en el expediente, donde no había fax donde no había nada, de aquí salía una lista en papel de cebollita, escrito a máquina, llegaba a Italia se copiaba, se daban las visas, se mandaban para acá otro juego en papel cebollita con otro sellito y con una cartita que decía: “Señor Director de Migraciones de acuerdo a sus instrucciones se les dio la visa a toda esta gente”. Y una de las listas son tandas de 600, 700, 1000 croatas por un total de 7250 visas, la visa era para el jefe de familia sea hombre o mujer. Súmenle esposas, maridos, niños y estamos hablando de 20.000 personas para comenzar, de los cuales no todos eran criminales de guerra, en esos 7250 nombres hay 15 que sí son criminales de guerra pero eran todos sus tallas, gente que sí había combatido por el tercer reich, como mínimo eran nazis. Esto es apenas la punta del ovillo, hay una lista de 2000 criminales de guerra que llegaron a la Argentina y hasta ahora aparecieron los papeles, los expedientes que mencionan a 18, pero lo que es fantástico es encontrar medio siglo después, los documentos de la conexión local. No es que uno sabe que Heichman vino acá o Menguele vino acá, se encontró la carpeta con las fotos, con las huellas, con las firmas de los que dieron un acomodo digámoslo así, hasta está quién fue que me recomendó como si fuera un trámite cualquiera.
Yo lo que espero es que nueve años después de la AMIA, 11 años después de la Embajada no estemos dentro de 50 años recién encontrando los papeles que nos muestren cómo taparon todo esto. Espero porque espero que hayamos aprendido algo. Lo espero porque creo que lo que hicimos los argentinos con los criminales de la dictadura no es lo mismo que hicimos con estos criminales. Espero que tengamos alguna capacidad de aprender, de haber aprendido y podamos por fin solucionar esto sin que tengan que pasar tantos años.
Muchas gracias.


MARIO BER- Profesor de Literatura, I.W.O.

