LUNES 1 DE SEPTIEMBRE DE 2003
SERGIO KIERNAN- Periodista.
Buenos días. En estos minutos
escuchamos hablar de historias secretas, un par de conexiones locales.
Oímos hablar del atentado hace nueve años, oímos
hablar de lo que hizo Díaz Bessone y la gente de la dictadura
hace 27 años. En este mes en página 12, estuvimos encontrando
los rastros de otra conexión local, más antigua, una de
hace 50 o 55 años que es la que trajo a los nazis de Europa a
la Argentina. Como algunos de Ustedes sabrán se está investigando,
se están buscando los expedientes de la llegada al país
de los criminales de guerra europeos a Argentina. Hasta ahora han aparecido
dos grandes expedientes, uno de un criminal de guerra belga y otro para
la entrada masiva de 7250 austallas croatas. Y una cosa interesante
que aparece ahí es la red, los rastros muy explícitos
con nombre y apellido y cartas de recomendación de la gente que
fue la conexión local de este otro tema aquí en la Argentina,
es una conexión que empieza inmediatamente después de
la guerra y donde viendo esos expedientes uno se encuentra a la hermana
de Oscar Ivanisevich, el que luego fue Ministro de Educación
de Perón y de Isabel, firmando cartas para que les den visa de
entrada a un criminal de guerra belga, llega acá a la Argentina
con un papelito español que dice que es holandés y que
tiene otro nombre, y que es su única identidad. El hombre llega
acá y por alguna razón que desconocemos, no le dan la
visa en Migraciones. Y el siguiente papel en el expediente es una carta
diciendo: “Señor director de Migraciones le pido que reconsidere
el rechazo a mi pedido de visa de acuerdo a lo que Usted conversó
ayer con el Señor Ivanisevich”. Y esa misma carta tiene
el sellito abajo y dice: “Apruébese, déjese entrar,
dénle la visa” Y se acabó. 62 días después
el señor era un residente en la Argentina.
El expediente croata es todavía peor, comienza con una carta
de dos padres croatas, uno que vino antes de la guerra y uno que vino
después de la guerra, pidiendo a presidencia 35.000 visas para
croatas, 35.000, digo es un número casi mágico. Imagínense
ir a pedir 35.000 visas para cualquiera hoy en día, qué
hay que decir para que un gobierno de cualquier parte del mundo dé
35.000 visas de inmigrantes a un grupo humano, qué argumentos
hay que tener.
Esta gente tenía tan bien armado el contacto con el gobierno
argentino, que lo único que necesitó fue 50 líneas
en dos hojitas, y lo único que se lee ahí es retórica:
son croatas, son católicos, Yugoslavia ahora es comunista hay
que sacarlos de ahí. Fin de la cuestión. Inmediatamente
después empieza un trámite que moviliza al Cardenal Copello
cuya firma y sello figura ahí, que moviliza a una cantidad de
diplomáticos y de funcionarios argentinos, cuyas firmas y sell0os
están ahí, y lo mágico del expediente es ver la
facilidad con que todo ocurrió. Literalmente tomó días
armar todo el papeleo y eso que estamos hablando de una época
y esto está en el expediente, donde no había fax donde
no había nada, de aquí salía una lista en papel
de cebollita, escrito a máquina, llegaba a Italia se copiaba,
se daban las visas, se mandaban para acá otro juego en papel
cebollita con otro sellito y con una cartita que decía: “Señor
Director de Migraciones de acuerdo a sus instrucciones se les dio la
visa a toda esta gente”. Y una de las listas son tandas de 600,
700, 1000 croatas por un total de 7250 visas, la visa era para el jefe
de familia sea hombre o mujer. Súmenle esposas, maridos, niños
y estamos hablando de 20.000 personas para comenzar, de los cuales no
todos eran criminales de guerra, en esos 7250 nombres hay 15 que sí
son criminales de guerra pero eran todos sus tallas, gente que sí
había combatido por el tercer reich, como mínimo eran
nazis. Esto es apenas la punta del ovillo, hay una lista de 2000 criminales
de guerra que llegaron a la Argentina y hasta ahora aparecieron los
papeles, los expedientes que mencionan a 18, pero lo que es fantástico
es encontrar medio siglo después, los documentos de la conexión
local. No es que uno sabe que Heichman vino acá o Menguele vino
acá, se encontró la carpeta con las fotos, con las huellas,
con las firmas de los que dieron un acomodo digámoslo así,
hasta está quién fue que me recomendó como si fuera
un trámite cualquiera.
Yo lo que espero es que nueve años después de la AMIA,
11 años después de la Embajada no estemos dentro de 50
años recién encontrando los papeles que nos muestren cómo
taparon todo esto. Espero porque espero que hayamos aprendido algo.
Lo espero porque creo que lo que hicimos los argentinos con los criminales
de la dictadura no es lo mismo que hicimos con estos criminales. Espero
que tengamos alguna capacidad de aprender, de haber aprendido y podamos
por fin solucionar esto sin que tengan que pasar tantos años.
Muchas gracias.
MARIO BER- Profesor de Literatura,
I.W.O.
Trabajaba en 1994 como coordinador
del Consejo Central de Educación Judía, en AMIA. Provisoriamente
estábamos en Ayacucho 632, mientras remodelaban nuestras oficinas
del edificio de Pasteur. Habíamos culminado una semana de una
capacitación docente el viernes 15 de julio, con más de
ochocientos docentes presentes. Ese lunes, minutos antes de la explosión,
pasé por Pasteur 633 y no entré. Seguí mi camino
a pie hacia Ayacucho 632 con intenciones de volver a la tarde a completar
algunas gestiones.
