LUNES 2 DE AGOSTO DE 2004
PABLO ROVITO- Productor de la Película
“18-J”.
Buenos días, gracias por
permitirme estar aquí.
Yo soy uno de los que hicimos la película, más de 700
personas trabajaron en este largometraje, no fue mi idea, la idea fue
de otro productor, Pablo Duchitsky que nos fue convocando y nos fuimos
auto convocando y sumando, la respuesta de la gente fue impresionante
realmente fue muy conmovedora.
Simplemente vine a decirles que probablemente dos cosas fuertemente
nos motivaron para hacer la película, la primera como es obvio
fue la falta de justicia, la falta de respuesta, la vergonzosa impunidad
con que este hecho sigue estando presente en la Argentina, y la segunda
probablemente la fuerte sensación de que a medida que pasa el
tiempo se ha instalado mal sanamente creo yo en la sociedad la sensación
de que esto les pasó sólo a un grupo de gente y que no
nos pasó a todos, creímos que el cine era un buen lugar
para decir que esto nos pasó a todos los argentinos, estamos
aquí para entre todos decir que nos pasó a todos y que
queremos justicia para esto y simplemente aportar desde nuestra posibilidad
otra forma más de contar la historia porque la historia se cuenta
con las bombas, pero también se cuenta desde el arte y fundamentalmente
en este caso todos los lunes desde esta plaza.
Muchas gracias.
JOSE BLUMENFELD- Memoria Activa.
Representando a Memoria Activa
los días 24 y 25 de Julio estuve en Montevideo. El 24 de Julio
a la noche los jóvenes de la Comunidad Judía organizaron
un evento en el cual participé yo, tres familiares y un representante
de la AMIA, el evento consistió en que los jóvenes se
repartieron alrededor de cada uno de nosotros, en 5 grupos diferentes
e hicieron preguntas. Preguntaron de todo, estuvieron muy interesados
en todas las respuestas y analizando todo lo que yo contesté
en mi grupo, todo lo que yo les conté, obviamente todas las preguntas
de ellos abarcaron todos los problemas. Me enteré allí
que algunos de ellos habían venido aquí, habían
asistido y participado en los distintos actos que se hicieron acá
una semana antes de ese evento y estaban todos muy conmocionados y,
me imagino, que eso influyó en la calidez, el contenido, la avidez
de esas preguntas. Alrededor de 60 eran los chicos que estaban alrededor
mío jóvenes y alrededor de 60 estaban también con
los demás grupos, estamos hablando entonces de un grupo de más
o menos 300 chicos que organizaron ellos mismos todas las actividades.
El domingo a la mañana en el cementerio se descubrió una
placa con el nombre de los 85 asesinas en la AMIA, fue un acto muy emotivo.
Cuando me tocó a mí dirigirme a los presentes dije más
o menos lo que ahora les voy a decir a Ustedes y esto de alguna manera
constituye mi testimonio:
Tzedek, tzedek tirdof, Justicia, justicia perseguirás. El cumplimiento
lo más estrictamente posible de este precepto es lo que nos ha
traído hasta este momento. Los eventos con motivo del 10º
aniversario fueron eventos yo diría masivos, muchísima
gente acá, muchísima gente en Pasteur, muchísimos
jóvenes durante la noche y yo diría que esa lucha marcada
por el cumplimiento de ese precepto es lo que en definitiva ha asegurado
que lleguemos como llegamos a este 10º aniversario, en donde el
tema de la masacre de la AMIA es un tema presente, es un tema que no
se olvida.
El día 16 de Julio en el Cabalat Shabat de Bet El, el Rabino
Daniel Goldman dijo algo que me refuerza en todo lo que yo acabo de
decir, el cumplimiento del precepto quizás no nos haya, todavía,
conducido a la verdad pero hoy en día sabemos, conocemos las
mentiras. Quizás obviamente, no tenemos justicia pero tenemos
conocimiento de en qué consisten las injusticias. Yo tengo la
esperanza de que si seguimos cumpliendo con ese precepto en forma firme
y decidida, reitero, tenemos la esperanza de llegar a la verdad. De
otra manera es muy probable que de ninguna manera lleguemos a la verdad.
Este es mi testimonio, muchas gracias. .
LUNES 9 DE AGOSTO DE 2004
MARIA VICTORIA AVELLANEDA CARBALLO-
Alumna de 6º Grado de la Escuela Nº 14 D.E. 1.