Trabajaba en 1994 como coordinador del Consejo Central de Educación Judía, en AMIA. Provisoriamente estábamos en Ayacucho 632, mientras remodelaban nuestras oficinas del edificio de Pasteur. Habíamos culminado una semana de una capacitación docente el viernes 15 de julio, con más de ochocientos docentes presentes. Ese lunes, minutos antes de la explosión, pasé por Pasteur 633 y no entré. Seguí mi camino a pie hacia Ayacucho 632 con intenciones de volver a la tarde a completar algunas gestiones.
No pude hacerlo.
Alguien había elegido al viejo edificio de AMIA, DAIA e IWO para destruirlo, continuar la obra empezada años antes en la Embajada de Israel, matar y herir a la mayor cantidad de su personal y visitantes, a sus vecinos y transeúntes, aprovechando la hora de plena actividad y la impunidad con la que habían hecho su tarea anterior.
Esta vez un análisis de algún Estado mayor oculto había aumentado la apuesta y el propósito. Quisieron y lograron instalar en las pantallas de televisión de todo el mundo, como hecho visual, como espectáculo, su poder de fuego.
Pareciera que las guerras han conquistado una nueva presencia en su pisada fuerte de monstruo, asustando y conmoviendo a la gente de todo el mundo a través de la pantalla chica.
Trasladaron a nuestro país, la Argentina, el concepto de que las poblaciones civiles son aptas para el ataque, que el campo de batalla se ampliaría a las comunidades judías y sus vecinos, aumentando el número de muertos y heridos, en una escalada que incluiría luego, más cerca de nuestros días, frecuentes atentados en Israel, llevados a cabo por suicidas autoinmolados, y sus secuelas de respuestas israelíes. Nuevas muertes son utilizadas luego como pretexto para otra presencia en la pantalla, con reclamos y lamentos y ceremonias de un orden muy arcaico, que parece negar toda posibilidad de tratamiento racional de las diferencias, de negociación, de autoridad vigente y presente.
Llevamos ya nueve largos años de búsqueda de esclarecer aquello que esta lógica terrorista tan particular, logró entre nosotros. Argentinos que colaboraron por un pago o por afinidad en matar a otros argentinos. Miembros del aparato de seguridad que eligieron vendernos, que no quisieron cuidarnos y hoy son juzgados a través de procedimientos judiciales lentos y limitados en cuanto a la aplicación de castigo a todos los que actuaron y se siguen escondiendo. En estos días se están produciendo detenciones y acusaciones concretas a probables organizadores estatales extranjeros, que coordinaron, organizaron y pagaron por los atentados, ojalá que esto no quede asociado a los consiguientes chisporroteos diplomáticos que se producen.
Pero no me invitaron aquí para hablar de lo ya conocido. Quiero señalar algunos temas que hacen a nuestra particular condición de sobrevivientes, carácter al que hubiera sido poco probable pensar siquiera en pertenecer pocos años antes. Saber qué pasó con nuestros amigos y compañeros, saber de qué muerte han muerto para intensificar nuestra lucha por la vida, para operar en ese sentido, y no decaer en el reclamo por verdad y justicia.
Según un informe del equipo médico del Hospital de Clínicas actuante por su proximidad con el atentado, 81 de las víctimas fallecieron en forma inmediata por aplastamiento torácicos y asfixia; los cerca de 200 heridos, 90 por ciento adultos, 10 por ciento niños y jóvenes, presentaron lesiones de dos o más sistemas, fueron sometidos a casi 90 operaciones quirúrgicas importantes y multitud de procedimientos secundarios.
Me conmueven los asesinatos y me impresiona la búsqueda de herir y desgarrar, de invalidar, secuelas que demora años superarlas.
Ni que hablar de los efectos psicológicos en estos heridos físicos, en sus familiares, amigos y conocidos. ¿Y en mí? A pesar de haber salido vivo e ileso, primero me surgió un estado de angustia y negación. No quise ver las ruinas del edificio donde me eduqué, donde cursé mis seis años de secundario judío, en el Leder Seminar, seminario de los docentes judíos. Allí tuve buenos amigos, compañeros, profesores y compañeras, di mi primer beso enamorado, disfruté leyendo en la biblioteca, frecuenté sus rincones. Y no podía acercarme.
Después llegué a otra situación, opuesta. Empecé a leer y escuchar. Coleccioné libros y artículos, trataba de asistir a todos los actos, menos a los masivos. El vínculo con los ausentes, los que fueron mis compañeros de trabajo, lo viví como algo íntimo, personal. En largas noches en vela o de insomnio recordaba sus caras, algunos gestos, revisaba libros y revistas con sus fotos, con relatos. No toleraba en aquella época los discursos de circunstancias. Tuve sentimientos de venganzas y de devolver la agresión.
Hoy a la distancia, temporal, admiro a quienes pudieron transformar su angustia en palabras y en acción dentro de la comunidad judía y aún trascendiendo a la sociedad argentina toda. Admiro a quienes no se dejaron enmerdar de adentro y de afuera en la maraña de intentos por dejar todo como estaba, asumiendo valientemente la acción judicial y el reclamo público.
Se intensificó mi conciencia de un destino común con los judíos de todo el mundo y en especial por los habitantes de Israel, en su perseverancia por prevenir los atentados y ataques.
Seguramente hay que persistir en los reclamos de justicia en nuestro país. Pero quienes trabajamos en las áreas de cultura judía encontramos también una mayor necesidad por ahondar en la propia identidad. La bomba en el Once porteño despertó a mucha gente a un mayor reencuentro con las expresiones creativas de lo judío. Surgieron nuevas respuestas y nuevos compromisos.
Pero hace falta una nueva actitud.
Los amantes del medioevo seguirán encontrando socios, admiradores y partidarios, suicidas y adeptos, si la mitad o más de la humanidad se va a dormir cada noche con hambre, mugre o con el desdén y el abandono del resto del mundo. El plazo fijo, tener la alacena llena o la propiedad de objetos, impiden ver a quien sufre, y se lo convierte así en un potencial cliente de los autoritarios o nazis de cada generación.
Debemos convencernos de que la guerra no tiene vencedores. La guerra es inútil.
Los árabes no pueden ni podrán derrotar a Israel en el campo de batalla. Sin embargo Pasteur 633 y su destrucción nos dejan bastantes enseñanzas. Tal como no hay respuesta militar posible al desastre ecológico ni a la amenaza nuclear, no hay respuesta militar que sirva contra la pobreza y el fundamentalismo.
Tanto en la Argentina como en el Medio Oriente se debería dejar de importar desempleo y exportar hambre, lo que se hace en economías atrasadas.
Hace falta conciencia moral y justicia en Occidente y modernización en Medio Oriente. La aceptación de los fundamentalistas por parte de los pobres y los desesperados entre los árabes, dejados de la mano de los poderosos nababs, dueños del petróleo y del dinero, es una respuesta similar al vacío cultural y moral de la angustia posmoderna, de la soledad y la droga en las democracias occidentales.
Creo fervorosamente que los permanentes y provisorios tratados de paz que se imponen a las partes, deberían incorporar avances en lo económico. Salvando las distancias, Francia y Alemania, hoy unidas y en paz, que se destrozaron mutua y salvajemente durante casi doscientos años, son una muestra de lo posible.
La famosa hoja de ruta fue presentada como auspiciada por cuatro factores mundiales. EEUU, Rusia, Europa Unida y las Naciones Unidas.
¿Dónde están hoy, cuando uno de los firmantes no cumple?
¿Hasta cuándo se declamará por la paz cuando estuvo presente largas semanas la ausencia de guerra, parecía que con alguna paz probable al alcance de la mano?
¿Por qué permitieron usar su poder y prestigio nacional estos cuatro socios y no lo utilizan ante el incumplimiento?
¿Sus televisores no reflejan las bombas que nos mataron hace nueve años y que mataron en Jerusalém a familias enteras de religiosos que volvían de una ceremonia en el Muro?
¿O También tienen tabicada la justicia como aquí enfrente, entre nosotros?
Muchas gracias.


