LUNES 5 DE ABRIL DE 2004

GERARDO YOMAL- Periodista.

A veces me da la sensación que las cosas nos pasan por delante y no nos damos cuenta o no nos queremos dar cuenta. Nunca digo que este fenómeno le afecte a toda la sociedad pero sí por lo menos a una franja muy importante que termina aceptando ser testigo no participante de su propia historia, una historia cargada de violencia y muerte.
Para pensar el atentado ala AMIA también pienso en lo que pasó durante la Dictadura Militar del 76, y para pensar ese momento de la Argentina me apoyo en el sobreviviente del nazismo Primo Levy que decía que los que sabían lo que pasaba no hablaban, los que no sabían no preguntaban y los que preguntaban no obtenían respuestas. ¿Cómo es posible que haya existido un campo de concentración como la ESMA que convivía de un lado con un club, del otro con una escuela secundaria, al frente con varios edificios, oficinas públicas y miles de autos y personas que pasaban diariamente a metros donde se torturaba y se hacía desaparecer?. Uno puede suponer que muchos estaban ciegos frente al horror mientras sí se entusiasmaban con el deme dos en los viajes a Miami.
Cuando pienso en el atentado a la AMIA me meto en nuestra historia y me pregunto, ¿tampoco millones de argentinos pudieron parar la pelota frente a un Mundial 78 que inundaba todo con goles y banderas argentinas mientras en ese preciso momento se seguía desapareciendo y asesinando compatriotas?
Ya en democracia con el gobierno de Alfonsín, un grupo de personalidades al calor de los nuevos tiempos produjo el interesante y polémico trabajo del Nunca Más pero…¿Qué pasaba por la cabeza de millones de argentinos, Nunca Más o una formula tranquilizadora para olvidar, según palabras del docente Claudio Martiniuk?
Cuando hablo del atentado ala AMIA me acuerdo del gobierno de Menem, a disfrutar la convertibilidad, el 1 a 1, éramos primer mundo, muchos fascinados por los espejitos de colores, privatizaciones, 1 peso = 1 dólar y en ese jolgorio de aparente prosperidad con decretos de necesidad y urgencia, relaciones carnales y el todo vale estalla la Embajada de Israel. Se escuchaba en ese entonces a muchos que decían, ese no es mi problema es de los israelíes, es de los israelitas sí es un problema de los judíos, es una delegación extranjera, a nosotros no nos toca.
Recuerdo aquella historia en donde lo que primaba era el silencio, además de la indiferencia nacional ni la propia Embajada de Israel se mostró interesada en que el tema se mantuviera vivo en la opinión pública.
Cuando hablo del atentado a la AMIA no puedo dejar de mencionar el atentado a la Embajada de Israel, después de tanto silencio e impunidad los asesinos preparaban otro atentado. Nos lo dejaron servido en bandeja, habrán dicho los terroristas frente a una sociedad que en su gran mayoría miraba para otro lado.
Y el 18 de Julio de 1994 estalla la AMIA, para seguir pensando una historia relacionada que transcurre en determinado contexto, tomo el caso de Andrea Judith Guterman hija de Sofía, 28 años maestra jardinera, trabajaba en el jardín de Obras Sanitarias “La gotita de agua”, como la empresa la había privatizado Andrea quedó desocupada y entonces se anotó en la bolsa de trabajo de AMIA, en esa espera la sorprendió la muerte.
Cuando pienso en el atentado a la AMIA, pienso también en Axel Blumberg al que mataron con la ayuda de la misma policía cómplice, corrupta y asesina que posiblemente dejó a Pasteur 633 como una zona liberada.
¿Hasta cuando podremos seguir viviendo así, hasta cuando no tendremos la suficiente fuerza y creatividad para juntarnos y pelear juntos para desterrar la impunidad de la Argentina, hasta cuando viviremos en nuestra islita sin pensar en lo que le pasa al vecino de al lado, hasta cuando nos quedaremos sentados de brazos cruzados frente a gobernantes, políticos, legisladores que no cumplen con mandatos populares, hasta cuando aceptaremos que nos pase la muerte por al lado, hasta cuando o cuando nos vamos a hacer cargo de nuestro propio destino, hasta cuando permitiremos que los poderes estatales hagan lo que quieran?
El 19 y 20 de Diciembre, cientos de miles de argentinos dijeron no. En la reciente marcha por Axel Blumberg decenas de miles de personas con diferentes pensamientos, dijeron no.
Creo que llegó la hora de hacerse cargo y no sólo delegar, estamos hablando, nada más y nada menos, de una sociedad en la que queremos se respete lo más sagrado que es la vida. Llegó la hora de jugarnos y participar. Ni Alfonsín, ni Menem, ni De La Rúa o Kirchner nos solucionarán la vida.
En el terreno del atentado a la AMIA somos nosotros los que debemos presionar e inventar nuevas forma más creativas que presionen al Estado para acercarnos a la justicia.
Hagámonos cargo, otra no queda, el desafío es enorme pero vale la pena. Hagámonos cargo.