Todos murieron en ese día,
todos argentinos, todos inocentes. Por un capricho de la injusticia
asesinaron sueños de la alegría. Ahora somos parte de
la historia de cenizas que nos lleva hacia el camino de la vida infinita.
Sufrimos y lloramos gracias a la violencia que quitaron un tesoro del
corazón. Si intentamos rescatar lo nuestro, salvaremos al mundo
entero del enojo de la guerra que mató las fantasías.
Si hubiera un mañana de paz y justicia, los sueños volverían
a nuestra vida.
MARIA CRISTINA POMARES- Docente
de 6º grado de la Escuela Nº 14 D.E. 1.
Yo pido que me disculpen por tener
un ayuda memoria.
Para mí estar acá es muy emocionante, estoy muy honrada
de estar junto a Ustedes y en esta plaza y además para mí
es un compromiso que he tomado desde el atentado a la Embajada de Israel
y que trabajo todos los años con mis alumnos porque reconozco
que el trabajar para educar para los valores es una tarea muy difícil
pero es mi objetivo ineludible, el formar personas en dignidad y en
libertad.
En algunos países hay palabras que están grabadas en las
paredes y esas son justicia y libertad y yo agrego otra, yo agrego igualdad.
Esas son las palabras que son fundamentales en mi tarea de todos los
días en la escuela. “Dar un paso en la noche oscura es
la aventura de quienes poseen luciérnagas en el corazón,
volar por el espacio inmenso sin temor a perderse es el riesgo de aquellos
que han llenado de cielo el corazón. Amar la libertad es de quienes
creen en la fuerza de los pueblos y esperan cada día que las
alas del viento nos traigan la verdadera deliberación”.
Dice Eduardo Galeano “ella está en el horizonte, me acerco
dos pasos camino diez pasos y el horizonte se corre diez pasos más
allá. Por mucho que yo camine nunca lo alcanzaré. ¿Para
qué sirve la utopía? Para eso, caminar.”
Les agradezco muchísimo permitirme estar acá junto a Ustedes.
LUNES 16 DE AGOSTO DE 2004
LUNES 23 DE AGOSTO DE 2004
MANUELA FINGUERET- Escritora.
Bueno, qué tal? Buenos días,
gracias por estar todos aquí, gracias no por mí digo gracias
porque creo que hay que seguir insistiendo con la presencia.
Yo les comentaba recién a Diana y a otros compañeros que
estoy acá en frente en el Colón en una inauguración
del Congreso de IFLA que se está haciendo en Buenos Aires con
más de cuatro mil y pico de asistentes, yo cuando acepté
venir aquí no sabía que iba a tener que estar allá
así que dije, voy al baño y vuelvo. En realidad dije,
me cruzo a hacer lo que tengo que hacer y vuelvo al Colón.
Una de las cosas que creo que es fundamental por lo menos para mí
es decirles que creo que aquí se ha dicho todo o por lo menos
casi todo, es muy poco lo que uno puede decir desde un discurso.
Volví el Sábado de un Congreso Internacional de Escritores
que hizo Mempo Giardinelli en el Chaco y me quedó resonando unas
palabras de Beatriz Sarlo que cerró el Congreso y dijo más
o menos lo siguiente, que el gobierno menemista fue un gobierno venenoso
y que realmente todavía no tenemos las consecuencias letales
finales de ese gobierno, que recién estamos recibiendo los primeros
coletazos de lo que ese gobierno hizo en democracia, digamos cerró
en democracia lo que la dictadura había comenzado en su momento.
Así que digamos que a mí me parece que como escritora
más que hacer un speach formal, yo quisiera leerles dos poemas
de mi último libro “Esquina”, uno específicamente
sobre el tema del atentado y otro poema que habla sobre el país
y que creo que nada mejor que la poesía para resumir sintéticamente
estos sentimientos.
El libro se llama “Esquina”, es un cruce entre las esquinas
reales de la ciudad y las esquinas personales, es decir ese cruce entre
la vida personal y la vida de la ciudad y lo que nos ocurre en esas
situaciones de esquina que cada uno de nosotros vive y tiene en su Memoria
Activa de algún modo.
Este poema se llama “Pasteur esquina 85”:
Dicen los que oyeron rugir las piedras
de intemperie y un instante
El estallido cuando nombra danza macabra
hacia donde seguir desnudos huesos.