DIANA MALAMUD - MEMORIA ACTIVA

Las acciones tienen consecuencias, todo lo que uno hace o decide tiene consecuencias.
La justicia inglesa está a la espera de las pruebas que tiene que elevarle el Juez Galeano para decidir el inicio del trámite de extradición del ex embajador de Irán en nuestro país al momento de la masacre en la AMIA, hoy detenido en Londres.
Dudamos que las pruebas que eleve el Juez sean lo suficientemente serias y profundas como para que posibles partícipes del atentado sean juzgados en nuestro país.
Y porqué no explica Galeano porqué no se investigó la pista Siria. Porqué después de tantos años no sabemos nada de nada.
Y , lo peor de todo, una vez más la verdad se aleja de nuestras manos.
Una vez más no sabremos quienes son los responsables del asesinato de nuestros familiares y amigos.
Sin embargo nuestras esperanzas todavía no se acaban. Este mes desfilarán por el Tribunal Oral Federal algunos miembros de la SIDE que participaron en eso que algunos llamaron investigación.
Tal vez sea el principio, la punta de un ovillo que podrá desenmarañar la cadena de complicidades y encubrimientos que infectó nuestra causa desde antes del 18 de julio de 1994.
Seguiremos insistiendo en los mismos puntos:
-A los responsables los queremos en la cárcel
-A los cómplices los queremos en la cárcel
-A los encubridores los queremos en la cárcel
y más que nada queremos la verdad.
Insistimos y exigimos, una vez más, en que se de curso al pedido de juicio político contra el juez Galeano y que se lo separe inmediatamente de la causa AMIA.
Si Galeano hoy no presenta las pruebas como corresponde, o si tales pruebas no son lo suficientemente contundentes como él decía, se nos escaparán de las manos, por segunda vez y para siempre, posibles partícipes de la masacre de nuestros familiares.

De ser así la nueva carátula de la causa AMIA será: “DE LA VERGÜENZA NACIONAL AL PAPELÓN INTERNACIONAL EN TAN SOLO UN PAR DE FOJAS”.


LUNES 8 DE SEPTIEMBRE DE 2003

ENRIQUE BURBINSKI- Memoria Activa.

En el Tribunal Oral vamos descubriendo por qué no les interesó investigar en los anteriores gobiernos, como no le interesaba al gobierno de Menem no querían saber la verdad. Vamos descubriendo porque los involucra, porque las miradas se dirigen a ellos, porque los toca, porque se sabía del atentado antes de que ocurriera. La pregunta a responder, aunque todos sabemos, es quien sabía y por qué no hicieron lo que debían hacer.
En la última semana fuimos convocados por el canciller Bielsa para conocer nuestra opinión acerca de la posibilidad de juzgar a los iraníes acusados por el Dr. Galeano en un tercer país, como primer caso el ex embajador iraní detenido en Londres. Memoria Activa expresó su posición, que es de acuerdo. Nosotros queremos saber la verdad, pensamos que es posible como ocurrió en el caso Loquerville con el gobierno de Libia, que en un tercer país el gobierno iraní esté dispuesto, que podamos llegar a conocer mucho más de lo que sabemos pero además porque desconfiamos de la investigación del Dr. Galeano. Porque el Dr. Galeano nos ha demostrado enormemente su falta de voluntad y de capacidad para llegar a la verdad y desconfiamos de las pruebas que presente ante el tribunal en Londres para poder ejercer realmente la extradición en nuestro país y luego aquí, las pruebas que pueda presentar ante un tribunal. Es por eso que Memoria Activa se expresó públicamente en su apoyo a esta posibilidad, en esta búsqueda de verdad y de lucha contra la impunidad.


DANIEL MALNATTI- Periodista.

Hola que tal, buenos días.
Bueno no voy a decir que con el humos se come, se cura y se educa sería demasiado.
Quiero agradecerles que hayan venido hoy acá a dar su testimonio a todos Ustedes, todos los lunes y el testimonio en trabajo también en Memoria Activa.
Ayer estaba leyendo el diario y en una de esas notas donde los argentinos se miran el ombligo, había una que decía cómo somos los argentinos y qué pensamos los argentinos. Cuando le preguntaban a los argentinos acerca del poder decíamos en esa encuesta que salió en ese diario, que el poder es tener impunidad, y esta visión tan arraigada en la gente tiene un lamentable inicio porque esto es algo que dijo en un reportaje Alfredo Yabrán, le preguntaron qué le daba el poder y dijo que el poder le daba impunidad. Así que es lamentable que pensemos que es esa la naturaleza del poder, pero de alguna manera nos marca como una división geográfica entre los que están con el poder y los que estamos afuera. Los que están en el poder están adentro, están sentados cómodamente en la butaca de un Senador Nacional o un Diputado de la Nación, Los que están afuera del poder están afuera, están en la calle, están en las rutas pidiendo por trabajo. Los que están con el poder están adentro, están adentro de una lista de Diputados por la Provincia de Buenos Aires cuando fueron Cancilleres o cuando fueron Ministros del interior, están protegidos están adentro. Mientras los que están afuera del poder están en la Plaza dando vueltas en la Plaza de Mayo y están pidiendo por justicia en Provincias remotas, esto dicho con cierta ironía, como Santiago del Estero o Catamarca haciendo marchas, están afuera en la calle. Y los que están en el poder están adentro, están sentados en la butaca de juez federal, están como el resto del poder, jugando con la impunidad, y mientras tanto los que están fuera del poder están en la plaza dando su testimonio y están esperando que soplen vientos favorables. Lo que resulta triste es que sabemos lo que pasa adentro, sabemos que es cierto esto que piensa la gente y que la impunidad se da como un juego de esos de dominó, donde ponen una ficha al lado de la otra y hay una cadena de impunidad que no permite, que es muy fuerte y que es muy difícil de romper.
Así que con cierta desesperanza pero también con un aire de fe por vientos que sentimos que están cambiando, aunque siempre teniendo mucha prudencia, podemos decir que el camino de la gente que busca la justicia es el camino de la resistencia. Ser pacientes pero en la acción. Así que seguir esperando la oportunidad de dar el golpe en el momento justo pero estar siempre atentos para cuando se dé esa oportunidad.
Nosotros vamos a seguir esperando que caiga la justicia en todos estos casos y bueno, simplemente de pie y resistiendo para que algún día se cumpla esa necesidad que tenemos todos de que se dé el juicio que se merecen y el castigo que corresponda.