No pude hacerlo.
Alguien había elegido al viejo edificio de AMIA, DAIA e IWO para
destruirlo, continuar la obra empezada años antes en la Embajada
de Israel, matar y herir a la mayor cantidad de su personal y visitantes,
a sus vecinos y transeúntes, aprovechando la hora de plena actividad
y la impunidad con la que habían hecho su tarea anterior.
Esta vez un análisis de algún Estado mayor oculto había
aumentado la apuesta y el propósito. Quisieron y lograron instalar
en las pantallas de televisión de todo el mundo, como hecho visual,
como espectáculo, su poder de fuego.
Pareciera que las guerras han conquistado una nueva presencia en su
pisada fuerte de monstruo, asustando y conmoviendo a la gente de todo
el mundo a través de la pantalla chica.
Trasladaron a nuestro país, la Argentina, el concepto de que
las poblaciones civiles son aptas para el ataque, que el campo de batalla
se ampliaría a las comunidades judías y sus vecinos, aumentando
el número de muertos y heridos, en una escalada que incluiría
luego, más cerca de nuestros días, frecuentes atentados
en Israel, llevados a cabo por suicidas autoinmolados, y sus secuelas
de respuestas israelíes. Nuevas muertes son utilizadas luego
como pretexto para otra presencia en la pantalla, con reclamos y lamentos
y ceremonias de un orden muy arcaico, que parece negar toda posibilidad
de tratamiento racional de las diferencias, de negociación, de
autoridad vigente y presente.
Llevamos ya nueve largos años de búsqueda de esclarecer
aquello que esta lógica terrorista tan particular, logró
entre nosotros. Argentinos que colaboraron por un pago o por afinidad
en matar a otros argentinos. Miembros del aparato de seguridad que eligieron
vendernos, que no quisieron cuidarnos y hoy son juzgados a través
de procedimientos judiciales lentos y limitados en cuanto a la aplicación
de castigo a todos los que actuaron y se siguen escondiendo. En estos
días se están produciendo detenciones y acusaciones concretas
a probables organizadores estatales extranjeros, que coordinaron, organizaron
y pagaron por los atentados, ojalá que esto no quede asociado
a los consiguientes chisporroteos diplomáticos que se producen.
Pero no me invitaron aquí para hablar de lo ya conocido. Quiero
señalar algunos temas que hacen a nuestra particular condición
de sobrevivientes, carácter al que hubiera sido poco probable
pensar siquiera en pertenecer pocos años antes. Saber qué
pasó con nuestros amigos y compañeros, saber de qué
muerte han muerto para intensificar nuestra lucha por la vida, para
operar en ese sentido, y no decaer en el reclamo por verdad y justicia.
Según un informe del equipo médico del Hospital de Clínicas
actuante por su proximidad con el atentado, 81 de las víctimas
fallecieron en forma inmediata por aplastamiento torácicos y
asfixia; los cerca de 200 heridos, 90 por ciento adultos, 10 por ciento
niños y jóvenes, presentaron lesiones de dos o más
sistemas, fueron sometidos a casi 90 operaciones quirúrgicas
importantes y multitud de procedimientos secundarios.
Me conmueven los asesinatos y me impresiona la búsqueda de herir
y desgarrar, de invalidar, secuelas que demora años superarlas.
Ni que hablar de los efectos psicológicos en estos heridos físicos,
en sus familiares, amigos y conocidos. ¿Y en mí? A pesar
de haber salido vivo e ileso, primero me surgió un estado de
angustia y negación. No quise ver las ruinas del edificio donde
me eduqué, donde cursé mis seis años de secundario
judío, en el Leder Seminar, seminario de los docentes judíos.
Allí tuve buenos amigos, compañeros, profesores y compañeras,
di mi primer beso enamorado, disfruté leyendo en la biblioteca,
frecuenté sus rincones. Y no podía acercarme.
Después llegué a otra situación, opuesta. Empecé
a leer y escuchar. Coleccioné libros y artículos, trataba
de asistir a todos los actos, menos a los masivos. El vínculo
con los ausentes, los que fueron mis compañeros de trabajo, lo
viví como algo íntimo, personal. En largas noches en vela
o de insomnio recordaba sus caras, algunos gestos, revisaba libros y
revistas con sus fotos, con relatos. No toleraba en aquella época
los discursos de circunstancias. Tuve sentimientos de venganzas y de
devolver la agresión.
Hoy a la distancia, temporal, admiro a quienes pudieron transformar
su angustia en palabras y en acción dentro de la comunidad judía
y aún trascendiendo a la sociedad argentina toda. Admiro a quienes
no se dejaron enmerdar de adentro y de afuera en la maraña de
intentos por dejar todo como estaba, asumiendo valientemente la acción
judicial y el reclamo público.
Se intensificó mi conciencia de un destino común con los
judíos de todo el mundo y en especial por los habitantes de Israel,
en su perseverancia por prevenir los atentados y ataques.
Seguramente hay que persistir en los reclamos de justicia en nuestro
país. Pero quienes trabajamos en las áreas de cultura
judía encontramos también una mayor necesidad por ahondar
en la propia identidad. La bomba en el Once porteño despertó
a mucha gente a un mayor reencuentro con las expresiones creativas de
lo judío. Surgieron nuevas respuestas y nuevos compromisos.
Pero hace falta una nueva actitud.