IRMA BEIGEL- Memoria Activa.

Con la salida de la primera estrella comienza Pesaj, una festividad central para el pueblo judío que da cuenta de la primera rebelión de esclavos en la historia de la humanidad. La salida de Egipto de todo un pueblo que decide liberarse de la tiranía del Faraón. Se recuerda también, la heroica epopeya de los combatientes del Guetto de Varsovia que aún sabiendo que todo estaba perdido, se levantaron para luchar contra el opresor nazi en la noche de Pesaj.
El concepto Egipto, Mitzraim, representaría cada lugar en el mundo en el que aún las personas reclaman justicia. En las casas en las que se observa la tradición, se celebra esta noche el primer Seder de Pesaj, Seder quiere decir orden y la base de ese orden se encuentra en un texto llamado Hagadá de la época del Talmud, Hagadá quiere decir relato. Por eso esta noche nos relatamos y sobre todo relatamos a nuestros hijos cómo es que todo un pueblo esclavizado durante 400 años toma conciencia de ello y decide atreverse a la libertad. La comida especial de la noche, la tradición de hospitalidad, el encuentro familiar, el espíritu que se respira configuran una sinfonía de silencios, sabores, palabras y canciones en una narración sin final en la que todo cabe, que se renueva una y otra vez cada año. Pesaj nos permite mirar hacia atrás y hacia delante y abrir el debate sobre qué es la esclavitud y en qué consiste la libertad, sobre la lucha y la esperanza de justicia. Esta noche relatamos sobre todo, relatamos a los hijos que cada persona debe verse a sí misma como saliendo de Egipto y que este es un proceso liberador interno y de cada pueblo y de la humanidad toda.
Desde el horror que nos unió aquel 18 de julio, atravesamos a lo largo de estos 3535 días lo bueno y lo malo de la vida sin la presencia y el amor del ser querido arrebatado bajo los escombros y con el vacío y con el recuerdo y la Memoria Activa. Cada centímetro de ese camino de casi 10 años, abarcó desiertos y fojas de expedientes, mares de mentiras judiciales y todas las plagas de Egipto nos asolaron Menem, Ruckauf, Corach, Anzorreguy, entre otros Duhalde, Toma, Galeano, Beraja, De La Rúa, la SIDE, la Federal, la Bonaerense, los aprietes, las amenazas, las pistas falsas, las pruebas plantadas, Telledín, la Suprema Corte, los Fiscales, los testigos de identidad reservada, los mitómanos, los que hablan y no saben y los que saben y no hablan.
Daieinu, basta, el orden, el Seder se nos da vuelta. Todavía seguimos caminando en el desierto cerca de las puertas de Egipto porque la promesa de la Hagadá, la promesa de libertad es sólo una promesa si aún no existe justicia para nuestros seres queridos ausentes y para nosotros mismos. Daieinu, suficiente; alrededor de la mesa hay lugares vacíos, somos Memoria Activa y esta noche relatamos y sobre todo relatamos a los hijos que los faraones siguen vigentes, que hay impunidad para los asesinos y que esta impunidad nos está matando. Por eso estamos acá, daieinu basta de impunidad, exigimos justicia.
“…Tzedek, tzedek tirdof…” “Justicia, justicia persegirás”…para salir de Egipto de una vez y para siempre.
.