HORACIO PIETRAGALLA CORTI- Nieto recuperado por Abuelas de Plaza de Mayo.

Buenos días a todos, gracias por la invitación. Yo no estoy acostumbrado mucho a hablar en público pero bueno…
Yo me llamo Horacio Pietragalla Corti, digamos que hace 5 meses que me puedo llamar Horacio Pietragalla Corti, fue el nombre que me puso mamá apenas nací en honor a papá que se llamaba Horacio, porque a él lo mata la Triple A en el año 75 cuando mamá estaba embarazada.
Bueno yo nací, mi mamá me puso este nombre ella fue asesinada cuando yo tenía 5 meses de vida y bueno a mí, como un producto de un supermercado, me regalan o me consiguen para un familiar de un militar. A último momento este militar se arrepiente y mi mamá de corazón como le digo yo, que trabajaba como empleada doméstica en la casa de este militar, viendo que no sabían que hacer con un bebé me pide.
Yo anoche escuchaba en un canal a un Cura de la iglesia Católica que decía y defendía la postura del obsequio y de la entrega de los bebés. Yo le puedo asegurar que yo no haber estado con mi familia biológica hizo que mi abuelo por parte paterna, haya tenido una muerte muy rápida a los dos años de la desaparición de mi padre y al año de mi desaparición con mi mamá. Mi abuelo por parte materna luchó buscándome y escribiendo cartas a la justicia que tengo a mis espaldas que realmente para este tema nunca existió como para otros tantos, y bueno lo que digo con esto es que si a este Cura le parece que eso está bien del lado de Dios no está. Me parece que si le hubieran robado el bebé a María hubiera sido el colmo ¿no?. Me parece que esta postura de la Iglesia Católica en nunca reconocer a sus desaparecidos, como fueron los Curas que tanto lucharon por un país más justo e igualitario, no como el poder de la Iglesia que luchó nada más por el bien y sabía lo que estaba ocurriendo en el país, hay fe de eso, consta eso. Y nunca escuché una reivindicación de la iglesia a sus desaparecidos.
Hoy estoy acá tratando de tener memoria de que todos tengamos memoria, de que el pueblo argentino tenga memoria, que no es un número 30.000 desaparecidos, si no que fueron 30.000 almas luchando por un país más igualitario, luchando por un país más justo donde un plato de comida era un objetivo de vida, donde un techo para todos los argentinos era dar la vida.
Entre tantas cosas me dicen o escucho comentarios como ”pero tu mamá ponía en riesgo tu vida”, mi mamá puso en riesgo la vida de ella por mí, mi mamá puso en riesgo mi vida y la vida de ella por todos los argentinos, igual que mi papá e igual que los 30.000 desaparecidos.
Yo en las últimas semanas tuve una noticia muy fuerte que fue la aparición de los restos de mi papá en la fosa del cementerio de San Vicente en Córdoba, donde lo fui a retirar la semana pasada con mi novia un gran apoyo que tengo, mi familia biológica y fue muy fuerte, fue muy fuerte encontrarme con los restos de mi padre. Fue positivo poder tenerlo donde yo quiero, donde tengo un hermano que no conocí porque la vida se lo llevó antes que yo naciera, pero poder llevarle a mi viejo y que el día del padre pueda ir y dejar una flor ahí me parece que es algo que las 30.000 familias que sufrimos esto tendrían el derecho. Lamentablemente no se puede dar en todos los casos y me siento un privilegiado en lo morboso que esto no, pero bueno el tema es reivindicar a los 30.000 desaparecidos. Yo justo cuando estaba viajando a Córdoba me enteraba de que liberaban a estos asesinos, a estos terroristas también de estado estos tipos que no tuvieron compasión ni con mujeres grandes, hicieron atrocidades torturaron, violaron, secuestraron, robaron identidades y por todo eso se creyeron Dios. Por qué digo esto, porque hay una teoría de los dos demonios que anda dando vueltas como reivindicando esa teoría, y los únicos que fueron demonios fueron el ejército argentino en la época de la dictadura.
Hoy tengo a mis espaldas el Palacio de Justicia que tiene en sus manos el detener a estos asesinos, a estos terroristas y entre tantas causas que quedan impunes lo que pido es justicia, pido memoria, pido a los argentinos que entiendan que los 30.000 desaparecidos no son un número sino gente que luchó por este país, este país hubiera sido otro si esos 30.000 argentinos hoy estaban vivos.
Bueno agradezco que me hayan invitado, comparto su lucha, comparto de un mismo dolor, la desaparición de seres queridos.
Justicia entre todos y nunca nos olvidemos que es lo que nos va a mantener y algún día lleguemos a la verdad. Yo lo único que pido es para estos 30.000 desaparecidos un pequeño aplauso porque estas personas dieron la vida por este país y me parece que son muy pocos los que hicieron por este país eso.
Muchas gracias por la invitación.