Los amantes del medioevo seguirán encontrando socios, admiradores
y partidarios, suicidas y adeptos, si la mitad o más de la humanidad
se va a dormir cada noche con hambre, mugre o con el desdén y
el abandono del resto del mundo. El plazo fijo, tener la alacena llena
o la propiedad de objetos, impiden ver a quien sufre, y se lo convierte
así en un potencial cliente de los autoritarios o nazis de cada
generación.
Debemos convencernos de que la guerra no tiene vencedores. La guerra
es inútil.
Los árabes no pueden ni podrán derrotar a Israel en el
campo de batalla. Sin embargo Pasteur 633 y su destrucción nos
dejan bastantes enseñanzas. Tal como no hay respuesta militar
posible al desastre ecológico ni a la amenaza nuclear, no hay
respuesta militar que sirva contra la pobreza y el fundamentalismo.
Tanto en la Argentina como en el Medio Oriente se debería dejar
de importar desempleo y exportar hambre, lo que se hace en economías
atrasadas.
Hace falta conciencia moral y justicia en Occidente y modernización
en Medio Oriente. La aceptación de los fundamentalistas por parte
de los pobres y los desesperados entre los árabes, dejados de
la mano de los poderosos nababs, dueños del petróleo y
del dinero, es una respuesta similar al vacío cultural y moral
de la angustia posmoderna, de la soledad y la droga en las democracias
occidentales.
Creo fervorosamente que los permanentes y provisorios tratados de paz
que se imponen a las partes, deberían incorporar avances en lo
económico. Salvando las distancias, Francia y Alemania, hoy unidas
y en paz, que se destrozaron mutua y salvajemente durante casi doscientos
años, son una muestra de lo posible.
La famosa hoja de ruta fue presentada como auspiciada por cuatro factores
mundiales. EEUU, Rusia, Europa Unida y las Naciones Unidas.
¿Dónde están hoy, cuando uno de los firmantes no
cumple?
¿Hasta cuándo se declamará por la paz cuando estuvo
presente largas semanas la ausencia de guerra, parecía que con
alguna paz probable al alcance de la mano?
¿Por qué permitieron usar su poder y prestigio nacional
estos cuatro socios y no lo utilizan ante el incumplimiento?
¿Sus televisores no reflejan las bombas que nos mataron hace
nueve años y que mataron en Jerusalém a familias enteras
de religiosos que volvían de una ceremonia en el Muro?
¿O También tienen tabicada la justicia como aquí
enfrente, entre nosotros?
Muchas gracias.
DIANA MALAMUD - MEMORIA ACTIVA
Las acciones tienen consecuencias, todo lo que uno hace o decide tiene
consecuencias.
La justicia inglesa está a la espera de las pruebas que tiene
que elevarle el Juez Galeano para decidir el inicio del trámite
de extradición del ex embajador de Irán en nuestro país
al momento de la masacre en la AMIA, hoy detenido en Londres.
Dudamos que las pruebas que eleve el Juez sean lo suficientemente serias
y profundas como para que posibles partícipes del atentado sean
juzgados en nuestro país.
Y porqué no explica Galeano porqué no se investigó
la pista Siria. Porqué después de tantos años no
sabemos nada de nada.
Y , lo peor de todo, una vez más la verdad se aleja de nuestras
manos.
Una vez más no sabremos quienes son los responsables del asesinato
de nuestros familiares y amigos.
Sin embargo nuestras esperanzas todavía no se acaban. Este mes
desfilarán por el Tribunal Oral Federal algunos miembros de la
SIDE que participaron en eso que algunos llamaron investigación.
Tal vez sea el principio, la punta de un ovillo que podrá desenmarañar
la cadena de complicidades y encubrimientos que infectó nuestra
causa desde antes del 18 de julio de 1994.
Seguiremos insistiendo en los mismos puntos:
-A los responsables los queremos en la cárcel
-A los cómplices los queremos en la cárcel
-A los encubridores los queremos en la cárcel
y más que nada queremos la verdad.
Insistimos y exigimos, una vez más, en que se de curso al pedido
de juicio político contra el juez Galeano y que se lo separe
inmediatamente de la causa AMIA.
Si Galeano hoy no presenta las pruebas como corresponde, o si tales
pruebas no son lo suficientemente contundentes como él decía,
se nos escaparán de las manos, por segunda vez y para siempre,
posibles partícipes de la masacre de nuestros familiares.
De ser así la nueva carátula
de la causa AMIA será: “DE LA VERGÜENZA NACIONAL AL
PAPELÓN INTERNACIONAL EN TAN SOLO UN PAR DE FOJAS”.
LUNES 8 DE SEPTIEMBRE DE 2003
ENRIQUE BURBINSKI- Memoria Activa.
En el Tribunal Oral vamos descubriendo
por qué no les interesó investigar en los anteriores gobiernos,
como no le interesaba al gobierno de Menem no querían saber la
verdad. Vamos descubriendo porque los involucra, porque las miradas
se dirigen a ellos, porque los toca, porque se sabía del atentado
antes de que ocurriera. La pregunta a responder, aunque todos sabemos,
es quien sabía y por qué no hicieron lo que debían
hacer.
En la última semana fuimos convocados por el canciller Bielsa
para conocer nuestra opinión acerca de la posibilidad de juzgar
a los iraníes acusados por el Dr. Galeano en un tercer país,
como primer caso el ex embajador iraní detenido en Londres. Memoria
Activa expresó su posición, que es de acuerdo. Nosotros
queremos saber la verdad, pensamos que es posible como ocurrió
en el caso Loquerville con el gobierno de Libia, que en un tercer país
el gobierno iraní esté dispuesto, que podamos llegar a
conocer mucho más de lo que sabemos pero además porque
desconfiamos de la investigación del Dr. Galeano. Porque el Dr.
