Acto
del lunes 11-12-2000
Laurie
Waiseberg - Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos
de la ONU.(traducción
de Sergio Widder - Memoria Activa)
Gracias.
Es un privilegio extraño estar con ustedes hoy.
Trabajo en Ginebra en la oficina del Alto Comisionado para los Derechos
Humanos y mi trabajo es el contacto con las organizaciones de derechos
humanos con vistas a la Conferencia Mundial sobre el Racismo.
Lo que ocurrió en AMIA fue un horrible acto racista. No podemos
permitir la impunidad como forma de vida.
Tenemos que trabajar para un mundo donde haya tolerancia cero para
el racismo y los actos racistas, por eso quiero acercar toda mi solidaridad
a ustedes y espero que algún día encuentren justicia.
Gracias
Martín
Culatto
Director de Derechos Humanos del Municipio de la Ciudad de Morón
Hola.
Es medio difícil hablar así, ante el público,
encima no estoy muy acostumbrado y me cuesta realmente un poco, pero
bueno, estoy acá porque más que decir soy un hombre
de trabajo y el trabajo es lo que nos une con la gente de Memoria
Activa.
Traje algunas cositas que he escrito cuando venía para acá
y voy a ver si las puedo leer.Ayer
se cumplieron los 52 años de la Declaración Universal
de Derechos Humanos, también se cumplieron 17 años de
la ansiada vuelta a la democracia. Una democracia que aunque formal,
todavía nos da la esperanza de lograr llegar a que el respeto
por los derechos humanos sea lo cotidiano, y no lo sean el individualismo,
la falta de solidaridad, la falta de justicia y la desmemoria.50
años de gobiernos militares no fueron en vano en nuestro país,
y si a eso le agregamos que en la última década un gobierno
constitucional destruyó lo que quedaba de las conquistas sociales,
es lógico que nos encontremos con un panorama que puede parecer
muy desalentador.Sin
embargo, la lucha que llevan adelante los hombres y mujeres de Memoria
Activa, la lucha de las Madres de Plaza de Mayo, el trabajo que llevamos
adelante todos los militantes populares por llegar a tener una Argentina
para todos, con justicia y con igualdad, logrará romper este
modelo de exclusión que solo piensa en un país para
pocos.Siempre
me dijeron que estaban trabajando para que cuando yo sea grande tengamos
un país mejor, ahora me toca decir a mí, y estoy convencido,
que tenemos la obligación de trabajar por un futuro mejor,
pero que los cambios los necesitamos hoy, que un buen comienzo es
que los derechos se respeten diariamente.Es
entonces imprescindible exigir justicia y tener memoria.
Memoria que no significa recordar, la memoria exige inexorablemente
una acción. La memoria no esta dada, se construye con la suma
de esas acciones, se pone en acto, no hay otra forma de hacer memoria.En
este país, ya anestesiado por las masacres reiteradas, por
las injusticias permanentes, solo se puede seguir viviendo construyendo,
aunque sea sobre lo que otros destruyen.
No entiendo otra forma de lucha que la diaria y cotidiana contra aquellas
cosas ya invisibles a causa de tanto horror, pero también estoy
seguro que en definitiva la única lucha que se pierde es la
que se abandona.
Sigamos en la lucha porque el futuro es hoy.
Alberto
Krasnobroda - Abogado
Agradezco
haber sido convocado a esta tribuna donde se reclama justicia.
Donde se exige que no quede impune el horrendo crimen cometido contra
la humanidad.
Donde se sigue buscando la verdad y el consecuente castigo de los
criminales.Un
proceso de descalificación macabro se viene desarrollando en
la Argentina en forma sistemática y sin pausa.
Nuestros hermanos trabajadores sufren la violenta pérdida de
sus habilidades, sus lugares de trabajo, su sustento, el derecho a
vivir diariamente en forma sistemática.