Dicen los que olieron el viaje de ida
Marcha de sombras sin piel
Y con partículas de rostros
Un juego de lunes hacia dónde huir, cenizas salvajes.
Dicen los que vieron
Espacio de brujas, cantando y danzando
Y oliendo entre el cemento
Horario fijo sin demora,
Máscara pintarrajeada de goce
Hacia dónde volar, endeble transeúnte.
Dicen los que aceptan un país estallado.
Y este poema que se titula, ya para
terminar, “País esquina país”:
Ya sé que sí que sí,
Herida como los mendigos de esta ciudad
Abrumada de frío invierno
Duermen en la calle su olvido día a día.
Como encendida me cubro, vergüenza
Ni República, ni perdida, ni territorio
Sólo paisito que supimos conseguir
Sentados sobre un verde limón
A quemarropa,
Cómo éramos cuando ya no somos
Me cubro que sí, como encendida
Entre escalones y personas al calor del subte
Me asombro de nosotros,
Me aburro de nosotros
Que contamos personas ordinales y cardinales
Números de la miseria de nosotros
Los que reímos con balazos en la espalda
Territorio o paisito,
Ni República, ni perdida
Que supimos conseguir
Con dolor ajeno
Heridos de muerte propia que sí
Deshojando la miseria de ellos
Sentada en un verde limón.
LUNES 30
DE AGOSTO DE 2004
BETINA STEIN - ABOGADA
Quiero ante todo agradecer la oportunidad
que se me ha dado de poder expresar ante uds., en este acto reiterado
pacientemente todos los lunes desdehace 10 años y en este lugar,
frente al Palacio de Justicia, una vez más mi profunda convicción
de que es sólo a través de nuestros reclamos y nuestro
tezón que abriremos un camino hacia la justicia y la verdad.
Durante los oscuros años
de la dictadura militar, los autores materiales de desapariciones ;
torturas; raptos de bebes y robos, gozaron de la garantìa de
la más absoluta impunidad. Para ello, fue necesario que el poder
judicial funcionara como un engranaje màs del terrorismo de Estado,
respondiendo en forma exclusiva a la política de exterminio pergeñada
y diseñada por ese mismo Estado.
Esa nefasta y oscura etapa de nuestra
historia dejó al descubierto la sabiduria de los juristas escandinavos
y en especial de Alf Ross, al definir al derecho como aquello que los
jueces hacen y dicen en su sentencias.Por eso en esa etapa no existía
el derecho para la sociedad.
Pensamos que nunca más ocurriría.
Sin embargo el 18 de julio de 1994 una bomba que estalló en el
corazón mismo de la ciudad de Buenos Aires, destruyó la
sede de la AMIA y la vida de 85 personas. La falta de esclarecimiento
y correcta investigación del atentado a la Embajada de Israel
y la ausencia absoluta de una política de prevención entre
otras omisiones del Estado, no fueron hechos ajenos a este atentado:
lejos de ello coadyuvaron para convertir a este pais en un blanco libre
y tranquilo para la perpetración del ataque, garantizando la
impunidad de los criminales, propios y ajenos.
La investigación posterior
del ataque a la sede de la AMIA no tuvo mejor suerte, encontrándose
lamentablemente plagada de desprolijidades.
Soplan hoy otros vientos: la declaración
de inconstitucionalidad de las leyes de obediencia debida y punto final;
el fallo que declara la imprescriptibilidad de los delitos de lesa humanidad
y la condena judicial al criminal Massera, entre otras causas resueltas
por nuestros Tribunales, así lo demuestran.
Dichas sentencias son el resultado
de la lucha sin tregua de la sociedad civil, de la resistencia constante,
de la enorme epopeya por un objetivo claro: mantener viva la memoria
y erradicar definitivamente el fantasma de la impunidad.
La misma lucha que los familiares
de las víctimas del atentado a la sede de la AMIA emprenden desde
hace ya 10 años, con igual objetivo.
El dolor y el daño producto de la pérdida es irreparable.
Las 85 muertes y los 95 heridos constituyen un hecho brutalmente real.
Pero cuando se hace justicia, cuando se castiga al criminal, cuando
se investiga a fondo, la sociedad se siente protegida.
Estamos ante la inminencia del veredicto
en la causa penal iniciada como consecuencia de este horrible hecho.
Y esperamos que la sentencia que se dicte deba ser agregada a esa lista
de grandes logros, pues son los jueces los que tienen la obligación
histórica e irrenunciable de permitirle sentir a esta sociedad
que definitivamente se hizo justicia. 