Galeano nos ha demostrado enormemente su falta de voluntad y de capacidad
para llegar a la verdad y desconfiamos de las pruebas que presente ante
el tribunal en Londres para poder ejercer realmente la extradición
en nuestro país y luego aquí, las pruebas que pueda presentar
ante un tribunal. Es por eso que Memoria Activa se expresó públicamente
en su apoyo a esta posibilidad, en esta búsqueda de verdad y
de lucha contra la impunidad. 
DANIEL MALNATTI- Periodista.
Hola que tal, buenos días.
Bueno no voy a decir que con el humos se come, se cura y se educa sería
demasiado.
Quiero agradecerles que hayan venido hoy acá a dar su testimonio
a todos Ustedes, todos los lunes y el testimonio en trabajo también
en Memoria Activa.
Ayer estaba leyendo el diario y en una de esas notas donde los argentinos
se miran el ombligo, había una que decía cómo somos
los argentinos y qué pensamos los argentinos. Cuando le preguntaban
a los argentinos acerca del poder decíamos en esa encuesta que
salió en ese diario, que el poder es tener impunidad, y esta
visión tan arraigada en la gente tiene un lamentable inicio porque
esto es algo que dijo en un reportaje Alfredo Yabrán, le preguntaron
qué le daba el poder y dijo que el poder le daba impunidad. Así
que es lamentable que pensemos que es esa la naturaleza del poder, pero
de alguna manera nos marca como una división geográfica
entre los que están con el poder y los que estamos afuera. Los
que están en el poder están adentro, están sentados
cómodamente en la butaca de un Senador Nacional o un Diputado
de la Nación, Los que están afuera del poder están
afuera, están en la calle, están en las rutas pidiendo
por trabajo. Los que están con el poder están adentro,
están adentro de una lista de Diputados por la Provincia de Buenos
Aires cuando fueron Cancilleres o cuando fueron Ministros del interior,
están protegidos están adentro. Mientras los que están
afuera del poder están en la Plaza dando vueltas en la Plaza
de Mayo y están pidiendo por justicia en Provincias remotas,
esto dicho con cierta ironía, como Santiago del Estero o Catamarca
haciendo marchas, están afuera en la calle. Y los que están
en el poder están adentro, están sentados en la butaca
de juez federal, están como el resto del poder, jugando con la
impunidad, y mientras tanto los que están fuera del poder están
en la plaza dando su testimonio y están esperando que soplen
vientos favorables. Lo que resulta triste es que sabemos lo que pasa
adentro, sabemos que es cierto esto que piensa la gente y que la impunidad
se da como un juego de esos de dominó, donde ponen una ficha
al lado de la otra y hay una cadena de impunidad que no permite, que
es muy fuerte y que es muy difícil de romper.
Así que con cierta desesperanza pero también con un aire
de fe por vientos que sentimos que están cambiando, aunque siempre
teniendo mucha prudencia, podemos decir que el camino de la gente que
busca la justicia es el camino de la resistencia. Ser pacientes pero
en la acción. Así que seguir esperando la oportunidad
de dar el golpe en el momento justo pero estar siempre atentos para
cuando se dé esa oportunidad.
Nosotros vamos a seguir esperando que caiga la justicia en todos estos
casos y bueno, simplemente de pie y resistiendo para que algún
día se cumpla esa necesidad que tenemos todos de que se dé
el juicio que se merecen y el castigo que corresponda.
HORACIO PIETRAGALLA CORTI- Nieto
recuperado por Abuelas de Plaza de Mayo.
Buenos días a todos, gracias
por la invitación. Yo no estoy acostumbrado mucho a hablar en
público pero bueno…
Yo me llamo Horacio Pietragalla Corti, digamos que hace 5 meses que
me puedo llamar Horacio Pietragalla Corti, fue el nombre que me puso
mamá apenas nací en honor a papá que se llamaba
Horacio, porque a él lo mata la Triple A en el año 75
cuando mamá estaba embarazada.
Bueno yo nací, mi mamá me puso este nombre ella fue asesinada
cuando yo tenía 5 meses de vida y bueno a mí, como un
producto de un supermercado, me regalan o me consiguen para un familiar
de un militar. A último momento este militar se arrepiente y
mi mamá de corazón como le digo yo, que trabajaba como
empleada doméstica en la casa de este militar, viendo que no
sabían que hacer con un bebé me pide.
Yo anoche escuchaba en un canal a un Cura de la iglesia Católica
que decía y defendía la postura del obsequio y de la entrega
de los bebés. Yo le puedo asegurar que yo no haber estado con
mi familia biológica hizo que mi abuelo por parte paterna, haya
tenido una muerte muy rápida a los dos años de la desaparición
de mi padre y al año de mi desaparición con mi mamá.
Mi abuelo por parte materna luchó buscándome y escribiendo
cartas a la justicia que tengo a mis espaldas que realmente para este
tema nunca existió como para otros tantos, y bueno lo que digo
con esto es que si a este Cura le parece que eso está bien del
lado de Dios no está. Me parece que si le hubieran robado el
bebé a María hubiera sido el colmo ¿no?. Me parece
que esta postura de la Iglesia Católica en nunca reconocer a
sus desaparecidos, como fueron los Curas que tanto lucharon por un país
más justo e igualitario, no como el poder de la Iglesia que luchó
nada más por el bien y sabía lo que estaba ocurriendo
en el país, hay fe de eso, consta eso. Y nunca escuché
una reivindicación de la iglesia a sus desaparecidos.