LIA JELIN- Directora teatral.

Bueno, hola yo no sé hablar en público. Voy a leer una canción de Jorge Shusseim de cuando el país todavía era ingenuo.

Eran los sesenta los años polentas, menos de treinta la vida contenta.
Y no nos dimos cuenta.
Eran los sesenta adiós castidad eterna, las chicas ya empezaban a abrir las piernas.
Y yo no me di cuenta.
Eran los sesenta y todos tan amigos, viviendo algo mareados en un submarino amarillo.
Que el viejo no se diera cuenta.
Eran los sesenta y Frondizi suponía que jamás conocería a Martín García.
Y él no se daba cuenta.
Eran los sesenta la época de Illia, cuánto que perdimos en un solo día.
Y ni nos dimos cuenta.
Eran los sesenta los años de Onganía, hay cómo jodía la policía.
Y él sí se daba cuenta.
Eran los sesenta y una guerra en Indochina tan cerca de Hiroshima y tan lejana de la Argentina,
Que ni nos dimos cuenta.
Eran los sesenta dulces y amargos, un poco de minifaldas y muchos bastones largos.
Y no nos dimos cuenta.
Eran los sesenta y la historia violenta, la bruta tormenta se venía tan lenta,
Que ni nos dimos cuenta.
Eran los sesenta y no nos dimos cuenta que ahora un poco tarde pretendemos que no se sienta.
Y no nos damos cuenta.
Gracias.

 


LUNES 15 DE SEPTIEMBRE DE 2003

ENRIQUE BURBINSKI- Memoria Activa.

Queremos recordar a un hombre que luchó, que murió por sus ideas y por la democracia, permítannos recordar a Salvador Allende con un poema de Mario Benedetti:
Allende.
Para matar al hombre de la paz
Para golpear su frente limpia de pesadillas
Tuvieron que convertirse en pesadilla,
Para vencer al hombre de la paz
Tuvieron que congregar todos los odios
Y además los aviones y los tanques,
Para batir al hombre de la paz
Tuvieron que bombardearlo hacerlo llama,
Porque el hombre de la paz era una fortaleza.

Para matar al hombre de la paz
Tuvieron que desatar la guerra turbia,
Para vencer al hombre de la paz
Y acallar su voz modesta y taladrante
Tuvieron que empujar el terror hasta el abismo
Y matar más para seguir matando,
Para batir al hombre de la paz
Tuvieron que asesinarlo muchas veces
Porque el hombre de la paz era una fortaleza.

Para matar el hombre de la paz
Tuvieron que imaginar que era una tropa,
Una armada, una hueste, una brigada,
Tuvieron que creer que era otro ejército
Pero el hombre de la paz era tan solo un pueblo
Y tenía en sus manos un fusil y un mandato
Y eran necesarios más tanques, más rencores
Más bombas más aviones más oprobios
Porque el hombre de la paz era una fortaleza.

Para matar al hombre de la paz
Para golpear su frente limpia de pesadillas
Tuvieron que convertirse en pesadilla,
Para vencer al hombre de la paz
Tuvieron que afiliarse siempre a la muerte
Matar y matar más para seguir matando
Y condenarse a la blindada soledad,
Para matar al hombre que era un pueblo,
Tuvieron que quedarse sin el pueblo.

Mario Benedetti.


LULA ROBATTI- Actriz.