El poder globalizador avasalla todos los espacios de libertad, marginando
violentamente a quienes no le sirven, engrosando su crecimiento a
costa de sangre ajena y más sufrimiento.
El poder globalizador reemplaza hombres por máquinas, destruyendo
su capacidad de sobrevivir.Frente
a esta desesperanzada descripción de la realidad, los espacios
de resistencia, como este, son los únicos que nos permiten
creer que aún podemos mejorar esta sociedad.Nuestro
país necesita la multiplicación de estas tribunas.
Nuestros hermanos necesitan espacios donde poder resistir la degradación,
para poder recuperar la condición humana que el poder globalizador
arrebata diariamente.
Gracias.
Olga
Aredez - Madre de detenidos-desaparecidos del Departamento de Ledesma
- Jujuy
(queremos
compartir que Olga es la única Madre, de un grupo grande de
Madres que hace seis años da la vuelta, la ronda a la plaza
sola, pero lo sigue haciendo. De este ejemplo Memoria Activa se nutre,
del ejemplo de las Madres, de las Abuelas, de los organismos de Derechos
Humanos).Yo
quiero compartir con ustedes acá, una anécdota de cómo
vivimos nosotros ese día 18 de julio de hace seis años
allá, en aquel pueblito donde nos reunimos todos los años
a mediados de julio para recordar, para conmemorar la noche del apagón
del terror en Ledesma, donde se secuestraron varios centenares de
trabajadores, y treinta no volvieron más de las cárceles
y de los centros clandestinos que tenían los militares, la
gendarmería. Que la gendarmería hace 40 años
está dentro de la empresa Ledesma. Todos los argentinos pagamos
a ese destacamento, que cuida los intereses de una empresa privada.Estábamos
ya con las Madres, con las Abuelas, con los Familiares que llegan
todos los años de Buenos Aires, nuestros hermanos en esta lucha
de tantos años, preparando nuestras pancartas, rehaciendo nuestras
antorchas, agregando nuevas consignas a las eternas consignas ya de
"Juicio y Castigo a los culpables", cuando alguien llega
de la calle y nos dice: hubo una atentado, una bomba en Buenos Aires.
Seguíamos trabajando, y en el informativo del medio día
pudimos ver las imágenes terribles, el dolor, la consternación
de lo que fue el atentado a la AMIA.Allí
no más, entre las compañeras, las Madres de la Línea
Fundadora y los demás grupos decidimos comprar varios metros
de lienzo y hacer una gran bandera, donde decía: "Exigimos
juicio y castigo a los culpables del atentado a la AMIA".Así
que ese 18 de julio, a unas horas nada más del atentado acá,
allá, a 2.000 kilómetros de este lugar, nosotros llevábamos
esa exigencia.Los
lugareños nos preguntaban ¿qué es la AMIA? Y
las Madres, las Abuelas, los Familiares, la gente que fue de Buenos
Aires, nos contaba. Y en esos 10 kilómetros que es la caminata
que todos los años realizamos, pudimos pedir también,
juicio y castigo a los culpables.Y
así seguimos, compañeros, así como ustedes desde
hace seis años, nosotros hace 25 años, gritamos y nuestro
grito rebota en las montañas que rodean a esa gran empresa,
la empresa Ledesma, así como el grito de ustedes rebota en
esta mole de piedra que algún día quizás se raje
un trozo, aunque sea para que ese grito pueda entrar y haya justicia.Y
hago mío también y de mis compañeras ese cartel
que dice: Todos somos Memoria Activa.
Con la fuerza que nos queda, no importa la soledad, no importa la
lejanía, seguimos andando y reclamando, unificando los pedidos
de ayer, de antes y los de ahora, porque también estamos al
lado de la gente que lucha en las calles, que corta ruta, que se defiende
a pedradas de los tiros y de las balas de los gendarmes, por eso decimos
que si nos destruyeron este presente, vamos a construir un futuro
de justicia y de dignidad, para que allí puedan vivir nuestros
hijos en paz.

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