Hoy estoy acá tratando de tener memoria de que todos tengamos
memoria, de que el pueblo argentino tenga memoria, que no es un número
30.000 desaparecidos, si no que fueron 30.000 almas luchando por un
país más igualitario, luchando por un país más
justo donde un plato de comida era un objetivo de vida, donde un techo
para todos los argentinos era dar la vida.
Entre tantas cosas me dicen o escucho comentarios como ”pero tu
mamá ponía en riesgo tu vida”, mi mamá puso
en riesgo la vida de ella por mí, mi mamá puso en riesgo
mi vida y la vida de ella por todos los argentinos, igual que mi papá
e igual que los 30.000 desaparecidos.
Yo en las últimas semanas tuve una noticia muy fuerte que fue
la aparición de los restos de mi papá en la fosa del cementerio
de San Vicente en Córdoba, donde lo fui a retirar la semana pasada
con mi novia un gran apoyo que tengo, mi familia biológica y
fue muy fuerte, fue muy fuerte encontrarme con los restos de mi padre.
Fue positivo poder tenerlo donde yo quiero, donde tengo un hermano que
no conocí porque la vida se lo llevó antes que yo naciera,
pero poder llevarle a mi viejo y que el día del padre pueda ir
y dejar una flor ahí me parece que es algo que las 30.000 familias
que sufrimos esto tendrían el derecho. Lamentablemente no se
puede dar en todos los casos y me siento un privilegiado en lo morboso
que esto no, pero bueno el tema es reivindicar a los 30.000 desaparecidos.
Yo justo cuando estaba viajando a Córdoba me enteraba de que
liberaban a estos asesinos, a estos terroristas también de estado
estos tipos que no tuvieron compasión ni con mujeres grandes,
hicieron atrocidades torturaron, violaron, secuestraron, robaron identidades
y por todo eso se creyeron Dios. Por qué digo esto, porque hay
una teoría de los dos demonios que anda dando vueltas como reivindicando
esa teoría, y los únicos que fueron demonios fueron el
ejército argentino en la época de la dictadura.
Hoy tengo a mis espaldas el Palacio de Justicia que tiene en sus manos
el detener a estos asesinos, a estos terroristas y entre tantas causas
que quedan impunes lo que pido es justicia, pido memoria, pido a los
argentinos que entiendan que los 30.000 desaparecidos no son un número
sino gente que luchó por este país, este país hubiera
sido otro si esos 30.000 argentinos hoy estaban vivos.
Bueno agradezco que me hayan invitado, comparto su lucha, comparto de
un mismo dolor, la desaparición de seres queridos.
Justicia entre todos y nunca nos olvidemos que es lo que nos va a mantener
y algún día lleguemos a la verdad. Yo lo único
que pido es para estos 30.000 desaparecidos un pequeño aplauso
porque estas personas dieron la vida por este país y me parece
que son muy pocos los que hicieron por este país eso.
Muchas gracias por la invitación. 
LIA JELIN- Directora teatral.
Bueno, hola yo no sé hablar
en público. Voy a leer una canción de Jorge Shusseim de
cuando el país todavía era ingenuo.
Eran los sesenta los años
polentas, menos de treinta la vida contenta.
Y no nos dimos cuenta.
Eran los sesenta adiós castidad eterna, las chicas ya empezaban
a abrir las piernas.
Y yo no me di cuenta.
Eran los sesenta y todos tan amigos, viviendo algo mareados en un submarino
amarillo.
Que el viejo no se diera cuenta.
Eran los sesenta y Frondizi suponía que jamás conocería
a Martín García.
Y él no se daba cuenta.
Eran los sesenta la época de Illia, cuánto que perdimos
en un solo día.
Y ni nos dimos cuenta.
Eran los sesenta los años de Onganía, hay cómo
jodía la policía.
Y él sí se daba cuenta.
Eran los sesenta y una guerra en Indochina tan cerca de Hiroshima y
tan lejana de la Argentina,
Que ni nos dimos cuenta.
Eran los sesenta dulces y amargos, un poco de minifaldas y muchos bastones
largos.
Y no nos dimos cuenta.
Eran los sesenta y la historia violenta, la bruta tormenta se venía
tan lenta,
Que ni nos dimos cuenta.
Eran los sesenta y no nos dimos cuenta que ahora un poco tarde pretendemos
que no se sienta.
Y no nos damos cuenta. Gracias.
LUNES 15 DE SEPTIEMBRE DE 2003
ENRIQUE BURBINSKI- Memoria Activa.
Queremos recordar a un hombre que
luchó, que murió por sus ideas y por la democracia, permítannos
recordar a Salvador Allende con un poema de Mario Benedetti:
Allende.
Para matar al hombre de la paz
Para golpear su frente limpia de pesadillas
Tuvieron que convertirse en pesadilla,
Para vencer al hombre de la paz
Tuvieron que congregar todos los odios
Y además los aviones y los tanques,
Para batir al hombre de la paz
Tuvieron que bombardearlo hacerlo llama,
Porque el hombre de la paz era una fortaleza.
Para matar al hombre de la paz
Tuvieron que desatar la guerra turbia,
Para vencer al hombre de la paz
Y acallar su voz modesta y taladrante
Tuvieron que empujar el terror hasta el abismo
Y matar más para seguir matando,
Para batir al hombre de la paz
Tuvieron que asesinarlo muchas veces
Porque el hombre de la paz era una fortaleza.
Para matar el hombre de la paz
Tuvieron que imaginar que era una tropa,
Una armada, una hueste, una brigada,
Tuvieron que creer que era otro ejército
Pero el hombre de la paz era tan solo un pueblo
Y tenía en sus manos un fusil y un mandato
Y eran necesarios más tanques, más rencores
Más bombas más aviones más oprobios
Porque el hombre de la paz era una fortaleza.