Ante una invitación como esta, uno se pregunta ¿ Qué puede sumar a todo lo ya dicho?.
Creo que la palabra es “presente”.
Acá estamos, diciendo “presentes”. Aceptando esta invitación a activar la memoria, diciéndole no a la tentación del olvido, un olvido que a veces creemos necesario para poder caminar por la calle porque si no las manos que piden, los edificios que ya no están, las esquinas donde alguien nos dijo adiós, no nos dejarían seguir caminando. Ese mismo olvido que nos propone la fantasía de seguir adelante total hay que pensar en el futuro, basta olvidar para que esté todo bien.
No, no está todo bien. Lo sabe nuestro cuerpo, nuestros cuellos contracturados, lo saben las veredas decoradas con basura, lo saben los ojos caídos de las caras que viajan en subte, lo saben las hamacas de plaza en las que sólo se balancea el miedo y lo sabe un país que no arranca. No puede arrancar porque entre otras tantas cosas, tiene cientos de olvidos que pesan toneladas. Olvidos sobre los que los años y los manipuladores del poder han echado escombros, para que no los veamos. Y como heridas tapadas, más tarde afloran los olvidos infectados, causando enfermedades que si no se tratan urgentemente con memoria y justicia se hacen pestes, se hacen broncas, se hacen bombas, se hacen guerras.
Presentes acá, diciendo junto a Ustedes que la justicia es mucho pero mucho más importante que el poder, esa seducción del poder que mantiene arriba a unos y abajo a todos nosotros, un poder de mentirita: porque los que lo tienen están más lejos de la fuerza que de la debilidad, porque poder es otra cosa. Poder es el que tienen las víctimas del atentado de la AMIA o los 30.000 desaparecidos que no están con vida pero sí tienen el real poder de juntarnos, como a Ustedes en esta plaza cada lunes, unidos, peleando por un país en que gane la verdad.
Estar presentes hoy acá, es creer que la deuda que sí o sí hay que pagar es la interna, y es tener la esperanza de que pronto la Argentina va a agarrar la linterna de la memoria y va a alumbrar todos los olvidos que nos lastiman, dejándola crecer más sana, más justa, más fuerte.
Muchas gracias por esta continua invitación a hacer memoria.


 

LUNES 22 DE SEPTIEMBRE DE 2003

GERARDO MAZUR- Memoria Activa.

Buenos días, este próximo viernes es un nuevo año judío, Rosh Hashaná. Es la víspera.
En el año judío se reúnen las familias. Se reúnen los padres, los hijos, las madres, los abuelos, se reúnen los afectos y decimos habitualmente, Shaná Tová.
Rosh Hashaná es una celebración y en esa celebración el shaná tová es un augurio importante por el cual queremos estar mejor, por el cual brindamos por el presente y el futuro de nuestros seres queridos, las copas chocan pero no chocan en realidad se abrazan, es un acuerdo es un encuentro, son las miradas paralelas que se juntan en el amor y en el afecto, es una celebración.
Luego de Rosh Hashaná viene el Día del Perdón y en ese período entre ambas celebraciones los días denominados de Iamim Noraim, podemos hacer, debemos hacer un balance, una evaluación crítica de los hechos ocurridos pero aquí en la Plaza nos importa poder establecer una suerte de ejes imaginarios. Uno, el vertical, sería la historicidad de cada sujeto su propia historia personal, sus afectos, esto que celebramos en la mesa familiar cada vez que llega Rosh Hashaná. Y uno horizontal que tiene que ver con la situación política y social en la que estamos insertos, en la que vivimos, la geografía que vivimos aquí en nuestro país, en ese punto de encuentro hay una situación que tiene que ver con lo personal, con lo social y con lo político, que más que un encuentro hoy día podríamos llamarla más bien una colisión es muy fuerte lo que sucede, es muy fuerte cómo se agrede a quienes se dan cuenta o a quienes no se dan cuenta. Y desde el punto de vista de este hecho traumático podríamos citar como trauma, como ingrediente, como materia prima de esa colisión a la impunidad, a la globalización, al fundamentalismo, y en nuestro país específicamente además de todas estas cosas al hambre, al desempleo, a la corrupción y a la indiferencia. Y en tal sentido también podemos recurrir a algunos escritores famosos que han hablado de todo esto en su conjunto antes y ahora, Colder Lin el gran poeta alemán decía “repartid los bienes antes que sea tarde”, Bertold Brech dice en una de sus obras “Que es el robo de un banco comparado con la creación de un nuevo banco”, pensemos en la deuda externa o interna en la Argentina. Calvino hablaba , Italo Calvino el gran escritor italiano, que “La corrupción se convirtió en sistema y que honradez es apenas una tenue excepción de la regla eminentemente personal”, y Espinosa haciendo una suerte de volver para atrás, para aquellos que fundamentaron la ética porque no estamos hablando ni de derecha ni de izquierda estamos hablando de ética y de moral acá en esta plaza desde hace tantos lunes de exigencia de justicia, decía simplemente "en política no hay que reír ni llorar sólo comprender”. Y en este sentido yo quería decir sobre estos dos ejes, en relación a los augurios de Rosh Hashaná que vamos a hacer todos y vamos a llevar a la memoria a los que ya no están por los atentados aquellos que fueron asesinados y que merecían vivir y estar junto a nosotros y están metidos dentro de nuestro corazón y dentro de nuestra memoria, decía que la diferencia entre el augurio y la realidad entre estos dos ejes cuyo encuentro acabo de mencionar, diría que el augurio vuela alto, vuela muy alto y la realidad en todo caso, los hechos que cada uno de nosotros conocemos, van por el suelo y habitualmente se arrastran. Y me parece que el brindis de Rosh Hashaná debería tener ese compromiso, el compromiso de ir en busca de la paz, ir en busca de la justicia como hacemos cada lunes en esta plaza además de nuestros afectos o junto con nuestros afectos, que es un brindis donde ambas situaciones están umbilicalmente juntas, que no las podemos separar. No esperemos que la justicia venga a nosotros, vayamos a buscarla como la estamos buscando cada lunes, nadie nos la va a regalar en nuestros país, vamos a tener que comprometernos a ir a buscarla y sé que cada uno de nosotros ha asumido por su presencia acá en esta plaza de la memoria y de la justicia ese enorme compromiso y Rosh Hashaná es una buena manera de darle vigencia, de ponerla en funcionamiento los trescientos y tantos días del año que van desde un ciclo al otro. Recuerdo en este caso, en esta situación las palabras los versos de la hermosísima canción de Eladia Blasquez que dicen “eso de durar y transcurrir no nos da derecho a presumir porque no es lo mismo que vivir honrar la vida”.
Shaná Tová para todos.