LUNES 12 DE ABRIL DE 2004

ENRIQUE BURBINSKI- Memoria Activa.

Este lunes, en esta plaza lamentamos tener que denunciar que se ha profanado aquí el monumento en recuerdo y homenaje a las víctimas de la AMIA. Se han inscripto en él cruces svásticas, recuerdo del peor horror que vivió la humanidad del nazismo que asesinó a millones de personas en los campos, en las ciudades y en los pueblos. Ese nazismo que inculcó la cultura fascista y se extendió por todo el mundo llegando a nuestro país. Es así que esta expresión se encuentra hoy grabada en el monumento que recuerda a las víctimas junto a otra expresión, Hamas, sinónimo de la destrucción, de la muerte y del terrorismo, conjunción que se dio en los dos atentados en nuestro país, el fascismo autóctono que se expresa aún políticamente en un partido, que esperamos no sea aceptado como tal, el que quiere constituir el célebre desgraciadamente Biondini. Pero aquí en esta plaza se reitera la expresión de la intolerancia, la expresión que nosotros condenamos porque ofende la memoria de las víctimas del atentado a la AMIA y porque nos ofende a nosotros mismos como ciudadanos de este país. Esta es la realidad con la que convivimos todos los días en nuestro país, la expresión de la intolerancia, del fascismo, del nazismo, del terrorismo junto a las expresiones que quieren reivindicar desde la derecha más autóctona, la vigencia de las armas contra los ciudadanos y contra los hombres y mujeres en este país. Esta derecha autóctona que se expresa en medios de comunicación y que reivindica el uso de la fuerza en contra del uso de la ley y de la democracia.


GERARDO MAZUR- Memoria Activa.

Cuando habló recién Enrique, voy a hacer una referencia a un viejo judío llamado Sigmund que descubrió el inconsciente y dijo, refiriéndose a estas svásticas atroces en la escultura de Mirta Kupferminc que está aquí a unos metros nuestros: “han profanado el tem…” y luego corrigió, corrigió no, creo que el bagaje genético de Enrique y el de cualquiera de nosotros hubiera dicho lo mismo en este sentido, sí profanaron el templo cuando destruyeron la Embajada de Israel, sí profanaron el templo cuando destruyeron la AMIA y sí profanaron el templo ahora, aquí en esta plaza cuando pusieron svásticas.
Quería resaltar las palabras de Enrique, subrayarlas y darles así como lo hizo él, estado público.
Gracias.


LUNES 19 DE ABRIL DE 2004

ABRAHAM HUBERMAN- Profesor de historia judía, especializado en Shoá.