Para matar al hombre de la paz
Para golpear su frente limpia de pesadillas
Tuvieron que convertirse en pesadilla,
Para vencer al hombre de la paz
Tuvieron que afiliarse siempre a la muerte
Matar y matar más para seguir matando
Y condenarse a la blindada soledad,
Para matar al hombre que era un pueblo,
Tuvieron que quedarse sin el pueblo.
Mario Benedetti.
LULA ROBATTI- Actriz.
Ante una invitación como
esta, uno se pregunta ¿ Qué puede sumar a todo lo ya dicho?.
Creo que la palabra es “presente”.
Acá estamos, diciendo “presentes”. Aceptando esta
invitación a activar la memoria, diciéndole no a la tentación
del olvido, un olvido que a veces creemos necesario para poder caminar
por la calle porque si no las manos que piden, los edificios que ya
no están, las esquinas donde alguien nos dijo adiós, no
nos dejarían seguir caminando. Ese mismo olvido que nos propone
la fantasía de seguir adelante total hay que pensar en el futuro,
basta olvidar para que esté todo bien.
No, no está todo bien. Lo sabe nuestro cuerpo, nuestros cuellos
contracturados, lo saben las veredas decoradas con basura, lo saben
los ojos caídos de las caras que viajan en subte, lo saben las
hamacas de plaza en las que sólo se balancea el miedo y lo sabe
un país que no arranca. No puede arrancar porque entre otras
tantas cosas, tiene cientos de olvidos que pesan toneladas. Olvidos
sobre los que los años y los manipuladores del poder han echado
escombros, para que no los veamos. Y como heridas tapadas, más
tarde afloran los olvidos infectados, causando enfermedades que si no
se tratan urgentemente con memoria y justicia se hacen pestes, se hacen
broncas, se hacen bombas, se hacen guerras.
Presentes acá, diciendo junto a Ustedes que la justicia es mucho
pero mucho más importante que el poder, esa seducción
del poder que mantiene arriba a unos y abajo a todos nosotros, un poder
de mentirita: porque los que lo tienen están más lejos
de la fuerza que de la debilidad, porque poder es otra cosa. Poder es
el que tienen las víctimas del atentado de la AMIA o los 30.000
desaparecidos que no están con vida pero sí tienen el
real poder de juntarnos, como a Ustedes en esta plaza cada lunes, unidos,
peleando por un país en que gane la verdad.
Estar presentes hoy acá, es creer que la deuda que sí
o sí hay que pagar es la interna, y es tener la esperanza de
que pronto la Argentina va a agarrar la linterna de la memoria y va
a alumbrar todos los olvidos que nos lastiman, dejándola crecer
más sana, más justa, más fuerte.
Muchas gracias por esta continua invitación a hacer memoria.
LUNES 22 DE SEPTIEMBRE DE 2003
GERARDO MAZUR-
Memoria Activa.
Buenos días, este próximo
viernes es un nuevo año judío, Rosh Hashaná. Es
la víspera.
En el año judío se reúnen las familias. Se reúnen
los padres, los hijos, las madres, los abuelos, se reúnen los
afectos y decimos habitualmente, Shaná Tová.
Rosh Hashaná es una celebración y en esa celebración
el shaná tová es un augurio importante por el cual queremos
estar mejor, por el cual brindamos por el presente y el futuro de nuestros
seres queridos, las copas chocan pero no chocan en realidad se abrazan,
es un acuerdo es un encuentro, son las miradas paralelas que se juntan
en el amor y en el afecto, es una celebración.
Luego de Rosh Hashaná viene el Día del Perdón y
en ese período entre ambas celebraciones los días denominados
de Iamim Noraim, podemos hacer, debemos hacer un balance, una evaluación
crítica de los hechos ocurridos pero aquí en la Plaza
nos importa poder establecer una suerte de ejes imaginarios. Uno, el
vertical, sería la historicidad de cada sujeto su propia historia
personal, sus afectos, esto que celebramos en la mesa familiar cada
vez que llega Rosh Hashaná. Y uno horizontal que tiene que ver
con la situación política y social en la que estamos insertos,
en la que vivimos, la geografía que vivimos aquí en nuestro
país, en ese punto de encuentro hay una situación que
tiene que ver con lo personal, con lo social y con lo político,
que más que un encuentro hoy día podríamos llamarla
más bien una colisión es muy fuerte lo que sucede, es
muy fuerte cómo se agrede a quienes se dan cuenta o a quienes
no se dan cuenta. Y desde el punto de vista de este hecho traumático
podríamos citar como trauma, como ingrediente, como materia prima
de esa colisión a la impunidad, a la globalización, al
fundamentalismo, y en nuestro país específicamente además
de todas estas cosas al hambre, al desempleo, a la corrupción
y a la indiferencia. Y en tal sentido también podemos recurrir
a algunos escritores famosos que han hablado de todo esto en su conjunto
antes y ahora, Colder Lin el gran poeta alemán decía “repartid
los bienes antes que sea tarde”, Bertold Brech dice en una de
sus obras “Que es el robo de un banco comparado con la creación
de un nuevo banco”, pensemos en la deuda externa o interna en
la Argentina. Calvino hablaba , Italo Calvino el gran escritor italiano,
que “La corrupción se convirtió en sistema y que
honradez es apenas una tenue excepción de la regla eminentemente
personal”, y Espinosa haciendo una suerte de volver para atrás,
para aquellos que fundamentaron la ética porque no estamos hablando
ni de derecha ni de izquierda estamos hablando de ética y de
moral acá en esta plaza desde hace tantos lunes de exigencia
de justicia, decía simplemente "en política no hay
que reír ni llorar sólo comprender”. Y en este sentido
yo quería decir sobre estos dos ejes, en relación a los
augurios de Rosh Hashaná que vamos a hacer todos y vamos a llevar
a la memoria a los que ya no están por los atentados aquellos
que fueron asesinados y que merecían vivir y estar junto a nosotros
y están metidos dentro de nuestro corazón y dentro de
nuestra memoria, decía que la diferencia entre el augurio y la
realidad entre estos dos ejes cuyo encuentro acabo de mencionar, diría