ENRIQUE CHURBA- Memoria Activa.
Buenos días. No se puede
encontrar lo que no se busca, el jueves próximo conoceremos el
fallo del Tribunal Oral, un juicio donde se estuvo juzgando a supuestos
partícipes que no actuaron el día del atentado sino hasta
8 días antes. Si entre ellos hubo cómplices o culpables
no lo sabremos, simplemente por la pésima investigación
que realizó el juez Galeano y quienes lo acompañaron en
los últimos 10 años. Por lo tanto no encontraremos justicia
para el cruel asesinato de nuestros familiares y amigos, ¿dónde
están los ideólogos? Y ¿quién o quienes
lo perpetraron? Por ahora no lo sabremos.
Memoria Activa nació por los hechos más graves ocurridos
en nuestro país en democracia, la Embajada y la AMIA arrasadas
con las pérdidas humanas que aún hoy enlutan nuestros
corazones. Un sin fin de irregularidades en la investigación,
la impunidad que finalmente logran los responsables de los hechos no
es lo que queríamos.
Pese a las dificultades, con conciencia absoluta de las complicaciones
y a pesar del dolor transitamos un camino diferente, denunciamos y reclamamos
nuestro derecho a tener justicia y de eso sí que podemos decir
que nuestras conciencias están tranquilas. Siempre Memoria Activa
la búsqueda de la verdad y la justicia fueron nuestra guía
para seguir adelante.
“Justicia, justicia perseguirás...”
DANIEL TARNOPOLSKY- Víctima
del terrorismo de Estado.
La Argentina de los ´70 tuvo
su revival en la de los ´90 y corremos serio peligro de que la
historia vuelva a repetirse en un futuro tal vez no muy lejano. Los
sucesos no son exactamente los mismos pero las similitudes espantan,
secuestros, angustia, muertes, llamados a mano dura, momentos en que
se confunden quienes te deben proteger y quienes te asesinan. Un Congreso
que vota cualquier cosa bajo la supuesta presión del pueblo sin
pensar en las reales consecuencias de sus actos, gente excitada, nerviosa,
capaz de todo para salvar algo, no se sabe exactamente qué teóricamente
salvarse a ellos mismos aunque el entorno se hunda sin ver que con sus
actos y reclamos están destruyendo su propio destino.
Nuestra historia reciente signada de horrores sociales y económicos,
con el imperio de la más absoluta inmoralidad política
y la total ausencia de escrúpulos financieros es la causa de
la terrible situación en la que nos encontramos ahora. Parte
de la sociedad argentina vuelve en estos días a exteriorizar
sus peores instintos, aquellos que provocaron la barbarie de los desaparecidos
de los ´70 y de las bombas de los ´90. Hemos vivido demasiado
horror y hecatombe humana como para permitir que unos pocos terminen
nuevamente dirigiendo el destino de muchos, como para permitir que se
usen secuestros y asesinatos con fines pretendidamente irreprochables
pero que esconden un trasfondo espurio.
Debemos estar alertas y no cesar en nuestra lucha cotidiana, en nuestro
reclamo de justicia pues sólo la justicia, la real y verdadera,
puede frenar el resurgimiento de viejos demonios. Es necesario seguir
comunicando, reflexionando, conversando, nunca callar, nunca dejar hacer
pues luego puede ser demasiado tarde.
Desde el año 1976reclamamos verdad y justicia junto a los demás
perseguidos de aquella época, desde el ´94 semanalmente
Ustedes reclaman justicia en esta plaza.
En estos días se conocerá un fallo que seguramente, según
los trascendidos nos llenará nuevamente de tristeza y de rencor,
reavivando en nosotros la sensación de impotencia frente a tamaña
injusticia, pero no cesaremos a pesar de ello en nuestro empeño
pues esta justicia no representa otra cosa que a nuestra Argentina y
es esta justicia, como la Argentina, que sólo cambiará
si seguimos obrando para ello. El fallo que obligó a Masera a
plegarse a la ley y por fin a obedecerla es ejemplar, nos muestra que
a veces aunque luchemos contra supuestos molinos de viento podemos vencerlos.
Muchas cosas fundamentales están sucediendo en la Argentina del
2004, apoyémonos en lo que vale para luchar con más fuerza
contra lo que pretende volver a hundirnos.
Muchas gracias. 