Hace 61 años atrás, exactamente en la madrugada de este día, tropas alemanas ingresaron al Guetto de Varsovia para acabar con los sobrevivientes que todavía habían quedado de deportaciones anteriores. Pero esta vez se encontraron con una resistencia impensada, los judíos ya desengañados de las promesas y las mentiras alemanas, ahora sabían exactamente para qué entraban los alemanes. Entraban para matar al resto de los judíos que no habían alcanzado a matar en el año anterior, entraban porque un foco de resistencia en Varsovia podía ser muy peligroso, entraban porque creían que iban a obtener una victoria fácil dos o tres días como máximo y se acababa todo, no fue así. No fue así porque los judíos resistieron muchísimo más de lo que alguien se hubiera podido imaginar, y quiero dar algunos datos: La rebelión comenzó el día 19 de abril y fue finalmente aplastada el 16 de mayo, esto es 27 días. 27 días fue exactamente lo que resistió Polonia frente a Alemania, Holanda 5 días, Bélgica 18 días, Dinamarca 2 horas, Noruega cerca de un mes y la gran Francia tampoco aguantó muchísimo más. Así que era impensable que esto dure, que esto se mantenga. ¿Quiénes fueron estos luchadores? Fueron 22 grupos de 30 hombre cada uno, en su inmensa mayoría jóvenes de los movimientos nacionales y sociales de aquella época que decidieron tomar las armas y defenderse del modo que sea, no fue un levantamiento como el que hubo por ejemplo en París al año siguiente o en Varsovia. En París el levantamiento se produjo cuando los americanos estaban a la vista, en Polonia, en Varsovia, el levantamiento se produjo cuando el ejército rojo estaba llegando, pero en ambos casos los resultados fueron distintos; en el primero llegaron los americanos y el segundo el ejército rojo dejó de avanzar. Aquí no había ninguna posibilidad, por ningún lado de que los judíos puedan liberarse, no podían recibir ayuda del exterior por ningún lado. El ejército rojo que más cerca estaba, estaba a mil kilómetros de distancia, no pudieron recibir ni nadie pensó enviarles ayuda por vía aérea. Dos pequeños grupos polacos acudieron a ayudar a los judíos, uno compuesto por 18 hombres y otro más chico, el de los comunistas. El primero tuvo 4 muertos, el total era de 18, y se retiraron y el segundo dice que pudieron destruir un puesto de artillería y se retiraron, nada más eso fue todo. Frente a esto los judíos tuvieron que enfrentar a la más grande, a la más poderosa maquinaria de guerra de aquella época. Entonces podríamos preguntarnos con toda lógica, para qué lo hicieron si no tienen ninguna chance de ganar, no tienen ninguna chance de sobrevivir, qué es lo que buscaban. Buscaban casi nada, elegir la manera de morir, elegir morir con dignidad tal como corresponde hacer.
Yo quiero terminar mis palabras con un fragmento del manifiesto de Mordejai Milevich en aquellos días:
Esta es una lucha por nuestra y vuestra libertad, por nuestro y vuestro honor humano y social. Venguemos los crímenes realizados en Auschwitz, Treblinka, Belsen y Mailsdanik. Larga vida a la fraternidad de armas y sangre de la comunidad combatiente. Viva la libertad, muerte a los criminales ocupantes. Larga vida a la vida y lucha a muerte al ocupante alemán.
Muchas gracias.


MIRTA KUPFERMINC- Artista Plástica.

Buenos días, bueno la semana pasada cuando me enteré que se había lastimado nuevamente, porque ya tuvo otras agresiones anteriormente, el monumento y dije que vendría hoy anotando en mi agenda noté esta curiosa y perversa particularidad, que justamente en el día de hoy en donde se conmemora el día de Iom Ha Shoá o recuerdo de las víctimas de la matanza nazi y el día del levantamiento del guetto, yo hija de sobrevivientes de Auschwitz me iba a encontrar nuevamente todavía, tapando cruces svásticas. Y parece mentira y entonces bueno, comparto con Ustedes una reflexión yo que vivo tanto a través de mi obra, de lo que hago recuerdo también que hice hace algunos años una obra que se llama “Ahora Babel, infiernos y paraísos” y Ustedes sabrán que en el Génesis Babel es una torre mediante la cual los hombres quieren llegar al cielo y el no entendimiento entre los hombres no lo permite. Entonces me doy cuenta que estamos en el siglo 21 y ya llegamos al cielo, se siguen descubriendo planetas nuevos pero el no entendimiento sigue provocando estas matanzas entre nosotros mismos.
Bueno voy a terminar este encuentro con Ustedes recordando una frase de Marc Chagall que dije cuando se inauguró este monumento en el año 1996, porque solo 2 años después se pudo inaugurar, y voy a permitirme en esta ocasión cambiar una palabra de la frase de Chagall. La frase que él dijo es: “El arte es un acto de desobediencia, esencialmente de desobediencia a la muerte”. Y hoy yo voy a cambiar la palabra arte por la palabra memoria y voy a decir que, “La memoria es un acto de desobediencia, esencialmente de desobediencia a la muerte”.
Gracias.