que el augurio vuela alto, vuela muy alto y la realidad en todo caso,
los hechos que cada uno de nosotros conocemos, van por el suelo y habitualmente
se arrastran. Y me parece que el brindis de Rosh Hashaná debería
tener ese compromiso, el compromiso de ir en busca de la paz, ir en
busca de la justicia como hacemos cada lunes en esta plaza además
de nuestros afectos o junto con nuestros afectos, que es un brindis
donde ambas situaciones están umbilicalmente juntas, que no las
podemos separar. No esperemos que la justicia venga a nosotros, vayamos
a buscarla como la estamos buscando cada lunes, nadie nos la va a regalar
en nuestros país, vamos a tener que comprometernos a ir a buscarla
y sé que cada uno de nosotros ha asumido por su presencia acá
en esta plaza de la memoria y de la justicia ese enorme compromiso y
Rosh Hashaná es una buena manera de darle vigencia, de ponerla
en funcionamiento los trescientos y tantos días del año
que van desde un ciclo al otro. Recuerdo en este caso, en esta situación
las palabras los versos de la hermosísima canción de Eladia
Blasquez que dicen “eso de durar y transcurrir no nos da derecho
a presumir porque no es lo mismo que vivir honrar la vida”.
Shaná Tová para todos. 
ENRIQUE BURBINSKI- Memoria Activa.
Esta semana se reanuda el juicio
oral, el día de mañana comienzan a declarar los agentes
y jefes de la S.I.D.E. citados por el Tribunal. Muchas veces dijimos
en esta plaza que cuando nos levantamos todos los lunes desde hace tantos
lunes que venimos a esta plaza a exigir justicia a comprometernos, lo
hacemos no solamente por nosotros que queremos vivir en un país
mejor, lo hacemos por nuestros hijos a quienes les deseamos que puedan
vivir en un país con justicia. Muchas veces dijimos que nos miramos
al espejo, confrontamos lo que vemos con lo que somos. Esta semana comienzan
a declarar los agentes de la S.I.D.E. Los nuevos decretos firmados por
el Presidente abren la posibilidad de que digan la verdad, los decretos
abren los archivos de las fuerzas de seguridad. Hemos visto como muchos
saben más de lo que dicen y hemos visto como muchos no dicen,
como muchos callan, como muchos no recuerdan, cambian los tonos en función
de asegurarse como corporación. Tienen un compromiso con la sociedad
que se los va a exigir, hoy o mañana se los van a exigir. Esperamos
que digan la verdad, que nos digan lo que saben porque nos merecemos
como sociedad y sus hijos y sus esposas también, saber la verdad,
es una oportunidad que tenemos. Esperemos no volver a fracasar como
sociedad, esperamos la verdad para que se haga justicia. 
SERGIO WIDDER- Director del Centro
Wiesenthal para América Latina.
Buenos días a todos, desde
hace diez días estamos leyendo a través de la prensa sorprendidos,
cómo se está denunciando al jefe del ejército diciendo
que en una conferencia en la escuela superior de guerra hizo una suerte
de recreación del llamado plan andinia, según el cual
hay planes judíos para apoderarse de la Patagonia. Ustedes conocen
muy bien como en los años sesenta y setenta circuló profusamente
en la Argentina este panfleto que salió de la cabeza del dirigente
nazi argentino Walter Beberaggi Allende, que inventó ese supuesto
plan judío para apoderarse de la Patagonia y que lejos de ser
un panfleto que se puede mirar como una especie de antisemitismo folklórico
nacionalista, ha ido mucho más allá ha calado hondo en
las fuerzas de seguridad, en las fuerzas armadas, tanto es así
que tenemos muy presente el testimonio de Jacobo Timerman luego de ser
liberado después de haber estado desaparecido por la dictadura
militar, que relataba en su testimonio cómo el general Camps
lo interrogó bajo tortura acerca de los planes sionistas para
apoderarse de la Argentina. Hubo gente dentro de las fuerzas armadas
que se creyó este panfleto, esta locura y nos preguntamos si
hoy en este siglo 21, existe también dentro de las fuerzas armadas
gente que sigue creyendo esto. La acusación contra el general
Bendini es grave, es un hecho de antisemitismo grave el que se le atribuye
y por eso nosotros hemos pedido que se investigue pero que se investigue
de verdad, que haya una comisión independiente no la comisión
que trabajó digamos la semana pasada que estaba integrada por
un general Perez Gobar, que había estado presente en la charla
que dio el general Bendini esto quiere decir que fue testigo por un
lado e investigador por el otro, una situación bastante irregular
y que le quita toda legitimidad a esa investigación. Nosotros
hemos pedido una investigación nueva, independiente donde participen
organizaciones no gubernamentales, donde participe otro de los poderes
del estado, las comisiones de defensa de diputados y senadores porque
creemos que este gobierno ha marcado un rumbo que fija una política
de transparencia y de apertura, y así lo ha demostrado en muchísimos
de los aspectos de la vida argentina. Si esta investigación sobre
los supuestos dichos del general Bendini no se rige con esos mismos
parámetros, tenemos derecho a sospechar que se quiere ocultar
algo. Si, como dicen en el gobierno, esto se trata de una operación
política contra el general Bendini atribuyéndole este
tipo de expresiones, la situación es igualmente grave porque
si no se esclarece y no se dice con nombre y apellido quien está
llevando a cabo esta operación, se está legitimando el
uso del antisemitismo como una herramienta saludable o permisible para
dirimir internas políticas, recordamos que hace pocos años
era frecuente saber que un comisario de la bonaerense le pagaba unos
pocos pesos a algunos pibes marginales para que profanaran el Cementerio
de La Tablada y así crearle un problema al responsable policial
de esa zona. Sería este un nuevo uso del antisemitismo como manera
de dirimir internas, es igualmente grave para la salud de las instituciones.