ENRIQUE BURBINSKI- Memoria Activa.

Esta semana se reanuda el juicio oral, el día de mañana comienzan a declarar los agentes y jefes de la S.I.D.E. citados por el Tribunal. Muchas veces dijimos en esta plaza que cuando nos levantamos todos los lunes desde hace tantos lunes que venimos a esta plaza a exigir justicia a comprometernos, lo hacemos no solamente por nosotros que queremos vivir en un país mejor, lo hacemos por nuestros hijos a quienes les deseamos que puedan vivir en un país con justicia. Muchas veces dijimos que nos miramos al espejo, confrontamos lo que vemos con lo que somos. Esta semana comienzan a declarar los agentes de la S.I.D.E. Los nuevos decretos firmados por el Presidente abren la posibilidad de que digan la verdad, los decretos abren los archivos de las fuerzas de seguridad. Hemos visto como muchos saben más de lo que dicen y hemos visto como muchos no dicen, como muchos callan, como muchos no recuerdan, cambian los tonos en función de asegurarse como corporación. Tienen un compromiso con la sociedad que se los va a exigir, hoy o mañana se los van a exigir. Esperamos que digan la verdad, que nos digan lo que saben porque nos merecemos como sociedad y sus hijos y sus esposas también, saber la verdad, es una oportunidad que tenemos. Esperemos no volver a fracasar como sociedad, esperamos la verdad para que se haga justicia.


SERGIO WIDDER- Director del Centro Wiesenthal para América Latina.

Buenos días a todos, desde hace diez días estamos leyendo a través de la prensa sorprendidos, cómo se está denunciando al jefe del ejército diciendo que en una conferencia en la escuela superior de guerra hizo una suerte de recreación del llamado plan andinia, según el cual hay planes judíos para apoderarse de la Patagonia. Ustedes conocen muy bien como en los años sesenta y setenta circuló profusamente en la Argentina este panfleto que salió de la cabeza del dirigente nazi argentino Walter Beberaggi Allende, que inventó ese supuesto plan judío para apoderarse de la Patagonia y que lejos de ser un panfleto que se puede mirar como una especie de antisemitismo folklórico nacionalista, ha ido mucho más allá ha calado hondo en las fuerzas de seguridad, en las fuerzas armadas, tanto es así que tenemos muy presente el testimonio de Jacobo Timerman luego de ser liberado después de haber estado desaparecido por la dictadura militar, que relataba en su testimonio cómo el general Camps lo interrogó bajo tortura acerca de los planes sionistas para apoderarse de la Argentina. Hubo gente dentro de las fuerzas armadas que se creyó este panfleto, esta locura y nos preguntamos si hoy en este siglo 21, existe también dentro de las fuerzas armadas gente que sigue creyendo esto. La acusación contra el general Bendini es grave, es un hecho de antisemitismo grave el que se le atribuye y por eso nosotros hemos pedido que se investigue pero que se investigue de verdad, que haya una comisión independiente no la comisión que trabajó digamos la semana pasada que estaba integrada por un general Perez Gobar, que había estado presente en la charla que dio el general Bendini esto quiere decir que fue testigo por un lado e investigador por el otro, una situación bastante irregular y que le quita toda legitimidad a esa investigación. Nosotros hemos pedido una investigación nueva, independiente donde participen organizaciones no gubernamentales, donde participe otro de los poderes del estado, las comisiones de defensa de diputados y senadores porque creemos que este gobierno ha marcado un rumbo que fija una política de transparencia y de apertura, y así lo ha demostrado en muchísimos de los aspectos de la vida argentina. Si esta investigación sobre los supuestos dichos del general Bendini no se rige con esos mismos parámetros, tenemos derecho a sospechar que se quiere ocultar algo. Si, como dicen en el gobierno, esto se trata de una operación política contra el general Bendini atribuyéndole este tipo de expresiones, la situación es igualmente grave porque si no se esclarece y no se dice con nombre y apellido quien está llevando a cabo esta operación, se está legitimando el uso del antisemitismo como una herramienta saludable o permisible para dirimir internas políticas, recordamos que hace pocos años era frecuente saber que un comisario de la bonaerense le pagaba unos pocos pesos a algunos pibes marginales para que profanaran el Cementerio de La Tablada y así crearle un problema al responsable policial de esa zona. Sería este un nuevo uso del antisemitismo como manera de dirimir internas, es igualmente grave para la salud de las instituciones. No queremos investigaciones truchas, no queremos encubrimientos. Queremos saber la verdad y queremos que se asuman las responsabilidades políticas que corresponden.