LUNES 26 DE ABRIL DE 2004

EDGARDO FORN- Gerente del Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos.

Les agradezco que me hayan invitado nuevamente a compartir este espacio. Es la tercera vez que tengo la oportunidad de representar al Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos, para traer nuestra solidaridad con los familiares y amigos de las víctimas de la masacre de la AMIA, y ratificar nuestro compromiso inclaudicable con la lucha por el esclarecimiento del atentado criminal y el castigo a sus responsables intelectuales y materiales.
A propósito del reclamo que nos convoca lunes tras lunes en esta Plaza, en las últimas semanas hemos tenido múltiples revelaciones del entramado que vincula a diversos sectores del poder político con las fuerzas de seguridad.
No se trata, por cierto, de alguno que otro funcionario descarriado, sino de la complicidad orgánica para garantizar la impunidad. Estas redes mafiosas no son nuevas, vienen de lejos en la historia, porque en distintas administraciones, con diferentes signos políticos, han sido funcionales a los intereses del poder de turno.
En más de una oportunidad se ha denunciado en esta plaza la conexión local que ayudó a perpetrar los atentados contra la Embajada de Israel y la AMIA. Y los hechos que comentamos ratifican y amplían esta convicción a niveles sorprendentes.
Hay, sin dudas, un componente autoritario muy fuerte en un segmento nada despreciable de la sociedad argentina. Y esto no es una hipótesis sociológica; es un dato elocuente de la realidad. Bastaría por ejemplo, repasar los testimonios periodísticos posteriores al acto realizado en la ESMA, o leer algunos editoriales y columnas de opinión en diversos medios de prensa, para confirmar que hay una asechanza peligrosa de la derecha. Una derecha franquista, como se la ha llamado en estos días, que desea volver al centro de la escena y para ello estimula los reclamos de mano dura frente al gravísimo problema de seguridad.
Por cierto, este reclamo circunscribe a la preservación de integridad personal frente al robo, el secuestro o el crimen. Pero no hace referencia alguna a la seguridad para tener trabajo decente, vivienda digna, acceso a la educación y la salud, o gozar del derecho a una jubilación que cubra todas las necesidades de nuestros mayores.
La demanda por el cumplimiento pleno de los derechos humanos, incluyendo los económicos, sociales y culturales, está indisolublemente ligada con la defensa y el fortalecimiento de la democracia.
Los modelos de exclusión social deben recurrir, inevitablemente, a la represión para garantizar la contención del conflicto y por ende, la gobernabilidad. En ese sentido no podemos dejar de preocuparnos cuando se hace tanto hincapié en el fortalecimiento del aparato represivo, incluyendo la colaboración, por ahora logística, de las fuerzas armadas.
Por el contrario, nosotros estamos convencidos que la democracia se defiende con participación popular, solidaridad y justicia social. Por allí pasan las claves, a nuestro entender, de una convivencia basada en valores humanistas. Y en la República Argentina hay mucho que hacer para instalar esos valores y resolver eficazmente las necesidades postergadas de millones de compatriotas.
Estamos frente a un escenario sumamente complejo, con algunas oportunidades que pueden ser históricas, pero también nos encontramos ante peligrosas asechanzas. El desafío es tener la capacidad de diseñar un proyecto de país fundado en aquellos valores a los que hacíamos referencia, donde podamos vivir con la seguridad del respeto para todos.
Para ello, nuestro pueblo cuenta con referentes éticos indiscutibles, entre los que se encuentra la lucha consecuente de Memoria Activa, la de las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, las organizaciones de jubilados y pensionados, la de infinidad de ciudadanos y ciudadanas solidarios, algunos conocidos y muchos de ellos anónimos.
Por eso es importante, más aún, imprescindible, mantener este espacio de participación, de reclamo y propuesta por la memoria, la verdad y la justicia. Por nuestra y vuestra dignidad.
Muchas gracias.