No queremos investigaciones truchas, no queremos encubrimientos. Queremos
saber la verdad y queremos que se asuman las responsabilidades políticas
que corresponden.
LUNES 29 DE SEPTIEMBRE DE 2003
SILVIA GOLDENBERG- Lic. en Psicología.
Buenos días.
El 18 de julio de 1994, el horror irrumpió en nuestras vidas.
Ya nada fue igual para ninguno de nosotros.
Frente a lo inexplicable, se inició una búsqueda de sentido,
sostenida en el compromiso de los que luchan, para que la verdad y la
justicia marquen una diferencia.
Más pasa el tiempo y más me convenzo que no podemos soslayar
o desmentir estos hechos, que nos atravesaron y afectaron, reubicándonos
en nuestra posición frente a la vida. No dejo de pensar, día
a día, en el país que tengo y cómo lo quiero vivir.
Respiro, veo y me golpean imágenes con las que convivo, el racismo
de la vida cotidiana, teñidas de violencia y de crueldad: el
dolor por nuestros muertos, el dolor por los despojados, el hambre y
el desamparo de los chicos, chicos- viejos, peleando por una vida que
muy precozmente se les ha hecho infierno en la tierra. Me pregunto entonces
cuál es el camino.
El camino lo iniciaron aquellas voces, almas y conciencias de los que
no quieren olvidar, multiplicándose en cada uno de nosotros.
Son ellas que con su presencia y coraje sostienen vivo el recuerdo de
lo acontecido.
Recordar es, hacerle obstáculo a la repetición de lo ominoso.
Recordar es, hilvanar los fragmentos, hacerlos historia, y estar implicados
en ella. Recordar es también, hacerle honor a un nombre, una
vida, un camino. Un nombre que dar, para que los responsables se hagan
cargo de la vida que mataron y el camino que cortaron. Para cada uno,
esos nombres cobran vida. Para todos, esos nombres son los que deben
impulsarnos a que la impunidad y la indiferencia de unos pocos, no hagan
que el camino de la justicia y la verdad, quede trunco.
Mis palabras y mi permanente recuerdo, son mi homenaje a todos ellos
y a todos los que todavía luchan por no concederles una segunda
muerte, con el olvido.
“…mientras menos sepa uno sobre el pasado y el presente,
tanto más incierto será el juicio que pronuncie sobre
el porvenir”. “El porvenir de una ilusión”,
Sigmund Freud. 
MIGUEL WIÑAZKI- Periodista.
Muchas gracias. Yo siento que somos
contemporáneos de las bombas, que en este mismo momento está
estallando la bomba que destruyó la vida de 85 personas en la
AMIA y en este mismo momento está estallando a bomba en la Embajada
de Israel. En la medida en que la farsa, la sucesión de asombrosas
mentiras y complicidades continúen imperando la muerte está
siendo efectiva en cada uno de nosotros castigándonos a cada
momento de tal manera, destruyendo nuestras vidas. Ahondando en esa
suerte de abismo, la vida y la muerte, pero predominando, propiciando
el predominio de la muerte, lo digo porque entre otras tantas cosas
uno no puede dejar de sentirse golpeado en lo más profundo, cuando
lee por ejemplo lo del pago de los 400.000 dólares a Telleldín.
Francamente tiene el asunto, la irracionalidad análoga al caos
que sucede una vez que ha explotado algo que mata mucha gente, es realmente
y aunque todos nosotros conocemos esto, inexplicable, esta mentira flagrante
como bien se ha dicho, esta cadena de complicidades, una y otra vez
a lo largo de los años.
Estamos en un umbral de todas maneras y el umbral tiene la propiedad
de permitirnos tal vez avanzar hacia una cierta zona de luz o, retrotraernos
al infierno. El umbral tiene que ver con el esclarecimiento tal vez
tan dificultoso de algunas cuestiones, la inminente declaración
de Anzorreguy y entonces la probabilísima diría yo, línea
directa hacia la cúpula del poder político encarnado por
Menem. La detención, posterior liberación y la devolución
de Soleinampur a Irán, de alguna manera abren el campo internacional
o reabren pero débilmente, a algún tipo de posibilidad.
Pero especialmente lo que está aconteciendo en el campo de la
evidencia de la mentira flagrante a través del pago de Telleldín,
a la vez y periféricamente uno no deja de sentirse muy golpeado
nuevamente, por las maniobras respecto del asombroso plan Andimia, que
vuelve al discurso público manejado yo no sé por quien
pero que evidencia que esta especie de judeofobia, sigue existiendo
en la Argentina y es horrorosa.
Estamos en este umbral, para atravesarlo solamente nos queda el ejercicio
de la Memoria Activa.
Muchas gracias.