LUNES 29 DE SEPTIEMBRE DE 2003

SILVIA GOLDENBERG- Lic. en Psicología.

Buenos días.
El 18 de julio de 1994, el horror irrumpió en nuestras vidas. Ya nada fue igual para ninguno de nosotros.
Frente a lo inexplicable, se inició una búsqueda de sentido, sostenida en el compromiso de los que luchan, para que la verdad y la justicia marquen una diferencia.
Más pasa el tiempo y más me convenzo que no podemos soslayar o desmentir estos hechos, que nos atravesaron y afectaron, reubicándonos en nuestra posición frente a la vida. No dejo de pensar, día a día, en el país que tengo y cómo lo quiero vivir.
Respiro, veo y me golpean imágenes con las que convivo, el racismo de la vida cotidiana, teñidas de violencia y de crueldad: el dolor por nuestros muertos, el dolor por los despojados, el hambre y el desamparo de los chicos, chicos- viejos, peleando por una vida que muy precozmente se les ha hecho infierno en la tierra. Me pregunto entonces cuál es el camino.
El camino lo iniciaron aquellas voces, almas y conciencias de los que no quieren olvidar, multiplicándose en cada uno de nosotros. Son ellas que con su presencia y coraje sostienen vivo el recuerdo de lo acontecido.
Recordar es, hacerle obstáculo a la repetición de lo ominoso. Recordar es, hilvanar los fragmentos, hacerlos historia, y estar implicados en ella. Recordar es también, hacerle honor a un nombre, una vida, un camino. Un nombre que dar, para que los responsables se hagan cargo de la vida que mataron y el camino que cortaron. Para cada uno, esos nombres cobran vida. Para todos, esos nombres son los que deben impulsarnos a que la impunidad y la indiferencia de unos pocos, no hagan que el camino de la justicia y la verdad, quede trunco.
Mis palabras y mi permanente recuerdo, son mi homenaje a todos ellos y a todos los que todavía luchan por no concederles una segunda muerte, con el olvido.
“…mientras menos sepa uno sobre el pasado y el presente, tanto más incierto será el juicio que pronuncie sobre el porvenir”. “El porvenir de una ilusión”, Sigmund Freud.


MIGUEL WIÑAZKI- Periodista.

Muchas gracias. Yo siento que somos contemporáneos de las bombas, que en este mismo momento está estallando la bomba que destruyó la vida de 85 personas en la AMIA y en este mismo momento está estallando a bomba en la Embajada de Israel. En la medida en que la farsa, la sucesión de asombrosas mentiras y complicidades continúen imperando la muerte está siendo efectiva en cada uno de nosotros castigándonos a cada momento de tal manera, destruyendo nuestras vidas. Ahondando en esa suerte de abismo, la vida y la muerte, pero predominando, propiciando el predominio de la muerte, lo digo porque entre otras tantas cosas uno no puede dejar de sentirse golpeado en lo más profundo, cuando lee por ejemplo lo del pago de los 400.000 dólares a Telleldín. Francamente tiene el asunto, la irracionalidad análoga al caos que sucede una vez que ha explotado algo que mata mucha gente, es realmente y aunque todos nosotros conocemos esto, inexplicable, esta mentira flagrante como bien se ha dicho, esta cadena de complicidades, una y otra vez a lo largo de los años.
Estamos en un umbral de todas maneras y el umbral tiene la propiedad de permitirnos tal vez avanzar hacia una cierta zona de luz o, retrotraernos al infierno. El umbral tiene que ver con el esclarecimiento tal vez tan dificultoso de algunas cuestiones, la inminente declaración de Anzorreguy y entonces la probabilísima diría yo, línea directa hacia la cúpula del poder político encarnado por Menem. La detención, posterior liberación y la devolución de Soleinampur a Irán, de alguna manera abren el campo internacional o reabren pero débilmente, a algún tipo de posibilidad. Pero especialmente lo que está aconteciendo en el campo de la evidencia de la mentira flagrante a través del pago de Telleldín, a la vez y periféricamente uno no deja de sentirse muy golpeado nuevamente, por las maniobras respecto del asombroso plan Andimia, que vuelve al discurso público manejado yo no sé por quien pero que evidencia que esta especie de judeofobia, sigue existiendo en la Argentina y es horrorosa.
Estamos en este umbral, para atravesarlo solamente nos queda el ejercicio de la Memoria Activa.
Muchas gracias.